• No results found

CHAPTER 5: FINDINGS, CONCLUSIONS AND RECOMMENDATIONS

5.8 CONCLUDING REMARKS

El 6 de setiembre de 2007 el presidente Lula emitió un decreto creando un comité interministerial para la formulación de una Estrategia Na- cional de Defensa (END), presidido por el ministro de Defensa, Nelson

277 Raúl Zibechi, “El nuevo militarismo en América del Sur”, Programa de las Américas, mayo de

Jobim, coordinado por el ministro de Asuntos Estratégicos, Roberto

Mangabeira Unger, e integrado por los ministros de Planificación, Pre- supuesto y Gestión, Hacienda, y Ciencia y Tecnología, que contó además con el apoyo de los comandantes de las tres armas. Durante un año el comité escuchó opiniones de especialistas en defensa, tanto civiles como militares. El 17 de diciembre de 2008 los ministros Jobim y Mangabeira Unger elevaron un documento de 58 páginas al presidente, concientes de que era la primera vez que Brasil formulaba una estrategia de defensa de largo plazo.

Tres prioridades ordenan el esqueleto del documento: la reorganización

de las fuerzas armadas y la redefinición del papel del ministerio de Defen- sa, la reestructuración de la industria militar para que el equipamiento de las fuerzas armadas se apoye en tecnologías bajo dominio nacional y una nueva relación entre sociedad y fuerzas armadas que se resume en

convertirlas en un espacio republicano que refleje en su composición la

integración del país.

En sus primeras páginas la END repite algunos de los temas favoritos de los estrategas brasileños: “Brasil ascenderá al primer plano del mundo

sin ejercer hegemonía o dominación”, y defiende la tesis de que “Brasil se

engrandezca sin imperar”278. Seguidamente anuda la defensa con el desa-

rrollo de modo que una se apoya en la otra: es el desarrollo de Brasil lo que necesita ser defendido y es la fuerza armada la que ofrece un escudo al desarrollo. La defensa es, en opinión de la END, la capacidad de decir No cuando sea necesario hacerlo. Considera que la estrategia de defensa es inseparable de la estrategia de desarrollo nacional.

La independencia del país se asienta en tres pilares: movilización de los recursos físicos, económicos y humanos, capacitación tecnológica autó- noma y democratización de las oportunidades educativas y económicas, porque “Brasil no será independiente si a una parte de su pueblo le faltan condiciones para aprender, trabajar y producir”279. La END establece 23

directrices donde se resumen la filosofía y los objetivos trazados para ha- cer efectiva la defensa. Como es lógico, el punto de partida es la disuasión y la capacidad de combate, pero establece que la tecnología, aún la más avanzada, no es alternativa al combate sino un instrumento de combate. Siendo Brasil un país de extensas fronteras terrestres y marítimas, la “mo- vilidad estratégica” resulta fundamental, lo que supone la capacidad de monitorear y controlar esas fronteras.

278 Ministerio de Defesa, “Estratégia Nacional de Defesa”, Brasilia, 2008, p. 1.

Se hace necesario unificar las operaciones de las tres fuerzas para asu- mir esa tarea ya que ninguna fuerza por separado podría garantizar la

protección de un país tan vasto. Define que hay tres sectores estratégi- cos: espacial, cibernético y nuclear. Sobre este último aspecto, que por su importancia trataremos por separado, establece la necesidad de dominar todo el ciclo nuclear con independencia tecnológica y estar en condiciones de fabricar submarinos de propulsión nuclear280.

