El análisis de las comunidades de práctica induce al planteo de interrogantes tales como: ¿qué factores hacen que unas comunidades sean más exitosas que otras? ¿qué aspectos deben atenderse especialmente?.
Los factores identificados se han agrupado en tres dimensiones: personal, comunitaria /social y tecnológica. Estas dimensiones permiten observar tres pilares de una comunidad de práctica virtual; si alguno de ellos es débil seguramente incidirá notablemente en el éxito de dicha comunidad.
La dimensión personal, reúne los factores inherentes a cada docente miembro de
una CVPD, como una persona que se distingue por una particular manera de sentir, pensar y actuar, con diferentes actitudes y competencias.
Los factores críticos identificados en esta dimensión son:
Presencia y visibilidad: Este factor alude a mantener una constante presencia, a “estar presente” con cierta continuidad en la comunidad. Generalmente se observa discontinuidad en la participación de los miembros de una comunidad. En un período inicial los miembros tiendan a mostrar una participación inestable, con altos y bajos, especialmente si los temas discutidos son nuevos para muchos de ellos o sienten que lo que pueden aportar no es relevante. Esto empieza a impactar negativamente en la motivación de los docentes (Coto, Corrales y Mora, 2009). El indicador definido es continuidad como miembro de la comunidad.
Compromiso: Wenger (2001) manifiesta que para que una comunidad de práctica exista, debe estar presente el compromiso mutuo. Esto refiere tanto al compromiso con uno mismo, como al compromiso del grupo que integra la comunidad. Compromiso con uno mismo a fin de reconocer y valorar la importancia del propio desarrollo personal y del grupo, reconociendo y valorando el trabajo colaborativo en la ejecución de una tarea y en la construcción de la identidad. (Lave y Wenger, 1991). El Indicador definido es reconocimiento del compromiso consigo mismo y de la comunidad, de contribuir al desarrollo personal y de la comunidad.
Participación: En una comunidad de práctica se pueden encontrar dos diferentes tipos de participación: pasiva o periférica y activa o central. Uno de los aspectos que han dificultado el proceso y la evolución de la comunidad de práctica, es la participación periférica. Leer los mensajes, revisar los
foros y perfiles de los compañeros son todas acciones participativas periféricas que si bien ayudan a fortalecer una cultura de participación entre los docentes, no son suficientes para mantener “viva” la comunidad, para poder construir aprendizaje y crecer como comunidad, se necesita que cada uno comparta su propia experiencia y conocimiento. Se necesita de un grupo de participantes con participación central, que muestren un alto grado de compromiso y que se encarguen de promover y mantener un intercambio y negociación constante de experiencias y conocimiento. (Coto, Corrales y Mora, 2009). El indicador definido es observación de una participación activa de cada uno de los miembros de la CVPD.
Praxis profesional: Cuando la propia experiencia docente es compartida en una CVPD, ésta puede ser enriquecida por la participación activa de todos los miembros de la comunidad. Pero debe existir la predisposición a realizar experiencias innovadoras y creativas que enriquezcan la propia práctica docente y así poder aportar a la comunidad los resultados de dichas experiencias. Los indicadores asociados son: idoneidad para realizar experiencias innovadoras y creativas, que enriquezcan la propia práctica docente. Disposición para compartir la propia experiencia.
Desarrollo personal: La participación activa en estas comunidades requiere de competencias tales como: capacidad de análisis y síntesis, de comunicación, de trabajar en equipo, de manejo de recursos tecnológicos. En muchos docentes las competencias tecnológicas y didácticas se han convertido en una limitante, para la participación. El desarrollo de las competencias mencionadas representa entonces de gran valor a la hora de garantizar el éxito de una CVPD.
Por otra parte los miembros deben sentirse libres de expresar opiniones sin miedo, de plantear preguntas y de explorar ideas creativas, de lo contrario la inhibición propicia una participación periférica y el consiguiente deterioro de la comunidad. (Coto, Corrales y Mora, 2009). Los indicadores para este factor son: competencias comunicacionales, competencias tecnológicas y valoración por la diversidad.
La dimensión comunitaria/social reúne a los factores que caracterizan a la
comunidad desde la mirada como grupo de personas que interactúan. Incluye el análisis de aquellos aspectos que permiten fortalecer la consistencia grupal.
Pertenencia: en la medida que los participantes se sienten “parte de”, perciben que están involucrados en algo común, en un emprendimiento conjunto, se potencia el compromiso y la participación activa. El sentido de pertenencia, promueve las interacciones sociales que son las bases para que una práctica social se desarrolle. El indicador es sentido de pertenencia de sus miembros.
Metas conjuntas: evidenciar cuáles son las metas en una comunidad, permite identificar el valor real que cada miembro obtiene de su participación. Todos aportan a la consecución de dichas metas. El indicador es explicitación y consenso de metas conjuntas.
Valores comunitarios: el establecimiento explícito de reglas y valores contribuye a crear un clima de confianza y respeto entre todos los miembros. En este sentido, se deben negociar cuáles son y cómo se articulan. Esta negociación debería ser realizada al inicio de la actividad, aunque a lo largo de su desarrollo puedan producirse modificaciones, siempre basadas en la negociación y el consenso. Su indicador es la negociación y consenso de valores y normas para crear un clima apropiado a la comunidad.
Construcción activa de la comunidad: se debe trabajar en la construcción de la comunidad, de manera de aunar las diferencias individuales en una cultura común. La existencia de una fuerte motivación de los distintos actores es fundamental para que se produzca la interacción entre ellos. Los indicadores establecidos son: solución de problemas a través del diálogo; negociación de significados; ritmo y motivación.
Moderación: es importante la existencia de un responsable o moderador dentro del grupo; es decir, líderes aceptados de modo explícito cuando se organiza la comunidad, con la función de unificar la actividad, distribuir la información, organizar el trabajo y velar por su correcto funcionamiento. El indicador es intervención adecuada del moderador
Apoyo Institucional: una institución que reconoce y avala la participación de sus docentes en una CVPD, favorece la participación de éstos como miembros. Mientras que la falta de éste los desmotiva sintiendo más aún la dificultad de compatibilizar los tiempos para participar en ella con su carga académica. El indicador es la consecución de apoyo institucional.
La dimensión tecnológica, incluye los factores: disponibilidad, accesibilidad, vigencia
y actualización. Ellos factores son fundamentales en cualquier entorno virtual en el cual se desarrolle una comunidad.
Disponibilidad: este factor invita a verificar que todos los miembros puedan participar en los distintos recursos en el momento que deseen
.
El indicador es: permanente disponibilidad de los recursos tecnológicos. Accesibilidad: refiere a la facilidad con la cual se accede o se interactúa con el entorno físico. El acceso a los recursos tecnológicos es limitado, en algunas instituciones, esto dificulta a los docentes tener un acceso oportuno y conveniente al proceso de formación virtual. El indicador establecido es: facilidad de acceso a los medios tecnológicos para compartir recursos y construir colaborativamente.
Vigencia: el soporte tecnológico de la CVPD, requiere de un mantenimiento que le de continuidad y vigencia a fin de estar disponible a sus miembros cuando lo necesiten. El indicador establecido es: utilización de tecnología estándar.
Actualización: la participación activa de los miembros encauza la necesaria actualización de los recursos utilizados en el CVPD. Es importante incentivar a los miembros a compartir sus nuevas experiencias, de esta manera la comunidad estará actualizada tanto en sus contenidos como en los recursos tecnológicos. Los indicadores establecidos son: mantenimiento permanente, control de la vigencia de los medios.