3.7 Discussion
4.4.2 Building a Static Runtime Model
Cuando se desarrollan modelos de madurez, los objetivos que se persiguen es que sean teóricamente sólidos, rigurosamente probados y ampliamente aceptados. Para guiar a los desarrolladores de modelos de madurez existen diversas herramientas que asisten la construcción de modelos que satisfacen dichos objetivos. Entre las herramientas más citadas se encuentran el modelo de proceso para el desarrollo del modelo de madurez de Becker [136], las guías de desarrollo de matrices de madurez de Maier [161], el procedimiento para la modelización del crecimiento de Solli- Sæther [162] y las fases de desarrollo de modelos de madurez de Bruin [11]. Este último aporta un marco de desarrollo que se compone de una metodología y un modelo de fases que cubre todo el ciclo de vida de desarrollo de modelos de madurez. Las fases de desarrollo incluyen la definición del alcance, diseño, contenido, evaluación, implementación y mantenimiento. El orden de las fases es importante porque las decisiones que se realizan en una fase pueden tener influencia en las fases siguientes. Por ejemplo, las decisiones que se toman en la fase de definición del alcance pueden impactar en los métodos de investigación que se seleccionan para la definición del contenido o las formas en las que se va a evaluar. La progresión a través de las fases puede ser iterativa ya que los resultados obtenidos en alguna fase pueden determinar que se deba volver a visitar y ajustar las decisiones tomadas en fases anteriores. Las fases del proceso de desarrollo junto con las actividades y herramientas que se pueden aplicar para llevarlas a cabo son las siguientes:
o Definición de alcance – la primera fase en el desarrollo de un modelo de madurez es determinar el alcance del modelo pretendido. La determinación del alcance establece los límites externos para la aplicación y uso del modelo. Las principales decisiones que se abordan en esta fase incluyen el foco del modelo (genérico o para un dominio específico) y los actores involucrados.
o Diseño – la segunda fase consiste en determinar un diseño de la estructura o arquitectura para el modelo que represente las bases para su desarrollo y aplicación. Las principales decisiones que se deben tomar durante esta fase incluyen el público objetivo (interno, como la gerencia; o externo, como auditores), el método de evaluación (interna, realizada por terceros o por practicantes certificados) y el alcance de aplicación (toda la organización o sólo una parte; todos los procesos o sólo algunos, etc.). Todas estas decisiones permiten identificar por qué se desarrolla el modelo, cómo se va a utilizar, quién tiene que estar involucrado y qué se puede lograr de su aplicación. o Contenido – una vez que se definieron el alcance y el diseño del modelo, se debe decidir su contenido. En esta fase es necesario identificar qué se debe medir en la evaluación de madurez y cómo se puede medir. La identificación de los componentes del dominio es crítica para dominios complejos ya que permite una comprensión más profunda de la madurez, sin la cual la identificación de estrategias de mejora específicas resultaría difícil. El objetivo es lograr componentes de dominio que sean mutuamente excluyentes y colectivamente exhaustivos. En un dominio maduro la identificación de los componentes del dominio se puede lograr a través de una extensa revisión de la literatura que se puede complementar con entrevistas para validar y expandir los componentes definidos. En un dominio relativamente nuevo, una revisión de la literatura se considera sólo un punto de partida teórico y otros métodos de investigación exploratoria (como la técnica Delphi, la técnica del Grupo Nominal, los casos de estudio y los grupos focales) son necesarios. La selección de las técnicas más adecuadas depende de las decisiones de diseño tomadas en las fases previas, los actores involucrados en el desarrollo del modelo y de los recursos disponibles.
o Evaluación – cuando el modelo ha sido definido, se deben evaluar su relevancia y precisión. Es importante evaluar
la construcción, el modelo y los componentes del modelo para determinar su validez, confiabilidad y generalización. La evaluación consiste en determinar si el modelo de madurez puede considerarse completo y preciso con respecto al alcance identificado del modelo. La validez del contenido se evalúa en función de si se ha representado completamente el dominio. Las técnicas que se pueden utilizar incluyen casos de estudio, encuestas y entrevistas. Además de evaluar el modelo construido es necesario probar la validez de los instrumentos de evaluación para garantizar que miden lo que se pretendía para garantizar que los resultados obtenidos sean precisos y repetibles.
o Implementación – después de la construcción y las pruebas, el modelo debe estar disponible para su utilización y
para verificar el alcance de su generalización. La implementación debe considerar los problemas que surgen de la aplicación inicial de nuevos instrumentos dentro de una organización. La implementación se puede realizar en dos pasos, comenzando por las entidades que colaboraron en el diseño, construcción y evaluación. Sin embargo, para determinar la aceptación general del modelo, también se debe implementar en entidades independientes de las actividades de desarrollo y evaluación, independientemente de si el modelo se ha desarrollado para un dominio específico o para una aplicación general. El segundo paso en la implementación consiste en aplicar el modelo dentro de entidades que son independientes de las involucradas en el desarrollo del modelo. Dependiendo del alcance original de la aplicación del modelo, la selección de un rango de entidades puede ayudar a mejorar la generalización del modelo. La identificación de organizaciones que pueden beneficiarse de la aplicación futura del modelo de madurez y la capacidad de aplicar el modelo a múltiples entidades proporciona los pasos finales hacia la estandarización y la aceptación global del modelo desarrollado.
o Mantenimiento – el objetivo del modelo determina en gran medida los recursos necesarios para mantener el crecimiento y la utilización del mismo. La evolución del modelo se producirá a medida que el conocimiento del dominio y la comprensión del modelo se amplíen y profundicen. Un modelo prescriptivo debe contar con los recursos disponibles para realizar un seguimiento de las intervenciones en el tiempo. Si se logra la globalización del modelo y se requiere certificación, es necesario considerar cuestiones como el material de capacitación y los procesos de certificación, entre otros. La relevancia continua de un modelo sólo se puede garantizar a partir del mantenimiento del modelo a lo largo del tiempo.