6 Conclusions, Implications and Recommendations
6.1 Conclusions
También la MDQ ha sido adaptada por algunos autores con el fin de determinar la relación entre el moral distress y la tolerancia al estrés. Una de estas adaptaciones fue la realizada por Forde & Aasland (2008) que partieron de las definiciones de estos dos constructos formuladas por Kälvemark. Administraron la MDS modificada a una muestra de 997 médicos de Noruega incorporando diferentes variables, entre las que se encontraban la satisfacción laboral, la priorización de dilemas, la interpretación de normativas sobre los derechos del paciente, las características éticas del entorno y el grado de tolerancia de otros a las críticas.
También Eizenberg et al. (2009) adaptó el instrumento creado por Kälvemark para ser utilizado con el objetivo de analizar la perspectiva cultural de origen del fenómeno del
moral distress en enfermeras judías y musulmanas del sistema sanitario en Israel. Desarrollaron su trabajo en dos fases, una cualitativa, con cuatro grupos focales de diferentes categorías y perfil religioso y otra empírica. En esta última, para el diseño del instrumento los autores incorporaron las conclusiones de la parte cualitativa y adaptaron los MDQ de Kälvemark et al. (2006) y la Stress of Conscience Questionnaire (SCQ) de Glasberg et al. (2006). El instrumento final (Tabla 3-1 II) estaba formado por 15 ítems en los que se describían situaciones generadoras de conflicto ético, con formato respuesta tipo Likert de 6 opciones, desde el “No siempre” hasta “En gran medida”. Éste se administró a 179 enfermeras de atención primaria, domiciliaria, hospitalaria de cuidado a pacientes crónicos y área de salud mental.
El instrumento utilizado por Eizenberg, diseñado para medir problemas éticos específicos del quehacer diario, aporta información sobre las fuentes de distress, a diferencia de otros más generales (Corley et al., 2001; Glasberg et al., 2006; Juthberg et al., 2007). Aún así, a pesar de que el análisis estadístico demuestra la fiabilidad y validez del instrumento en el contexto cultural Israelí y las diferencias en las puntuaciones de las enfermeras hospitalarias y las del ámbito comunitario, el trabajo no detalla parámetros relativos a la diferencia de puntuaciones entre enfermeras judías y enfermeras musulmanas. Esta comparativa permitiría establecer la idoneidad de la sensibilidad cultural que dispone el instrumento, como elemento propio y característico de su diseño. Tampoco se detalla en el artículo las diferencias según sexos, ni la frecuencia con la que se presentan las circunstancias generadores de moral distress o malestar ético.
Por último, recientemente, Losa et al. (2010) han realizado un estudio descriptivo influenciados por el trabajo de Kälvermark y siguiendo el mismo tipo de estudio realizado por Forde & Aasland (2008), para indagar sobre el moral distress o malestar ético asociada a los problemas institucionales y la falta de recursos. Como en otros estudios (Corley et al., 2001, 2005; Kälvemark et al., 2006), aunque parte a nivel teórico del concepto de moral distress, el diseño del cuestionario indaga sobre la intensidad de conflicto o malestar ético experimentado. El instrumento adaptado, que fue administrado a una muestra de 485 podólogos españoles, estaba configurado por 9 ítems para determinar los aspectos relativos al conflicto ético; y 5 ítems para indagar sobre los valores y objetivos del lugar de
trabajo. Respecto a las características métricas del instrumento adaptado, los autores no han aportado ningún dato hasta la fecha.
3.4 Stress of Conscience Questionnaire (SCQ) de Glasberg
Por último, el tercero de los instrumentos de referencia utilizados para medir el malestar ético es el Stress of Conscience Questionnaire (SCQ) desarrollado en el marco del Stress of
Conscience Study, un programa del Departamento de Enfermería de la Universidad de
Umeâ, en Suecia, encabezado por los trabajos de Ann-Louise Glasberg (Glasberg, 2007; Glasberg et al., 2006, 2007, 2008) y Christina Juthberg (Juthberg et al., 2007, 2008). Sus investigaciones han demostrado la relación entre el constructo troubled conscience, una conciencia preocupada o intranquila, y el síndrome de burnout.
El término stress of conscience, oconciencia agitada, se refiere a un elevado grado de estrés asociado a una conciencia preocupada, producto de la frecuencia de experimentar situaciones estresantes y la constatación de grados de intranquilidad de la propia conciencia, por parte de los profesionales que atienden a las personas en un contexto sanitario. Como puede apreciarse, la definición del concepto stress of conscience es más afín a la de malestar ético o conflicto moral que a la de moral distress, acuñada por Jameton (1984). De hecho Glasberg et al. (2006), que reconocen las aportaciones de Corley y Kälvemark, ya clarifican en su trabajo esta diferenciación cuando explica que los constructos stress of conscience y moral distress moral son diferentes a pesar de coincidir en parte en relación a la intensidad alta de conflicto.
