CAUTION Do not strip the trigger group.
212 CONDUCT OF THE LESSON
Considerando la clasificación clínica (C) para la enfermedad venosa, según la CEAP se obtuvo la prevalencia por categorías (tabla 17) en cada sexo por separado y para el total de la muestra estudiada. En la muestra de Jardín los individuos no sanos representaron el 55,3% de los casos, equivalentes a 325 individuos afectados, y los individuos sanos fueron el 44,7 de los individuos de la muestra, es decir 263 individuos (tabla 17). La prevalencia
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de telangiectasias fue del 46,1%, mientras que de venas varicosas del 36,6% y finalmente la insuficiencia venosa crónica fue del 12,4%. Al comparar por sexos este diagnóstico, las mujeres mostraron una mayor proporción de afectación por telangiectasias que los hombres (52,3% y 33,2%, respectivamente), mientras que ellos presentaron mayor prevalencia de venas varicosas que las mujeres (40% y 34,9%, respectivamente). Una tendencia similar entre sexos se presenta para la insuficiencia venosa crónica (15,8% y 10,8%, respectivamente).
Se procedió a explorar la asociación entre DVC con clasificación clínica y los factores de riesgo sociodemográficos, comportamentales y biológicos considerados como más habituales en la mayoría de los estudios (tabla 18) mediante la prueba bivariada de Chi–
cuadrado. Teniendo en cuenta el interés específico de identificar los posibles efectos de las variables morfológicas cuando están presentes las anormalidades venosas se obtuvo de manera independiente de otros FR biológicos, la asociación de los DVC con las variables antropométricas y de composición corporal, ajustadas y sin ajustar (tablas 19 y 20, respectivamente) por edad y sexo como variables de control. La regresión logística múltiple se realizó para las variables con mayor asociación para la clínica de los DVC generando varios modelos explicativos paralelos según la muestra considerada (masculina, femenina o total) y el tipo de FR (tabla 21). Los resultados del análisis de regresión logística binaria múltiple (tabla 22) permitieron estimar los OR de las variables explicativas. Este procedimiento de análisis de resultados con relación al diagnóstico clínico de DVC, se realizó también en la muestra de la población indígena embera–chamí de Karmata Rúa con finalidad comparativa (tabla 35 a 39).
En Jardín, considerando la categoría clínica general (Cg) se observó que la diferencia de la prevalencia entre sexos (tabla 18) era muy significativa [Chi–cuadrado (1 gl) = 78,685; p = 0,000], presentando las mujeres unas cinco veces más riesgo (OR≈5) que los hombres [OR= 5,177; IC 95% 3,549 – 7,552]. Comparando entre grupos etarios se notó igualmente una significancia estadística [Chi–cuadrado (1 gl) = 32,228; p = 0,000], que se tradujo en que los mayores de 44 años tenían casi tres veces más riesgo (OR≈3) de presentar cualquier
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alteración venosa clínica, que los menores de dicha edad [OR = 2,6719; IC 95% = 1,895– 3,766].
Los resultados del estudio de asociación de los DVC (según el diagnóstico clínico) con las características sociodemográficas, hábitos comportamentales y factores biológicos considerados como FR clásicos se presentan en la tabla 18. La prevalencia de la categoría clínica general (Cg) para enfermedad venosa, se encontró asociada con la edad en ambos sexos [Chi–cuadrado (1 gl)= 33,876; p = 0,000 en las mujeres y Chi–cuadrado (1 gl)= 10,395; p= 0,001 en los varones] y con el número de hijos o paridad [Chi–cuadrado (3 gl)= 28,647; p = 0,000]. Además, el nivel de escolaridad [Chi–cuadrado (4 gl)=21,875; p= 0,001 en el sexo femenino, Chi–cuadrado (4 gl)= 15,126; p= 0,009 en el sexo masculino y Chi–
cuadrado (4 gl)=23,897; p = 0,000 en la muestra] y los años de escolaridad [Chi–cuadrado (2 gl)= 12,912; p= 0,002 en las mujeres, Chi–cuadrado (2 gl)= 6,260; p= 0,044 en los varones y Chi–cuadrado (2 gl)= 11,131; p= 0,004 en la muestra] estuvieron asociados a Cg. La única variable comportamental asociada con Cg fue las horas sentado en ambos sexos y en toda la población [Chi–cuadrado (3 gl)= 11,508; p= 0,003, en las mujeres, Chi–cuadrado (3 gl)= 9,979; p= 0,019, en los varones y Chi–cuadrado (3 gl)=22,043; p= 0,000, en la muestra total].
