CHAPTER 4 THE NAMIBIAN CONSTITUTION
4.2 The Influence of Namibian Groups in the Development of a Constitution The role of the foreign stakeholders is extremely important in
4.2.2 Constitutional developments in SWAPO from
En el ámbito de la Creación hay una fuerza compenetrante y cohesiva que lo mueve todo; es la que como matriz genera todo movimiento, transformación y cambio. Esta fuerza es la Mente.
La Mente está presente en toda la Creación, desde el más pequeño elemento hasta las galaxias, desde el átomo, el neutrón, el neutrino, lo más infinitesimal, hasta lo más grande que puedan imaginar: el Universo en su totalidad. Nada existiría sin esta fuerza; sin ella todo desaparecería. Vivimos en ella y por ella; sentimos a través de ella; nos transformamos en su desarrollo; nos desenvolvemos en ella. Ella es el TODO, ese TODO del cual somos parte, parte infinitesimal.
Al decir que somos parte de ella no significa que somos mente; queremos expresar que somos su obra, su creación, sin la cual no existiríamos. Ella esa fuerza nos ha creado mediante principios y leyes inmutables que
nos rigen, que determinan nuestra evolución. Esta evolución sigue determinados pasos, determinadas leyes, que rigen a todo el Universo en un ciclo genérico uniforme y parejo.
La Mente Universal, la Mente del PADRE, formó el Universo en el que vivimos y nos movemos, y lo rige con principios y leyes que son las que determinan ciclos, cambios, crecimientos y disolución. Estos principios rigen en forma inmutable en todos los planos de la existencia, desde lo ínfimo hasta lo más grande. Dentro de este ordenamiento en que vivimos podemos gozar de mayor o menor comprensión de nuestra realidad, en la proporción en que nuestro desarrollo pensante logremos hacerlo nuestro absorberlo, incorporarlo en nuestro Ego, en la medida que logremos desarrollar esos chispazos de inteligencia, esa parte de creatividad que nos corresponde en nuestra evolución que es la Mente. Al pasar el animal a hominal y recibir en sí mismo a la entidad como Ego, como individualizador de su materia, está recibiendo la capacidad de absorber una partícula infinitesimal de esa fuerza creadora que es la Mente; que en su sabiduría el TODO, el Creador, lo extiende para que todo ser que por su evolución llegue a la capacidad de comprenderlo lo absorba en sí mismo y le “abra las puertas” del conocimiento. Ese “abrir puertas” es el paso que debe dar la entidad en su desarrollo. Y es su esfuerzo, es su adquisición, es su capacidad que le “abre esas puertas”.
Cuando la entidad en su evolución ascendente pasa del plano emocional al plano de la razón, está comenzando a
“abrir un resquicio de su puerta” a la Mente; está entrando en el plano del conocimiento; está evaluando, catalogando, lo que recibe. Las conclusiones que saca la entidad de estas evaluaciones son las que le dan la razón, que es la adquisición de la inteligencia, de un atisbo a la Mente Universal.
La Mente no se crea; es una creación del PADRE, es su manifestación, la cual es perenne, expansiva, irradiante. Somos nosotros sus criaturas las que debemos abrirnos cual esponjas para recibir en nuestra parte consciente, individualizante, la parte proporcional que necesitamos para nuestro desarrollo. A mayor amplitud de recepción más podremos captar de nuestra realidad, y con esa clara conciencia de nuestro ser podremos avanzar más en la senda de nuestra capacitación como parte del PADRE. Lo que atisbamos en nuestro “entreabrir la puerta” queda ya como nuestro, forma nuestro propio archivo de capacitación, nuestra propia mente, que ya nos acompaña cual parte del TODO en nuestras diferentes fases de evolución.
Al tomar contacto con la Mente Universal o Conocimiento Puro, estamos integrándonos al PADRE en un plano ya más elevado; pasamos de ser objetos de la Creación a ser sujetos que participan de Ella. Es pasar de ser pasivos, luego de comprender nuestra realidad, a ser miembros activos de la Creación.