Una de las directrices más importantes, que ya se puso en práctica, indica la necesidad de reposicionar los efectivos de las tres fuerzas, lo que mues- tra las opciones y virajes estratégicos realizados por Brasil:

Las principales unidades del Ejército se estacionan en el Sudeste y en el Sur. La escuadra de la Marina se concentra en Rio de Janeiro. Las instalaciones tecnológicas de la fuerza aérea están casi todas

localizadas en Sâo José dos Campos, en el estado de Sâo Paulo. Pero

las preocupaciones más agudas de la defensa están, sin embargo, en el Norte, el Oeste y en el Atlántico Sur.281

Esta realidad se mantenía incambiada desde la Colonia cuando los en- frentamientos entre portugueses y españoles heredaron una profunda

desconfianza entre las elites y los pueblos de Brasil y Argentina que fue

luego estimulada por los Estados Unidos, que comprendió que la coope- ración entre ambos países crearía un centro de poder en América del Sur

que afectaría su influencia política, económica y militar282. De ahí la tras-

cendencia de este viraje que se comenzó a construir en la década de 1990 con el Mercosur, pero que la END lleva a la práctica con la conciencia de que la Amazonia debe ser defendida de potencias extracontinentales así como el petróleo del litoral marítimo.

Como parte de la redistribución de fuerzas, la Marina deberá desplegarse en las cuencas de los ríos Amazonas y del Paraguay-Paraná, el Ejército po- sicionará sus reservas estratégicas en el centro del país desde donde podrá llegar a cualquier parte, y en las fronteras se deberá aumentar la presencia y densidad de las tres fuerzas. Un apartado está dedicado a la región ama-

zónica, definida como la región prioritaria del país porque existe plena

conciencia de que las potencias del Norte pretenden ejercer una tutela internacional sobre sus riquezas bajo un lema que no se deja de enfatizar:

280 Ibíd., p. 5.

281 Ibíd., p. 6.

“Quien cuida la Amazonia brasileña, al servicio de la humanidad y de sí mismo, es Brasil”283.

Cuando se concreta esta defensa de la Amazonia no se hace mención ex- plícita a la Estrategia de Resistencia, pero la descripción que se realiza la desarrolla y profundiza. Se establecen tres objetivos en cuanto al modo de operar de los uniformados. El primero es su capacidad y medios para tra- bajar en red, no sólo con combatientes de su propia fuerza sino también con integrantes de las otras. En segundo lugar, se propone desarrollar la capacidad de los combatientes de “radicalizar” su movilidad en cualquier teatro de operaciones. En tercero, cada combatiente deber ser entrenado para “atenuar las formas rígidas y tradicionales de comando y control,

en pro de la flexibilidad, de la audacia y de la sorpresa en el campo de

batalla”284.

Además, el soldado debe poder ejercer la iniciativa en ausencia de órde-

nes específicas, orientarse en medio de las incertidumbres del combate y

tomar iniciativas en situaciones cambiantes. De ese modo se podrá “dis- minuir el contraste entre fuerzas convencionales y no convencionales, no en relación a los armamentos con las que cada una pueda contar, sino en relación con el radicalismo con que ambas practican el concepto de

flexibilidad”285. A esas cualidades el militar brasileño debe sumar su iden-

tificación con las peculiaridades geográficas del país, aún las más extre- mas. En los hechos, la estrategia para defender la Amazonia que propone la END es una profundización de la Estrategia de Resistencia en el marco de las nuevas realidades, o sea se la toma como punto de partida de la nueva estrategia para defender el país y sus riquezas.

La integración de América del Sur ocupa un lugar destacado en la Estrate- gia Nacional de Defensa. Se adelanta la propuesta de crear un Consejo de

Defensa Sudamericano y se define que ante una eventual degeneración de

la situación internacional Brasil debe proteger tanto su territorio como sus líneas de comercio marítimo y las plataformas petrolíferas. Aparecen en este punto dos situaciones nuevas. Una de ellas deriva del descubrimiento de amplias reservas en el litoral atlántico que aseguran la independencia

energética, pero que deben ser defendidas por una flota de submarinos

que el país aún no posee. La segunda, es que las líneas de comercio exte- rior se extienden mucho más allá de las fronteras, llegando a los puertos

del océano Pacífico. Eso quiere decir que los corredores que componen la

IIRSA forman parte del dispositivo que las fuerzas armadas deben prote-

283 Ministerio de Defesa, “Estratégia Nacional de Defesa”, cit., p. 7.

284 Ibíd., p. 8.

ger, por lo cual la integración regional reviste un carácter estratégico. En este punto deben incluirse también las fuentes de energía regionales, en particular las grandes obras hidroeléctricas.

