• No results found

Automatic Segmented Area Structured Lighting

Cuando entre dos comunidades hay intercambio de materia y de energía las comunida-

des en etapas avanzadas de la sucesión, con mayor madurez, menos productivas, con mayor número de especies, algunas con organismos de mayor porte y complejidad, “explotan” a las menos maduras que tienen una alta tasa de renovación y son más productivas (alto valor de P/B) ejemplos: desde las comunidades de los pastizales naturales van los insectos y los roedores a alimentarse en los campos cultivados, como en el ejemplo de la igura V.1; las comunidades de las laderas de las montañas suelen ser más estables y explotar a las de los valles –que suelen ser más productivas pero más inestables; los cursos inferiores de los ríos reciben materia orgánica de las nacientes que son más productivas y son el lugar donde van a desovar los peces que, ya adultos, viven en las proximidades de la desembocadura al mar o en el mar mismo, como es el caso de muchos salmones; y las poblaciones urbanas –no solo las poblaciones humanas sino todas las que las acompañan, desde mascotas hasta sus plagas- reciben alimentos de las zonas rurales.

Si las comunidades de poca o mediana madurez, que tienen producción neta -es decir que producen más de lo que consumen- no fuesen explotadas, podrían invertir el excedente de producción en la incorporación de nuevas estructuras y funciones –tallos leñosos, tejidos de aislación y reserva, mimetismo, en general aumentarían las especies k-estrategas- pasarían a un estado de mayor madurez y estabilidad. Esto es lo que sucede en la sucesión ecológi-

ca. Los ecosistemas más explotados por el hombre, como los suelos de la pampa argentina, antes que él llegase ya eran explotados por otros animales que ahora son sus competido-

res, como las hormigas, las langostas o tucuras, las liebres, las cotorras, las palomas. Por eso también puede decirse que esos sistemas estaban preadaptados a la explotación humana: tenía diversidad relativamente baja, alta tasa de renovación, estaban expuestos a cambios bruscos –incendios, sequías, inundaciones. Y ahora el hombre cultiva vegetales seleccionados muy parecidos a los que había en el ecosistema primitivo: herbáceas anuales: soja, trigo, maíz. Lo opuesto a esta explotación es la que se realiza en regiones donde se elimina la vegetación boscosa –con alta diversidad- con el in de usar el suelo para cultivos anuales de una o pocas especies, esos ecosistemas no están preadaptados a esta explotación y cuando se la abandona el ecosistema original ya no se recuperará, la sucesión llevará probablemente a comunidades como las que ocurrieron en el Chaco donde se instaló el vinal, una maleza leñosa.

¿Qué nos enseña estudiar los cambios en las comunidades? La teoría de la sucesión ha servido y sirve como un cuerpo teórico de referencia contra el cual comparar lo hallado en cada ecosistema. El error básico de la teoría fue suponer que los ecosistemas eran sistemas que se dirigían hacia el equilibrio, hoy se sabe que los ecosistemas son, al igual que los seres vivos, sistemas alejados del equilibrio donde sobreviven más tiempo aquellos que tienen poblaciones que consiguen minimizar la entropía del sistema, y las condiciones del ambiente circundante establecerán qué tipos de estrategias poblacionales serán seleccionadas. En un ambiente con perturbaciones fuertes pueden seleccionarse especies muy resistentes u otras que tengan alta tasa de reproducción, en ambientes con perturbaciones intermedias, la gama de poblaciones seleccionadas puede ser mucho mayor. Se seleccionarán las que se reproduz-

can rápido pero también las que sean eicientes en la absorción y retención de nutrientes, o las que tengan un tamaño mínimo para resistir a la perturbación o las que tengan ciclos de vidas ajustados a las perturbaciones, etc., lo que dará amplias las posibilidades de que una especie determinada pueda sobrevivir en un ecosistema.

