2.2 Condition Based Maintenance Framework
2.2.4 Fault Progression Prediction (Prognostics)
Las noticias de que el bombardeo habría sido con armas incendiarias tipo Napalm o fós- foro blanco se empezaron a difundir a los pocos días de los hechos. De los testimonios recogidos de sobrevivientes y personal sanitario puede establecerse que:
1) Numerosos cadáveres aparecieron calcinados y las heridas con quemadura fueron muy frecuentes en los sobrevivientes. Como describe Mohamed Malainin hablan- do de sus propias heridas: La herida sangraba y salía agua, como quemadura. Había dos tipos de heridas, algunas eran quemaduras y hay heridas incisas hechas por algo metálico, que corta, no sé si es la metralla… y quemaduras también había. Yo no estuve en esa zona, yo recogí trozos, cachos como cortados, pero la gente que esta- ba arriba sí que decía que estaba como desintegrado todo. Gurutze Irizar (Fatimetu). 2) El fuego se generalizó en todo el campamento, más allá del incendio normal de las
zonas aledañas a las bombas.
Sí, el fuego fue tremendo. Casi todos los campamentos fueron destruidos por las llamas, y mucha gente quedó calcinada, pero los campamentos no estaban or- ganizados como los actuales, sino que las jaimas estaban muy distanciadas. En nuestro barrio cayó una bomba, que por suerte no explotó. J. S.B. Mujer. Vi sangre esparcida al lado de la jaima del reparto y fuego todo alrededor. Cuan- do anocheció y salimos, volví hacía el campamento con Abdal-lahi Chia, para 104 Dice el artículo 17 del Protocolo II de 1977: “1. No se podrá ordenar el desplazamiento de la población civil por razones relacionadas con el conflicto, a no ser que así lo exijan la seguridad de las personas civiles
o razones militares imperiosas. Si tal desplazamiento tuviera que efectuarse, se tomarán todas las medidas posibles para que la población civil sea acogida en condiciones satisfactorias de alojamiento, salubridad, higiene, seguridad y alimentación. 2. No se podrá forzar a las personas civiles a abandonar su propio terri-
torio por razones relacionadas con el conflicto”. Entre otros, la Corte Interamericana de Derechos Humanos
ha declarado que el desplazamiento forzado conlleva la violación de varios derechos fundamentales. Véase, entre otros, caso Masacres de Ituango v. Colombia, sentencia del 1 de julio de 2006. En el mismo sentido se ha pronunciado la Corte Europea de Derechos Humanos, por ejemplo, en el caso Ayder y otros v. Turquía, sentencia del 8 de enero de 2004.
coger un poco de agua de unos bidones que teníamos cerca, estaba todo lleno de fuego aún, fui a mi jaima para buscar ropa para los niños y estaba en llamas, había caído una bomba y no quedaba nada, se quemaron mis papeles de España. Mneiniunat Sidi Abidid.
3) Numerosos problemas respiratorios fueron señalados por los sobrevivientes y el personal de salud, incluso por aquellos profesionales que acogieron a los refugia- dos ya en la zona de Rabuni y que desconocían el estado de los heridos cuando llegaron. Estos dos testimonios corresponden a dos enfermeras que se encontraban en el lugar de los hechos (Um Dreiga) y en el lugar de acogida (Rabuni).
Bueno, el fósforo blanco intoxica: te picaba mucho los ojos, te hacía vomitar, te hacía daño a las mucosas, se quedaba todo muy seco. Sí, sí, con los ojos muy rojos, se te secaban todas las mucosas, había gente a la que le había traspasado la piel y la piel le picaba mucho. Fueron unos síntomas muy raros y muy desa- gradables. Fue tremendamente desagradable. Además del hecho de que perdiese sangre y se me fuera la cabeza por eso, supongo que debía ser también por la intoxicación del fósforo, o lo que fuese que tuviese aquello, que continuó hasta cinco días. Montse Escorbe (Hurria).
Todos tenían heridas de metralla de las bombas. La que vi peor fue la niñita que tenía el brazo amputado. Los demás, todos tenían problemas de ojos, los ojos muy rojos por el Napalm y el fósforo. Todo el mundo con congestiones nasales
y de ojos. Esto era lo más significativo. El resto de las heridas venían curadas y
bien vendadas. Nosotros allí no teníamos material. No las destapamos porque no podíamos hacer otra cosa pero estaban en buenas condiciones dentro de lo que cabe, porque llevaban tres o cuatro días de viaje. Ana Gaspar.
Luego, la gran incógnita de los que sobrevivimos era con qué nos habían bom- bardeado. A qué nos enfrentábamos, porque la sensación era rara, anómala. Era la primera vez que sentíamos algo así. Recuerdo un picor y escozor en los ojos, en la garganta, no podías tragar saliva. Hubo mareos, congestiones, lagrimeo en los ojos... Al cabo de una semana, todo lo que comías, bebías, tragabas seguía sabiendo a fósforo. Un hedor nauseabundo, fuerte, desagradable que te quitaba el apetito y te daba muchísima sed. Todo el rato tenías sed. Continuamente. Tenía- mos la impresión de que el agua estaba impregnada de ese olor, pero no podías evitar estar bebiendo y bebiendo por necesidad. Era un impulso más fuerte, nos mojábamos la cabeza, las manos y se nos quedó impregnado ese olor tan desa- gradable. Luego dijeron que los efectos eran esos: en todo el radio las tiendas de campaña incendiadas, arrasadas. Nos dijeron que era Napalm y fósforo blanco. Sid-Ahmed Baba Chej.
4) Por otra parte, los esfuerzos por apagar algunos de los incendios no solo resultaron infructuosos sino que reavivaron el fuego.
Desde luego creo que fue Napalm porque si te acercabas a tratar de apagar el fue- go con cualquier cosa se reavivaba más, era imposible apagar eso, y estaba todo incendiado. El baúl aquel estaba calcinado. Los cuerpos totalmente quemados. Muchos heridos con quemaduras también. Brahim Barbero.
Estas razones señaladas son evidencias que permiten señalar que las municiones lanzadas desde los aviones contra los civiles están prohibidas por los instrumentos internacionales que limitan los medios y métodos de combate105. La prohibición del uso de armas y ciertas municiones contra la población civil se fundamenta en que no sólo no es útil desde un punto de vista militar sino en que, como se ha venido insistiendo, la población civil no puede ser atacada sino por el contrario debe ser respetada y protegida.
Algunas de las características de estas heridas profundas con aspecto de quemadura pueden verse en las escasas fotografías de la época que fueron difundidas por la Media Luna Saharaui.
Fuente: RASD-TV.
Según la información aportada por ella misma, Zuenana Bouh Ahmed fue operada de la mutilación de su brazo en varias ocasiones en Argelia primero y en España después. Los dolores residuales y las lesiones en el hueso que tuvo Zuenana muestran los impactos de ese tipo de heridas.
Me operaron en el hospital aquí. Dicen que tenía el hueso con manchas ne- gras. Hasta entonces tenía molestias en el brazo, y eso fue ya veinte años des- pués. Cuando me operaron de nuevo me dijeron que tenía como una mancha y me hicieron una limpieza, de esa zona y desde entonces no me han vuelto a molestar. En Argelia me habían operado dos veces antes y me cortaron más, me quedó un muñón muy pequeño, como casi desde el hombro nada más. Zue- nana Bouh Ahmed.