Un capítulo especial merece la industria militar, ya que la END define que

debe conquistar autonomía en las tecnologías indispensables para la de-

fensa. La industria deberá contar con beneficios tributarios y protección a

cambio de que el Estado se reserve su capacidad de regular un sector que considera estratégico. Se busca asegurar que la industria militar alcance el mayor nivel tecnológico posible y que a la vez no quede sometida a la lógi- ca del mercado, como sucedió en el pasado. Por un lado, se busca eliminar progresivamente la compra de productos importados, por otro, desarro- llar un complejo militar-universitario-industrial que tenga producción en escala y sea capaz de abastecer a la región.

A cada arma se le proponen objetivos precisos. La Marina debe tener la capacidad de negar el uso del mar a cualquier potencia hostil, defender las plataformas petrolíferas y para ello debe construir una fuerza naval sub- marina de envergadura en la que se incluyen submarinos convencionales y nucleares. El punto es que Brasil debe ser capaz de construirlos, para lo que debe crear una base de submarinos y, en paralelo, establecer una segunda base naval de uso múltiple como la que ya tiene en Rio de Janeiro con 30 naves, pero lo más cercana posible a la desembocadura del río Amazonas. El Ejército debe trabajar el factor sorpresa así como su capacidad de con- centración y desconcentración (tácticas de carácter guerrillero), y debe proceder a una completa reconstrucción en base a módulos de brigada,

que será la unidad básica de combate terrestre, y establecer Fuerzas de

Acción Rápida Estratégicas. Cada brigada es un módulo de combate in- dependiente con alrededor de tres mil combatientes. Toda la fuerza debe tener un carácter de vanguardia: “La transformación de todo el Ejérci- to en vanguardia, con base en el módulo brigada, tendrá prioridad sobre la estrategia de presencia”286. Se le propone a la fuerza que sea capaz de

construir una potente defensa antiaérea, que domine la fabricación de vehículos lanzadores de satélites y los secretos de la guerra cibernética. Sin embargo, la defensa no aparece como un objetivo en sí mismo: no se comprende la defensa de la región amazónica sólo como una cuestión de las fuerzas armadas sino en interrelación con su desarrollo sustentable. Defender la Amazonia, dice la END, pasa por resolver el problema de la

tierra, tanto el conflicto por la tierra como la inseguridad jurídica de su

posesión. El Ejército debe asumir los imperativos de la guerra asimétri-

ca287 porque puede tener la necesidad de enfrentarse con enemigos más

poderosos. Para eso es necesario conjugar la acción convencional con la no convencional, lo que convertiría la guerra asimétrica en “guerra de re- sistencia nacional”288.

La Fuerza Aérea, por su parte, tiene un desafío a corto plazo que consiste

en superar el período 2015-2025 durante el que deberá ser sustituida la

actual flota de aviones de combate, evitando cualquier debilitamiento de

la defensa. Se la considera como la más afectada por el retraso tecnológi- co. Además debe contar con medios como para transportar en pocas horas una brigada de reserva estratégica desde el centro del país a cualquier punto del territorio. Se dispone que en adelante las unidades de transpor-

te aéreo queden fijadas en el centro del país cerca de las reservas estra- tégicas de las fuerzas terrestres. En esta área también debe conseguirse independencia, para lo que se propone potenciar el complejo tecnológico

y científico de Sâo José dos Campos (estado de Sâo Paulo). Pero asume

que la concentración en esa ciudad ofrece una vulnerabilidad estratégica al principal polo de desarrollo de la industria aérea, lo que impone “la

progresiva desconcentración geográfica de algunas de las partes más sen- sibles del complejo”289.