Glasberg creó el Stress of Conscience Questionnaire (SCQ) con la intención de explorar la percepción de conflicto generado por el profesional sanitario, aunque esta percepción no se enmarca o vincula a ninguna situación de cuidados en particular. El instrumento constaba de 9 ítems formulados en forma de pregunta, que incluían dos subítems correspondientes a dos variables: la primera (A), con formato respuesta tipo Likert de 6 opciones para medir la frecuencia que se presentaba esta situación generadora de estrés, y la segunda (B), con una escala analógica visual con 6 posibles respuestas, para medir el
grado de agitación o de intranquilidad que generaba dicha cuestión en el profesional encuestado (Tabla 3-1 II). Glasberg et al. (2006, 2007, 2008) administraron el SCQ a dos muestras, una configurada por 42321 profesionales y otra de 55, ésta última en el contexto
del análisis de las características del instrumento test-retest. Asimismo administró también otros instrumentos como fueron el Perceptions of Conscience Questionnaire (PCQ), el
Maslach Burnout Inventory (MBI), el Personal and Word Demographics (PWD) y la Resilience Scale (RS) (Tabla 3-1 II). Sobre esta misma investigación, Dahlqvist et al. (2007) publicaron los resultados del PCQ que derivaban del mismo estudio concluyendo que el PCQ, de 5 dimensiones, era un instrumento válido para evaluar las percepciones de la conciencia en relación a la salud, por parte de los profesionales.
Volviendo al estudio principal, el diseño del SCQ permitió considerar de forma independiente la frecuencia y la intensidad de una situación generadora de estrés de la conciencia, aunque Glasberg, si bien no habla de exposición al conflicto, genera una variable nueva, resultado del producto entre la frecuencia y la intensidad de conflicto con la única intención de estudiar las propiedades métricas del instrumento y tratar este producto como el valor del stress of conscience.
En trabajos posteriores, Glasberg et al. (2007, 2008) analizaron desde la misma investigación, la relación entre la conciencia agitada y los componentes del síndrome de
burnout descrito por Maslach & Jackson (1997), concluyendo que había relaciones significativas entre la conciencia agitada y los componentes de cansancio emocional (Coeficiente de correlación de Pearson r= .67; p< .01) y de despersonalización (r= .38; p< .01). Sin duda, estos hallazgos de Glasberg constituyeron un importante avance para explorar el fenómeno de la conflictividad ética y su vinculación con aspectos psicológicos referentes a la percepción de sobrecarga y a la reducción de la capacidad de adaptación del individuo frente a situaciones problemáticas.
Desde esta misma perspectiva psicológica sobre el constructo stress of conscience, Juthberg estudió la relación entre la conciencia agitada y la percepción de la conciencia o voz interna (Juthberg et al., 2007); y también su relación con el burnout (Juthberg et al.,
21 En el primer trabajo, Glasberg (2006) describe una muestra de 444 profesionales sanitarios, pero en un artículo
posterior, la autora detalla que la muestra fue de 425. Al tratarse de la misma investigación, se atribuye esta variación numérica a alguna medida de depuración de la matriz de datos que, quizás, aconsejara descartar 21 sujetos para el correcto anàlisis de los datos.
2008), la resiliencia (resilience) y la sensibilidad moral, administrando los instrumentos a una muestra de 143 cuidadores de personas mayores en centros socio sanitarios.
En un primer artículo, la autora mostró los resultados referentes a la administración de la SCQ y la Perceptions of Conscience Questionaire (PCQ) a una muestra de 143 profesionales, aplicando en la matriz de datos, una técnica multivariante consistente en un análisis discriminante a partir de la función canónica de Fisher, lambda ( λ ) de Wilks, con el objetivo de observar simultáneamente una serie de grupos en base a un conjunto de variables. Los resultados mostraron dos funciones de correlación ( λ= .469,F=54570.59, p= .002; λ= .631; F=40490.99; p= .070) que agruparon 7 y 4 ítems, respectivamente. Aunque
Juthberg et al. (2007) reconocieron que no todos los datos que eran matemáticamente viables podían ser interpretables, concluyó que había una relación entre la conciencia y la
conciencia agitada, explicada mayormente por la percepción de los sujetos que la
conciencia de uno debe ser mitigada o atenuada con el fin de seguir trabajando en la
atención sanitaria, aunque reconoció que muchos de los individuos no compartían dicha
afirmación. También concluyó que determinadas demandas internas y externas constituían
dificultades para poder actuar según la propia conciencia.
Posteriormente, Juthberg et al. (2008) analizaron la relación entre la SCQ y la PCQ con
el Maslach Burnout Inventory (MBI) en una muestra de 143 profesionales socio sanitarios.
Utilizando también en el análisis estadístico multivariante la función canónica de Fisher, observó, en primer lugar, una correlación entre la SCQ y el MBI, concretamente con el agotamiento emocional (EE) y la despersonalización (Dp) (r= .66; p= .001; EE= .99; Dp= .38), capaz de explicar el 43.6% de la varianza. En segundo lugar, también observó una
correlación entre PCQ y el MBI (r= .58; p= .001; EE= .58; Dp= .60) capaz de explicar, en este
caso, el 33.9% de la varianza. A la vista de estos resultados, Juthberg concluyó, en la misma línea de Glasberg, que amortiguar la propia conciencia y estar expuesto a la contradicción
entre las creencias y las demandas están altamente relacionadas con el agotamiento emocional y la despersonalización y, por tanto, conllevan el síndrome de burnout.