5.6 Conclusion
6.1.3 Bootstrapping and Maintenance Protocols
Recapitulando, tenemos que el proceso que llevó a Bunko Papalote a constituirse como Asociación Civil, reforzó la perspectiva autónoma de lectura con la que había venido trabajando. Es decir, se consolidó la idea de que la lectura permite la construcción de habilidades cognitivas y psicológicas en los sujetos, gracias a las cuales estos pueden contribuir al desarrollo del país. Al respecto, Kalman señala: “…muchos aún atribuyen a la cultura escrita las mayores consecuencias políticas, económicas, sociales y morales y creen firmemente que leer y escribir conducirán a la movilidad social, promoverán la democracia y prepararán el camino para una vida moral y digna” (2008:112).
Como dije antes, en Bunko Papalote pensamos que el vínculo que establecíamos entre lectura y formación, colocaba nuestra propuesta más allá de esta perspectiva autónoma (cfr. 1.5.2). Ahora entiendo que para remontar la lógica autónoma desde la que hemos conceptualizado la lectura en Bunko Papalote, no era suficiente plantear (en el discurso y en la práctica) la necesidad de desarrollar habilidades sociales (después nombradas “interculturales”), vinculadas a destrezas cognitivas y psicológicas. Sin embargo, las últimas formulaciones de la metodología de Bunko Papalote, apuntan en ese sentido. Antes de referirme a ellas, enuncio la misión y visión acordada como grupo de trabajo en el 2006 y reformuladas a principios del 2008, a la luz de las reflexiones colectivas que emanaban de mi participación en la línea de investigación en Educación Intercultural:
Misión: “ser un proyecto cultural en donde la lectura de literatura permite a niños y jóvenes (y a través de ellos, a sus familias) desarrollar paralelamente habilidades cognitivas e interculturales (aquellas que nos permiten resignificar lo que somos a partir del contacto con los otros). Así, se establece un vínculo indisociable entre lectura, inteligencia y responsabilidad ética”.
Visión: “Consolidar a Bunko Papalote A.C. como un organismo cultural y académico que promueva la reflexión y la investigación desde una perspectiva crítica en el campo de la lectura y la educación”.
Trabajar para alcanzar la misión y la visión de Bunko Papalote, se convirtió en un asunto imperativo al interior del equipo: “…eso es hacia donde va Bunko, ésta es la línea que guía…” (Rt. 24 sep 08). De ahí puede entenderse el desconcierto y descontento de mis compañeras cuando mis reflexiones empezaron a tomar un rumbo distinto.
Por otra parte, siguiendo los lineamientos de la misión y la visión planteados, Bunko Papalote firmó un convenio con el FpNM en el primer semestre del 2008. A continuación, las premisas de Bunko Papalote enunciadas en el “Programa de promoción a la lectura Leer para transformar” (Bunko Papalote A.C. & Seddtime water Foundation Inc. 2008)92:
“Desarrollo del país = aspectos económico, social, político y cultural, es decir, cuando pensamos en el desarrollo del país, lo hacemos no sólo considerando su aspecto económico, sino también el social, político y cultural.
“Habilidades cognitivas / Habilidades interculturales. Nos referimos a que las habilidades cognitivas, que efectivamente permiten desarrollar la lectura
(pensamiento lógico, expresión oral y escrita, etc.), están ligadas de manera interdependiente al desarrollo de otro tipo de habilidades, como las interculturales (diálogo, paciencia, respeto, interés por los otros).
“Límites de la institución escolar. Es decir, la institución escolar tiene una limitación estructural (difícil de superar, aunque no imposible) para conjugar el desarrollo de estos dos tipos de habilidades.93
“Ventajas de los proyectos culturales impulsados por la sociedad civil. Los proyectos culturales impulsados por la sociedad civil, son espacios en los que se puede propiciar con facilidad el desarrollo interdependiente de dichas habilidades, a partir de la lectura. Con ello, también se puede propiciar que la lectura no sólo sea vivida por los miembros de una comunidad, de manera gustosa y cotidiana, sino que les permita establecer una convivencia simétrica (a partir de la comprensión de que la diversidad no tiene por qué ser convertida en diferencia y desigualdad)”.
Detengamos por un momento el análisis, en los conceptos “sociedad civil” y “proyecto cultural”. En cuanto al primero, retomo los planteamientos de Dagnino (2006), quien reconoce un núcleo problemático en la noción de sociedad civil. En breve, se trata de un término utilizado desde proyectos políticos antagónicos, con connotaciones significativamente diferentes que, sin embargo, quedan ocultas a primera vista. Esta autora ubica dicho núcleo problemático en las profundas consecuencias que “la instauración del proyecto neoliberal en el ámbito global ha producido (…) en las sociedades latinoamericanas” (2006:223). Desde su perspectiva, estas consecuencias se despliegan en general, con relación tanto a lo que concierne a la “reconstrucción del Estado y de la economía”, como de “los impactos de este proceso sobre la cultura política” (Id). Así, Dagnino plantea la existencia de “una confluencia perversa entre un proyecto político democratizante participativo y un proyecto neoliberal” (Id).
