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El año pasado Irlanda del Norte apareció varias veces en los titulares de los periódicos después de una serie de incidentes racistas. El racismo nos afecta a todos –se refleja en la ciudad en su conjunto y disuade a los visi- tantes y a los potenciales inversores. Las divisiones y antagonismos del pasado incidieron en la vida de todos nosotros y tuvieron un impacto directo en la inversión en Irlanda del Norte. Sabemos que nuestra prospe- ridad futura depende de la estabilidad política y social.

Belfast quiere ocupar su lugar en la arena europea y sabemos, en conse- cuencia, que hemos de actuar juntos para promover la tolerancia y la comprensión, y para aprender a apreciar la diversidad. El cambio social de este tipo contribuirá a un entorno más rico, más estable y más pacífico, y a una mejor calidad de vida para todos en Belfast.

Hay pocas familias en Belfast que no tengan algún pariente, amigo o conocido que no haya ido a trabajar a Londres, a Estados Unidos o a cual- quier otro lugar. Ellos fueron en su día nuestros trabajadores extranjeros y esperábamos que los tratasen bien. Queremos asegurarnos ahora de que los recién llegados a nuestra ciudad sean igualmente bien acogidos.

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Algunos trabajadores extranjeros han encontrado una recepción hostil, han sido insultados, agredidos o abiertamente discriminados por motivos raciales. Al igual que otras formas de prejuicio, esta se basa en una serie de mitos y de estereotipos sobre los inmigrantes. Estos son sólo algunos de ellos:

• “Vienen aquí a quitarnos el trabajo a nosotros”: falso. Los emigrantes

realizan trabajos que la población local no quiere hacer o que no está cualificada para llevar a cabo. Muchos de ellos han venido debido al reclutamiento activo llevado a cabo por los empleadores locales.

• “Muchos de ellos viven de los subsidios y de las ayudas benéficas”:

también falso. La mayoría de ellos ni siquiera reúnen los requisitos que dan derecho a recibir prestaciones.

• “Cuestan mucho dinero al país”: esto también es a todas luces falso.

Los trabajadores extranjeros pagan impuestos y las cuotas de la seguri- dad social, y hacen una contribución importante a la economía local. De hecho, Irlanda del Norte se ha beneficiado mucho de la inmigración y debemos promover los aspectos positivos de la misma:

• Determinados sectores de Irlanda del Norte confían cada vez más en la

mano de obra extranjera. Por ejemplo, el organismo gestor de los Royal Hospitals de Belfast calcula que tendrían que cerrar el equivalente de cuatro pabellones si mañana dejasen su trabajo los más de 260 enfer- meros y enfermeras extranjeros que trabajan en ellos. Estos enfermeros aportan esta capacidad extra que resulta vital y necesaria para mejorar el cuidado de los pacientes.

• La industria de procesamiento de alimentos de Irlanda del Norte se

habría visto en graves dificultades o habría tenido que reubicarse en otra parte de no haber sido por la aportación de los trabajadores extranjeros.

A medida que la economía continúe creciendo, seremos cada vez más dependientes de la mano de obra extranjera y tendremos que esforzarnos en atraerla. Uno de los contratos más importantes para la construcción en Belfast lo obtuvo una empresa polaca. Actualmente hay planes para desa- rrollar el barrio de la ciudad conocido como Titanic Quarter (185 acres/75 hectáreas) y es muy probable que para ello se requieran miles de obreros de la construcción, la mayoría de los cuales vendrán casi con toda seguri- dad de Europa del Este.

En la República de Irlanda, que es la personificación misma del éxito de la UE con su increíble desarrollo económico (ha sido calificada de “el tigre celta”), aproximadamente el 10% de la población son inmigrantes, la mayoría de ellos polacos. Y sin embargo, no ha habido ningún incremen- to en los niveles de desempleo y los inmigrantes son considerados como un importante factor impulsor de la economía.

Belfast necesita refrendar los aspectos positivos de la inmigración14. El

Ayuntamiento, en cuanto autoridad municipal, tiene el deber cívico de fomentar los conceptos de equidad, diversidad e interdependencia para todos nuestros ciudadanos, antiguos y nuevos. Es importante que los traba- jadores extranjeros se sientan seguros y a salvo, y bien acogidos en nuestra sociedad; todo el mundo tiene derecho a ser tratado con dignidad y justicia.

