CHAPTER 4 Risk Management Framework 32
4.5 How to Benefit from Using Cloud Computing and Risk Management Framework 61
hecho matar. [Nota de los trad.
262. No se sabe nada más de estas dos ciudades. Podría tratarse de dos ciudades situadas en territorio eslavo, ya que Vin (en islandés moderno Vína) es el nombre norreno del río Dvina. [Nota de los trad. 263. El manuscrito lleva la lección fjóra “cuatro”, que adopta Ebel 1997. Sin embargo, en la
Guðrúnarkviða hin forna, estrofa 35, se dice que la duración de este viaje es de siete días por tierra, siete por mar y de nuevo siete por tierra. [Nota de los trad.
Se cuenta que una noche el rey Atli se despertó en medio de un sueño y le dijo a Guðrún: “He soñado”, le dijo, “que me clavabas una espada.”
Guðrún interpretó este sueño y le dijo que soñar con hierro presagiaba el fuego que encenderá “esa quimera tuya de creerte más sobresaliente que los demás.”
Atli le dijo: “Luego he soñado otra cosa: que aquí habían crecido dos cañas264 y no quería que les hicieran daño alguno. Pero alguien las arrancaba de raíz, las bañaba en sangre, me las traía a los bancos del comedor y me las servía como comida. También he tenido otro sueño: tenía dos halcones posados en mi brazo, alzaban el vuelo pero no encontraban ninguna presa y se morían de hambre. En mi sueño aderezaban sus corazones con miel y yo me los comía. Después he vuelto a tener otro sueño: tenía echados a mis pies dos hermosos cachorros aullando fuertemente y luego me comía su carne, aunque sin quererlo.”
Guðrún le dijo: “Tus sueños no son buenos y se cumplirán: tus hijos van a morir y a nosotros nos sobrevendrán muchas penalidades.”
“Todavía he soñado otra cosa,” continuó diciendo él, “estaba guardando cama y se había acordado mi muerte.”265
El tiempo fue dejando atrás todo esto, pero su vida en común continuó siendo fría. Un día, el rey Atli se puso a pensar sobre qué habría sido de todo el
264. tveir reyrteinar “dos tallos de caña”. Nos sorprende el uso de la palabra teinn “rama” en este contexto, una palabra que normalmente se emplea hablando de árboles (hablando de cañas o juncos esperaríamos más bien reyr-stilkar o reyr-stengr). Por ello, proponemos con precaución la enmienda de la lección del manuscrito en tveir reyniteinar “dos ramas de serbal”, “dos retoños de serbal”. Esta enmienda contaría a su favor que el serbal era considerado mágico y estaba consagrado al dios Þórr. Sin embargo, no tenemos constancia ni de que se comiera la caña ni el sorbal, con lo que sería posible que la versión original ofreciera el nombre de una planta comestible totalmente diferente de las que hemos mencionado, que el copista no entendió y cambió por una que él sí conocía. En la Guðrúnarkviða ǫnnor (Edda I, 230), Atli sueña simplemente con unos teinar “retoños”. [Nota de los trad.
265. Contra lo que esperaríamos, a este sueño no le sigue la interpretación correspondiente de Guðrún. [Nota de los trad.
tesoro que había pertenecido a Sigurðr. Sólo lo sabía el rey Gunnarr y su hermano.
Atli era un gran rey, poderoso, sabio y con mucha meznada; deliberó con sus hombres sobre cómo se tenía que proceder mejor en este asunto. Sabía que Gunnarr y sus hermanos poseían tanta riqueza que nadie se les podía comparar y decidió enviar a algunos de sus hombres hasta ellos para invitarles a un gran festín y honrarles de muchas otras maneras. A la cabeza de estos mensajeros iba el hombre que se llamaba Vingi266.
La reina se enteró de lo conversado por Atli y sus hombres y sospechó que debían de haber estado tramando alguna traición contra sus hermanos. Guðrún grabó unas runas, cogió un anillo de oro y le ató un pelo de lobo y se lo entregó todo a los mensajeros del rey. Después, éstos se pusieron en marcha según lo que les había mandado el rey. Sin embargo, antes de arribar a puerto Vingi vio las runas y las cambió de tal manera que Guðrún daba a entender con ellas que deseaba que fueran a encontrarse con Atli. Cuando llegaron a la hǫll del rey Gunnarr, se les dispensó una buena acogida y les encendieron grandes hogueras. Después de ello, bebieron alegremente la mejor de las bebidas.
