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Computational Model and Preliminaries

Para juzgar la situación de un género en una época, hay que evaluar tanto la calidad de la producción que se está llevando a cabo, como los restantes factores señalados: mundo editorial, apoyo de los críticos y atención de los investigadores. De esta manera, en lo relativo a la crítica, en 1988 apareció una revista especializada con el adecuado nombre de

Lucanor que dedicó un número al caso del cuento de la década de los ochenta (1991).186

Esta iniciativa fue saludada con alegría por parte de los escritores ya que por fin existía un medio adecuado para la difusión de creaciones de nueva factura y de estudios sobre el género. Posteriormente otras revistas del medio prestaron atención al cuento, fueron en concreto las publicaciones: Ínsula (1994, 568), Foro Hispánico (1997) y Quimera (2004).187

En lo que respecta a la teoría del genero breve en España, a pesar del auge que el cuento literario tuvo en el siglo XIX, no fue hasta bien entrado el XX cuando comienza a ser objeto de teorización seria en lengua española.188 En 1949 aparece la tesis fundacional

185

Saúl Yurkievich, ―Salir a lo abierto‖, A través de la trama: sobre vanguardias literarias y otras concomitancias, Barcelona, Muchnik, 1984, p. 100.

186

Desafortunadamente, la misma alegría con la que se recibía entre la crítica la llegada de esta nueva publicación, se ha tornado en tristeza ya que esta publicación cesó su actividad en el número 16 de 1999. 187

Los primeros ecos de esta discusión aparecen a finales de la década de los ochenta, concretamente en 1988, cuando varias revistas le dedican un número monográfico. Estas son: La República de las Letras (1988, 22),

Ínsula (1989, 512-513), y Las Nuevas Letras (1988, 8).

188

En el XIX contábamos con las opiniones de algunos cuentistas. Este es el caso de Valera en el prólogo a sus cuentos. ―Clarín‖, por su parte, se preocupaba más bien por el estado del cuento en la prensa española. Emilia Pardo Bazán se planteó la cuestión, pero no en relación con la prosa contemporánea española, o su obra específica, sino mirando hacia la literatura francesa (Leopoldo Alas ―Clarín‖, ―La prensa y sus cuentos‖, Catherina V. de Vallejo, Teoría cuentística…, Op.cit., pp.55-57; Emilia Pardo Bazán, ―Literatura francesa

de Mariano Baquero Goyanes sobre el cuento literario decimonónico, cuya aproximación teórica fue pionera en nuestro país.189 Pero, si nos centramos exclusivamente en la fortuna del cuento en la última década del siglo pasado, en el ámbito hispánico ha habido, en primer lugar, nuevas aportaciones teóricas que han sido recogidas en Teoría e

interpretación del cuento.190 En segundo lugar, dos congresos realizados en Galicia y Madrid, en 1999 y 2000 respectivamente, han dado un nuevo empuje a la cuestión tanto desde el punto de vista teórico como del crítico.191

Durante esta década llama la atención la proliferación de antologías cuyo fin es recopilar los textos fundamentales sobre la teoría del cuento, un fenómeno inusual que no se ha producido en torno a ninguno de los restantes géneros, por lo que merece la pena que nos preguntemos por sus causas.

moderna. Tomo III (fragmento)‖, Catherina de Vallejo, Teoría cuentística..., Ibid., pp.58-59). En su trabajo sobre la teoría de la novela en las preceptivas del XIX Alicia Molero de la Iglesia menciona en muchas ocasiones el parentesco de dicho género con el cuento breve (La novela como género. Tradición y renovación

en la teoría literaria española del S. XIX, Cádiz, Universidad de Cádiz, 2000). Ángeles Ezama ha comentado

esta cuestión en un artículo titulado ―El relato breve en las preceptivas literarias decimonónicas españolas‖ (España contemporánea, 1995, 8, vol. 2, pp. 41-51).

