CHAPTER 5 TAKING OWNERSHIP OF THE CONSTITUTION
5.8 Interpreting the Independence of the Prosecutor-General in Independent Namibia
5.8.7 Concluding Remarks on the Case
A continuación se dan algunas reglas acreditadas por su éxito para la indica- ción y realización de la terapia de movimiento:
1. Todas las aplicaciones fisioterapéuticas se llevan a cabo según las correspon-
dientes disposiciones médicas y siguiendo el diagnóstico exacto elaborado por el medico.
2. Las medidas fisioterapéuticas, en especial la terapia de movimiento, comien-
zan tan pronto como sea posible con una primera asistencia adecuada y un tra- tamiento funcional temprano.
3. El ejercicio terapéutico se efectúa en el deporte según los mismos principios
que el tratamiento de ejercicios; la dosificación del estímulo de terapia debe corresponder a la gravedad y el estadio de la lesión, así como a las particula- ridades individuales. Con el deportista se debe tener muy en cuenta que el tra- tamiento tenga un nivel de exigencia lo más elevado posible. Debe utilizarse a pleno rendimiento el programa de restablecimiento de terapia del movimien- to. Esto refuerza el sentimiento de salud del deportista y se acelera su rehabi- litación a través de una exigencia activa del sentimiento de bienestar.
Ejemplo. En una lesión de hombro, junto con el tratamiento guiado, se pueden mejorar los parámetros condicionantes (resistencia, fuerza, velocidad) a través de, por ejemplo, el ergómetro de bicicleta, el entrenamiento de la musculatura de la espalda, etc., todo ello en relación con el estado de salud y el diagnóstico.
4. Los ejercicios deben tener en cuenta los aspectos del tipo de deporte corres-
pondiente (especificidad del tipo de deporte). Los ejercicios deben estar orga- nizados de tal forma que se se lleve a cabo la coordinación del desarrollo del movimiento de un modo semejante a los del tipo de deporte que se practique y que también se puedan utilizar en dicho deporte. Juega un papel muy impor- tante la tridimensionalidad, ya que en el deporte los movimientos se realizan de un modo tridimensional. Para una representación exacta de los desarrollos se pueden utilizar las técnicas FNP (facilitación neuromuscular propioceptiva).
5. Los ejercicios de movilidad (condición previa para una movilidad óptima) se
deben utilizar en el tratamiento como ejercicios de preparación, dirigidos y con el objetivo de relajación.
Ejemplo. Hay distintos tipos de deporte con modelos de movimiento seme- jantes, como el movimiento del brazo en el lanzamiento de jabalina (lanza- miento de la jabalina), en los jugadores de balonmano (lanzamiento), en los jugadores de voleibol (saques, lanzamientos con fuerza) y en los jugadores de tenis (saque).
6. La movilidad de las articulaciones no sólo depende de la anatomía de las
estructuras pasivas de la articulación (huesos, ligamentos, cápsulas), sino que también depende de la elasticidad de las partes activas, es decir, de los mús- culos. Correspondiendo al estadio de la lesión, las unidades musculares se
estiran para volver a alcanzar la proporción de movimiento óptima que exis- tía originariamente o para mejorar todavía más el alcance del movimiento limitado.
7. La estabilización de las unidades de articulación significa refuerzo del grupo
de músculos que pertenecen a la unidad de la articulación. En este sentido se deben eliminar los desequilibrios musculares creados por la lesión. A través del restablecimiento de la elasticidad se vuelve a garantizar la funcionalidad óptima de la articulación en las actividades cotidianas y en las específicas del deporte.
8. En cada situación de tratamiento se debe ajustar la exigencia terapéutica de la
capacidad de esfuerzo de las estructuras de tejido correspondientes.
9. En muchos tipos de deporte (deportes de lucha, gimnasia, patinaje artístico,
gimnasia rítmica, etc.) también se debe tener en cuenta, durante el tratamien- to de una lesión, la regulación del peso corporal. Esto se lleva a cabo a través del entrenamiento de resistencia, el entrenamiento de fuerza y la dieta.
10. El ejercicio terapéutico como forma de tratamiento activo no sólo debe inte-
grar al deportista en el proceso de entrenamiento y de la actividad de compe- tición, sino también en la vida diaria.
