En italiano, el núcleo semántico ‘modalidad de percepción específica’ predomina (resp. 62,2% vs. 8% en español y 11,6% en francés). Un análisis más detenido de los casos concretos del corpus revela que esto se explica por la frecuencia aplastante de la modalidad auditiva en italiano, donde sentire puede adoptar tanto el significado pasivo de ‘oír’ (40) como el significado activo y volitivo de ‘escuchar’ (41, 42):
(40) Ho sentito un boato - racconta Aurora Falcone - è poi sono stata catapultata sulla strada. [CdS: 12/08/2010]
(41) E il collega: «Penso sia possibile una mediazione tra chi vuole riposare e chi vuole sentire musica». [CdS: 6/08/2010]
(42) Una donna di 50 anni, racconta il dottor Cantore: «è arrivata in ambulatorio, con un tumore alla mammella. Era il giorno del concerto di Paola Turci, si è messa in un angolo a guardare. È tornata per sentire Vergassola, 48 ore esatte prima di iniziare la chemioterapia ha voluto essere lì con noi». E allora perché non fare della musica una medicina? [CdS: 25/07/2010]
Como ilustran estos ejemplos, de los tres verbos estudiados, el sentire italiano es el único verbo en haber desarrollado tan ampliamente el significado de percepción física dominante o prototípico de audición (cf. supra 2.2.2.2 acerca de la distinción entre VdP prototípicos o dominantes vs. VdP inferiores).
Es más, esta abundancia de contextos auditivos en italiano incluso propicia múltiples extensiones semánticas hacia el ámbito de la comunicación. Esto corrobora la tendencia general mencionada para la percepción auditiva de extenderse al ámbito de la comunicación humana (Sweetser 1990). Así por ejemplo, en (43) sentire adopta el significado de ‘tener noticias de alguien’, pero también puede adoptar el significado más específico de ‘examinar a un testigo’, ‘tomar declaración a un testigo’ (44) o incluso ‘consultar un médico’ (45):
(43) Voi che informazioni avete? Bisogna chiedere a Giuliano, non lo sento da due giorni. [CdS: 05/08/10]
(44) L' inchiesta La Procura di Roma sentirà domani il sottosegretario Caliendo, lunedì toccherà a Formigoni. [CdS: 29/07/10]
(45) Il medico sportivo che ha eseguito gli esami è ora in ferie e potrà essere sentito solo nei prossimi giorni. [CdS: 12/08/10]
El amplio desarrollo del significado auditivo de sentire en italiano incluso engendra un uso gramaticalizado como marcador del discurso senti/senta, una característica exclusiva del verbo italiano:
(46) “Questo non glielo so dire, dottore”. “Senti, tu lo conosci un tale che si chiama Angelo Pardo, ha quarantadue anni e fa l'informatore?”. [CA: 7]
Este uso particular del verbo italiano sentire corresponde a la consabida tendencia de los verbos de percepción (dominantes) a desarrollar una amplia gama de usos discursivos (cf. listen, look en inglés, oye/oiga y mira/mire en español). Por ello, conviene indagar más pormenorizadamente en este uso discursivo del verbo.23
En efecto, el uso particular de ciertos verbos (p.ej. mirar y oír en español) como marcadores del discurso (MD) no ha pasado por alto en la literatura.24A ese respecto, el
uso de las formas imperativas mira/mire y oye/oiga ya ha sido tratado por varios lingüistas desde distintos puntos de vista (Pons Bordería 1998b; Martín Zorraquino y Portolés 1999; Cuenca y Marín 2000; González Melón y Hanegreefs 2010 etc.), y todos ellos coinciden en atribuirles ciertas semejanzas, al mismo tiempo que subrayan unas marcadas divergencias funcionales. Además de una perspectiva intralingüística, algunos de los análisisdedicados a estos marcadores adoptan un enfoque contrastivo (p.ej. Van Olmen2010a que compara el inglés look, listen y el neerlandés kijk, luister). A ese respecto, conviene destacar el estudio de Cuenca y Marín (2000), que trata de los verbos de percepción gramaticalizados como conectores en español y en catalán. En cuanto al aspecto contrastivo las autoras mencionan:
[…] aunque este proceso de gramaticalización se produce tanto en español como en catalán (e igualmente en otras lenguas, como en francés o en italiano), no presenta la misma concreción y distribución de formas. Así por ejemplo, si el verbo de audición escogido por el español para estos usos es oír, el del catalán no es su traducción correspondiente sentir, sino escoltar, lo cual no deja de ser sorprendente o al menos digno de atención. (Cuenca y Marín 2000: 223)
23 A continuación, nos basamos esencialmente en Tanghe y Jansegers (2014) que estudian los marcadores
discursivos oye/oiga, mira/mire en español y senti/senta, guarda/guardi en italiano.
