En el 2006, Felipe Calderón se convirtió en el Presidente de México480. Su gobierno se caracterizó por la supuesta “guerra contra el narcotráfico”. En una análisis sobre la situación en México, Sayak Valencia indica que:
“La lucha contra el crimen organizado emprendida por el gobierno parece más un ajuste de cuentas entre machos poderosos y heridos que buscan limpiar su honor y recuperar sus territorios, que no toman en consideración los efectos reales y devastadores que esta ‘limpieza’ está teniendo en el país…”481
Dentro de este “ajuste de cuentas entre machos poderosos y heridos”, Calderón llegó a afirmar públicamente que un “designio divino” lo llevó a ser presidente y a combatir el narcotráfico, específicamente manifestó: “es probable que mucha gente se acuerde de estos años por la violencia, la delincuencia, los crímenes. Pero yo creo que la vida o la Providencia, llámenlo como quieran, decide colocar a la gente acertada en el momento adecuado”482. Como parte del despliegue de las Fuerzas Armadas para que se realizaran labores de seguridad pública, se llevaron a cabo operaciones en las cuales se enviaron a miles de militares en zonas urbanas o puntos específicos como carreteras y puestos de control, y se registraron casas, personas y automóviles sin contar con una orden judicial para ello, en la mayoría de ocasiones483.
El investigador Pablo Escalante estableció en su momento que no se le podía llamar guerra porque una guerra supone que en algún momento alguien ganará y esto llevaría a unos acuerdos de paz, lo cual no ha sucedido en este caso, ya que consideraba que “no hay una paz imaginable al término del proceso y, por lo tanto, no es imaginable
480 Las elecciones presidenciales de 2006 fueron muy polémicas debido al poco porcentaje de diferencia
en las votaciones que existió entre el Presidente Felipe Calderón y el candidato del PRD, Andrés Manuel López Obrador. Derivado de dicha situación en los meses posteriores se llevaron a cabo en México diversas manifestaciones con el apoyo de parte importante de la población que habló de fraude electoral, López Obrador se autonombró “Presidente Legítimo de México”.
481 Sayak Valencia. 2012. Capitalismo gore y necropolítica en México contemporáneo. Relaciones
Internacionales, 19, p. 96.
482 “La providencia” me designó presidente para combatir el crimen: Calderón. Proceso.com.mx, México,
publicado el 24 de abril de 2012. Recuperado el 6 de enero de 2015. www.proceso.com.mx/305269
483 Consejo de Derechos Humanos. 2011. Informe del Grupo de Trabajo sobre las Desapariciones…, op.
el final del proceso”484. Un sector de la población en México indicó que no se trataba de una “guerra contra el narcotráfico” sino de una guerra en contra de uno o de varios grupos narcotraficantes o cárteles que no estaban siendo apoyados por el gobierno, entendiendo que el gobierno apoyó a otro cártel en detrimento de los demás. El escritor mexicano Élmer Mendoza señaló al respecto que “El Gobierno politizó el fenómeno del narcotráfico. Lo politizó al darle prioridad a un grupo y, como consecuencia, los otros grupos reaccionaron violentamente”485. Incluso el periodista Jorge Carrasco Araizaga indicó en su momento que:
“En la ‘guerra a las drogas’ de Calderón sí hay un claro vencedor: Joaquín El Chapo Guzmán, el jefe del cartel de Sinaloa. Pero la consolidación de esa victoria antes de que sus tácitos aliados panistas dejen el poder depende de lo que suceda con el cartel de Los Zetas”486.
La supuesta “guerra contra el narcotráfico” no solamente no logró contener a las organizaciones delictivas que operan en México, sino que además generó “un incremento dramático de las graves violaciones de derechos humanos cometidas por miembros de las fuerzas de seguridad”, ocasionando que se exacerbara la violencia, el caos y el temor, en lugar de reforzar la seguridad pública487. Desde el Estado y las élites se ha señalado que “el problema de seguridad no es del Estado, es un problema de valores en la sociedad y entonces pues las familias, las mujeres, no fomentan valores en sus hijos”488. En este discurso podemos observar como por estereotipos y roles de
género se está culpando a las mujeres de ser las responsables de la compleja y sistemática crisis de seguridad y de violaciones a los derechos humanos en México.
