4.3 Maximizing the Range Norm
5.2.2 The Case when All but One Machine are Prescribed
A. La trombina (IIa), además de inducir la transformación del fibrinógeno en fibrina, puede unirse a una proteí-na de membraproteí-na del endotelio, la trombomoduliproteí-na (TM). La proteíproteí-na C circulante se une al complejo trom-bina-trombomodulina (esta unión se ve muy favorecida en presencia del receptor endotelial de la proteína C: EPCR) y es activada.
El diagnóstico de deficiencia de PC se realiza inicialmente mediante determinaciones
fun-cionales (tanto coagulantes como cromogénicas) (Tabla 5), y antigénicas, que permiten
iden-tificar y diagnosticar los dos tipos de deficiencia de PC: • Tipo I (cuantitativa), que es el más común.
• Tipo II (cualitativa).
El estudio genético también es relativamente sencillo de realizar (el gen contiene solo 8 exones codificantes), pero hay menos datos sobre la utilidad clínica de dicha información. Se han descrito más de 270 mutaciones diferentes en el gen que codifica la PC en pacientes con deficiencia de este anticoagulante.
Como sucede con la deficiencia de AT, la prevalencia de la deficiencia de PC en la
po-blación general es baja (0,2-0,4%), mientras que en pacientes con ETEV está entre el
2,5-6% (Tablas 1 y 3). De nuevo, el riesgo de trombosis tanto relativo como absoluto es alto (10-15 veces y 7 veces, respectivamente) y aumenta con la edad (Figura 4). Finalmente, la tasa de recurrencia, es también elevada. Todos estos datos y las ventajas clínicas de su diagnóstico justificarían su estudio, tanto en pacientes con trombosis venosa como en familiares asintomáticos7.
Deficiencia tipo I: Cuantitativa Deficiencia tipo II: Cualitativa
( Funcional y antigénica) ( Funcional)
TABLA 5.
CÓMO REALIZAR ESTUDIO DE TROMBOFILIA: PC
SCREENING
Test funcional empleando plasma deficiente en PC + activador específico de PC (Protac)
La actividad de la PC es proporcional a la prolongación del TTPa (test coagulativo) o se determina mediante sustrato cromogénico.
- Valor normal: 70-120%
- Mayoría heterocigotos: 30-60%
- Homocigotos o dobles heterocigotos: <25%
2º TIEMPO
Determinación cuantitativa (ELISA)
3er TIEMPO
c) Deficiencia de proteína S
La proteína S participa como cofactor de la PCa (Figura 4). Por tanto, su déficit afecta
prin-cipalmente al mecanismo anticoagulante de la PC. Aproximadamente, el 60-80% de la PS en plasma forma un complejo con una proteína reguladora del complemento (C4bBP). Solo la fracción de PS libre tiene actividad anticoagulante. Empleando sistemas de cuantificación de niveles antigénicos totales y libres de proteína S, así como pruebas funcionales que evalúan la actividad de la proteína S como cofactor de la PCa se pueden definir tres tipos de deficiencia de PS (Tabla 6):
• Tipo I. Niveles antigénicos de PS total y libre reducidos. Por supuesto, asocian baja actividad
funcional. Son la mayoría, dos tercios de los casos de déficit de PS.
• Tipo II. Niveles antigénicos (totales y libres) normales, pero baja actividad funcional como
cofactor de la PCa. Es el tipo más raro.
• Tipo III. Niveles de proteína total normales, con niveles de proteína libre bajos, debido al au-mento de PS unida a C4bBP. Se identifican en un tercio de los casos con déficit de PS.
TABLA 6.
CÓMO REALIZAR ESTUDIO DE TROMBOFILIA: PS
Deficiencia de PS I II III
PS funcional
PS antigénica total Normal Normal
PS antigénica libre Normal
SCREENING
Test funcional coagulativo con plasma deficiente en PS + PCa + FVa.
