CHAPTER 4 Risk Management Framework 32
4.3 Discussion 38
Después de esto, Brynhildr salió, se sentó apoyada en la pared de su skemma y
236. Esta estrofa de la Sigurðarkviða no figura en la versión de este poema contenida en el Codex Regius (Edda I, pp. 207-218).
empezó a lamentarse de muchas cosas diciendo que todo le resultaba odioso, tanto sus tierras como su poder, porque Sigurðr no era suyo. Así pues, Gunnarr volvió a ir a su encuentro.
Brynhildr le dijo entonces: “Perderás tu reino y tus bienes, tu vida y a mí. A menos que mates a Sigurðr y a su hijo -¡no críes ese lobezno! voy a irme a casa de mis parientes y me quedaré allí afligida.”
Gunnarr quedó muy abatido sin saber qué hacer porque estaba ligado a Sigurðr por el juramento. Su pensamiento saltaba de una decisión a otra cuando pensó que, de todas maneras, la mayor deshonra la sufriría si su mujer le abandonaba.
Gunnar dijo: “Quiero a Brynhildr más que a cualquier otra cosa, es la más renombrada de todas las mujeres y prefiero perder la vida antes que su amor.” Así pues, hizo llamar a Hǫgni, su hermano, y le dijo: “Estoy en un gran apuro”, y le continuó diciendo que quería matar a Sigurðr porque había traicionado su confianza - “adueñémonos de su oro, tú y yo, y de todo su reino.”
Hǫgni dijo: “Es impropio de nosotros romper con una guerra los juramentos prestados. Además, él también nos es de una gran ayuda. No habrá ningún rey que se nos pueda igualar si este rey de los hunos está con nosotros y jamás volveremos a encontrar a otro cuñado como él; medita lo bueno que nos resulta tener un cuñado como él y un sobrino como el que tenemos. Además veo perfectamente bien de dónde ha salido todo esto: es Brynhildr la que está instigando todo esto, pero sus consejos sólo nos traerán desgracia y una gran deshonra.”
Gunnarr le respondió: “Lo que te he dicho, se cumplirá y veo cómo hacerlo [sin que rompamos nuestros juramentos]: incitaremos a nuestro hermano Gutthormr a hacerlo; es joven y todavía sabe poco de la vida y no está ligado a Sigurðr por ningún juramento..”
Hǫgni le dijo: “El consejo no me parece nada indicado y si lo ponemos en práctica, tendremos que pagar caro por traicionar a un hombre como él.”
Gunnarr dijo que Sigurðr moriría - “o por el contrario seré yo el que muera,” y pidió a Brynhildr que se levantara y recobrara la alegría. Ella se levantó advirtiéndole, sin embargo, que Gunnarr no entraría en la misma cama en la que estuviera ella hasta que todo se hubiera hecho. Entonces los hermanos deliberaron entre sí. Gunnarr dijo que el hecho de que Sigurðr le hubiera quitado la virginidad a Brynhildr ya era suficiente motivo para darle muerte: “por tanto, incitemos a Gutthormr a realizar este acto.”
Así pues, hicieron llamar a Gutthormr y le ofrecieron oro y mucho poder para que lo hiciera. Cogieron una serpiente y carne de lobo, las hirvieron y se las dieron a comer, como cantó el escalda237:
Sumir viðfiska tóku, Unos tomaron unos peces del bosque238 sumir vitnishræ skífðu, unos cortaron la carne del lobo,
sumir Gutthormi gáfu unos a Gutthormr dieron gera hold la carne de Geri239
við mungáti con mungát240
ok marga hluti y [con ella] muchas otras cosas aðra í tyfrum. [que había] en [la] poción mágica241.
Esta comida y todo lo demás y todas las palabras de persuasión que le dirigió Grímhildr le hicieron volverse tan violento y deseoso de combatir que prometió que lo haría. A cambio, le habían prometido grandes honores. Sigurðr no sospechaba nada de esta felonía. Además, tampoco podía hacer nada contra el
237. Cuarta estrofa del Brot af Sigurðarkviðu (Edda I, p. 198), aunque nuestra versión difiere notablemente de la versión del Codex Regius. Se creía que el que comía carne de lobo (o de serpiente) adquiría, con la ingestión de dicha carne, una parte del carácter de esos animales, volviéndose por tanto, más feroz. [Nota de los trad.