Durante su sexenio, Calderón negó que las fuerzas de seguridad cometieran abusos, solamente en su último año de gobierno llegó a reconocer que se habían cometido violaciones a los derechos humanos y adoptó algunas medidas limitadas, pero no logró cumplir con su obligación de asegurar que las violaciones a los derechos
484 Fernando Escalante Gonzalbo. 2007. Baile de Máscaras. Conjeturas sobre el Estado en América
Latina. Revista Nueva Sociedad, 210, p. 67.
485 Pablo Ordaz. Entrevista: Elmer Mendoza, escritor mexicano: El presidente Calderón no ganará jamás
la guerra al narcotráfico. El País, publicado el 22 de julio de 2010. Recuperado el 3 de junio de 2011. www.elpais.com/articulo/internacional/presidente/Calderon/ganara/jamas/guerra/narcotrafico/elpepiint/20 100722elpepiint_9/Tes
486 Jorge Carrasco Araizaga. El capo del PAN y Los Zetas. Proceso, México, publicado el 23 de abril de
2011. Recuperado el 13 de junio de 2011. www.proceso.com.mx/rv/modHome/detalleExclusiva/90567
487 Human Rights Watch. 2013. Los Desaparecidos de México..., op. cit., p. 1. 488 Blanca I. Martínez. 2013, op. cit.
humanos cometidas durante su mandato por militares y policías fueran investigadas y los responsables juzgados489. Esta situación se hizo evidente con el caso de Ernestina Ascencio Rosario, mujer náhuatl de 73 años violada por varios soldados del ejército en 2007 en Veracruz, zona de influencia de la Coordinadora regional de organizaciones indígenas de la Sierra de Zongolica490. A pesar de las evidencias, Calderón indicó que Ernestina había muerto de una “gastritis crónica” y que no había rastros de que hubiera sido violada 491. De manera lamentable, esta versión fue apoyada por la CNDH y el Instituto Nacional de las Mujeres, cuya entonces Presidenta María del Rocío Gaytán llegó a descalificar las últimas palabras de Ernestina porque éstas fueron en náhuatl y “pues estaba moribunda, balbuceaba, entonces, se me quita la certeza de lo que dijo”492. Asismo, también fueron negadas durante el gobierno de Calderón las desapariciones y las desapariciones forzadas en México493. El Comité contra la Tortura expresó su preocupación por el aumento progresivo del número de desapariciones forzadas presuntamente cometidas por autoridades públicas o grupos criminales o particulares con el apoyo directo o indirecto de agentes del Estado, haciendo referencia a lo informado en este sentido por el grupo de Trabajo sobre las Desapariciones Forzadas o Involuntarias494. Ante esta situación:
“Calderón ignoró el creciente problema de las desapariciones, el país no adoptó medidas serias para abordarlo. Esto dio lugar a la crisis más profunda en materia de desapariciones forzadas que se haya producido en América Latina en las últimas décadas”495.
489 Human Rights Watch. 2013. Los Desaparecidos de México..., op. cit., p. 1.
490 Rosalva Aída Hernández Castillo. 2010. Violencia de Estado y violencia de género. Las paradojas en
torno a los derechos humanos de las mujeres en México. TRACE 57, p. 94.
491 Estephanye Reyes Aguiñaga. Recuento del caso de violación de Ernestina Ascencio. Cimacnoticias,
México, publicada el 18 de marzo de 2010. Recuperado el 7 de febrero de 2015. www.cimacnoticias.com.mx/node/42952
492 Rosalva Aída Hernández Castillo. 2010. Violencia de Estado…, op. cit., p. 94. y Andrés T. Morales.
Descalifica Inmujeres acusación de Asencio rosario contra militares; “fue en náhuatl”. La Jornada, México, publicado el 1 de abril de 2007. Recuperado el 7 de febrero de 2015. www.jornada.unam.mx/2007/04/01/index.php?section=politica&article=009n1pol
493 A grandes rasgos una “desaparición” se distingue de una “desaparición forzada” debido a que en la
última hay pruebas fehacientes de la participación directa o indirecta de agentes del Estado. Para eludir su responsabilidad, muchas veces el Estado mexicano suele utilizar en lugar de desaparición forzada, “persona no localizada” o “persona extraviada”. Blanca I. Martínez. 2013, op. cit.