Como factores biológicos asociados significativamente con Cg (tabla 18) se encontraron los antecedentes de várices en la familia [Chi cuadrado (1 gl)= 4,480; p= 0,034 en las mujeres y Chi cuadrado (1 gl)= 7,415; p= 0,006 en la totalidad de la muestra] y los antecedentes de hiperlipidemia [Chi cuadrado (1 gl)= 5,410; p= 0,020 en la totalidad de la muestra]. Asimismo, la categoría clínica de clasificación general de enfermedad venosa se asoció significativamente con el índice cintura cadera [Chi cuadrado (1 gl)= 6,473; p= 0,011 en el sexo femenino, Chi cuadrado (1 gl)= 10,699; p= 0,001 en la muestra total], la obesidad abdominal [Chi cuadrado (1 gl)= 28,667; p= 0,000 en el sexo femenino y Chi cuadrado (1 gl)= 38,772; p= 0,000 en la muestra total] y el índice de masa corporal (OMS) [Chi cuadrado (3 gl)= 22,644; p= 0,000 en el sexo femenino y Chi cuadrado (3 gl)= 31,327; p= 0,000 en la totalidad de la muestra].
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La prevalencia de telangiectasias como categoría clínica (C1) se asoció significativamente (tabla 18) con el sexo [Chi–cuadrado (1 gl)= 18,889; p= 0,000, en la totalidad de la muestra], y con la paridad [Chi–cuadrado (3 gl)= 15,047; p= 0,002]. Para los indicadores de obesidad las telangiectasias se asociaron con el índice cintura/cadera [Chi–cuadrado (1 gl)= 4,705; p= 0,030, en el sexo femenino] y con la obesidad abdominal [Chi–cuadrado 1 (gl)= 4,601; p= 0,032, en el sexo femenino y Chi–cuadrado (1 gl)= 10,453; p= 0,001, en la muestra total].
Las venas varicosas (C2) se asociaron con la edad [Chi–cuadrado (1 gl)= 38,473; p= 0,000, en el sexo femenino, y Chi–cuadrado (1 gl)= 31,622; p= 0,000, en la muestra total] y con la paridad [Chi–cuadrado (3 gl)= 19,932; p= 0,000]. Tanto el nivel de escolaridad [Chi–
cuadrado (4 gl)= 13,679; p= 0,008, en el sexo femenino y Chi–cuadrado (4 gl)= 14,209; p= 0,007, en la muestra total] como los años de escolaridad [Chi–cuadrado (2 gl)= 11,662; p= 0,003, en el sexo femenino y Chi–cuadrado (2 gl)= 15,483; p= 0,000, en la muestra] también arrojaron asociación con C2 (tabla 18). Respecto a los hábitos de comportamiento hubo asociación de las venas varicosas con el tabaquismo [Chi–cuadrado (2 gl) =7,874; p=0,020 en mujeres y Chi–cuadrado (1 gl)= 10,883; p= 0,001 en la muestra total]. En los indicadores de obesidad se registró asociación significativa entre C2 y el índice cintura/cadera [Chi–cuadrado (1 gl)= 11,263; p= 0,001, en el sexo femenino y Chi– cuadrado (1 gl)= 7,501; p= 0,006, en la muestra total] y también la obesidad abdominal [Chi–cuadrado (1 gl)= 5,749; p= 0,017 en el sexo femenino].
La categoría C3–6, (tabla 18) considerada como insuficiencia venosa crónica (IVC) en el presente estudio, se asoció con la edad [Chi–cuadrado (1 gl)= 18,340; p= 0,000, en el sexo femenino, Chi–cuadrado (1 gl)= 4,618; p= 0,032, en el sexo masculino y Chi–cuadrado (gl)= 22,663; p= 0,000, en la muestra total]. Además, el número de hijos [Chi–cuadrado (3 gl)= 10,380; p= 0,016, en las mujeres] y el nivel de escolaridad [Chi–cuadrado (4 gl)= 13,307; p= 0,010, en las mujeres y Chi–cuadrado (4 gl)= 15,598; p= 0,004, en la muestra total] presentaron asociación con la IVC. Entre los indicadores de obesidad hubo asociación significativa de la IVC con el índice cintura/cadera [Chi–cuadrado (1 gl)= 9,271; p= 0,002, en las mujeres y Chi–cuadrado (1 gl)= 6,171 0,013, en la muestra total], y con la obesidad
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abdominal [Chi–cuadrado (1 gl)= 6,784; p= 0,009, en las mujeres y Chi–cuadrado (1 gl)= 3,891; p= 0,049, en la muestra total].
