• No results found

4 Explaining Rejection Rates

4.2 Competing explanations

La situación en la cual se presentan varios episodios frecuentes de taquicardia ventricular que requieren cardioversión o desfibrilación, se denomina “tormenta eléctrica”. También se ha llamado del mismo modo al hecho de que un cardiodesfibrilador presente frecuentes descargas apropiadas. Se considera entonces que se tiene una tormenta eléctrica cuando se han presentado más de dos episodios en 24 horas, aunque en algunos casos pueden ser más (31, 32). Por otra parte, los episodios de taquicardia ventricular prolongadas reciben el califi- cativo de “incesantes” (más del 50% del día).

Ambos tipos de presentación son infrecuentes y por ende la evidencia es un tanto anecdótica en lo que respecta a las recomendaciones de manejo.

En gran proporción de pacientes existe enfermedad cardiaca estructural subyacente severa.

En algunos casos puede haber episodios de tormenta eléctrica en pacientes con corazones aparentemente sanos desde el punto de vista estructural (por ejemplo síndrome de Brugada, síndrome de QT largo, taquicardia ventricular catecolaminérgica o casos de arritmias por medicamentos) y acompañarse de taquicardia ventricular monomórfica o polimórfica.

En pacientes con enfermedad coronaria que sufran episodios de tormenta eléctrica por taquicardia ventri- cular polimórfica, siempre se considerará la posibilidad de isquemia miocárdica aguda.

Pueden presentarse episodios de tormenta eléctrica secundaria a pausas en pacientes con o sin prolongación del QT. En quienes la tormenta eléctrica aparece en el contexto de un QT prolongado, la taquicardia ventricular se trata igual que una taquicardia ventricular de puntas torcidas; sin embargo también deberá considerarse la posibilidad de isquemia que dé cuenta de la arritmia y del trastorno de la repolarización (33).

Las descargas apropiadas y frecuentes con un desfibrilador pueden representar parte de la histo- ria natural de la enfermedad cardiaca avanzada y conllevar un deterioro serio en el pronóstico del paciente (24).

El primer paso en el manejo de una tormenta eléctrica es identificar y corregir los posibles factores desencade- nantes, los cuales comúnmente incluyen medicamentos, trastornos electrolíticos e isquemia miocárdica.

En los portadores de cardiodesfibrilador que hayan recibido descargas, se hace un interrogatorio detallado del dispositivo que incluya los electrogramas anteriores y se determina si existe algún cambio en la programa- ción (34).

En pacientes con tormenta eléctrica por taquicardia ventricular polimórfica siempre se considerará el uso de beta-bloqueadores intravenosos, ya que son la terapia individual más efectiva. En los pacientes isquémicos se tendrá en cuenta siempre la necesidad de revasculari- zación urgente, sobre todo en aquellos con taquicardia ventricular polimórfica.

De igual forma se establecerá el mecanismo de una arritmia incesante ya que su conocimiento podría dirigir la terapia. Así, en pacientes con síndrome de Brugada y tormenta eléctrica, la utilización de quinidina o isoprotere- nol podría terminar la taquicardia incesante (24, 35).

En isquemia aguda, nuevamente la amiodarona parece ser más efectiva que los demás anti-arrítmicos, incluida la lidocaína (36).

La utilización del balón de contra-pulsación aórtica también podrá adoptarse en casos seleccionados y la utilización de estimulación cardiaca con marcapasos transitorio podría ser necesaria en quienes el comienzo de la taquicardia ventricular depende de la presencia de pausas.

Otras terapias podrían incluir ablación urgente (37), anestesia general o modulación de la médula espinal (24). La utilización de sedación probablemente sea útil en gran cantidad de pacientes por la disminución del tono simpático.

Recomendaciones

Clase I

Se recomienda la realización de revascularización (percutánea o quirúrgica) y la utilización de beta-blo- queadores seguida de anti-arrítmicos intravenosos tales como amiodarona o procainamida, en pacientes con taquicardia ventricular recurrente o incesante debida a isquemia miocárdica (Nivel de evidencia C).

Clase IIa

La amiodarona intravenosa o la procainamida, segui- das de ablación de taquicardia ventricular, pueden ser efectivas en el manejo de los pacientes con taquicardia ventricular de frecuente recurrencia o en aquellos con taquicardia incesante (Nivel de evidencia B).

Clase IIb

1. La amiodarona o los beta-bloqueadores intraveno- sos administrados en forma conjunta o separada pueden ser razonables en pacientes con tormenta eléctrica (Nivel de evidencia C).