Al decir que adquirís con la razón vuestra propia mente, no significa que formáis la mente. Con eso queremos expresar que la entidad adquiere el grado de comprensión de la Mente Universal, hasta el punto que
su capacidad le permita, y que hace suyo esa comprensión, ese conocimiento. Y esto transforma a la entidad, la engrandece, la desarrolla; le deja un camino nuevo por el que transitar, por el cual ir; le da una visión más clara del conjunto, una perspectiva más amplia. Desarrollamos la mente en cuanto la ampliamos, es decir, en cuanto esa capacitación de comprensión, de contacto con la Mente Universal, la dejamos abierta y no la cerramos, como entre paredes, no la constreñimos, ya que con esa tensión impedimos su mayor expansión. Si nosotros nos aferramos a ideas fijas, nos encuadramos en ellas, entonces cerramos el contacto, “juntamos la puerta” al desarrollo de nuestra comprensión de la realidad, vivimos en un círculo cerrado sin perspectivas de avance rápido, limitándonos al avance que nos da la materia en ese campo. En cambio, si con las “puertas abiertas”, con nuestro contacto establecido, con la mente amplia, como ustedes dicen, os conectáis con la Mente Universal, esa absorción determina un avance en otra proporción; pues la entidad gobernante podrá acelerar su evolución en cuanto comprenda claramente la forma de hacerlo, y con la sabiduría transmutará sus cuerpos, perfeccionándolos en forma más rápida, más completa.
Es ese tipo de mente el que yo os estoy pidiendo que tengáis: mente libre no condicionada, mente adquirida pero no encasillada, no bloqueada, siempre con la “puerta abierta”, siempre esperando, siempre lista a recibir. Que con lo atisbado desarrolléis vuestra entidad; que ésta, con ese conocimiento, deje abierta la entrada
para darle un nuevo panorama a ese conocimiento, siempre mayor, siempre más vasto, más completo. Todo el Universo está en desarrollo, Obra de la Mente en conjunción con la Chispa Universal. La Mente Universal y la Chispa o Energía Creadora son las dos fuerzas del PADRE, son Sus dos polos. Sus dos brazos son las que desencadenan todo lo creado, toda Su manifestación. Todo nace de esa conjunción de fuerzas, y conforme cada partícula de la Creación evoluciona recibiendo de ésta lo que le corresponde. Al recibir el ser humano la capacidad de sintonizarse con esa Energía Universal, su mente ya está en condiciones de dirigir su propia evolución hasta cierto punto, la que es compatible a la rapidez o lentitud con lo que haga. A mayor sintonía con Ella, mayor desarrollo; a mayor desarrollo, más compenetración, y así sucesivamente. Es como una espiral en que cada vuelta es mayor que la anterior. Para poder desarrollar la mente hay que, tomando lo ya conocido, usarlo como base en que apoyarse; no como un fin en sí. El abrir la mente es usar lo conocido como base, como punto de apoyo, como “perilla” para jalar la puerta y mantenerla más abierta. El atraso en que se encuentra la humanidad terrestre se debe a que en vez de usar la “perilla” para abrir más la puerta, la ha usado para encerrarse así misma, jalándola y no queriendo dejar entrar nada más por ella.
Uno de los términos más claros de lo que significa “cerrar puertas”, y que ustedes pueden entender claramente, es el fanatismo. El fanatismo es encerrarse en una idea, no
importa cual; es “cerrar las puertas” a la razón; es encasillarse en la idea y cultivarla hasta hacerla tan grande que ya nubla el entendimiento cual una cortina gruesa y doble que no deja pasar la luz. Esa idea fija va creciendo indebidamente, como hijo engreído, con fuerza, con mucha fuerza, que se la da la propia entidad; va creyéndose más importante de lo que realmente es, y con su importancia, cual globo inflado no deja penetrar a ninguna otra, bloquea la puerta, sólo ella quiere quedar.
Las ideas, creación de la razón, originadas por la entidad en su contacto con la Mente Universal, tienen hasta cierto punto vida propia; forman los pensamientos y, mediante éstos, cobran fuerza y pueden ocupar la mente del individuo, la parte abierta al contacto, y encasillarla, queriendo egoístamente tenerla sólo a su disposición. Ustedes, por eso, deben aprender a controlar sus
pensamientos, darles la importancia que les
corresponde, no dejarse vencer por ello. Tener siempre la mente libre, el contacto abierto y usar los pensamientos como adquisiciones, como puntos de apoyo, como escalones por los cuales subir para llegar más alto a un panorama más vasto. Debéis usar, vuestros pensamientos, no que ellos os usen a ustedes. Esa es la diferencia entre que una mente sea libre o no.
Comenzad a controlar vuestros pensamientos,
canalizadlos; controlad vuestra mente, no la dejéis en manos de los pensamientos. Al tener el control sobre ella tendréis en vuestras manos el poder de dirigir vuestra propia evolución, vuestros propios cuerpos. Seréis realmente creadores, como fuisteis destinados a serlo;
llegaréis a ser realmente seres racionales con control sobre el cuerpo físico y el cuerpo astral, y daréis un paso gigante en vuestra evolución.
Que la Paz sea con vosotros, hijos míos, y que podáis venir a mi con la mente abierta, para así poder conduciros más rápidamente a que comprendáis vuestra realidad que os ha sido velada por vosotros mismos, a pesar de haber recibido tantos mensajeros del PADRE para que la podáis comprender