En el Barómetro 2013 (ODSA, 2014), Solange Ro- dríguez Espínola define que “en sentido amplio, el concepto de malestar psicológico se entiende como un déficit en los recursos emocionales y cognitivos de las personas, carencia que afecta las capacidades para responder a las demandas ordinarias de la vida coti- diana, para desenvolverse socialmente y para tener relaciones satisfactorias con los otros, concluyendo en la disminución de la capacidad de salud”.
Para medir el malestar psicológico, en la EDSA se incluyen diez preguntas y se pide que se las conteste “pensando cómo se sintió en las últimas cuatro se- manas (o en el último mes)”. Específicamente, se in- daga si el encuestado se sintió “siempre”, “muchas veces”, “a veces”, “pocas veces” o “nunca” cansado sin motivo, nervioso, tan nervioso que nada podía calmarlo, desesperanzado, inquieto o impaciente, tan inquieto que no podía quedarse sentado, o de- primido. Asimismo se pregunta si el encuestado ha sentido que todo le costaba mucho esfuerzo, si ha sentido tanta tristeza que nada podía alegrarlo, o si se sentía inútil, o poco valioso.
Como bien aclara la autora, se trata de “una escala que evalúa el estado de salud mental general e ines- pecífico, conocida como KPDS-10 (en inglés: Kessler Psychological Distress Scale), e indaga acerca de un conjunto de síntomas vinculados con la depresión y
FUENTE: EDSA-BICENTENARIO (2010-2016). OBSERVATORIO DE LA DEUDA SOCIAL ARGENTINA, UCA.
PERSONAS EN HOGARES UNIPERSONALES
No tiene problemas de salud
PERSONAS EN HOGARES
MULTIPERSONALES PUROS MULTIPERSONALES MIXTOSPERSONAS EN HOGARES TOTAL (60 AÑOS Y MÁS)
0 20 40 60 80 100 30.4% 28.8% 32.4% 32.6% 32.1% 26.2% 24.7% 26.0%
Años 2010 a 2013. En porcentaje de personas de 60 años y más.
FIGURA 3.1.5
Déficit de estado de salud percibido según tipo de hogar
la ansiedad, tales como inquietud, agitación, deses- peranza, tristeza, cansancio y nerviosismo”.
El 22,4% de las personas mayores registran males- tar psicológico, una proporción similar a la encontrada entre la población de hasta 59 años de edad. No es, por lo tanto, una especificidad de las personas mayores; sin embargo, tampoco debe pasarse por alto que 1 de cada 5 personas mayores registra este déficit.
Dentro de las personas mayores, el malestar psico- lógico no aumenta con la edad. Al contrario, es mayor en el grupo de 60 a 74 años que en el de 75 años y más. El pasaje a la inactividad (en el sentido laboral) y/o nuevos roles familiares (devenir abuelos) pueden
estar asociados a este aumento en las edades más tempranas de las personas mayores y su posterior dis- minución. Lo contrario ocurre entre la población de hasta 59 años, donde el malestar psicológico es menor en el grupo de 18-34 años para después aumentar en el tramo 35-59 años. ¿Quiénes muestran menor ma- lestar psicológico? Los más jóvenes (hasta 34 años) y los más viejos (desde los 75 años). Lo inverso ocurre en las edades centrales (ver figura 3.2.1).
Las mujeres mayores registran malestar psicoló- gico en una medida más elevada (25,6%) que los va- rones mayores (18,0%). Esta brecha de género no es exclusiva de las personas mayores. También ocurre
FUENTE: EDSA-BICENTENARIO (2010-2016). OBSERVATORIO DE LA DEUDA SOCIAL ARGENTINA, UCA.
18 A 59 AÑOS 60 AÑOS Y MÁS TOTAL DE LA POBLACIÓN TOTAL
18 A 34 AÑOS 35 A 59 AÑOS 60 A 74 AÑOS 75 AÑOS Y MÁS 18 A 59 AÑOS 60 AÑOS Y MÁS TOTAL
0 10 20 30 40 50 17.7% 22.9% 23.5% 19.7% 20.4% 22.4% 20.8%
Malestar psicológico según grupo de edad
FUENTE: EDSA-BICENTENARIO (2010-2016). OBSERVATORIO DE LA DEUDA SOCIAL ARGENTINA, UCA.
18 A 59 AÑOS 60 AÑOS Y MÁS TOTAL DE LA POBLACIÓN TOTAL
VARONES MUJERES VARONES MUJERES VARONES MUJERES TOTAL
Años 2010 a 2013. En porcentaje de personas de 18 años y más.