Entonces Vingi habló diciendo: “El rey Atli me envía aquí. Querría que le hicierais el gran honor de irle a visitar. De él recibiréis muchos honores, yelmos y escudos, espadas y corazas, oro y buenos vestidos, meznada y caballos y un vasto feudo267 y ha declarado que os concederá la mejor parte de su reino.”
Gunnarr volvió la cabeza a un lado y dijo a Hǫgni: “¿Qué hacemos con
266. Abreviación de Fast-vingi “El fiel en la amistad”, “el leal”. Es muy posible que originariamente, el nombre de este personaje fuera Knéfrøðr y fastvingr sólo un epíteto, y que a partir de sintagmas del tipo Knéfrøðr inn fastvingi “Knéfrøðr el fiel” se le acabara renombrando con el epíteto como primer paso de una hipostasisación. En la Atlakviða in grœnlenzca (Edda I, p. 240), se llama siempre Knéfrøðr a este mensajero de Atli. Knéfrøðr es una adaptación al norreno de una forma sajona Kunifrith, es decir, Cunifredo. [Nota de los trad.
267. El uso del término lén “feudo” da cuenta del momento tardío (siglo XIII) en que se redactó nuestra historia. [Nota de los trad.
esta invitación? Es verdad que nos ofrece mucho poder, pero no sé de ningún rey que posea tanto oro como nosotros porque tenemos todo el tesoro que se encontraba en la Gnitaheiðr. Nosotros dos tenemos grandes cámaras llenas de oro y de armas blancas de corte268 y toda suerte de armaduras. Sé que mi caballo es el mejor, mi espada la más afilada y mi oro, el más excelente.”
Hǫgni respondió: “Me sorprende que nos invite porque es algo que ha hecho pocas veces hasta ahora, así que me parece poco aconsejable que vayamos a visitarlo y también me ha sorprendido ver, al examinar los tesoros que el rey Atli nos ha enviado, un pelo de lobo atado a un anillo de oro; podría ser que Guðrún creyera que él alberga un corazón de lobo para con nosotros y que, por tanto, no quiere que vayamos.”
Entones Vingi le mostró las runas diciendo que se las enviaba Guðrún. Entonces la gente común se fue a dormir, pero ellos se quedaron despiertos, bebiendo con algunos de sus hombres. Entonces se les acercó la mujer de Hǫgni, que se llamaba Kostbera -la más bella de las mujeres- y examinó las runas. La mujer de Gunnarr se llamaba Glaumvǫr269, una mujer de apuesta presencia. Ambas les servían la bebida. Aquella noche los reyes se emborracharon completamente.
Vingi se dio cuenta de que estaban borrachos y les dijo: “No puedo ocultaros que el rey Atli está demasido achacoso y entrado en años como para defender su reino; por otra parte, sus hijos todavía son demasiado jóvenes y no están en condiciones de hacer nada. Así pues quiere daros el poder sobre sus dominios mientras sus hijos sean tan jóvenes y prefiere que seais vosotros los que lo tengan y no otros.”
268. El norreno opone lagvápn “arma de punción” -arma que el luchador leggr (clava)- a hǫggvápn o “arma de corte” -arma con la que el guerrero høggr “corta”, “hiere provocando un corte”-, de aquí nuestra traducción, que a primera vista puede resultar un tanto extraña. [Nota de los trad.
269. Kostbera: Osa excelente.
Así pues, coincidieron dos circunstancias: por una parte, que Gunnarr estaba muy borracho y por la otra, que le ofrecían un gran reino. Además, tampoco podía sustraerse a su destino, de manera que prometió hacer el viaje y se le dijo a Hǫgni, su hermano.
Éste le respondió: “Lo que has prometido debe manterse y yo te seguiré, pero pocas ganas tengo de hacer este viaje.”
Cuando los hombres hubieron bebido todo lo que les apeteció, se fueron a dormir. Entonces, Kostbera empezó a examinar las runas y a leerlas, y se dio cuenta que lo que decían era diferente de lo que ponía debajo de ellas, y que las runas originales habían sido modificadas. Gracias a su inteligencia consiguió leer lo que decían las runas originales. Tras ello, se fue a la cama con su marido.
Cuando se despertaron, le dijo a Hǫgni: “Tienes la intención de partir pero no es aconsejable que lo hagas. Hazlo en otra ocasión. Si te parece que detrás de esta invitación está ella, tu hermana, es que no sabes leer las runas. Yo leí ayer las runas y me sorprendió que una mujer tan sabia como ella se hubiera equivocado al grabarlas. Debajo de la inscripción se habla de vuestra muerte, de manera que hay dos posibilidades: o bien a ella se le olvidó una letra o bien alguien ha cambiado lo grabado. Y ahora, escucha mi sueño:
XXXVI.