494 Comité contra la Tortura. 2012. Observaciones Finales sobre los informes periódicos…, op. cit.,
párrafo 12.
En el caso de las niñas y de los niños, órganos de Naciones Unidas como el Comité de los Derechos del Niño, han manifestado su preocupación por el clima de violencia y cómo éste repercute en los derechos y vidas de las niñas y niños en México existiendo un gran número de violaciones a sus derechos, así como alrededor de 1,000 niñas y niños muertos tan sólo del 2008 al 2011 como consecuencia de la “guerra contra el narcotráfico” y la falta de investigación de delitos perpetrados por militares496.
La situación de violencia en México durante este sexenio ocasionó el desplazamiento forzado de la población. Al respecto, la CIDH señaló que “la violencia criminal no solo está afectando gravemente a los migrantes sino que también está conllevando a la migración forzada y al desplazamiento interno de un gran número de personas en México”497. El desplazamiento forzado de defensoras de derechos humanos y sus familias también ha aumentado en México498. La Relatora Especial sobre la situación de los defensores de los derechos humanos ha manifestado que se encuentra consternada por los extraordinarios riesgos que enfrentan las defensoras de derechos humanos y quienes se dedican a defender los derechos de las mujeres y cuestiones de género. En el caso de las defensoras, ellas son quienes se encuentran en un mayor riesgo de acoso y violencia sexual y violación499.
Las activistas también enfrentan este riesgo, ya sea que integren movimientos de mujeres o feministas en México, ellas son señaladas como activistas y como mujeres, ya que desde la ideología patriarcal se considera que están transgrediendo las normas de género. Las mujeres que integran movimientos sociales son discriminadas por las autoridades por ser mujeres, quienes ejercen violencia institucional en su contra en base al género y son señaladas como “mujeres públicas” por el discurso oficial. Siguiendo a Melissa W. Wright:
496 Comité de los Derechos del Niño. 2011. Examen de los informes presentados por los Estados partes
en virtud del artículo 8 del Protocolo facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño relativo a la participación de niños en los conflictos armados. Observaciones Finales: México, párrafos 4 y 29.
497 Comisión Interamericana de Derechos Humanos. 2014. Derechos humanos de los migrantes y otras
personas en el contexto de la movilidad humana en México. Informe Temático, OEA/Ser.L/V/II, Doc.
48/13, 30 de diciembre de 2013, párrafo 105.
498 Orfe Castillo y Marusia López. 2012. Información para el Comité CEDAW sobre la situación de
violencia contra defensoras de derechos humanos. Iniciativa Mesoamericana de Mujeres Defensoras de
Derechos Humanos. Organizaciones responsables del informe: Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad Oaxaca, Red Mesa de Mujeres de Ciudad Juárez y Asociadas por lo Justo (JASS). Informe sombra presentado con motivo del examen del informe combinado que contiene el Séptimo y Octavo Informes Periódicos de México ante Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer. México, p. 7. Recuperado el 26 de julio de 2014. www2.ohchr.org/english/bodies/cedaw/docs/ngos/WHRD_ForTheSession_MexicoCEDAW52_sp.pdf
499 Consejo de Derechos Humanos. 2010. Informe de la Sra. Margaret Sekaggya, Relatora Especial sobre
“Por el hecho de que las activistas tienen que estar en los espacios públicos (las calles, las oficinas de las autoridades, frente a la prensa, etcétera) para hacer públicas sus demandas y el que varias de ellas son asalariadas dentro de las organizaciones no gubernamentales, se han visto expuestas a la acusación de ser ‘mujeres públicas’. Y como ‘mujeres públicas’, según los voceros del gobierno, son ellas quienes representan la amenaza más peligrosa para la sociedad”500.