189

Al referirse a la teoría del cuento en España, es de obligado cumplimiento hacer mención a los pasos previos dados por Mariano Baquero Goyanes. En la que fue su tesis doctoral, publicada en 1949 por el CSIC, realizaba un exhaustivo estudio del cuento literario español durante el siglo XIX (El cuento español en el

siglo XIX, Madrid, CSIC, 1949). En 1961, la Editorial Columba de Buenos Aires publica la primera edición

de ¿Qué es la novela?, en donde intentaba introducir al lector en el estado del problema en ese momento al que aborda en todas sus dimensiones: narración, ficción, temas, tipos, técnicas narrativas, etc. ideas que luego ampliaría en 1970 con Estructuras de la novela actual. En 1967 se termina de imprimir ¿Qué es el cuento? El catedrático sigue los pasos de su trabajo precedente, pero en este caso, al no limitarse al cuento decimonónico, tiene que mostrar las diferentes manifestaciones que ha tenido en el pasado y en el presente. Han aparecido ambos trabajos de manera conjunta en: ¿Qué es la novela? ¿Qué es el cuento?, Francisco Javier Díez de Revenga (prol.), Murcia, Universidad de Murcia, 1993 (2ª ed.). A estas publicaciones hay que añadir el ―Estudio preliminar‖ a la Antología de cuentos contemporáneos (Mariano Baquero Goyanes, ―Estudio preliminar‖ (la edición original apareció en Antología de cuentos contemporáneos, Barcelona, Labor, 1964, pp. XIX-XXXIV, pero también puede encontrarse en Joseluís González (ed.), Papeles sobre el cuento

español contemporáneo, pp. 20-21) donde también resume sus principales ideas al respecto. En conclusión,

podemos decir que Baquero Goyanes puso la piedra angular de la teoría del cuento en España. Este primer paso dado en la reflexión del género en nuestro país no tuvo un seguimiento al mismo nivel del extraordinario estudioso, durante los veinte años siguientes.

190

Peter Fröhlicher y Georgs Güntert (eds.), Teoría e interpretación del cuento, Op.cit. 191

Carmen Becerra, et alii. (eds.), Assedios ó conto, Op.cit.; José Romera Castillo y Francisco Gutiérrez Carbajo (eds.), El cuento en la década de los noventa, Op.cit.

EL FENÓMENO DE LAS ANTOLOGÍAS SOBRE TEORÍA DEL CUENTO

En la introducción mencionamos las tres antologías de estudios sobre el cuento que, en torno a 1993 salieron a la luz: Papeles sobre el cuento español contemporáneo, Del

cuento y sus alrededores, y el primer volumen de los cuatro libros que Lauro Zavala ha

dedicado a esta cuestión. Todos ellos tomaban el ejemplo de Catharina V. de Vallejo quien ya nos había proporcionado a los lectores hispanos una selección de trabajos clásicos sobre el tema.

En principio, cada antología nació con un criterio preciso para delimitar los autores recogidos en su interior. La realizada por Catharina V. de Vallejo, de 1989, recogía textos sobre el cuento en torno a distintas secciones: conceptos preliminares, teorías de autores varios y aportaciones sobre su tipología. Durante sus años de enseñanza, la compiladora se había dado cuenta de la escasez de materiales disponibles en lengua castellana para los académicos interesados en el cuento. Por tanto, su intención era llenar ese vacío y ofrecer esos artículos para que los estudiosos los pudieran ―leer y juzgarlos íntegros‖.192

La autora hizo una selección de los clásicos sobre el tema atendiendo a la propia tradición hispanohablante, sin prescindir de traducciones de fragmentos extraídos de otras antologías.193 El libro comentado por Joséluis González continuó el trabajo de Catharina de Vallejo por lo que ofrecía algunos extractos de monografías, trabajos inéditos y poéticas personales sobre el cuento escritos en lengua española (de Mariano Baquero Goyanes, Carmen de Mora...).194 El mismo año Carlos Pacheco y Luis Barrera Linares hicieron su recopilación de textos teóricos y críticos de autores sin poner límite alguno sobre la lengua originaria de los artículos ni sobre su país de procedencia. Dentro de su volumen incluyeron un apartado dedicado exclusivamente al cuento venezolano.195 Finalmente, todos estos esfuerzos fueron superados por el trabajo de Lauro Zavala, profesor de la Universidad

192

Catharina V. de Vallejo, Teoría cuentística del siglo XX. (Aproximaciones hispánicas), Miami, Universal, 1989.

