5.7 Study of Third-Party Libraries
5.7.3 Analysis of Security-related APIs
REGIONES Y PAÍSES
La consideración global de los flujos privados de capi- tal puede resultar engañosa si no se señala, al mismo tiem- po, que los flujos no se han distribuido entre los países de una manera equitativa o de acuerdo a sus necesidades. Su comportamiento se ha caracterizado por dirigirse a un nú- mero reducido de países de ingresos medianos de dos re- giones, Asia del Este y América Latina, además de China e India.
La concentración de los flujos en unas regiones y, den- tro de ellas, en unos determinados países es una caracterís- tica del comportamiento del capital privado. Por ello, no es correcto afirmar de manera genérica que los países en de- sarrollo han experimentado un mejor acceso a los merca- dos de capitales, y que los capitales privados encuentran un especial interés en salir de sus países de origen para in- vertir en los países que los necesitan para financiar su desa- rrollo.
La tendencia a la concentración en determinados países o regiones se ha agudizado en los últimos años, lo que es una muestra importante de la tendencia a la polarización que produce el actual sistema económico. Asia del Este ha
pasado a absorber más de la mitad de los recursos externos privados, alcanzando el 59% de los fondos en 1995, cuan- do en 1993 era un 41%. Por su parte, América Latina veía descender su participación en esos recursos de un 38% en 1993 al 20% en 1995, aunque recupera algo en los últimos años. Son las dos regiones que acaparan la mayoría de los flujos privados, mientras que las regiones más pobres —Áfri- ca Subsahariana y Asia del Sur— reciben un porcentaje pe- queñísimo del total.
La evolución de los flujos externos en las tres regiones re- ceptoras más importantes se muestra en el gráfico siguiente, donde se aprecia esta tendencia concentradora de los flujos privados, que todavía se agudiza más en el caso de la IED, a favor de la región asiática y de América Latina.
Gráfico 6. Inversión Externa Directa por regiones 1997
El proceso concentrador se agudiza si se tiene en cuenta que además, dentro de esas dos regiones privilegiadas, las inversiones se concentran en un número reducido de países. Los diez países receptores más importantes representan por sí solos más de las tres cuartas partes de las inversiones ex- ternas.
En términos absolutos, China y Brasil han sido los mayo- res receptores de inversión externa, aunque si se miran los flujos en relación a la población, Hungría y Malasia recibie- ron más capital per cápita. Cinco países fueron los destina- tarios de más de la mitad de la IED; siendo China un ejem- plo extremo, ya que ella sola ha llegado a recibir en varios años una tercera parte de toda la IED.
0 10 20 30 40 50 60
África Subsahariana Sur de Asia América Latina y Caribe Medio Este y Norte de África Europa y Asia Central Este de Asia y Pacífico
Gráfico 7. Diez países mayores receptores de Inversión Externa Directa 1997
Fuente: World Bank, Wold Development Indicators, 1998.
La inversión externa también selecciona los países por su capacidad económica. Los flujos se han dirigido principal- mente a los países de mediano ingreso, si bien hay que re- conocer que se ha experimentado una cierta mejora en la distribución de los flujos. Así, mientras en 1991 y 1992, la relación era de 3 a 1, favorables a los de mediano ingreso respecto a los de bajo ingreso, en 1995 se acercaba a 2 a 1.
Cuadro 4. El poder de la Inversión Externa Directa Los flujos de IED siguieron una línea ascendente hacia los países en desarrollo. Su incremento responde, por un lado a factores que tienen una influencia limitada en un lapso de tiem- po, de tipo coyuntural, como el proceso de privatizaciones en muchos países en desarrollo, especialmente de América Latina, que atrajo a capitales externos para comprar las empresas pú- blicas. Pero, por otro lado, en los últimos años los flujos IED han mostrado un comportamiento más estable que la inversión en cartera, lo que revela que responde también a otros factores. Este comportamiento se explica por las estrategias de globaliza- ción de las empresas trasnacionales, que no varían su inversión por consideraciones coyunturales; el creciente comercio mun- dial; y, en algunos casos, los comportamientos económicos de los países receptores, según el Banco Mundial. De acuerdo a estos datos, la IED pareciera ser menos sensible a los cambios experimentados en el corto plazo.
0 20 40 60 80 100 Resto de mundo Venezuela India Argentina Malasia Polonia Indonesia México Brasil China % Por centaje 51
Gráfico 8. Evolución de la Inversión Externa Directa 1990-1997
Fuente: World Bank, Wold Development Indicators, 1998. 0 20 40 60 80 100 120 140 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997
Miles de Millones de Dólar
es
Igual que las otras formas de financiamiento, la IED hacia los países en desarrollo no es sino un reflejo de una tendencia generalizada entre los países industrializados. El total de stocks resultantes de flujos externos por la vía de la inversión directa sumaban en 1995, 2.7 billones de dólares, el doble del nivel existente en 1988 y con una tendencia a aumentar. Hoy la IED representa el 10 por ciento del producto mundial. Algunos eco- nomistas sostienen que la IED se ha convertido en un instru- mento tan poderoso como el comercio en la integración econó- mica global. Pero junto a estos datos hay que destacar el comportamiento enormemente desigual de la IED, concentrán- dose en regiones y países muy concretos. Todavía hoy sigue siendo un fenómeno propio de los países desarrollados que ab- sorben las dos terceras partes de los flujos que la componen, una proporción mayor que la existente en 1982, antes de la cri- sis de la deuda, a pesar de la expansión de las economías emer- gentes del sureste asiático.