La actual vulnerabilidad de la Fuerza Aérea impone decisiones rápidas y a su

vez de largo plazo. Para resolverlo se proponen dos caminos posibles. El pri- mero sería una asociación estratégica para proyectar y fabricar en Brasil un caza de quinta generación que ya exista en el mercado internacional. La se- gunda posibilidad sería comprar cazas de quinta generación en una negocia- ción que contemple la transferencia integral y completa de tecnología, inclu- yendo el código fuente. La compra sería el paso previo a la fabricación de los cazas en el país por parte de una empresa brasileña orientada por el Estado, que asumiría en poco tiempo todo el proceso de fabricación. Esta segunda

solución era la que se proponía luego del acuerdo entre Brasil y Francia para

la compra y fabricación de submarinos y helicópteros de transporte militar, que debía concluir con la adquisición de 36 cazas Rafale que se construirían en Brasil a partir de la sexta unidad. Sin embargo hay otras posibilidades, que llevaron a la postergación de esta última parte del acuerdo.

Muchas de las propuestas ya han sido puestas en marcha con gran contun- dencia apenas aprobada la END, lo que muestra que hay voluntad de cambio estratégico y que los proyectos no se quedan en meras declaraciones. Quiero

287 Es el enfrentamiento armado cuando existe una gran desproporción entre las fuerzas de los bandos

implicados, y que por eso los obliga a utilizar medios fuera de la tradición militar tradicional.

288 Ibíd., p. 18.

presentar tres situaciones para ilustrarlo. La primera se relaciona con la rees- tructuración del Ejército para relocalizarlo en la Amazonia como establece la nueva Estrategia de Defensa. En abril de 2010, el diario Zero Hora asegura- ba que los cuarteles brasileños estaban en ebullición, ya que “está en marcha

la mayor modificación en el tablero de tropas realizada en el país desde que

los militares asumieron el poder en Brasil, en 1964”290. Sin embargo, apunta,

ahora no se trata de ideología sino de geopolítica: brigadas de infantería se trasladan del Litoral hacia el Planalto Central y la Amazonia.

Se crearon 28 nuevos puestos de frontera en la Amazonia frente a los 21 existentes, a lo que se suma el traslado de blindados de Rio Grande do Sul y Paraná hacia esa región. Para ese objetivo, sólo el Ejército prevé

invertir casi 90.000 millones de dólares hasta 2030. Cuando finalice el

proceso de relocalización y reestructuración, el Ejército sumaría 59.000

nuevos efectivos a los 210.000 que tenía a fines de la década de 2010, y

el aparto bélico será más ágil con la incorporación de blindados de última

generación. Este proceso forma parte de la Estrategia Brazo Fuerte que

incluye los programas Amazonía Protegida y Sentinela de la Patria. Para tener una idea de la preferencia por la defensa de la Amazonia, el 40% de los nuevos soldados se instalarán esa región que casi doblará sus efectivos alcanzando 49.000 militares.

La segunda situación se relaciona con los submarinos. Luego de la firma de los acuerdos con Francia en 2009, la Marina creó el Programa de

Desarrollo de Submarinos (PROSUB), en cuyo marco se inició en 2010 la construcción de un enorme astillero en Itaguaí, estado de Rio de Ja- neiro, donde serán construidos cuatro submarinos convencionales y el primer submarino nuclear. Se trata de uno de los proyectos más ambi- ciosos ya que la Marina será la principal encargada de vigilar y defender los yacimientos petrolíferos de la capa pre-sal, para lo cual los submari- nos jugarán un papel decisivo. El astillero pertenecerá a la Marina pero durante veinte años fue cedido a la alianza entre Odebrecht, que tiene un 49%, y la francesa DCNS que cuenta con un 50%. El 1% restante perte- nece a la Marina, que tiene capacidad de vetar las decisiones estratégicas de la sociedad entre ambas empresas, al igual que en otras dos empresas estratégicas de Brasil: la Embraer, tercer empresa aeronáutica mundial, y la Avibras, fabricante de sistemas de defensa aérea y misiles.

