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5. Evaluating collocation resources with language learners

6.4 Collocation activities

6.4.1 Collection-based activities

actualidad digital y en los textos de fotógrafos que escribieron sobre el oficio

Tras una introducción, partiendo de los objetivos anteriormente enumerados y sabiendo que las Ciencias de la Cultura buscan la intención humana escondida en los objetos, el objetivo consiste en visualizar el tema propuesto de manera actualizada, crítica y autónoma. Para ello, las personas, posturas y disciplinas de

la historiografía y de la cultura que influyeron notablemente en los contenidos y planteamientos de la historia cultural contemporánea, han tendido a encaminar la investigación hacia otras disciplinas como la filosofía, lingüística, sociología y etnología (o antropología, que en los últimos años se ha convertido en una rama importante de estos estudios).

Para una reflexión adecuada hay que recordar que estos estudios prestan aten- ción a la ‘cultus’ y cultura, ambos términos procedentes del mismo verbo ‘cole- re’: cultivar lo que dispone la naturaleza mediante el trabajo. De ahí su primera implantación en la agricultura. Pero también se refiere al cuidado, al desarrollo⁶⁵ y al propio trabajo de los seres humanos, su formación, el refinamiento de sus cos- tumbres y todo lo que forma parte de los logros de sus cultivos. Por eso, en el siglo XIX, la Filosofía de la Ilustración se apropió del término y lo utilizó para abordar la tendencia de la historia de la humanidad hacia un progreso constante, material y espiritual. Ocurrió así hasta 1900, momento en el que dejó de ser sinónimo de progreso para separarse de él.

Aunque los estudios culturales aparecen años atrás, realmente toman fuerza hace casi doscientos años, en la misma época que lo hizo la fotografía. Su objetivo fundamental ha sido siempre estudiar la manera en que diferentes personas re- flexionaron en distintas épocas sobre problemas pasados, vigentes en la actualidad aunque de forma más o menos similar a la historiografía. De hecho, en los últimos treinta años y coincidiendo con el cambio digital, comenzó un debate entre los teóricos de la fotografía sobre si era fruto de la representación o respondía a un fenómeno social⁶⁶.

En pleno proceso de búsqueda de métodos para una adecuada narración de la evolución tecnológica aplicada a la máquina fotográfica, Ágnes Heller aportaba con un discurso filosófico que, para ser objetivo al escribir sobre hechos histó- ricos, hay que encontrar un equilibrio entre pasado y presente. Algo así como contar lo que ocurrió, pero como nos gustaría que lo hicieran en el futuro de esta época, y sin olvidar la norma ética que marca la necesidad de tomar partido por los seres humanos que más sufrieron en la historia.

Para afrontar la comprensión de los fenómenos históricos, Gadamer recordó el deber de expresar el conjunto de sus influencias para que la historia se vuelva signifi- cativa o razonable para todos. La misma idea tomó fuerza hace sesenta años cuando la

⁶⁵ Garantía de continuidad ante un cambio irreversible en el tiempo de un mundo mutable. Daniel, U.(2005:407-15)

Epistemología se centró en distinguir cuáles son los principios culturales universales dignos de ser sabidos. Para elaborar esta clasificación atendió a las circunstancias his- tóricas, psicológicas y sociológicas, a las interpretaciones, o lo que Max Weber llamó realismo ingenuo.

Por tanto, el aspecto clave a tener en cuenta a la hora de recapitular la presente in- formación es que la historia de la humanidad va más allá de la descripción de sucesos.

Durante sus casi 200 años de existencia, la fotografía como medio de creación ha pasado por distintos modos de expresión -pictorialismo, purismo o vanguardia- en una evolución marcada por:

• El carácter político de la época.

• La manera de pensar de los hombres que vivieron esa fase histórica. • Los gustos de la época, que además dependieron de:

» Las condiciones de vida. » La estructura social imperante.

Cualquier cambio en alguno de estos aspectos ha supuesto un paso evolutivo más para el avance de la especialidad. Por tanto, entender la influencia que han tenido la política y la sociedad de cada época en el avance del medio técnico fotográfico y su lenguaje, representa un punto de partida fundamental para analizar la actual fase de tránsito del sistema fotoquímico al digital.

Como bien explica Joan Fontcuberta, hay que señalar que no fue hasta los años 70 cuando se intentó hacer una recuperación consciente de textos sobre fotografía, una do- cumentación que estaba escrita únicamente en inglés y alemán. Esta falta de bibliografía especializada demostró que ni siquiera los mismos fotógrafos se habían preocupado por teorizar sus ideas sobre el medio.