importante de la teoría de la sucesión es que ayuda a situar los fenómenos sobre un fon-

do histórico donde lo signiicativo no es una ascensión gradual hasta una situación inal de equilibrio o clímax sino que deine si el cambio se produce hacia adelante o hacia atrás”. El adelante o el atrás estaría dado por algunas regularidades indiscutibles tales como el aumen-

to en la complejidad, en el número de especies y el aumento en el desarrollo vertical de los ecosistemas, el aumento en la sinuosidad de los límites entre los mismos y la capitalización de la producción, esto es el mantenimiento de cada vez más biomasa por unidad de energía. Por otro lado reiere a que las perturbaciones son una tendencia opuesta a la sucesión pero indisolublemente ligada a ella, de tal modo que las perturbaciones de mayor frecuen-

cia y menor intensidad se han incorporado a la dinámica de los sistemas (Ej. día-noche, invierno-verano) en tanto las de menor frecuencia y/o mayor intensidad producen cambios impredecibles desde el estado en que se encuentra el sistema y pueden llevar a los sistemas a estados totalmente distintos a lo esperable en condiciones de ausencia de perturbaciones, tales como las grandes inundaciones.

En cualquier caso es indudable que cuando los seres humanos intervenimos sobre los ecosistemas tendemos a simpliicarlos, a buscar una mayor producción neta y el crecimiento de sólo una o unas pocas poblaciones que nos interesan. Por ello eliminamos a sus posibles competidores mediante el uso de biocidas y otras labores agrícolas. La tendencia a la simpli-

icación es la que se observa también en casos de contaminación. Por esta razón es que en ambos casos se habla de rejuvenecimiento, retroceso o regresión de la sucesión ecológica.

Dicho ecólogo ha señalado que a lo largo de la sucesión se produce una acumulación de información que permite disminuir el impacto de las variaciones ambientales; ha dicho que el conservatismo, la pereza, son una meta de la naturaleza.

Para ese ecólogo catalán las coincidencias o regularidades más notables en la sucesión ecológica son:

• Aumento de la biomasa total, principalmente de las porciones menos activas (como madera, corteza, espinas en los vegetales; y pelo, grasa, huesos en los animales). • Disminución de la relación producción primaria / biomasa total, es decir, retardo en la

tasa de renovación del conjunto del ecosistema.

• Reducción del tiempo de permanencia de los elementos químicos fuera de los organismos.

• Estructura más complicada de las comunidades (mayor diversidad) y mayor segregación entre las especies próximas.

ECOLOGÍA Y AMBIENTE | LEONARDO MALACALZA

Odum (1972) ha sintetizado las características de los ecosistemas maduros e inmaduros de la siguiente forma (FiguraV.2):

Figura V.2. Características del ecosistema según la etapa del desarrollo de la sucesión. Interrelaciones pocas muchas.

PREGUNTAS

1. ¿Qué sucede con el paso del tiempo en un jardín, huerto o explotación agrícola cuando son abandonados? ¿A qué se deben los cambios?

2. ¿Por qué será que las etapas muy avanzadas de las sucesiones de la llanura pampeana y de la Patagonia no podrían llegar a ser idénticas a las de la selva misionera si la tendencia de la sucesión ecológica en esas comunidades fuese la misma?

3. ¿Qué sentido práctico, que aplicación tiene conocer la tendencia de los cambios en las distintas comunidades?

4. ¿Cuál de las siguientes series de características corresponde a un ecosistema maduro, en su etapa clímax? (Sólo una es correcta).

a.-. Baja diversidad especíica; gran velocidad en el lujo de energía; pocas interrelaciones; poca productividad (P/B).

b.- Alta diversidad especíica; baja velocidad en el lujo de energía; poca productividad; pocas interrelaciones

c.- Poca diversidad especíica; alta velocidad en el lujo de energía; gran productividad; mu-

chas interrelaciones.

d.- Alta diversidad especíica; baja velocidad en el lujo de energía; baja tasa de renovación; muchas interrelaciones.

e.- Alta diversidad especíica; baja velocidad en el lujo de energía; gran productividad; pocas interrelaciones.