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Climate Change

In document Chapter 3. Affected Environment (Page 38-44)

Uno de los desafíos grandes que han tenido que enfrentar las distintas instituciones y grupos que han establecido el SAT en las regiones es encontrar la forma de financiarlo e institucionalizarlo para asegurar su permanencia. Por ser una innovación educativa, en sus primeras fases de establecimiento en una región el programa no tiene acceso a los canales regulares de financiación de la educación del Estado. Por otro lado, como atiende poblaciones de escasos recursos económicos, la autofinanciación no es muy viable. Si hoy examináramos las formas de financiación que cada institución ha adoptado, estaríamos ante una gama amplia de iniciativas en las cuales predomina la participación tanto del Estado, representado en los municipios, como de entidades no gubernamentales de base, entidades o fundaciones privadas nacionales, y la comunidad misma.

Una de las razones por las cuales la educación no llega a las zonas remotas, o cuando llega su calidad deja mucho que desear, es que los dos elementos fundamentales de una buena educación son muy costosos y requieren una gran capacidad de administración. Por un lado, se necesitan profesores bien capacitados y con acceso a contenidos apropiados, y por otro, una infraestructura educativa que provea las ayudas educacionales necesarias para facilitar el aprendizaje.

El objetivo del programa SAT siempre ha sido el de ofrecer al sector rural una educación de la mejor calidad, tratando de mantenerse dentro de un nivel de costos razonable mediante innovaciones en la forma del aprendizaje que faciliten el uso de los recursos locales.

La inversión más grande del programa está representada en los materiales educativos que se han producido. Estos materiales facilitan la labor del tutor y aseguran una calidad mínima, independiente de otros factores y elementos del Sistema. Esta inversión la ha hecho FUNDAEC que durante veinte años ha dedicado grandes esfuerzos a la sistematización del conocimiento que se ha ido generando, tanto en las acciones que en forma de proyectos de investigación realizó con participación de las comunidades de la región norte del Cauca, como en el sinnúmero de experiencias que cotidianamente se tienen en todos los lugares del país a donde llega el Sistema. Aunque esta labor es continua y nunca terminará pues un currículo educativo necesita actualizarse constantemente, creemos que la mayor parte de esta inversión está hecha y sobre ella se puede avanzar agregando contenidos que

reflejen las realidades, temporales y particulares, de cada lugar en donde se establece el SAT. Los costos que las instituciones usuarias del programa tienen que asumir son básicamente los de impresión de los textos y su correspondiente administración y distribución. En este momento, 1995, un juego completo de 25 unidades para el nivel impulsor cuesta alrededor de $70.000, y permite la participación completa del estudiante en un período de dos años. Se han diseñado y constituido además unos laboratorios móviles básicos para facilitar la experimentación, sobre todo en el área de Ciencias. El valor de cada laboratorio, uno para cada nivel, es de $700.000 y normalmente se rotan entre varios grupos SAT cercanos. El otro elemento que determina la calidad del programa, como ya se dijo, son las ayudas educacionales. Aunque no se han encontrado mecanismos todavía para establecer pequeñas bibliotecas, creemos que éste es un elemento importante que habrá que incorporarse pronto. Pero la naturaleza, el ámbito social, las formas de producción y los problemas que enfrenta una comunidad rural son las mejores ayudas educacionales que el programa utiliza.

Costos de operación

Además de los dos elementos mencionados que contribuyen sustancialmente a mantener un programa de educación rural de alta calidad, se ha logrado mantener los costos de operación del programa a unos niveles razonables y por debajo de los costos de la educación oficial. A continuación se presenta un análisis comparativo de los costos que acarrea la capacitación de dos años de un impulsor en bienestar rural y la de un estudiante de educación básica secundaria, grados sexto y séptimo. Para calcular los costos se tomó la información del Colegio Agrícola de Tunía en el Cauca. El Colegio requiere 14 técnicos y 12 profesores de áreas académicas para mantener 470 estudiantes. Los costos durante dos años de operación a precios constantes son de doscientos cuarenta millones de pesos $240.000.000 (1993). De esta manera, el costo por estudiante durante los dos años que toma llevarlo al séptimo grado es de $510.640. Del presupuesto total, 196 millones provienen del Estado y 44 millones son generados por la actividad agrícola que el Colegio desarrolla. Los anteriores representan sólo los costos de operación del Colegio, no incluyen los gastos de inversión en edificaciones u otros activos.

Una unidad típica del SAT está compuesta por un equipo técnico conformado por tres personas, un técnico en áreas agropecuarias, un administrador y un educador. Este equipo técnico puede administrar 20 grupos SAT de 15 estudiantes en promedio, los cuales requieren siete tutores de tiempo completo o su equivalente en tiempos parciales. Los costos totales de personal son aproximadamente de $109.530.00 lo que equivale a $312.943.00 por estudiante para llevarlo al nivel impulsor. Para el cálculo se consideran sueldos mínimos de $350.000 para los

tutores. El pago de los tutores en general sería asumido por los municipios y el del equipo técnico, una parte por los municipios y otra por instituciones de la zona o entes donantes.

Actualmente el gobierno ha establecido mediante el programa de becas para educación secundaria un monto de $150.000 por estudiante por año. Es así como algunas instituciones regionales están estudiando la posibilidad de montar programas SAT enteramente con estudiantes becados lo cual, de acuerdo con los costos estudiados, es perfectamente posible, dejando inclusive margen para una mejor remuneración de los docentes y técnicos del programa y para ir poco a poco conformando una biblioteca veredal.

Lo que cuesta establecer el SAT en una región.9

Como se ha dicho, el SAT no requiere de una infraestructura física que demande grandes inversiones. Los grupos se reúnen en las escuelas o en sitios comunales ya construidos, aprovechando las dotaciones comunitarias existentes. Los únicos costos en que se incurre corresponden a la provisión de un juego de textos SAT para cada tutor, la capacitación de los tutores, la asesoría de FUNDAEC y la adquisición de un laboratorio portátil que es deseable que cada grupo tenga; si esto no es posible, por lo menos un laboratorio para compartirlo entre tres grupos cercanos. A continuación se presenta un estimativo del presupuesto para establecer el programa en una región.

Capacitación de 20 tutores del primer nivel $ 3.600.000

Materiales de capacitación 1.100.000

Seminarios de seguimiento (3) 900.000

Total $ 5.600.000

En este presupuesto no se incluyen los costos de alojamiento ni la alimentación de los tutores cuando los seminarios de capacitación se realicen fuera de sus comunidades; tampoco los gastos de desplazamiento y alojamiento de los capacitadores de FUNDAEC que varían dependiendo del lugar donde se realicen los seminarios. Para el segundo año, se mantienen sólo los seminarios de seguimiento que desaparecen cuando el programa en una región está plenamente consolidado. Esta sin embargo es una situación razonablemente analizada que dista en alguna medida de la realidad de algunas zonas donde los costos en que están incurriendo algunas instituciones para mantener el programa son bastante menores por distintas razones.

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