De esta recopilación de textos, la definición de fotografía ha pasado por distintas fases:

Inicios

Para entender el contexto en el que apareció la fotografía resulta necesario retro- ceder hasta la mecanización de las antiguas profesiones artesanales. En concreto, al nacimiento de la imprenta, el invento que facilitó que la información se exten- diera y llegara a las grandes masas de población. Fue el origen de la posibilidad de

multiplicar y asegurar la permanencia de las imágenes y sumó además una reduc- ción del tiempo y esfuerzo necesarios para elaborarlos.

La imprenta representó el modelo de los posteriores instrumentos de reproduc- ción, entre ellos la fotografía, aunque no fue el único, puesto que también incidie- ron otros avances como la aparición de la cámara oscura para dibujar la perspec- tiva; la misma perspectiva, con la que se logra representar fielmente la tercera dimensión en dos; la aparición del vidrio y su uso para la fabricación de las lentes de microscopios y telescopios (que corrigieron y enfocaron), y que posterior- mente usaron los protofotógrafos (los primeros conocidos que ansiaron registrar la imagen latente); el espejo, que enderezó las imágenes y reflejó la realidad; y finalmente, la búsqueda de la fijación de dicha imagen latente.

En los siglos XVI-XVII (Renacimiento), el desarrollo mecánico dio paso a una búsqueda del perfeccionamiento gracias en parte a la invención del reloj mecáni- co⁶⁷. Su refinamiento provocó avances técnicos en otros campos, pero también la domesticación del tiempo o el concepto de ahorro de energía.

Esto, unido a que la máquina fotográfica aparece como fuente de creación, pro- vocó que teóricos de la época comenzaran a hablar de la medición del tiempo con precisión⁶⁸ y del concepto de espacio. Surgieron así las teorías del orden como método y la naturaleza pasó de ser caótica a convertirse en una secuencia ordena- da y predecible.

No es casual que la fotografía nazca en la misma época en que ascendiera la burguesía y el individualismo. Las clases pudientes encuentran en el Realismo la mejor expresión de su ideario estético: la realidad cotidiana podía ser registrada, testimoniada y la velocidad de impresión respondía a esta voracidad de visión rápida. Fue cuando occidente se abrió a otras culturas y cuando surgieron discipli- nas con nuevos planteamientos: la historia, la lingüística, la antropología, etnología o psicología, demostraron cómo el mundo no está hecho y acabado, sino que fluye con múltiples variables.

De igual modo, es curioso que el año en que la cámara fotográfica se inventara, Auguste Comte terminara sus estudios sobre el Filosofía Positivista. Sostenía la creencia de que todo hecho observable, cuantificable y registrado por científicos y expertos, ofrecería al hombre un conocimiento completo sobre el orden de la naturaleza y la sociedad. Todo podría ser conocido y pautado por el hombre.

Por eso, la presentación del daguerrotipo como la primera cámara registrada

⁶⁷ El perfeccionamiento del mecanismo de engranajes, supuso un cambio en todos los sectores de la activi- dad industrial. Si se podía medir el tiempo con precisión, también se podía ahorrar mano de obra y dinero. ⁶⁸ Las “instantáneas con un solo presente”, se convierten en la manera de permanecer en el tiempo.

revolucionó el mundo tecnológico, filosófico y científico al ofrecer a la sociedad una herramienta capaz de copiar las escenas de la realidad con una semejanza inimitable.

Durante veinte años, daguerrotipo y calotipo convivieron (las ventajas del se- gundo se apreciaron progresivamente, cada vez más). Las mejoras técnicas fueros constantes y la fotografía evolucionó rápidamente pasando de un soporte a otro, disminuyendo su tamaño e incluyendo lentes cada vez más fieles.

Cronológicamente, se descubren la facultad de los haluros de plata para oscu- recerse por acción de la luz solar, en un residuo llamado fósforo; los positivos por contacto de hojas impregnadas en Cloruro de Plata como primer método de reproducción y multiplicación fotográfica; el Hiposulfito Sódico, que disolvía las sales de plata no expuestas a la luz y que se convierte en el compuesto para fijar casi todas las variantes fotográficas; el carbón, como fuente energía mecánica; y, por último, la fabricación del hierro para sustituir la madera.

Sin embargo, lo que provocó que la técnica fotográfica se extendiera rápida- mente, aunque también supuso un declive en la calidad de las imágenes, fue que la nueva profesión se masificó entre operarios que tan solo veían la cámara como una forma de trabajar fácilmente bajo un mercado en auge. Sin embargo, estos operarios no estaban cultivados en el arte.

