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6.5 Programmability evaluation

6.5.1 Centre of Mass

La bonanza algodonera exigía organización, pues involucraba miles de hombres y mujeres que con su trabajo compartían todo, desde las expectativas por ver colmadas sus esperanzas, hasta las tristezas por la incertidumbre que producía un sueño frustrado cuando se empezó a vislumbrar el declive del sector, en el que tuvo mucha responsabilidad lo institucional. Cuando inició vida jurídica el Instituto de Fomento Algodonero (IFA)106, por iniciativa de las fábricas textiles de Medellín, el cultivo tuvo un rápido proceso de expansión, hasta el punto de que el país se convirtió en exportador de fibra desde finales de 1950; luego, por iniciativa de los algodoneros del país vino, en 1953, la creación de La Federación Nacional de Algodoneros, con sede en Bogotá, lo que causaba mucho inconveniente a los cultivadores de la Costa, a la hora de necesitar recursos, por lo que decidieron retirarse de ella y fundar su propio gremio. Así fue como, en 1964, nació la

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Dangond Daza, Jorge. op. cit., p.21.

106

Los principales objetivos del Instituto de Fomento Algodonero fueron: subsidiar el control de plagas, prohibir las siembras perennes, proporcionar semillas e insecticidas y clasificar el algodón después del desmote.

Corporación Algodonera del Litoral, CORAL107, con sede unas veces en Barranquilla y otras en Santa Marta por ser puertos marítimos, y cuyo motor principal para la creación fue el dirigente costeño Pedro Castro Monsalvo. Sin embargo, los problemas de recursos económicos continuaban, por lo que los algodoneros de toda la región del Cesar, hacia mediados de 1970, decidieron retirarse de CORAL y crear su propio gremio. Nació, entonces, la Asociación de Algodoneros del Cesar, ASOCESAR, que agrupaba algodoneros de Valledupar, Codazzi y de los corregimientos de Copey y Bosconia. Al parecer el interés de cada región algodonera por tener su propio gremio se estaba dando en todas las regiones del país hasta el punto que, según Yesid Soler y Fabio Prieto “los intereses regionales empezaron muy pronto a pesar e interponerse a los intereses gremiales en sí […]; lo que se tradujo más tarde en la existencia de cerca de veinte agremiaciones algodoneras que no pudieron ser controladas por la Federación de Algodoneros”108

.

Por otra parte, las textileras también se organizaron con fines de comercialización y en el año de 1950 crearon la Distribuidora Nacional de Algodones –DIAGONAL- que se encargaría, como único comprador, de negociar a nombre de la industria textil con los algodoneros en cabeza de La Federación; sin embargo, en la medida en que surgían otras agremiaciones en el camino de la consolidación del cultivo, todas querían negociar directamente con DIAGONAL, generándose lo que algunos algodoneros consideraron “desorden administrativo”. De este “desorden” gremial hablaron los entrevistados en estos términos:

Nosotros empezamos afiliados a la Federación Nacional de Algodoneros que tenía la oficina principal en Bogotá y atendía al Valle del Cauca, Tolima y a todos nosotros, pero eso era una tragedia cuando uno necesitaba un

107

Según El Colombiano de noviembre 30, de 1974, p.6, la vida legal de la Corporación Algodonera del Litoral, comienza con la resolución número 1399 del 10 de diciembre de 1964 expedida por la gobernación del Magdalena.

108

Soler Yesid y Fabio Prieto. Bonanza y crisis del oro blanco. Bogotá, Editográficas Ltda., 1982, p.15.

peso o cualquier cosa para conseguir la plata, entonces, los algodoneros de la Costa encabezamos un movimiento por iniciativa de Franklin Dávila que era de Santa Marta pero tenía algodón sembrado en tierras del Cesar y José María Riveira Daza de Valledupar y fundamos una agremiación que se llamó CORAL con sede en Barranquilla unas veces y otras en Santa Marta buscando cercanía con los puertos marítimos, pero seguíamos con los mismos problemas. Entonces nosotros aquí ya con 150.000 hectáreas sembradas entre Valledupar, Codazzi, Copey, que era un corregimiento de Valledupar, y Bosconia, que era un caserío, decidimos conformar nuestro propio gremio y nació la Asociación de Algodoneros del Cesar ASOCESAR, con sede aquí en Valledupar109.

Aunque el testimonio no lo expresa directamente, ASOCESAR agrupó no sólo a los algodoneros del Cesar sino también a los del sur de la Guajira, principalmente a los de Villanueva y San Juan del Cesar.

Por su parte, Jorge Dangond110 hizo referencia a la empresa que las textileras de Medellín conformaron para facilitar la comercialización de la fibra y expresó:

Aquí nosotros los algodoneros nos apoyábamos entre nosotros mismos, buscando y peleando con DIAGONAL. Yo mismo llegué a buscar a quién venderle mi algodón en el extranjero, pero era muy difícil y hasta perjudicial porque el gremio que nosotros teníamos era muy sólido generalmente hablando, después vino la división y formamos nuestro propio gremio pero eso se fue volviendo un caos, hasta que solamente le vendíamos a DIAGONAL. Ahí estaba un tipo que se llamaba Alberto Mesa, era un antioqueño muy hábil, ellos tenían mucha influencia en el alto gobierno, entonces eran ellos los que fijaban los precios de la fibra.

Los testimonios de Alfredo Cuello Dávila111 explican en detalle los procedimientos utilizados tanto, por La Federación Nacional de Algodoneros como por la empresa DIAGONAL para comercializar el producto

Nosotros los algodoneros inicialmente pertenecíamos a la Federación Nacional de Algodoneros, ellos se encargaban de hacer los contactos en el

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Cuello, Manuel Germán. En: entrevista personal, Valledupar, octubre de 2004.

110

Dangond Daza, Jorge. En: entrevista personal, Valledupar, octubre de 2004.

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mercado internacional para vender los algodones; pactar con las industrias que producían los químicos que ellos compraban y se los acreditaba a los algodoneros, créditos que se cubrían después con su cosecha. También hacía los contactos con la Distribuidora Nacional de Algodones – DIAGONAL- para vender la fibra a los compradores nacionales, es decir, nosotros no le vendíamos directamente a ninguna empresa nacional sino que se hacía por intermedio de DIAGONAL, empresa que todavía existe y tiene sede en Medellín. Pero después vino la división y nosotros conformamos a CORAL, entonces la Federación manejaba el algodón de los productores del interior y CORAL los de los productores de la Costa, pero finalizando los años 1960 CORAL se había crecido, entonces vino una nueva división de los Algodoneros del Cesar y sur de La Guajira y se creó la Asociación Algodonera del Cesar ASOCESAR a finales de los años sesenta, principios de los setenta. Gremios que se fueron acabando con la crisis del algodón.

Para esta fecha, el Cesar ya era departamento, con capital Valledupar; Codazzi y el Copey eran municipios; este último con Bosconia, Caracolcito, Chimila y San Francisco como corregimientos. A raíz de los recursos que generaba el algodón y por ser cruce de cuatro vías importantes que comunicaban a la Costa con el interior del país, Bosconia aspiró a la categoría de municipio con un solo corregimiento, Loma Colorada.

Sobre la cantidad de hectáreas sembradas en el Departamento del Cesar y el empleo generado por el cultivo de algodón, se dispuso de estadísticas que se presentan en dos cuadros, el 8 y 9.

CUADRO 8

GENERACIÓN DE EMPLEO EN EL CESAR Y LA NACIÓN POR ÁREA