2. La sobre-estimulación o la anestesia general podrán considerarse en pacientes con taquicardia ven- tricular frecuentemente recurrente o incesante (Nivel de evidencia C).

3. La modulación de la médula espinal podrá indi- carse para algunos pacientes con taquicardia ventri- cular frecuentemente recurrente o incesante (Nivel de evidencia C).

Bibliografía

1. Cobb LA, Fahrenbruch CE, Walsh TR, et al. Influence of cardiopulmonary resuscitation prior to defibrillation in patients with out-of-hospital ventricular fibrillation. JAMA 1999; 281: 1182-8.

2. Wik L, Hansen TB, Fylling F, et al. Delaying defibrillation to give basic cardio- pulmonary resuscitation to patients with out-of-hospital ventricular fibrillation: a randomized trial. JAMA 2003; 289: 1389-95.

3. 2005 American Heart Association Guidelines for Cardiopulmonary Resuscitation and Emergency Cardiovascular Care. Circulation 2005; 112: IV1-203. 4. Gueugniaud PY, Mols P, Goldstein P, et al. A comparison of repeated high

doses and repeated standard doses of epinephrine for cardiac arrest outside the hospital. European Epinephrine Study Group. N Engl J Med 1998; 339: 1595-601.

5. Dorian P, Cass D, Schwartz B, et al. Amiodarone as compared with lidocaine for shock-resistant ventricular fibrillation. N Engl J Med 2002; 346: 884-90. 6. Wenzel V, Lindner KH. Arginine vasopressin during cardiopulmonary resuscitation:

laboratory evidence, clinical experience and recommendations, and a view to the future. Crit Care Med 2002; 30: S157-S161.

7. Behar S, Goldbourt U, Reicher-Reiss H, et al. Prognosis of acute myocardial infarction complicated by primary ventricular fibrillation. Principal Investigators of the SPRINT Study. Am J Cardiol 1990; 66: 1208-11.

8. Antman EM, Berlin JA. Declining incidence of ventricular fibrillation in myocardial infarction. Implications for the prophylactic use of lidocaine. Circulation 1992; 86: 764-73.

9. Pitt B, White H, Nicolau J, et al. Eplerenone reduces mortality 30 days after ran- domization following acute myocardial infarction in patients with left ventricular systolic dysfunction and heart failure. J Am Coll Cardiol 2005; 46: 425-31. 10. Solomon SD, Ridker PM, Antman EM. Ventricular arrhythmias in trials of throm-

bolytic therapy for acute myocardial infarction. A meta-analysis. Circulation 1993; 88: 2575-81.

11. Wellens HJ. Electrophysiology. Ventricular tachycardia: diagnosis of broad QRS complex tachycardia. Heart 2001; 86: 579-85.

12. Stewart RB, Bardy GH, Greene HL. Wide complex tachycardia: misdiagnosis and outcome after emergent therapy. Ann Intern Med 1986; 104: 766-71. 13. Atkins DL, Dorian P, González ER, et al. Treatment of tachyarrhythmias. Ann

Emerg Med 2001; 37: S91-109.

14. Ochi RP, Goldenberg IF, Almquist A, et al. Intravenous amiodarone for the rapid treatment of life-threatening ventricular arrhythmias in critically ill patients with coronary artery disease. Am J Cardiol 1989; 64: 599-603.

15. Mooss AN, Mohiuddin SM, Hee TT, et al. Efficacy and tolerance of high-dose intravenous amiodarone for recurrent, refractory ventricular tachycardia. Am J Cardiol 1990; 65: 609-14.

16. Gorgels AP, van den Dool A, Hofs A, et al. Comparison of procainamide and lidocaine in terminating sustained monomorphic ventricular tachycardia. Am J Cardiol 1996; 78: 43-6.

17. Sharma AD, Purves P, Yee R, et al. Hemodynamic effects of intravenous procai- namide during ventricular tachycardia. Am Heart J 1990; 119: 1034-41. 18. Nasir N Jr., Taylor A, Doyle TK, et al. Evaluation of intravenous lidocaine for

the termination of sustained monomorphic ventricular tachycardia in patients with coronary artery disease with or without healed myocardial infarction. Am J Cardiol 1994; 74: 1183-6.

19. Rahilly GT, Prystowsky EN, Zipes DP, et al. Clinical and electrophysiologic findings in patients with repetitive monomorphic ventricular tachycardia and otherwise normal electrocardiogram. Am J Cardiol 1982; 50: 459-68.