24 Las partículas en cuestión ya han sido tratadas bajo varias denominaciones; así se conocen entre otros como
conectores (Pons Bordería 1998b; Cuenca y Marín 2000), marcadores pragmáticos (Brinton 2001; Van Olmen 2010b)
y marcadores del discurso (Fagard 2010; González Melón y Hanegreefs 2010; Martín Zorraquino y Portolés 1999; Waltereit 2002). Como la definición de estas partículas no constituye una cuestión central en esta tesis, optamos por el término más frecuente marcador del discurso (MD). En general, las expresiones llamadas
marcadores del discurso tienen un significado no proposicional y funcionan en dominios cognitivos, expresivos,
sociales y textuales (Schiffrin 2001: 54) y son multifuncionales (Traugott 2007: 140). Sin embargo, estamos conscientes de que incluso el concepto de marcador del discurso suscita ciertos problemas terminológicos. Para una revisión del término MD y la problemática terminológica al respecto, referimos a Fraser (1999), Traugott y Dasher (2002), Traugott (2007), Marín Jordà (2005) entre otros. Cf. también infra capítulos 6 y 7.
En otros términos, a pesar de ser el equivalente catalán del verbo de percepción auditiva oír en español, el verbo catalán sentir no ha desarrollado un uso como marcador del discurso correspondiente a oye en español.
Esta constatación se revela aún más llamativa si tenemos en cuenta que – contrariamente al catalán– el verbo correspondiente de la misma forma en italiano, sentire, sí ha desarrollado un uso como marcador del discurso a partir de la forma imperativa senti/senta, mencionado en algunos estudios como equivalente de oye/oiga en español, derivados ambos de verbos de modalidad auditiva (Fernández Loya 2005; Fagard 2010: 258). En efecto, como ilustrado en el ejemplo (47), el equivalente español de este marcador italiano en nuestro corpus paralelo corrobora este patrón interlingüístico general de gramaticalización:
(47) a. Oye, Harry; ¿te importa que me dé una vuelta por el Caldero Chorreante? [HPPF-ESP: 69]
b. Senti, Harry, ti spiacerebbe se facessi un salto al Paiolo magico a bere un cordiale? [HPPF-IT: 43]
Esta equivalencia basada en la modalidad de percepción original se observa también en un corpus comparable. A tal fin, compilamos un corpus adicional que contiene 200 ejemplos coloquiales de cuatro marcadores derivados de las modalidades dominantes de la visión y del oído, a saber, mira/mire, oye/oiga, guarda/guardi y senti/senta, arrojando un corpus total de 800 ocurrencias. Dado el carácter coloquial de estos marcadores, hemos optado por ejemplos exclusivamente orales. Para el español los ejemplos son del español europeo y provienen del Corpus de Referencia del Español Actual (CREA) y del Corpus de conversaciones coloquiales (Val.Es.Co). Los ejemplos italianos provienen de los corpus Lessico di frequenza dell’italiano parlato (LIP) y Corpora e Lessici dell’Italiano Parlato e Scritto (CLIPS).
Por lo que atañe específicamente al MD senti/senta, el corpus comparable confirma la literatura existente en la que se suele establecer una correspondencia entre oye/oigaESP y
senti/sentaIT. Así por ejemplo, resulta que ambos marcadores derivados de los verbos de
percepción auditiva frecuentemente introducen una oración interrogativa:
(48) C: Oye, ¿los numeritos del viaje? A: El cero cero tres [Val.Es.Co]
(49) M: non sono mamma ma te lo puoi dire una mamma C: ah senti ma come ti chiami?