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ORGANIZACIONES MUNICIPALES: PROGRAMAS, TEMAS, COOPERACIÓN Y PARTICIPACIÓN SOCIAL

14. El tema de la inmigración es muy

complejo, como reconoce la Agenda de Lisboa. “Los inmigran- tes” no es un grupo homogéneo, sino un grupo que engloba varias identidades. Por ejemplo, es enga- ñoso hablar de “los portugueses”. Muchos de ellos no son blancos procedentes del Portugal continen- tal, sino ciudadanos portugueses que (debido a la historia colonial del país) proceden de una variada gama de entornos étnicos y nacio- nales –Brasil, Timor Oriental, Cabo Verde o Angola.

Es preciso combatir los numerosos mitos relativos a la emigración y respal- dar el buen trabajo que se está llevando a cabo, tanto en el lugar de tra- bajo, particularmente por parte de los sindicatos, que tienen un buen historial en Irlanda del Norte en lo relativo a luchar contra el sectarismo y el racismo, como en el ámbito comunitario. Me interesó mucho el debate que tuvo lugar ayer acerca de la experiencia de una exitosa campaña de los medios de comunicación sobre los solicitantes de asilo en Glasgow. Muchos grupos comunitarios han hecho un trabajo excelente en proyec- tos locales que rompen barreras, construyen relaciones y refuerzan el entendimiento entre comunidades.

Posiblemente el elemento más difícil de abordar sea la velocidad a la que se están produciendo los cambios. El servicio público de Irlanda del Norte evolucionó en unas circunstancias en las que no se tomaba en considera- ción la igualdad racial. Hasta hace muy poco tiempo, la política racial y para las minorías era escasa y poco elaborada.

La mayor parte del trabajo realizado hasta la fecha ha sido en torno a temas relativos a la discriminación, prestación de servicios, información, asesoramiento y ayuda. La mayoría de departamentos legislativos han tenido que hacer diversos ajustes, por ejemplo poner en marcha servicios

de traducción15, a un nivel básico. Hay un interés creciente en el ámbito de

la atención pastoral –alojamiento para trabajadores, iniciación en el con- texto local, redes de apoyo, acceso a los servicios, etc.

Hay ejemplos de un trabajo innovador en la legislación sobre la equidad; y la valoración de su impacto y su adecuación a la legislación general han sido instrumentos útiles en este sentido. Gran parte del trabajo lo llevan a cabo organizaciones individuales, y comparten poco la información con otros organismos; una colaboración más estrecha también sería benefi- ciosa.

De todos modos, el tema de la emigración no se ha abordado como un elemento clave en el futuro desarrollo económico de Irlanda del Norte. El tema de la integración de los trabajadores extranjeros en la sociedad no ha sido considerado desde un punto de vista estratégico.

Y sin embargo, la inmigración debería ser considerada como una oportu-

nidad para aumentar la prosperidad económica y la diversidad cultural16, y

no como un problema de racismo y discriminación. Las razones económi- cas en favor de la diversidad son bien conocidas. Kent Anderson dijo ayer que “la diversidad es un recurso”. El reconocimiento de que estamos abiertos a nuevas gentes, nuevas ideas y nuevos talentos solamente puede reforzar nuestro crecimiento, transformar nuestra economía y enri- quecer nuestra vida cultural y social.

Belfast ha demostrado que tiene potencial para el cambio. Espero haber conseguido transmitirles una idea de cómo es nuestra experiencia de la inmigración. He esbozado las líneas generales del marco político de Irlanda del Norte, pero el Ayuntamiento de la ciudad de Belfast está muy interesado en trabajar en colaboración con otras grandes ciudades euro- peas para compartir información y para aprender de su experiencia prácti- ca en los temas relacionados con la inmigración y la integración en sus ciudades.

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15. Los Royal Hospitals hicieron 50 peti-

ciones de traducción en 2000 y más de 1.000 en 2005.

16. Los grupos étnicos minoritarios

“tienen un efecto genuinamente transformador en una sociedad que durante mucho tiempo ha estado paralizada por culpa de la división