Como indica la activista de Ciudad Juárez, Imelda Marrufo, quien ha sido señalada como una “mujer pública”, el discurso de las mujeres que son percibidas como públicas es un “discurso muy contestatario frente a situaciones bastantes graves que atentan los intereses o el status quo” y tiene un nivel simbólico, “que una mujer salga y camine, y sea más visible, es una mujer que está en boca de todos”, lo cual conlleva una carga muy importante y un rechazo hacia ellas por los cuestionamientos que realizan, en un espacio público que ha sido una conquista heredada de otras feministas en el pasado501.
Las mujeres que defienden derechos humanos y también las periodistas, en especial las que defienden los derechos de la mujeres o trabajan en relación con ellos, se enfrentan a campañas de difamación y desprestigio que cuestionan si su comportamiento se adapta al “deber ser mujer” y sugieren que al transgredir las normas de género merecen una sanción social. De manera constante tiene que exigir su derecho a defender derechos humanos502.
En México se han constatado al menos dos modalidades en el ataque y desprestigio en contra de las defensoras: una general que sostiene que defender los derechos humanos es un peligro para la sociedad, para el progreso económico y es sinónimo de defender criminales, y otra en contra de las mujeres en donde se tienen registrados ataques directos y sistemáticos contra mujeres que defienden los derechos sexuales y reproductivos, las que defienden derechos laborales y las defensoras que trabajan para denunciar los casos de feminicidio. En el caso de las defensoras que trabajan en casos de feminicidio, se ha documentado que se les ataca señalando que lo
500 Melissa W. Wright. 2007. El lucro, la democracia y la mujer pública: estableciendo las conexiones. En
Julia E. Monárrez Fragoso y María Socorro Tabuenca Córdoba (coords.). Bordeando la violencia contra
las mujeres en la frontera norte de México. México: Miguel Ángel Porrúa – El Colegio de la Frontera
Norte, p. 73.
501 Imelda Marrufo Nava. 2014, op. cit.
502 Como indica Andrea Medina Rosas “siempre la difamación llega cuando estas haciendo tu trabajo con
que defienden no existe, es decir, que el feminicidio es un invento de ellas y un mito, así como que el único objetivo que tienen es lucrar503.
Muchas defensoras y activistas también han luchado por terminar con la inseguridad en el país. Ante la violencia e inseguridad en México, surgió el “Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad” encabezado por Javier Sicilia, quien se sumó a las diversas denuncias realizadas por parte de la sociedad civil ante la inseguridad que se vive en este país tras el asesinato de su hijo junto con otros seis jóvenes en el estado de Morelos. Muchos y muchas familiares de personas desaparecidas han respaldado este movimiento504. Este movimiento se inició como una marcha que salió de Morelos y llegó a la Ciudad de México para solicitar el fin de la violencia en este país. Varias organizaciones de derechos humanos y ciudadanas/os independientes se adhirieron a ella. Esta marcha culminó con la firma del Pacto Nacional contra la Inseguridad el 10 de junio en Ciudad Juárez en 2011. En solidaridad con la marcha se realizaron manifestaciones en algunas ciudades en México y en el extranjero bajo el lema “Estamos hasta la madre”505. El EZLN emitió un comunicado de
apoyo a la Marcha Nacional por la Paz en donde manifestaba, entre otras cosas relevantes: “Hoy estamos aquí para decirles sencillamente a esas buenas personas que en silencio caminan, que no están solas”506.
El Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad solicitó al gobierno federal debatir la estrategia de la denominada “guerra contra el narcotráfico”. El gobierno accedió al diálogo mediante la organización de un encuentro denominado “Diálogo por la Paz” que se llevó a cabo el 23 de junio de 2011. En este encuentro el entonces Presidente de México se reunió con activistas. En este encuentro también participó la activista Norma Ledezma, fundadora de la organización “Justicia para Nuestras Hijas” creada por personas cercanas a niñas y mujeres desaparecidas y asesinadas en Ciudad
503 Asociadas por lo Justo (JASS), Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad Oaxaca y Red
Mesa de Mujeres de Ciudad Juárez. 2012. Defensoras de derechos humanos en México. Diagnóstico
2010-2011 sobre las condiciones y riesgos que enfrentan en el ejercicio de su trabajo. México, p. 44.