Los avances técnicos alcanzados facilitaron el uso de la cámara a quienes no con- taban con grandes conocimientos fotográficos, a lo que se sumó la popularización de los productos químicos ya preparados por la acción de nuevas empresas de un sector reforzado. De hecho, se piensa que la posterior división del trabajo para acelerar la producción tuvo su germen en los estudios fotográficos parisinos.

En una época mecanizada, cada vez más gente ansiaba un retrato de ese llamado “espejo con memoria”, lo que forjó un mercado que al final se extendió a todas las clases sociales en detrimento de la calidad final. Además, conforme la competencia aumentaba y los precios bajaban, el acceso a retratarse con un daguerrotipo se hacía más sencillo⁶⁹. Esta popularización de la fotografía provocó el rotundo rechazo de la alta burguesía, que seguía inmortalizándose con retratos hechos en pintura.

Sin embargo, aunque aún no se podía decir que existieran profesionales de la fotografía formados para ello, puesto que los llamados fotógrafos provenían de la profesión pictórica, la influencia de la visión a través del objetivo tuvo mucha im- portancia en los artistas de la época que usaban estos nuevos encuadres para rea-

⁶⁹ Hoy, inmortalizar momentos con el móvil, es igual de fácil. Por eso, y al igual que ocurrió en la épo- ca, se ha perdido calidad en la imagen resultante.

lizar sus obras finales, como demuestran los cuadros de Degas. En ellos se puede observar que los personajes no aparecen completos ni perfectamente alineados, sino fotografiados desde ángulos aberrantes o a distancias nunca vistas en pintura. Se puede decir por tanto que la fotografía ejerció una profunda influencia en la visión del artista y del concepto de obra de arte única accesible a unos pocos⁷⁰.

Concepción ontológico-realista

De los textos de Mumford se deduce que los dos componentes fundamentales del trabajo mecánico son la energía y el tiempo. Un claro ejemplo al respecto se produjo cuando, a partir de la unión entre la materia prima clave de la era pa- leotécnica, el carbón, se lograba producir lo que sería la fuente de energía de la siguiente neotécnica, la electricidad, gracias a Grove.

Y es que la industria comenzaba a apoyarse en técnicos especialistas y científi- cos. De ahí surgió el nacimiento de lámpara incandescente, fruto de la unión entre el carbón y vidrio, y que da lugar a una nueva forma de energía: la electricidad. Su facilidad para convertirse en formas diversas provocó la aparición de la lámpara eléctrica (para alumbrar), el radiador (para calentar), el campo electromagnético resultante de la fusión entre luz, electricidad, magnetismo y óptica, el análisis del espectro y el conocimiento de los rayos UV, IR y X, o la célula de selenio para lograr un control automático que más tarde se aplicó al fotómetro.

Además, tras el ascenso de la pequeña burguesía en la Revolución de 1848, la clase trabajadora se concienció de su poder, lo que provocó el resurgir de la crítica social desde la objetividad y la reproducción fiel de la realidad en las obras del arte. Se apostó por una exactitud que empezó a censurar la imaginación por no ser algo objetivo, y por tanto, presentarse como algo falso. De ahí surgió el acerca- miento a la ciencia y a la economía racional, a la vez que se aceptaba la descrip- ción minuciosa del Realismo (1855), unido a la estética positivista. Este contexto convirtió a la fotografía en el mejor medio para expresar la realidad.

Es la época en la que se busca la reproducción fiel de la realidad en la obra de arte y la exactitud científica. Se anhelaba ampliar la capacidad de recordar como consta- tación de la experiencia y como evidencia de lo ocurrido. Aunque la primera gene- ración de realistas rechazó la técnica fotográfica, la segunda generación le reconoció

⁷⁰ Aunque se piensa que su uso fue anterior. En concreto, se ha comprobado que Canaletto llegó a utilizar la cámara obscura para tomar distintos ángulos de una misma escena y posteriormente montarlos en el estudio.

la inmediatez con la que se llega a la precisión de la representación. Se creía en lo que se veía y la fotografía era el documento esencial para crear memoria.

No se puede afirmar que estos movimientos sean la consecuencia ni el nacimien- to de la aparición de la fotografía, aunque sí que en los orígenes de la fotografía, la técnica permitía poco más que experimentar. La fotografía en estos años no tenía más aspiración que la de transmitir información visual de forma clara y concisa, desprovista de cualquier tipo de impronta de autor. Era sinónimo de información precisa, sin dificultad para descifrarse (posible y eventual diseminación de sus significados).

Se afirmaba que “toda fotografía es una ecuación de luz, espacio y tiempo”, por lo que se le relacionaba con conceptos como índice, precisión, objetividad, verdad y memoria.