11. El ejercicio terapéutico se debe completar con otras formas de terapia físicas
(“pasivas”), como la electroterapia, la termoterapia y los masajes; en cada fase se deben mantener los roles correspondientes (excluyendo las lesiones en estadios agudos).
12. En el marco del ejercicio terapéutico, los deportistas deben aprender los ejer-
cicios profilácticos secundarios para procurar que no se produzcan recidivas (recaída) en las siguientes cargas específicas del deporte. Estos ejercicios deben integrarse lo antes posible en el proceso de entrenamiento.
13. Hay que contar con los riesgos de los tipos específicos del deporte y se com-
pondrá el correspondiente programa de ejercicios de prevención que deben evitar otros posibles riesgos de lesión.
14. Tras el restablecimiento de la lesión se debe mantener el contacto del tera-
peuta con el deportista y el entrenador. El terapeuta puede proponer indica- ciones y contraindicaciones concretas en lo que se refiere al estímulo de entrenamiento, el alcance del mismo, la intensidad, la frecuencia, etc.
15. En conexión con el ejercicio terapéutico del deportista lesionado, una terapia
tiene un peso creciente, la “terapia médica de entrenamiento”, específica del deporte y dirigida. En este marco, los deportistas aprenden ejercicios con diver- sos aparatos que restablecen y mejoran las cualidades motrices específicas.
16. Frecuentemente son aparatos y materiales que se emplean en la preparación
física, como los aparatos de cables de tracción, distintas máquinas de fuerza,
EduFitness
bandas elásticas, manguitos lastrados, halteras grandes y pequeñas, balones medicinales, aparatos isocinéticos, andadores y otros más. No obstante, preva- lecen también en este contexto los fisioterapeutas y los profesores de educación física con sus conocimientos de rehabilitación decisivos para el tratamiento.
El ejercicio terapéutico ofrece diversidad de posibilidades para la compensa- ción y/o la reducción de las cargas grandes e intensas en el marco de una profi- laxis general y específica del deporte.
Prevención a largo plazo. Prevención frente a los efectos negativos de las cargas deportivas, tanto en el sistema musculoesquelético, como sobre los órganos y fun- ciones del cuerpo (especialmente importante en la infancia y en la juventud, así como en la fase del entrenamiento básico).
El objetivo de estas medidas es la reposición, lo más extensa posible en el tiempo, de la capacidad de producción deportiva.
Prevención a medio plazo. Prevención de lesiones en el período de cambio y de preparación en el sentido de un desarrollo óptimo de las características bási- cas motrices. Los contenidos son, entre otras cosas, ejercicios compensatorios y tipos de deporte en los que se traten de un modo dirigido determinados grupos de músculos. A través de estos ejercicios se deben evitar las inestabilidades de las articulaciones y las sobrecargas.
Prevención a corto plazo. Calentamiento general, dirigido y específico del deporte antes de cada entrenamiento con un repaso posterior después de cada competición.
Prevención regenerativa. Para conseguir un paso entre la carga elevada cor- poral y deportiva y una carga corporal diaria normal y baja, debe proponerse, tras una carga pesada en el entrenamiento o la competición, una relajación escalona- da de los grupos de músculos, articulaciones y órganos afectados (por ejemplo, a través de ejercicios de estiramiento o carreras en combinación con otras medidas fisioterapéuticas).
Con ello se acelera el proceso de recuperación, de modo que las siguientes sesiones de esfuerzo puedan comenzarse de un modo bien descansado. Se redu- cen fuertemente los riesgos contra la salud.
Prevención secundaria. Tras un período de terapia concluido con éxito o tras una lesión, los deportistas, entrenadores y cuidadores del deporte deben prestar especial atención a los “puntos débiles” afectados o que tuvieran lesiones previas.
El cuidado básico y una preparación cuidadosa de estos puntos (estiramiento, fortalecimiento, calentamiento, masaje) antes del entrenamiento y de la competi- ción le dan al deportista la seguridad corporal y psíquica que minimiza el riesgo de una recidiva de la lesión.
3.3.3 Observaciones sobre la termoterapia, balneoterapia,