Recuperado el 3 de enero de 2015. www.pbi- mexico.org/fileadmin/user_files/projects/mexico/files/Reports/1201Defensoras_RedNacional.pdf
504 Amnistía Internacional. 2013. Enfrentarse a una pesadilla. La desaparición de personas en México.
AMR 41/025/2013, p. 9.
505 Como decía una un pancarta en la manifestación sobre el lema “estamos hasta la madre”, el lenguaje
sexista también constituye violencia, resultando desalentador que en una manifestación en búsqueda por erradicar la violencia se esté reproduciendo la violencia en contra de las mujeres en base al género a través del lenguaje.
506 Palabras del EZLN en la movilización de apoyo a la marcha nacional por la paz. La Jornada, México,
publicado el 8 de mayo de 2011. Recuperado el 15 de mayo de 2011. www.jornada.unam.mx/2011/05/08/politica/002n2pol
Juárez. La activista se pronunció respecto a la Sentencia Campo Algodonero y a la política de simulación del gobierno mexicano en cuanto a los derechos humanos de las mujeres, diciéndole al entonces Presidente Calderón lo siguiente:
“El incumplimiento de la Sentencia del Campo Algodonero, que además obliga al Estado mexicano, es la muestra de la política de simulación del gobierno en el tema de los derechos humanos de las mujeres (…) No son sólo cifras, señor, son mujeres desaparecidas que tenían una vida por delante, pero debido a que la impunidad ampara y protege a los delincuentes, desconocemos el destino de estas jovencitas y esto es en toda la República mexicana”507.
Este encuentro no se tradujo en cambios ante la situación de violencia y la supuesta “guerra contra el narcotráfico” en el país. Durante el gobierno de Calderón se creó la Procuraduría Social de Atención a las Víctimas de Delitos (PROVÍCTIMA), de la cual algunos familiares de víctimas han indicado que se les dio poca ayuda y que incluso fueron presionados y presionadas para aceptar que su familiar había muerto508.
También se aprobó la Ley General de Víctimas, la cual no mejora el acceso a la justicia y no se ha aplicado eficazmente509.
Asimismo, durante la Presidencia de Calderón, se descubrieron fosas clandestinas, siendo que “estos descubrimientos no habrían sido resultado de un esfuerzo concertado del Gobierno en la búsqueda de personas”510. En 2012, las procuradurías generales de justicia notificaron a la CNDH que había 15,921 cadáveres no identificados en fosas y morgues en toda la república mexicana511. Una petición
constante de la sociedad civil ha sido que se creara y diera a conocer una base de datos de personas desaparecidas en México y un banco de ADN, la cual el gobierno incumplió. Esta petición es muy relevante ya que “es posible que las fosas comunes halladas en un estado contengan restos de personas que fueron desaparecidas en otros”512. El 20 de diciembre de 2012 una versión preliminar de una base de datos
507 Declaraciones señaladas en el artículo de Rafael Maya Barradas. Norma Ledezma exige cumplir
Sentencia Campo Algodonero. Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, México, publicado el 24 de junio de 2011. Recuperado el 6 de julio de 2011. observatoriofeminicidio.blogspot.com/2011/06/norma-ledezma-exige-cumplir-sentencia.html
508 Amnistía Internacional. 2013. Enfrentarse a una pesadilla…, op. cit., p. 9. 509 Ídem.
510 Consejo de Derechos Humanos. 2011. Informe del Grupo de Trabajo sobre las Desapariciones…, op.
cit., párrafo 50.
511 Amnistía Internacional. 2013. Enfrentarse a una pesadilla…, op. cit., p. 12. 512 Human Rights Watch. 2013. Los Desaparecidos de México..., op. cit., p. 3.
federal de personas desaparecidas elaborada por el gobierno se filtró al público. Esta