238. Peces del bosque es un kenning que significa “serpientes” . [Nota de los trad.
239. Geri es el nombre del lobo mítico de Óðinn. Su nombre significa “el voraz”. Aquí se usa como equivalente de “lobo”. [Nota de los trad.
240. El mungát era una bebida alcohólica parecida, aunque no idéntica, al ǫl y de valor inferior. [Nota de los trad.
241. No es seguro el significado de la palabra tyfrar. Aparentemente es un doblete de taufr, taufrar, taufrir, tǫfrar “hechizo, poción mágica”, y traducimos consecuentemente. [Nota de los trad.
destino y la suerte que éste le tenía deparada. Por lo mismo, sabía que no se había hecho merecedor de ninguna traición por parte de ellos.
A la mañana siguiente, Gutthormr entró en los aposentos de Sigurðr cuando éste todavía estaba en la cama. Sin embargo, cuando Sigurðr le miró, Gutthormr no se atrevió a atacarlo y se volvió por donde había venido y esto se reprodujo una segunda vez. Sigurðr tenía la mirada tan penetrante que nadie se atrevía a mirarle directamente a los ojos. La tercera vez que Gutthormr entró, Sigurðr se había vuelto a dormir. Gutthormr blandió entonces su espada y asestó un golpe a Sigurðr de tal manera que la punta de la espada, después de atravesarle, se hundió en el colchón que había debajo. Sigurðr se despertó al sentirse herido al tiempo que Gutthormr se dirigía hacia la puerta. Entonces Sigurðr cogió la espada Gramr y se la arrojó y le dio en la espalda partiéndolo en dos trozos por la cintura: la parte de los pies cayó hacia adelante y la de la cabeza y los brazos hacia atrás adentro de la habitación.
Guðrún, que había dormido en los brazos de Sigurðr, se despertó presa de una aflicción indecible cuando ya nadaba en la sangre de él y tanto lloraba y se lamentaba que Sigurðr se incorporó sobre su almohada y le dijo:
“No llores”, le dijo, “porque tus hermanos viven para consuelo tuyo, aunque tengo un hijo demasiado joven como para saber defenderse de sus enemigos; en cuanto a ellos, han velado mal por lo suyo porque no volverán a tener otro cuñado como yo -ni otro sobrino como mi hijo, si es que llega a la edad adulta- que entre a su lado en las batallas. Ahora se ha cumplido lo que se me predijo hace mucho tiempo aunque me negaba a creer que pasaría, pero, realmente, nadie puede oponerse a su destino, porque mira, la que ha provocado todo esto ha sido Brynhildr, que me amaba más que a cualquier otro hombre, y puedo jurar que jamás he hecho daño alguno a Gunnarr y he respetado el juramento que le presté y nunca he sido demasiado amigo de su mujer. Si
hubiera sabido todo esto de antemano, ahora me hallaría de pie y armado con todas mis armas, y muchos perderían la vida antes de caer yo mismo, y todos tus hermanos yacerían muertos; les hubiera resultado más difícil matarme que matar al más grande de los bisontes o a un jabalí.”
El rey abandonó la vida. Guðrún suspiraba de tristeza. Brynhildr la oyó y al al oírla suspirar, echó una carcajada.
Entonces Gunnarr le dijo: “Tú no estás riendo porque las raíces de tu corazón estén hundidas en la alegría, ¿por qué estás empalideciendo? Eres una monstruosidad y es de esperar que vayas a morir muy pronto. Nadie se merecería ahora más que tú ver al rey Atli muerto ante sus ojos y tener que soportarlo. Ahora debemos ocuparnos de nuestro cuñado y asesino de nuestro hermano.”
Ella respondió: “Nadie se está quejando aquí de que no haya habido suficientes muertos y en cuanto al rey Atli, no le importan vuestras amenazas o vuestra cólera, vivirá mucho más que vosotros y tendrá más poder.”