Vayamos un poco hacia atrás. Después de las insurrecciones estudiantiles del 68, surgieron
los nuevos movimientos sociales, reivindicando el valor de la diferencia étnica, cultural, de
género, etc. (Dietz, 2003). En general, estos movimientos sociales lucharon por un proyecto democrático, en términos de “igualdad de oportunidades frente a los grupos culturales y sociales que ostentaban el poder político y económico” (Muñoz Sedano,
93 En la presentación visual de este proyecto, agregábamos la siguiente nota: “La sociología crítica ha evidenciado la
función excluyente de los sistemas educativos, propios de las democracias liberales. En ellos, la selección de sujetos,
juega un papel tan importante como la transmisión de conocimientos” (Luengo 2005).
2001:3). En este contexto, existió una fuerte discrepancia entre una ciudadanía en expansión y el Estado. Décadas después (en los noventa) esta relación antagónica cedió lugar “al desafío de una acción conjunta para lograr la profundización democrática” (Dagnino, 2006:224). Sin embargo, en el mismo periodo, siguiendo lineamientos del modelo neoliberal, los Estados nacionales contrajeron sus responsabilidades sociales y las transfirieron a la sociedad civil. Paradójicamente muchas de las iniciativas de una sociedad civil con orientación participativa democrática se convirtieron en acciones que contribuyeron al fortalecimiento de un proyecto político contrario al suyo.
“Mi argumento es, entonces, que la última década ha estado marcada por una confluencia perversa entre esos dos proyectos (el democratizante participativo y el neoliberal). La perversidad se revela precisamente en el hecho de que, apuntando hacia direcciones opuestas y antagónicas, ambos proyectos requieren una sociedad civil activa y propositiva. Esa coincidencia de propósitos, en que importa la participación de la sociedad civil, es evidentemente aparente. Pero esa apariencia está sólida y cuidadosamente construida a través de la utilización de referencias comunes que convierten su interpretación en una tarea difícil, especialmente para los actores de la sociedad civil involucrados, y a cuya participación se apela tan vehementemente en términos tan familiares y seductores” (Dagnino, 2006:225). Por otra parte, los proyectos políticos94 no se reducen a acciones políticas, en el sentido tradicional del término, sino que “expresan, propagan y producen significados que integran matrices culturales más amplias” (Dagnino, 2006:226). Por ello, los conceptos de política y cultura están estrechamente entrelazados. Siendo la cultura un “conjunto de significados que integran prácticas sociales” es menester comprenderla, considerando las “relaciones de poder implicadas en esas prácticas” (Dagnino, 2006:234).
A la luz de estos razonamientos, ¿qué podemos entender por proyectos culturales? En general, se trata de acciones orientadas a mediano o largo plazos, que involucran un compromiso social por parte de algunos grupos. En su mayoría, relacionados con diversos movimientos sociales.
“en su sentido etimológico, la palabra proyecto refiere a algo que se arroja hacia adelante y con lo que uno se compromete (…En) algunos casos el compromiso social que se adquiere llega a ser tan completo que el proyecto se transforma en un estilo de
94 Que Dagnino define desde la perspectiva gramsciana como: “los conjuntos de creencias, intereses, concepciones del
mundo y representaciones de lo que debe ser la vida en sociedad y que orientan la acción política de los diferentes sujetos” (2006:226)
vida (…En) su mayoría los proyectos culturales forman parte de movimientos sociales más amplios, en los cuales lo particular se entremezcla con lo colectivo” (Rosales, 1994:199s).
El mismo autor señala que pese a que la sociedad civil puede tener distintos puntos de referencia acerca del concepto cultura, algo que está presente en este tipo de iniciativas es “un horizonte utópico, en el que la voluntad colectiva puede fundar una nueva ética” (Rosales, 1994:203). Sin embargo, si consideramos que el concepto cultura, no es ajeno a la discrepancia entre proyectos políticos antagónicos, sería oportuno preguntarse a cuál de estos proyectos favorece una “nueva ética”.
