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De acuerdo con lo que acabo de señalar, la premisa con respecto a la lectura era, sobre todo, que constituía un ejercicio cognitivo. Esto es, los textos escritos se convierten en material a partir de los cuales los sujetos pueden llevar a cabo procesos de reflexión. Con respecto a la importancia otorgada a la modalidad de leer en voz alta, a (o con) un grupo de niños, la idea era que propiciaba la práctica del diálogo y la comunicación, entre los participantes. En este sentido, el énfasis estaba puesto en favorecer entre los niños (y entre ellos con los adultos), interacciones constructivas. La base de esta clase de intercambios, consistía en propiciar que los participantes generaran interés por los otros. En breve, el acento que en Bunko Papalote se otorgaba a la lectura en voz alta, estaba puesto en reflexionar, para transformar, formas poco constructivas de relacionarnos con los demás. Esto es, maneras de establecer relaciones con otros, basadas en la indiferencia y la apatía, cuando no en la franca animadversión.

Siendo esto así, la literatura infantil, resultaba ser un material invaluable que proveía información creativa y sensible, en primer lugar, para propiciar la reflexión a nivel cognitivo. En segundo lugar, para generar un ambiente incluyente, en el que los participantes eran constantemente invitados a interesarse por los otros miembros del grupo. La idea era generar un aprecio mutuo entre ellos, que les permitiera verse y escucharse al margen de cualquier prejuicio. De esta manera, la usual barrera que separa al yo del otro, o al nosotros de los otros, podía perder su rigidez y convertirse en un puente entre ellos.

Pero veamos ahora por qué en Bunko Papalote se han atribuido tales virtudes a la literatura infantil. Para empezar, se ha otorgado una gran importancia al empleo de la palabra con un énfasis artístico y creativo. Retomando la concepción de Cervera (1991), en Bunko Papalote se ha considerado literatura infantil, a: “todas aquellas producciones impresas que emplean el lenguaje artístico y que reúnen condiciones como ‘huella de arte, atractivo lúdico e interés por parte del niño interlocutor’. (Por lo tanto, quedan incluidas), además de los géneros de la narrativa, la poesía y el teatro, (…) las adivinanzas, rimas, retahílas y cuentos breves, entre otros” (Jiménez Orozco, 1998:6). Al respecto, en Bunko Papalote se

ha optado por las “producciones literarias de calidad” para niños y jóvenes, esto es, aquellos libros con “ciertas cualidades literarias y características gráficas”. Entre las cualidades literarias, además del empleo del lenguaje artístico, destacan las siguientes:76

- “(…) tienen una estructura y lógica interna completas, independientes y con personajes propios y originales.

- “Tienen un contenido literario que invita a la reflexión. - “Presentan perspectivas de vida diferentes.

- “Son propositivos y críticos de la realidad.

- “Tratan temas universales.

- “(El autor manifiesta) su postura social y ética.

- “Los valores éticos y morales que están en juego no son unidireccionales ni están polarizados: los buenos a veces pueden ser malos y los malos tienen la opción de ser buenos…

- “Presuponen un lector activo, reflexivo y crítico…

- “Proporcionan experiencias de vida que conmueven genuinamente los sentimientos de los lectores. Son libros en donde se aprende de la vida por medio de la experiencia de la lectura.

- “Tienen como primer objetivo deleitar, generar placer y gozo en el lector.

- “Presentan una propuesta gráfica atractiva, novedosa, interesante, diferente, creativa y original…

- “La ilustración es parte del contenido literario y no un accesorio adicional.” (Hoyos de 2004)

Todas estas características nos hablan, de una o de otra forma de la importancia que en Bunko Papalote se le ha dado al lenguaje en la estructuración del pensamiento, y de ambos en la construcción social de la realidad. Desde esta perspectiva, el lenguaje supone un

conjunto significante” (Greimas, citado por Prada Oropeza 1999: 29) a partir del cual nos

comunicamos y familiarizamos con una forma de ver o leer la realidad (Freire & Macedo

       

76 La idea es que las producciones literarias de calidad tienen algunas de estas características. No necesariamente todos

1989). De acuerdo con esta idea, la utilización del lenguaje común, en la vida cotidiana, implica asumir como normales o naturales, una serie de ideas y prejuicios enraizados en una cultura determinada.

El lenguaje literario por su parte, tiene un fuerte potencial subversivo, al abrir “nuevas posibilidades de significación y entendimiento ontológico de nuestro mundo y nuestra condición humana” (Prada Oropeza 1999:40). Así, la literatura nos invita a cuestionar el sentido que atribuimos a nuestra realidad social: lo normal y lo natural se convierten en materia de escrutinio, de reflexión y de resignificación.

En Bunko Papalote hemos pensado que en el caso de la literatura infantil y juvenil, el lenguaje tiene, además, un giro lúdico. Éste responde a las necesidades más íntimas de interacción social, juego, fantasía y emotividad de sus interlocutores. Al mismo tiempo, las novedosas propuestas contemporáneas en cuanto a temática, composición, formato, e ilustraciones, constituyen una invitación a cuestionar las certezas desde las que chicos y grandes solemos mirar el mundo (cfr. 4.2.2).

En suma, ha sido esta visión con respecto a la relación “lenguaje/conformación del pensamiento/construcción social de la realidad” la razón por la que en Bunko Papalote le hemos otorgado tanta importancia a la literatura infantil.