193

En el mundo anglosajón las antologías más importantes son: Susan Lohafer and Jo Ellyn Clarey (eds.),

Short Story Theories at a Crossroads, Louisiana State University Press, 1989; Charles E. May (ed.), Short Story Theories, Op.cit.,; The New Short Story Theories, Op.cit.

194

Joseluís González (comp.), Papeles sobre el cuento español contemporáneo, Op.cit., 1992. 195

Autónoma Nacional de México. El autor proporcionaba al estudioso una gran cantidad de materiales que no habían aparecido en las antologías anteriores al no hacer distingo alguno de nacionalidad o procedencia de los textos recogidos.196

Obsérvese que, de los cuatro compiladores, tres son de origen hispanoamericano y se dirigen al público en lengua española en general mientras que, el único ejemplar publicado en la Península se dirige únicamente hacia el ámbito de la literatura publicada en nuestro país. El mayor interés por el cuento al otro lado del océano era debido al gran desarrollo que ha tenido el género en Hispanoamérica y a que muchos de sus mejores narradores han sido, a su vez, excelentes cuentistas. De hecho, en Del cuento... Carlos Mastrángelo hablaba de ―la hora del cuento en Hispanoamérica‖ refiriéndose al extraordinario desarrollo que tenía la narrativa breve allende los mares. Gracias a la lengua en común, que facilita el intercambio intelectual entre comunidades académicas, hemos podido participar de los avances y aportaciones realizados desde las universidades del otro continente.

De acuerdo con los mencionados criterios objetivos cada antologador realiza una selección de los autores compilados. En general, en toda antología se ha de operar partiendo de dos criterios complementarios inherentes a la naturaleza del volumen. Estos libros se semejan a una ―caja de caudales‖ que acumula lo que Pierre Bourdieu ha llamado capital simbólico. Los autores seleccionados pueden pertenecer a las denominadas ―autoridades‖ sobre el tema o bien haber aportado innovaciones de calidad. Por este motivo deben administrar coherentemente la tradición y la innovación, es decir, incluyendo a los autores imprescindibles a la par que tienen algún aspecto diferenciador que los distinga de las restantes antología. Vamos a explicar el concepto del sociólogo francés al hilo de la descripción de estas antologías.197

196

Lauro Zavala (ed.), Teorías del cuento I. Teorías de los cuentistas, Op.cit.; Teorías del cuento II. La

escritura del cuento, Op.cit.; Teorías del cuento III. Poéticas de la brevedad, Op.cit.; Teorías del cuento IV. Cuentos sobre el cuento, Op.cit.

197

Pierre Bourdieu dedicó un curso en el Collège de France a reflexionar sobre la propia ciencia preguntándose si podía esta ser considerada un campo como el literario o el del poder y si el mundo científico es un mundo social. En esta monografía vuelve a la noción de habitus de la que ya hablamos en el capítulo anterior, para establecer las reglas del ―oficio‖ del sabio que no sólo se basa en la lógica del método

Pierre Bourdieu diferencia dos subcampos en el campo de la producción cultural: el de la producción a gran escala, que tiene a su disposición importantes medios de comunicación y otras industrias culturales. Su organización se basa en la producción de bienes culturales destinados para los no-productores, esto es, para el público masivo. Por otra parte, diferencia el campo de la producción restringida que como un sistema que produce para los productores.198 Habría que preguntarse, entonces, de dónde sale el público de estas antologías.