Teniendo como punto de partida toda esta información, me parece fundamental que en Bunko Papalote nos cuestionemos ¿cuál es el proyecto político que lo moviliza?, ¿nos une el mismo proyecto político a quienes coordinamos este espacio de lectura?, ¿cuál es el proyecto político con el que se identifica la comunidad hacia la cual Bunko Papalote dirige sus actividades (tanto familias, como otras organizaciones sociales)? En este sentido, ¿Bunko Papalote tiene que responder a las expectativas de esta comunidad, o por el contrario puede atreverse a cuestionarlas, a ir más allá de sus requerimientos?, ¿qué implicaciones metodológicas tiene ubicarse en uno u otro proyecto político? Conceptualizar a la lectura desde una perspectiva autónoma, ¿a qué proyecto político fortalece?, ¿qué proyecto político queremos favorecer quienes coordinamos este espacio de lectura?, ¿cuáles son las implicaciones políticas de que Bunko Papalote exista como una entidad al margen de quienes lo dirigimos?, ¿qué significado le otorgamos a Bunko Papalote en tanto “proyecto cultural”?, ¿la promoción de lectura impulsada desde Bunko Papalote está orientada a la construcción de una “nueva ética”?, ¿de qué tipo?, ¿es el dominio de la cultura escrita, en sí mismo, un aspecto definitorio para generar sociedades más democráticas, en donde se pongan en práctica formas “más igualitarias de relaciones sociales en todos los niveles” (Dagnino, 2006:235)?
En espera de que estas preguntas puedan ser planteadas, investigadas y debatidas al interior del equipo de trabajo de Bunko Papalote, termino este apartado comentando que por ahora, la tendencia ha sido la de “replicar la experiencia de trabajo de 15 años" de Bunko
Papalote,95en otros espacios y en otros contextos. Con la genuina intención de compartir esta experiencia con “comunidades poco favorecidas” y con una impecable propuesta pedagógica (desde mi perspectiva, carente de una reflexión profunda de carácter social), el trabajo se ha centrado en la elaboración de varios “manuales”.96
En ellos se exponen detalladamente los diferentes aspectos involucrados en “la metodología de trabajo de Bunko Papalote”. La idea es que servirán de base para llevar a cabo un proceso paulatino de “capacitación”, por ahora con las comunidades afiliadas al FpNM. Pero serán materiales que podrán utilizarse con el mismo fin con diversas organizaciones. Por último, se han creado cuatro indicadores (en los que no profundizaremos en este trabajo) que servirán para evaluar “los logros” de esta metodología de trabajo en los niños. Estos indicadores fueron diseñados en respuesta a un requerimiento específico del FpNM: “(éste) pide cosas concretas, una manera de cómo ver los resultados” (Rt 20 ago 08):
1. Habilidades formales de lectura 2. Habilidades cognitivas
3. Habilidades interculturales 4. Sensibilidad artística97
4.2 La interacción en Bunko Papalote
98Es importante subrayar que el objeto de este trabajo no es evaluar si los niños que asisten a los talleres de lectura de Bunko Papalote, desarrollan tal o cual habilidad a partir de su
95 Todas las citas de este párrafo final, corresponden al documento titulado: Leer para transformar. Un programa de
promoción a la lectura (sic) presentado por Bunko Papalote A.C. y Seedtime Water Foundation Inc. (12 oct 08)
96 Aunque en el proyecto son llamados “manuales”, en la práctica se les ha llamado “cuadernos de trabajo”. Hasta marzo
del 09 estaban listos los siguientes: Cuaderno para selección de libros, elaboración de hojas de Trabajo y actividades complementarias, Cuaderno para la implementación de talleres de lectura con la metodología de Bunko Papalote A.C., Cuaderno para la implementación de talleres de lectura con bebés y sus papás y mamás
97 Estos indicadores se desglosan meticulosamente por grupos: a) Bebés a niños de tres años, b) Niños de cuatro años,
hasta antes de que lean de manera convencional, c) A partir de que los niños leen de manera convencional hasta los 10 años, d) Niños de diez años, hasta jóvenes de quince.
98 En este capítulo, con la intención de facilitar su lectura, el concepto “niños” incluirá también el de “niñas”. Por otra
participación en los talleres de lectura.99 Lo que aquí nos preguntamos es cómo se construye en la práctica, la propuesta de literacidad de este organismo civil. Y por lo tanto, cómo es vivida por los distintos sujetos que participan en ella: los niños, sus familias y las propias coordinadoras. Este énfasis nos llevará a comprender cuál es el entramado que se teje entre el habitus de las familias cercanas y lejanas a la literacidad dominante que asisten a los talleres de lectura y el discurso de Bunko Papalote.
Para este efecto, el presente capítulo estará dividido en tres partes. Algunos datos contextuales como qué aspectos han resultado fundamentales para mantener a Bunko Papalote como proyecto cultural autosustentable, y en qué consisten los talleres de lectura, serán el objeto de la primera parte. En la segunda, nos ocuparemos de la interacción al interior de los talleres de lectura entre los niños, y entre ellos y las coordinadoras. El tercer segmento estará dedicado a la interacción que ocurre fuera de los talleres de lectura, entre el equipo de trabajo de Bunko Papalote y su relación con las familias.