20. Lerman BB, Stein K, Engelstein ED, et al. Mechanism of repetitive monomorphic ventricular tachycardia. Circulation 1995; 92: 421-9.

21. Grimm W, Menz V, Hoffmann J, et al. Reversal of tachycardia induced cardiom- yopathy following ablation of repetitive monomorphic right ventricular outflow tract tachycardia. Pacing Clin Electrophysiol 2001; 24: 166-71.

22. Buxton AE, Waxman HL, Marchlinski FE, et al. Right ventricular tachycardia: clinical and electrophysiologic characteristics. Circulation 1983; 68: 917-27. 23. Buxton AE, Marchlinski FE, Doherty JU, et al. Repetitive, monomorphic ventricular

tachycardia: clinical and electrophysiologic characteristics in patients with and patients without organic heart disease. Am J Cardiol 1984; 54: 997-1002. 24. Zipes DP, Camm AJ, Borggrefe M, Buxton AE, Chaitman B, Fromer M, et al.

ACC/AHA/ESC 2006 guidelines for management of patients with ventricular arrhythmias and the prevention of sudden cardiac death: a report of the American College of Cardiology/American Heart Association Task Force and the European Society of Cardiology Committee for Practice Guidelines (Writing Committee to Develop Guidelines for Management of Patients With Ventricular Arrhythmias and the Prevention of Sudden Cardiac Death). J Am Coll Cardiol 2006; 48: e247-e346.

25. Fung JW, Chan HC, Chan JY, et al. Ablation of nonsustained or hemodynamically unstable ventricular arrhythmia originating from the right ventricular outflow tract guided by noncontact mapping. Pacing Clin Electrophysiol 2003; 26: 1699-705. 26. Sumitomo N, Harada K, Nagashima M, et al. Catecholaminergic polymorphic

ventricular tachycardia: electrocardiographic characteristics and optimal the- rapeutic strategies to prevent sudden death. Heart 2003; 89: 66-70. 27. Kowey PR, Marinchak RA, Rials SJ, et al. Intravenous antiarrhythmic therapy in the

acute control of in-hospital destabilizing ventricular tachycardia and fibrillation. Am J Cardiol 1999; 84: 46R-51R.

28. The American Heart Association in Collaboration With the International Liaison Committee on Resuscitation. Guidelines 2000 for Cardiopulmonary Resuscita- tion and Emergency Cardiovascular Care. Part 6: advanced cardiovascular life support: section 5: pharmacology I: agents for arrhythmias. Circulation 2000; 102: I112-28.

29. Dorian P, Cass D. An overview of the management of electrical storm. Can J Cardiol 1997; 13 (Suppl A): 13A-7A.

30. Viskin S, Fish R, Zeltser D, et al. Arrhythmias in the congenital long QT syndrome: how often is torsades de pointes pause dependent? Heart 2000; 83: 661-6. 31. Exner DV, Pinski SL, Wyse DG, et al. Electrical storm presages nonsudden death:

the Antiarrhythmics Versus Implantable Defibrillators (AVID) trial. Circulation 2001; 103: 2066-71.

32. Credner SC, Klingenheben T, Mauss O, et al. Electrical storm in patients with transvenous implantable cardioverter-defibrillators: incidence, management and prognostic implications. J Am Coll Cardiol 1998; 32: 1909-15.

33. Halkin A, Roth A, Lurie I, et al. Pause-dependent torsades de pointes following acute myocardial infarction: a variant of the acquired long QT syndrome. J Am Coll Cardiol 2001; 38: 1168-74.

34. Olatidoye AG, Verroneau J, Kluger J. Mechanisms of syncope in implantable cardioverter-defibrillator recipients who receive device therapies. Am J Cardiol 1998; 82: 1372-6.

35. Mok NS, Chan NY, Chiu AC. Successful use of quinidine in treatment of electrical storm in Brugada syndrome. Pacing Clin Electrophysiol 2004; 27: 821-3. 36. Wolfe CL, Nibley C, Bhandari A, et al. Polymorphous ventricular tachycardia

associated with acute myocardial infarction. Circulation 1991; 84: 1543-51. 37. Bansch D, Oyang F, Antz M, et al. Successful catheter ablation of electrical storm

after myocardial infarction. Circulation 2003; 108: 3011-6.

38. Burjorjee JE, Milne B. Propofol for electrical storm; a case report of cardioversion and suppression of ventricular tachycardia by propofol. Can J Anaesth 2002; 49: 973-7.

Arritmias ventriculares y muerte súbita relacionadas

Related documents