M: Rina [LIP]
En el ejemplo (49) el hablante interrumpe el tema del discurso para hacer una pregunta que le viene a la memoria. La interjección ah señala que es una idea repentina del hablante y el marcador senti a su vez indica que habrá en lo que sigue un cambio en el tipo oracional. En estos contextos resulta frecuente que los marcadores indican al
mismo tiempo un cambio en el tema del discurso o introducen un subtema. De hecho, no es de extrañar que un cambio de tema coocurre con un turno en el que un marcador introduce una oración interrogativa ya que “los interrogativos pueden utilizarse para introducir un tema nuevo” cuando precede la partícula y (¿Y Paco? - Salió a comprar el periódico) (Escandell Vidal 1999: 3954). Los marcadores oye/oiga y senti/senta podrían, por lo tanto, tener una función similar a la partícula y. En otras palabras, no solo sirven para indicar un cambio en el tipo oracional sino que al mismo tiempo el hablante puede usarlos en combinación con una interrogativa para introducir un nuevo tema.
Sin embargo, a diferencia de la mayor movilidad sintáctica de oye/oigaESP, llama la
atención que el marcador senti/sentaIT aparece en casi la mitad de los ejemplos en
posición inicial de turno e introduciendo una pregunta:
(50) E: va be’ è lo stesso
A: Senta ha un documento di identità * F: eh sì % [LIP]
Esta constatación concuerda con lo que Manili (1986: 308) y Stammerjohann (1976: 114) ya han señalado: las formas del verbo sentire aparecen excepcionalmente intercaladas en el discurso y prefieren una posición inicial, dado que típicamente indican un cambio de interlocutor. El marcador demuestra, pues, un contexto sintáctico más fijo que su marcador supuestamente equivalente en español. Esto sugiere que pese a su equivalencia en un nivel general, los marcadores oye/oigaESP y senti/sentaIT no se
corresponden plenamente. A fin de dar cuenta del grado de correspondencia entre estos MD en ambas lenguas, resulta interesante complementar los datos del corpus comparable recurriendo a nuestro corpus paralelo. En efecto, también en relación con las partículas pragmáticas, la combinación de ambos tipos de corpus resulta fructífera e incluso conveniente. A ese respecto, Altenberg y Granger (2002: 25) señalan explícitamente que:
[…] the meaning of these particles is difficult to pinpoint […] they also tend to have various interactive or interpersonal functions without any direct lexical counterpart in other languages. They are therefore interesting to study contrastively on the basis of translation corpora.
De acuerdo con la metodología del ‘Mutual Translation Correspondence Analysis’ explicada más arriba (cf. supra 4.3.1), hemos recopilado 65 marcadores de las partículas en cuestión (52 de senti/senta en italiano y 13 de oye/oiga en español) para ver en qué medida se corresponden.25 Desde la perspectiva cuantitativa, ya se nota que senti/senta
resulta mucho más frecuente que oye/oiga. Además, desde el punto de vista de la correspondencia mutua, llama la atención que aunque ciertas ocurrencias de senti/senta en italiano equivalen efectivamente a oye/oiga en español –confirmando así el resultado del corpus comparable y la aludida equivalencia entre ambos MD en la literatura– la mayoría de los casos corresponde a mira/mire en el texto español. En efecto, de las 52 equivalentes de senti/senta en el corpus italiano, se encuentran 16 correspondencias con mira/mire (52, 53) y solo 4 con oye/oiga (51).26
(51) a. Senti, Harry, ti spiacerebbe se facessi un salto al Paiolo magico a bere un cordiale? [HPPF-IT: 45]
b. Oye, Harry; ¿te importa que me dé una vuelta por el Caldero Chorreante? [HPPF-ESP: 78]
(52) a. Senti, se Crouch vuole indagare su Piton, perché non è venuto a fare il giudice al Torneo? [HPCF-IT: 287]
b. Mira, si Crouch quiere investigar a Snape, ¿por qué no va a las pruebas del Torneo? [HPCF-ESP: 258]
(53) a. ‘Eh, Ron’. Los gemelos habían vuelto. — ‘Mira, nosotros nos vamos a la mitad del tren, porque Lee Jordan tiene una tarántula gigante y vamos a verla’. [HPPF-ESP: 99] b. ‘Ehi, Ron’. Ecco i gemelli di ritorno.‘Senti, noi andiamo verso la metà del treno… C’è Lee Jordan che ha una tarantola gigante’. [HPPF-IT:57]