Pero en 1861, Cornelius Jabez Hughes comenzó a cuestionar si con la fotografía también se podía plasmar la belleza, por lo que se inició una conciencia del “acto fotográfico”, lo que provocó además una reivindicación de la autoría del fotógrafo, el trabajo subjetivo e ideas tales como:

• La máquina obedece al operario. De modo que sus tareas son elegir el tema, valorarlo dentro del marco y dosificar las relaciones de luces y sombras. Todo, sin que la imaginación (falsificación) entre en el juego.

• El cliché estaba directamente relacionado con la naturaleza y se reconocía al fotógrafo la capacidad de corregir la realidad, pero no de transformarla. • El fotógrafo es quien finalmente puede lograr que la fotografía sea considera-

da una obra de arte o una simple copia de la naturaleza.

Paralelamente, existía un imparable desarrollo de la industria, de la técnica, del pro- greso de la ciencia y de la exactitud científica. Los progresos se extendieron de mane- ra multidisciplinar como demuestra que avances en campos como la química dejaran su impronta en la fotografía. Del mismo modo que ocurrió con los tintes de anilina derivados del alquitrán de hulla y los nuevos colorantes aplicados a la fotografía para pasar de la película ortocromática a la pancromática. Ocurrió también con la emulsión usada para fotomicrografías, que congelaba el tiempo en las imágenes.

El desarrollo de la industria del papel amplió su producción con los papeles sensi- bilizados para hacer copias y se desarrollaron estudios sobre la exposición de la luz y la densidad del negativo para perfeccionar la emulsión y estandarizar los tiempos del revelado, gracias a la elaboración de la curva de densidad.

de la placa seca de emulsión, lo que provocó una revolución en la prensa ilus- trada. Se solucionaba el gran problema de todos los procesos que habían ido surgiendo en estos últimos treinta años, por el que las hojas impresas debían ser encuadernadas separadas del texto o mediante dos fases: una para grabar imagen y otra para los tipos. Con el cliché, los periódicos y revistas pudieron empezar a componer texto e imagen a la vez a base de moldes con las letras en relieve. Después, podían imprimir en las rotativas mucho más rápido de lo que se había alcanzado hasta el momento, logrando así un ahorro de tiempo que tan solo se podía dar en la fase neotécnica.

Se abre la veda para el fotoperiodismo y el reportaje social. A pesar de que el estilo no acababa de convencer, la autenticidad de ciertos temas se lograba en mayor medida con fotografías que con ilustraciones. Esto conllevó también que las imáge- nes se convirtieran en un poderoso medio de manipulación y propaganda que los adinerados de la época -industria, finanza y gobierno-, supieron utilizar.

Más mejoras técnicas se sumaron a todo lo anterior. Por un lado, el aumento de la sensibilidad y la reducción de los tiempos de exposición a fracciones de segundo, supuso la creación de la aparición del obturador, lo que coincidió con el patentado del aluminio. Fue un nuevo material que por su ligereza, sustituyó rápidamente al hierro. Así, surgió la posibilidad de congelar el movimiento espontáneo de las per- sonas y, en definitiva, se ampliaron los posibles resultados de la fotografía.

Fotografiar con velocidades de obturación más rápidas hace innecesario el uso de un trípode. Un cambio en el modo de actuar que perjudicó a los primeros fotógra- fos, que ya habían aprendido a usar las pesadas primeras cámaras técnicas y tuvie- ron que adaptarse al uso de los mandos del aparato con decisión y rapidez.

Además y alrededor de 1866, se mejoró notablemente la calidad de los objetivos fotográficos gracias al desarrollo previo de las lentes de visión. Se logró así un ma- yor índice de refracción, corregir mejor la aberración cromática y sobre todo, una mayor nitidez.

De hecho, este último avance no solo aumentó la calidad de la reproducción de las imágenes, sino que propició la introducción de los antiguos fotógrafos como operadores del fotógrafo. Quienes se dedicaban a retocar y colorear las fotografías y, en consecuencia, despojaron a la fotografía de uno de sus valores esenciales: la reproducción más fiel de la realidad que existía hasta el momento. Eran los inicios de la manipulación fotográfica.

Seguidamente, la cronofotografía y las fotografías estereoscópicas comenzaron a usarse con finalidad médica y fisiológica (para documentar el movimiento de las extremidades que, posteriormente, se usaban para elaborar prótesis, conocer el movimiento detallado del vuelo de las alas, etcétera.)

modelo de la cámara Kodak. Un aparato que dio lugar a que el rollo de película 35 milímetros redujera el tamaño de la cámara técnica, lo que provocó además el

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