Existe el hábito de ofrecer a los estudiantes de distintos niveles, la lectura de cuentos, ya que estos pueden presentar un buen punto de partida para el estudio de la literatura y sus técnicas. La unidad de lectura permite su utilización dentro de las aulas. Al ser un texto en prosa no trae consigo los problemas que tiene para un lector inexperto el escrutinio del significado de un poema. Además, a partir del cuento se pueden conocer y apreciar las distintas corrientes literarias que se han sucedido en el devenir histórico sin una gran cantidad de tiempo. Si no fuera por esa potenciación del consumo de cuentos desde las instituciones educativas no nos encontraríamos con profesionales de la enseñanza preocupados por obtener una formación al respecto. Las antologías tienen un público muy concreto vinculado a la producción cultural que podemos distinguir en dos grupos: el primero compuesto por los investigadores del cuento, estudiantes de licenciaturas, y un segundo grupo de adeptos al tema que buscan encontrar la guía que los oriente en su propia creación, ya sean autores noveles o consagrados. La característica de los productos dedicados exclusivamente a la ―teoría del cuento‖, es decir, los volúmenes monográficos, revistas especializadas, ensayos, compilaciones de artículos, actas de congresos, etc., es, por tanto, la necesidad de las instituciones académicas para su existencia y supervivencia. Mientras que otros productos del sistema literario dialogan más directamente con el

experimental. A partir de la idea de campo, Bourdieu rompe la noción de que el científico se ocupa únicamente de hacer ciencia ―pura‖ y de que el la ―comunidad científica‖ es homogénea y unificada. La diferencia del campo científico de los otros corresponde a su grado de autonomía. En el seno del ámbito científico interviene una doble lógica parecida a la que veíamos en el campo literario: por una parte el investigador busca el desarrollo desinteresado del conocimiento, pero también, egoístamente, al tener que competir en el medio, luchará por ser el primero, por conseguir su lugar y reconocimientos. Las estrategias científicas son, en resumidas cuentas, estrategias sociales. El oficio de científico: Ciencia de la ciencia y

reflexividad, Barcelona, Anagrama, 2003 (ed. orig. 2001) (trad. Joaquín Jordá).

198

mercado, los textos que nos ocupan precisan el respaldo del mundo de la investigación o del entorno universitario, sin los que no habría lugar para la producción de estos volúmenes. De hecho, las editoriales en las que aparecen estos textos son de carácter especializado y académico ya que son las únicas que, con apoyos exteriores (subvenciones del estado, fundaciones, o instituciones en general) pueden permitirse pérdidas económicas insostenibles en otras áreas del mundo editorial.199

Por tanto, las antologías pertenecen a este segundo campo de producción restringida en el cual se mueven intereses específicos. Mientras en el circuito de la gran producción se mide a los agentes culturales según el éxito comercial o la notoriedad social, en el campo de producción restringida entran en juego otros factores. La moneda de cambio no es el éxito comercial, sino el prestigio o como define Bourdieu, el ―capital simbólico‖ que puede ser el honor, el prestigio, los conocimientos, etc. De modo que, podemos constatar una serie de prácticas aparentemente ―desinteresadas‖ que responden a un objetivo no económico, por ejemplo la renovación de los principios estéticos en el arte, o la originalidad en el ámbito académico, son valores que los estudios de humanidades comparten con el mundo literario, artístico o filosófico. El capital que está en juego no es tanto el conocimiento logrado a través de la investigación, sino el reconocimiento que se logra con las investigaciones que se realizan siguiendo las propias reglas del campo, con la publicación de libros y artículos especializados, con las conferencias dictadas, etc., para lo cual existen