El astillero de Itaguaí, en fase de construcción, está encargado de la fabri- cación del primero de los cuatro submarinos convencionales que estará

pronto para 2015, cuya primera parte se construye en Francia. A partir 290 “Nova cartada do Exército brasileiro”, Zero Hora, Porto Alegre, 18 de abril de 2010, en http://

de ese momento el astillero botará uno cada dos años y para 2023 ten- drá listo el submarino nuclear gracias a la transferencia de tecnología que está prevista en el acuerdo. La empresa Nuclep, brazo industrial del complejo nuclear brasileño, es la encargada de fabricar los cascos de las naves. Al astillero se sumará una base de submarinos, ambas construidas por Odebrecht, en un complejo en la bahía de Sepetiba que tendrá por lo

menos 27 edificios. A largo plazo, hasta 2047, el astillero construirá por

lo menos veinte submarinos convencionales, los cinco actuales que serán modernizados más quince nuevos, y varios nucleares, que conformarán la

mayor flota del Atlántico Sur291.

La tercera situación tiene que ver con la fabricación de helicópteros. El

mencionado acuerdo con Francia establece la compra de 51 helicópteros

EC-725 de transporte militar que están siendo fabricados por Helibras,

filial de Eurocopter, la principal fábrica de helicópteros del mundo con un

53% del mercado civil. Helibras se instaló en Itajubá (Minas Gerais) en 1978 con participación mayoritaria de Eurocopter y minoritaria del Esta- do brasileño. En 33 años ha fabricado unos 500 helicópteros, sobre todo de transporte civil, pero el acuerdo para la construcción de los EC-725 supone un salto cualitativo para la empresa que la coloca entre las cuatro mayores del mundo junto a Sikorsky y Bell de Estados Unidos y Agusta de Italia292.

Los tres primeros EC-725 fueron entregados en diciembre de 2010 para equipar a las tres armas293. A partir del aparato número 15, o sea hacia

mediados de 2013, Helibras estará en condiciones de realizar toda la pro- ducción en Brasil294. De los dos grandes proyectos firmados con Francia,

es el que está avanzando más rápido. Se pretende que la empresa, a la que

Eurocopter transfiere tecnología, pueda fabricar también unidades para

controlar y proteger las reservas petrolíferas marítimas. El proyecto prevé que los EC-725 alcancen un contenido nacional del 50% en 2020, cuan- do la empresa tendrá la capacidad de proyectar, desarrollar y producir en Brasil sus propios helicópteros. Todo el proceso supone la elección de empresas locales que trabajarán junto a Eurocopter en un camino que ha

291 “Brasil planeja frota nuclear”, O Estado de Sao Paulo, 21 de noviembre de 2010, en http://

www.estadao.com.br/noticias/impresso,brasil-planeja-frota-nuclear,643152,0.htm Consulta 02/01/2011).

292 “Produção de helicópteros coloca Brasil entre gigantes mundiais”, en Defesanet, 13 de abril de

2011, en http://www.defesanet.com.br/aviacao/noticia/596/Producao-de-helicopteros-coloca- Brasil-entre-gigantes-mundiais (Consulta 19/04/2011).

293 Se trata de un helicóptero de largo alcance, potente y rápido, capaz de transportar 29 soldados

con todo su equipaje y dos pilotos.

294 “Brasil ganha espaço nos planos da Eurocopter”, Valor, 12 de abril de 2011, en http://www.

sido definido por el presidente de la empresa, Lutz Bertling, como “un

proceso de nacionalización de los helicópteros”, que no quedará restringi-