Posibilidad de artefacto en caso de resistencia a la PCa/FV Leiden
2º TIEMPO
Determinación cuantitativa (Inmunoturbidimétrico/ELISA) de PStotal y PSlibre
3er TIEMPO
A diferencia de los otros dos anticoagulantes naturales, para los que las deficiencias adquiri-das son relativamente poco frecuentes (con la excepción de hepatopatías), en el caso de la PS, además, los anticonceptivos orales y el tratamiento hormonal sustitutivo reducen sus
nive-les. El embarazo también causa una progresiva reducción de los niveles de PS. En pacientes
con anticuerpos antifosfolípidos se ha observado un estado adquirido de deficiencia de PS, así como en casos de coagulación intravascular diseminada y enfermedad hepática. Por este moti-vo, con frecuencia se llega a diagnósticos incorrectos de deficiencia congénita de PS (Tabla 7).
Problema PC PS
Estudios funcionales coagulativos
Anticoagulante lúpico Sobreestimación
Altas concentraciones de heparina Sobreestimación
Inhibidores directos de IIa/Xa Sobreestimación
Niveles elevados de FVIII (>250%) Infraestimación
FV Leiden Infraestimación
Estudio funcional amidolítico
Presencia de enzimas que actúan sobre el sustrato
cromogénico Sobreestimación N.A.
Mutaciones en -carboxilación o alteración de la unión a
fosfolípidos Resultado normal a pesar de mutación N.A.
Diagnóstico genético Pseudogen PROSP
Situaciones que afectan a los niveles de PC/PS
Embarazo Elevación en las
primeras semanas
Disminución
Anticonceptivos/terapia hormonal sustitutiva Disminución
Edad infantil Disminución Disminución
Deficiencia adquirida
Tratamiento con AVK Disminución
Hepatopatía Disminución
Consumo (ETEV, CID) Disminución
Autoanticuerpos (lupus, sepsis, VIH, cáncer, etc.) Disminución TABLA 7.
DIFICULTADES EN EL DIAGNÓSTICO DE DEFICIENCIAS DE PC Y PS
La prevalencia del déficit de PS en la población general no se conoce con exactitud, se estima entre el 0,03 y el 0,13%, mientras que asciende hasta el 1-3% en pacientes con ETEV. La defi-ciencia normalmente es heterocigota, siendo muy infrecuente la defidefi-ciencia en homocigosis. Al igual que con la deficiencia de PC, el déficit homocigoto causa púrpura fulminans en neonatos. El riesgo relativo de trombosis venosa en individuos con deficiencia hereditaria de PS es de 11,5, con alta incidencia de recurrencias tras finalizar el tratamiento anticoagulante (Tablas 1 y 3).
El análisis genético de la PS es más complejo, pues existen dos genes homólogos para la
proteí-na: PROS1 (responsable de la mayoría de las deficiencias de tipos I y II) y el pseudogén PROSP. Ade-más, solo un 50% de los pacientes con deficiencia de PS tienen alguna mutación en el gen PROS1. Se han descrito más de 234 mutaciones puntuales diferentes8.
Tanto la PC como la PS son dos proteínas vitamina K dependientes. En pacientes con
deficien-cia de alguna de ellas, al inideficien-ciar tratamiento anticoagulante con acenocumarol o warfarina puede desencadenarse un cuadro de necrosis cutánea, ya que el inicial descenso acusado de estas proteínas, inducido por el antagonista de la vitamina K (AVK), favorece la formación de coágulos de fibrina en los pequeños vasos de la piel. Para evitar el desarrollo de esta complicación, en los pacientes con deficiencia conocida de PC o PS es imprescindible asegurar una correcta anticoa-gulación con heparina (no fraccionada o de bajo peso molecular) antes del inicio del tratamiento con AVK. Además, el solapamiento de ambos tratamientos debe ser prolongado, comenzando con dosis de AVK inferiores a las habituales.