3 DESIGN OF A NOVEL HYBRID CONDITION MONITORING AND
3.2 Enabling Techniques for the Development of the Proposed Model
3.2.9 Autoregressive Integrated Moving Average (ARIMA)
Pues vinieron algunos saharauis y se los llevaron, se llevaron a los heridos, había gente que podías reconocer, a otros los reconocías por el rostro, por la mano, por el pie, mi hija, como era tan pequeña, se deshizo y se quedó allí. Por el día no nos podíamos mover, así que fue esa noche cuando comenzaron a recoger restos y a los heridos. Realmente eran pedazos no cuerpos enteros. Donde había fuego nadie podía entrar. Lambarka Mahmud.
No hay estimaciones exactas de muertos del bombardeo. Dicha cuestión fue tratada con algunos sobrevivientes que se encargaron de recoger los cuerpos o personas heridas. Aproximadamente, setenta personas resultaron heridas de gravedad en el bombardeo, y fueron trasladadas en varios camiones hasta Rabuni de forma urgente y posteriormente al hospital militar de Tinduf, ya en territorio argelino.
Cuando sucedió ese impacto de día solo vimos fuego prendido en muchas jaimas, algunas personas caídas, otras heridas, gente corriendo hacía todas partes, gri- tando. Vi a Galb Ahmed Zein que llevaba a su madre encima y en cuanto llegó a la acacia de al lado de su jaima le cayó la bomba encima. Mneiniunat Sidi Abidid. Te encuentras a la familia separada, cada uno huyó de una manera llorando. Por las noches te encontrabas preguntando “¿Murió fulana?”, “yo no encuentro a fulano”, siempre de noche. La gente se espabiló, por la noche vinieron comba- tientes que no tenían ni coche, ni armas, pero nos ayudaron y empezaron a reunir
la gente, reunificaban las familias e hicieron escondites en la montaña para cada
familia, debajo de pedruscos… también hacían chabolas debajo de árboles y con ramas hacían escondites. Fatimetu Salma Mohamed.
Dado que el bombardeo se produjo en contra de una población que estaba realizando las actividades cotidianas de supervivencia en medio de una situación de extrema pre- cariedad, muchas víctimas eran miembros de la misma familia. En varias entrevistas las personas sobrevivientes del bombardeo tenían varios familiares que habían muerto o sido heridos en el bombardeo.
Justo al salir escuché la explosión de las bombas y una mujer que pasaba por allí saltó sobre mí para protegerme hasta que terminó todo. Volví corriendo a la tienda, allí estaba mi tío Lih Mustafa Barray y su hija Monina que fue herida en el labio superior, mientras que su mujer Fulha, su hija Etfarrah y su suegra murieron. Luego vimos otra tienda que se había quemado con toda la gente que estaba adentro, se trataba de la familia de Ahmed Bahiya que solo quedó de él su mano y el rosario con que hacía la oración. Y su mujer se llamaba Fuila y sus tres hijas murieron: Fueitma, Neidi y Mahyuba. También el hospital fue atacado en donde murieron varias personas entre ellas: Chaia Ahmed Zein, otra prima suya cuyo nombre no recuerdo. Los miembros de otra familia de Buh Sgayeir también murieron todos salvo una de sus hijas fue herida y perdió la mano, en la actualidad se encuentra en España. Faudi Mohamed.
Por otra parte, numerosos heridos pasaron mucho tiempo sin poder ser atendidos. Hay que tener en cuenta que se trató de una población de varios miles de personas, con heridos muy graves y escaso personal de salud, además de que una de las enfermeras había sido herida grave, y sin medios de ningún tipo para atender a los heridos dado que el dispen- sario había sido bombardeado.
Los heridos pasaron mucho tiempo sin ser atendidos, pero cuando llegamos a este lugar fueron trasladados en ambulancias a Argelia… Una familia entera fue extermi- nada, solo quedó esta mujer (señala a una mujer que estaba al lado de ella) se llama Dieya hija de Ahmed. Perdió a toda su familia no dejaron a nadie. Faudi Mohamed. Teniendo en cuenta que se trataba de un campamento, el tipo de armas utilizado y la cantidad de restos humanos encontrados, las estimaciones más fiables son de al menos 100-200 muertos. Hay que tener en cuenta que numerosas personas murieron también después de quedar gravemente heridas.
Definitivamente decenas no. Allí había centenares de muertos, centenas sí. Pero no sé
decir una cifra. Era un lugar en el que había bastante gente refugiada. Brahim Barbero. Cuando pusimos a las mujeres a salvo, dos hombres se acercaron a mi Ali Ahmed Zein y Walina Afdeili Cheij el Wali. Estos llenaron dos sacos con los restos de los cadáveres, algunas veces pudieron reconocer la mano de una mujer. Se llevaron los sacos y los enterraron en un lugar cerca de la colina. Bubeker Banani Abdellah. Y yo creo que aquí murió mucha gente, lo que pasa es que nosotros por ejemplo, en Um Dreiga… yo recogí esa tarde que fuimos por ahí, trozos, trozos. En sacos.
Eso cuanto es 100, 50, 80. Claro, luego la gente sí que decía, pues mi madre, mi…
pero en aquél momento ¿Quién estaba para empezar a llevar contabilidades? Gurutze Irizar (Fatimetu).
Tercha Bekay, Zueinana B. Sgair, Fatimetu Said Brahim y mi abuela Aichatu Ab- dalahe. Yo estaba embarazada y perdí mi hijo en ese momento, por el susto, tuve una sensación rara y empecé a tener pérdidas, hasta que salí de allí y lo tuve muerto. Después de ese momento no se movió, ni lo sentí más. Hasta que llegamos a campamentos no salió el niño. Fatimetu Salma Mohamed.
Fui herida en la parte superior de la boca, en el labio, sentía el dolor, el daño y tuve que ir a los cobijos en busca de un médico, y mi hermano me lo trajo, se llamaba Brahim y él me curó. Yo tenía mucho miedo, sacó el metal de mi boca, me cosió la boca y me dio medicamentos y me sentí un poco mejor. Sé que habían muerto hombres, pero no lo vi con mis propios ojos. Mi sobrina fue herida en la pierna. Monina Mohamed Abdalahe.
Hay una niña que perdió el brazo y que su padre, su madre cayeron muertos, Zuena- na se llamaba. La familia de Ahmed Zein, la familia de Berray, la de Machnan, hubo familias que murieron todos y nadie pudo contar lo que sucedió. Mariem Salek.