FIGURA 3.2.2
Malestar psicológico según sexo
0 10 20 30 40 50 17.0% 23.4% 18.0% 25.6% 17.2% 23.9% 20.8%
en la población de hasta 59 años, donde este déficit de salud afecta más a las mujeres (ver figura 3.2.2).
Las diferencias señaladas por edad y por sexo son menores cuando se las compara con la que surge del nivel educativo. Cuando el nivel educativo es más bajo (secundario incompleto), ese déficit se potencia (27,6%); y disminuye a la mitad cuando el nivel edu- cativo es más alto (secundario completo, 14,0%). La educación más avanzada es claramente un factor pre- ventivo del malestar psicológico, pero tampoco es ex- clusivo de las personas mayores. El mismo fenómeno se encuentra en la población de hasta 59 años, donde también las personas con menor nivel de educación
presentan un mayor malestar psicológico. El nivel de instrucción, entonces, es una primera dimensión para medir la desigualdad (ver figura 3.2.3).
La segunda dimensión es el nivel socioeconómico, donde las diferencias entre los dos estratos extremos son abismales: mientras que el malestar psicológico afecta al 28,9% de las personas mayores del estrato más bajo, se encuentra solo en el 8% del estrato más alto. El malestar psicológico se suma así a las muchas otras carencias. Tampoco esta enorme brecha es ex- clusiva de las personas mayores. En la población de hasta 59 años, los valores respectivos son muy dife- rentes: 34 y 10,9% (ver figura 3.2.4).
FUENTE: EDSA-BICENTENARIO (2010-2016). OBSERVATORIO DE LA DEUDA SOCIAL ARGENTINA, UCA.
18 A 59 AÑOS 60 AÑOS Y MÁS TOTAL DE LA POBLACIÓN TOTAL
HASTA SECUNDARIO
INCOMPLETO COMPLETO Y MÁSSECUNDARIO HASTA SECUNDARIOINCOMPLETO COMPLETO Y MÁSSECUNDARIO HASTA SECUNDARIOINCOMPLETO COMPLETO Y MÁSSECUNDARIO TOTAL
Años 2010 a 2013. En porcentaje de personas de 18 años y más.
FIGURA 3.2.3
Malestar psicológico según nivel de instrucción
0 10 20 30 40 50 26.8% 15.8% 27.6% 14.0% 27.0% 15.5% 20.8%
FUENTE: EDSA-BICENTENARIO (2010-2016). OBSERVATORIO DE LA DEUDA SOCIAL ARGENTINA, UCA.
18 A 59 AÑOS 60 AÑOS Y MÁS TOTAL DE LA POBLACIÓN TOTAL
25% INFERIOR 25% SUPERIOR 25% INFERIOR 25% SUPERIOR 25% INFERIOR 25% SUPERIOR TOTAL
Años 2010 a 2013. En porcentaje de personas de 18 años y más.
FIGURA 3.2.4
Malestar psicológico según nivel socioeconómico
0 10 20 30 40 50 34.0% 10.9% 28.9% 8.0% 32.1% 10.5% 20.8%
El tipo de hogar donde viven las personas ma- yores también está asociado con este aspecto de la salud. El malestar psicológico es más frecuente en- tre quienes viven solos (27,1%), información que se relaciona con varias de las dimensiones presen- tadas en el capítulo 4. El tipo de hogar donde se encuentra menor malestar psicológico (17,4%) es aquel en el cual las personas mayores conviven ex- clusivamente con otras personas mayores. Convi- vir con personas de menos edad (hogares mixtos) no reduce el malestar psicológico, pero siempre es más beneficioso, desde este punto de vista, que vi- vir en soledad (ver figura 3.2.5).
Por último, el malestar psicológico está asociado estrechamente a la autopercepción del estado de salud. Disminuye de manera notoria entre quienes declaran que no tienen problemas de salud (12,5%), para casi triplicarse entre quienes declaran tener muchos problemas de salud o padecer enfermedades graves o crónicas (34,2%). En la población de hasta 59 años, el malestar psicológico también disminuye notoriamente entre quienes declaran no tener pro- blemas de salud (ver figura 3.2.6).
¿Cuáles son, entonces, los tipos de personas mayo- res para quienes es más frecuente el malestar psico- lógico? En primer lugar, las que pertenecen al estrato socioeconómico más bajo; le sigue muy de cerca el grupo de quienes cuentan con menor nivel educa- tivo, casi al mismo nivel de los que viven solos; y le siguen, finalmente, las mujeres.