199

La primera recopilación de Catharina Vallejo apareció en la editorial ―Universal‖ de Miami, una pequeña empresa regentada por una agrupación de exiliados cubanos con la intención de rescatar obras esenciales de su cultura y ponerlas a la disposición de los lectores, a la vez que realizar una labor de difusión de la cultura en español dentro de Estados Unidos, especialmente distribuyendo textos a universidades y bibliotecas públicas. El volumen de Carlos Pacheco y Luis Barrera Linares ha sido publicado en una de las más importantes de Venezuela dedicada a libros de interés humanístico para el mundo hispánico (de hecho en 1997 apareció una reedición en la que se añadían nuevos artículos sobre el relato en dicho país). Joseluís González se había embarcado junto a José Luis Martín Nogales en una interesante empresa, ambos se habían ocupado de sacar adelante una editorial exclusivamente dedicada al cuento en cuyos fondos aparecieron volúmenes de relatos de algunos autores imprescindibles durante la década de los noventa, como los de Alberto Escudero, José Ferrer Bermejo, Medardo Fraile o Pedro Ugarte. También dieron a la luz antologías de relatos con una temática concreta: Últimos narradores: antología de reciente narrativa breve española, Pamplona, Hierbaola Ediciones, 1993; Narradores vascos: antología de la narrativa breve vasca, Pamplona, Hierbaola Ediciones, 1992; o Navidad: algunos cuentos, Pamplona, Hierbaola Ediciones, 1991. Desafortunadamente, aunque la crítica había saludado con fervor el propósito de estos editores, su buena intención no tuvo la merecida acogida entre los consumidores, por lo que la editorial dio fin a su actividad económica en el 2002. Por último, los libros de Zavala aparecieron en el servicio de publicaciones de la Universidad Nacional Autónoma de México en la que es profesor.

instituciones específicas: las mencionadas universidades, centros de investigación, agrupaciones de investigadores, consorcios científicos públicos o privados, encargadas de otorgar la certificación de la posesión de ese ―honor‖ o ―autoridad‖. Dichas instituciones son las que legitiman los discursos, tienen comités para arbitrar libros, artículos, ponencias, proyectos.

Según hemos señalado, las antologías reflejan en gran medida todos estos dinamismos: necesitan de las instituciones para su existencia, tanto para su producción como para su consumo, están dirigidas hacia un público productor que buscará que en su interior se acumule el capital simbólico, y constituyen a su vez en instrumentos de legitimación y difusión de discursos. La aparición de unos autores en estas compilaciones nos dará una idea de quienes son imprescindibles. Vamos a ver, entonces, qué trabajos han sido repetidos en estos libros:

Autores de Vallejo González Pacheco y Linares Zavala

Aguilera Garramuño, M.T. 1 1 Alas, L .―Clarín‖ 1 1 Anderson Imbert, E. 1 1 1 Balza, J. 1 1 Baquero Goyanes, M. 1 1 1 Borges, J.L. 1 1 Bosch, J. 1 1 1 Bullricht, S. 1 1 Chéjov, A. 1 1 Cortázar, J. 1 1 1 Díez, L.M. 1 1 Lancelotti, M.A. 1 1

Martínez Ruíz, J.L. ―Azorín‖ 1 1

Poe, E.A. 1 1 1 1

Autores de Vallejo González Pacheco y Linares Zavala

Quiroga, H. 1 1 1 1

Valadés, E. 1 1

Si observamos atentamente estos datos nos percataremos de algunas divergencias entre los criterios de selección y los autores finalmente recogidos. Por ejemplo, en el caso de Papeles sobre el cuento literario español Joseluís González incluye, junto a textos en español o escritos por españoles, la traducción de los famosos artículos de Edgar Allan Poe que, a pesar de no concordar con el programa del libro, su autoridad resulta imprescindible.

Observamos que los cuatro antólogos bajo el título de ―teoría del cuento‖ recogen las ideas de escritores, críticos y teóricos sin distinción; no debemos olvidar que en este género ha habido un caso de feliz comunicación entre teoría y práctica artística. De modo que, la dificultad metodológica para dirimir entre un grupo de agentes y otro no es otra cosa que una condición del sistema: la permeabilidad entre las dos posiciones de los autores dentro del campo. El profesor Mariano Baquero Goyanes es el único autor compilado que no ha cultivado el género. La falta de distinción entre teóricos y cuentistas en estos volúmenes pone de relieve el hecho de que a ambos grupos se les confía la misma autoridad. Lo que los cuentistas quizá no aportan, es decir, su falta de exactitud o claridad