Además, como se desprende de los ejemplos (52) y (53), salta a la vista que en todos los casos en que senti/senta corresponde a mira/mire, el MD asume la función fática de llamada de atención al oyente. Esto recuerda la idea formulada por Pons Bordería (1998b) relativa a los MD oye/oiga y mira/mire en español de que en la función básica ambos marcadores son intercambiables. De la misma manera, por lo que atañe al italiano Manili (1986: 311) afirma que “senti, guarda, vedi, sai hanno sostanzialmente la funzione testuale di richiamare l’attenzione dell’interlocutore sull’ introduzione di una modifica tematica o di un tema completamente nuovo”. El análisis del corpus paralelo permite comprobar, pues, que esta intercambiabilidad no solo se observa en el nivel intralingüístico sino que también se manifiesta en el nivel interlingüístico, es decir en la comparación entre el español y el italiano. En otros términos, el marcador senti/senta parece restringirse desde el punto de vista funcional. Así, llama la atención que, a pesar
26 Las otras partículas españolas encontradas como equivalentes de senti/senta en italiano son, entre otros,
escucha (13), veamos (1), hum (1), bueno (1), de verdad (1), de veras (1), vamos (1), disculpe (1) y correspondencia
cero (12). Esta doble equivalencia no parece ser posible tomando como punto de partida oye/oiga en español, que corresponde a veces a senti (más concretamente en 3 de los 13 ocurrencias cf. ejemplo 51), pero nunca equivale al marcador derivado de la modalidad visual guarda/guardi en italiano. Las otras partículas italianas encontradas como equivalentes de oye/oiga en español son más específicamente ma sai (1), ehi (4), ehilà (1),
de la diversidad y variedad de posibles equivalentes (cf. nota (26), estos se limitan esencialmente a dos funciones básicas, a saber, por un lado la función fática en la que los MD son intercambiables (ejemplos 52, 53) y, por otro lado, la función más bien reguladora, orientada hacia la estructura del discurso:
(54) a. Monteremo queste tende a mano! Non dovrebbe essere troppo difficile… i Babbani lo fanno sempre… senti, Harry, secondo te da dove cominciamo?’ [HPCF-IT: 43]
b. ¡Vamos a montar estas tiendas manualmente! No debe de ser demasiado difícil:los muggles lo hacen así siempre… Bueno, Harry, ¿por dónde crees que deberíamos empezar? [HPCF-ESP: 39]
En efecto, como ya señalamos, la percepción auditiva se extiende frecuentemente hacia el ámbito de la comunicación humana (Sweetser 1990), por lo que senti/senta –al igual que oye/oiga– se especializa en explicitar la estructura del discurso, indicando por ejemplo un cambio del tipo oracional.
Del análisis del corpus paralelo se deduce, pues, que a pesar de su predominio cuantitativo y pese a la equivalencia mutua con mira/mire y el número más elevado de equivalentes en general, el marcador senti/senta en italiano parece restringirse desde el punto de vista funcional. De esta manera, el estudio de corpus paralelo complementa claramente el resultado del estudio comparable en el sentido de que a menor grado de movilidad sintáctica corresponde menor variedad pragmática, esto es, la fijación sintáctica de este marcador se traduce en un contexto más fijo en el nivel pragmático.
En suma, en este capítulo, partimos de la observación de que el verbo sentire en italiano no solo se caracteriza por la entrada lexicográfica más extensa (cf. supra 4.1) sino que también se destaca por su alta frecuencia en comparación con sus homólogos en español y en francés (cf. sección 4.3.2, resp. 134,5/100000 en italiano vs. 58,2 y 44,3 en español y en francés). A continuación, un análisis más detenido de las ocurrencias concretas reveló que esto se explica por la frecuencia aplastante de la modalidad auditiva en italiano, por lo cual –en comparación con sus verbos homólogos en francés y en español– el verbo sentire italiano es el único en haber desarrollado de manera tan amplia el significado de percepción física dominante o prototípico de audición. Dada la importancia cognitiva de la percepción y teniendo en cuenta el carácter corporeizado del lenguaje (cf. supra 1.2.2.1), no es de extrañar que los VdP entren en un número considerable de construcciones y que los que remiten a estas modalidades superiores de la vista y del oído sean las más frecuentes (Cuenca y Marín 2000: 223). En efecto, a la luz del principio de la versatilidad económica, según el cual la frecuencia de uso está correlacionada con la versatilidad semántica (Zipf 1949: 16), es sabido que la alta frecuencia conlleva también cierto enriquecimiento polisémico, lo que explica la intrincada polisemia inherente a los VdP y la subsiguiente riqueza de usos discursivos. Esto se manifiesta efectivamente en la existencia de un marcador del discurso derivado
del verbo sentire en italiano, senti/senta, lo que resulta una particularidad exclusiva del verbo italiano.