Hǫgni dijo: “Se ha cumplido lo que Brynhildr predijo y ya nunca podremos compensar este acto malvado.”
Guðrún dijo: “Mis familiares han matado a mi marido. Ahora tendréis que cabalgar al frente de vuestras huestes y cuando entréis en combate, os daréis cuenta de que Sigurðr ya no está a vuestro lado y descubriréis que Sigurðr era vuestra fuerza y vuestra buena suerte. Si hubiera tenido hijos que fueran como él, podríais apoyaros en su descendencia y en los de su parentela.”
Nadie podía decir por qué Brynhildr había pedido riendo lo que ahora lamentaba llorando.
Entonces dijo: “Gunnarr, he soñado que tenía la cama helada porque tú te habías ido y caías en las manos de tus enemigos: [eso significa que] a toda tu familia le sobrevendrá la desgracia porque sois unos perjuros. ¡Poco recordabas
el día en que ambos habíais mezclado vuestra sangre, Sigurðr y tú, cuando le traicionaste! Mal le has recompensado por todo el bien que él te hizo y por dejarte que ocuparas siempre el primer lugar en todo. Y su lealtad quedó comprobada cuando vino a mi morada y colocó desnuda entre él y yo la espada de filos cortantes, templada en veneno. Pero vosotros empezasteis demasiado pronto a tramar mal contra él y contra mí cuando todavía estaba viviendo con mi padre y tenía todo lo que quería y poco pensaba que uno de vosotros sería mi marido cuando vosotros, los tres reyes, llegasteis cabalgando a nuestra corte. Atli entonces me habló en privado y me preguntó si no quería casarme con el que montaba a Grani que no se os parecía, y entonces me prometí a mí misma al hijo del rey Sigmundr y a ningún otro, y no porque yo muera ahora vos os sentiréis mejor.”
Entonces Gunnarr se levantó de un salto y abrazándola le rogó que viviera y que aceptara las riquezas [que le daría en pago por el mal hecho] y todos los demás también intentaron disuadirla de su decisión de morir. Pero ella echaba a todos los que se le acercaban diciéndoles que no servía de nada que intentaran disuadirla de su propósito. Ante esta situación, Gunnarr hizo llamar a Hǫgni, le pidió consejo y le rogó que fuera a verla a ver si podría apaciguar su estado de ánimo argumentando que era absolutamente preciso aliviar su dolor hasta que hubiera pasado un cierto tiempo.
Hǫgni le respondió: “Que nadie le impida morir porque nunca ni a nosotros ni a nadie, nos ha sido de ningún provecho desde que llegó aquí.”
Entonces ella mandó que le trajeran una gran cantidad de oro y ordenó que acudieran a ella todos los que desearan recibir algo, y a continuación tomó una espada y se la clavó en la axila, se desplomó sobre unos edredones y dijo: “El que quiera, puede coger oro.”
Brynhildr dijo: “¡Coged oro y disfrutadlo bien!”
Brynhildr habló de nuevo a Gunnarr diciéndole: “Ahora te contaré sucintamente lo que va a pasar: pronto te reconciliarás con Guðrún gracias a los consejos de Grímhildr, la maga. La hija de Guðrún y de Sigurðr se llamará Svanhildr242 y será la más bella mujer que jamás haya nacido. A Guðrún se la casará, contra su propia voluntad, con Atli. Tú te querrás casar con Oddrún243, pero Atli te lo prohibirá. Entones os veréis a escondidas y ella te amará. Atli te traicionará y te arrojará a su herpario244 y después, matarán a Atli y a sus hijos. Será Guðrún la que los mate. Después, unas olas enormes la llevarán hasta la fortaleza del rey Jónakr245 en donde dará a luz hijos excelentes. A Svanhildr se la enviará fuera del país a casarse con el rey Jǫrmunrekr pero los malos consejos de Bikki246 serán su perdición. Y cuando esto suceda, toda tu familia habrá perecido y el dolor de Guðrún será todavía más grande que ahora.
XXXIII.