Las prevalencia de Cg al examen clínico (tabla 19) se asoció con algunos factores potenciales de riesgo, en las medidas de longitud corporal, con la talla [Chi–cuadrado (3 gl)= 2,443; p= 0,000 en las mujeres y Chi–cuadrado (3 gl)= 23,315; p= 0,000 en la muestra total] y con la altura de la pierna [Chi–cuadrado (3 gl)= 14,565; p= 0,002 en la muestra y Chi–cuadrado (3 gl)= 11,468; p= 0,009 en el sexo femenino].
La categoría general Cg se asoció (tabla 19) con el peso [Chi–cuadrado (3 gl)=9,026; p= 0,029 en el sexo femenino], con el IMC (sin categorizar) [Chi–cuadrado (3 gl)=21,694; p= 0,000 en las mujeres y Chi–cuadrado (3 gl)=15,729; p= 0,001 en la muestra total], con el perímetro de la cintura [Chi–cuadrado (3 gl)= 30,537; p= 0,000 en las mujeres y Chi–
cuadrado (3 gl)= 18,351; p= 0,000 en la muestra total], con el perímetro cadera [Chi–
cuadrado (3 gl)= 12,916; p= 0,005, en el sexo femenino y Chi–cuadrado (3 gl)= 10,383; p= 0,016, en la muestra total], y con el índice cintura/cadera [Chi–cuadrado (3 gl)= 21,900; p= 0,000 y Chi–cuadrado (3 gl)= 14,317; p= 0,003, en la muestra total].
Respecto a la morfología y composición corporal de la pantorrilla (tabla 19), Cg se asoció con CMx [Chi–cuadrado (3 gl)= 10,432; p= 0,015 en el sexo femenino y Chi–cuadrado= 8,421; p= 0,038 en la muestra total] y con AT [Chi–cuadrado (3 gl)= 11,296; p= 0,010 en el sexo femenino y Chi–cuadrado (3 gl)= 8,992; p= 0,029 en la muestra]. Las telangiectasias (C1) solo se asociaron con el índice cintura/cadera en el sexo femenino [Chi–cuadrado (3 gl)= 10,155; p= 0,017].
La categoría clínica de venas varicosas (C2) se asoció (tabla 19) con el IMC (sin categorizar) [Chi–cuadrado (3 gl)= 10,121; p= 0,018, en el sexo femenino], con el perímetro de la cintura [Chi–cuadrado (3 gl)= 8,103; p= 0,044, en el sexo femenino], con el índice cintura/cadera [Chi–cuadrado (3 gl)= 14,700; p= 0,002, en el sexo femenino y Chi– cuadrado (3 gl)=13,412; p= 0,004, en la muestra total] y con el perímetro del muslo [Chi–
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La IVC (tabla 19) considerada como C3–6 se asoció con el IMC (sin categorizar) [Chi– cuadrado (3 gl)= 8,608; p= 0,035 en la muestra total], con el perímetro de la cintura [Chi– cuadrado (3 gl)= 14,657; p= 0,002, en el sexo femenino y [Chi–cuadrado (3 gl)= 11,908; p= 0,008, en la muestra total], con el índice cintura/cadera [Chi–cuadrado (3 gl)= 11,479; p= 0,009, en el sexo femenino y Chi–cuadrado (3 gl)= 10,761; p= 0,013, en la muestra total], con el perímetro del muslo [Chi–cuadrado (3 gl)=7,924; p= 0,048, en el sexo femenino], con CMi [Chi–cuadrado (3 gl)=16,033; p= 0,001, en los varones, y Chi– cuadrado (3 gl)= 11,423; p= 0,010, en la muestra total] y con el AM [Chi–cuadrado (3 gl)= 8,013; p= 0,046, en el sexo femenino y Chi–cuadrado (3 gl)=11,519; p= 0,009, en la muestra total].
Las categorías clínicas CEAP se encontraron asociadas a algunas variables morfológicas ajustadas para el sexo y la edad y distribuidas en cuartiles (tabla 20). Los individuos afectados en general (Cg) se asociaron con la circunferencia máxima de la pantorrilla–z (CMx ) [Chi–cuadrado (3 gl)= 8,142; p= 0,043 en el sexo femenino y Chi–cuadrado= (3 gl)8,597; p= 0,035, en la muestra total], con el perímetro de la cintura–z [Chi–cuadrado (3 gl)= 11,137; p= 0,011, en el sexo femenino] y con el área total de la pantorrilla–z [Chi– cuadrado (3 gl)= 8,142; p= 0,043, en el sexo femenino y Chi–cuadrado (3 gl)= 8,597; p= 0,035, en la muestra total].
Las venas reticulares (C1) o telangiectasias (tabla 20) se encontraron asociadas al perímetro del muslo–z [Chi–cuadrado (3 gl)=8,741; p= 0,033, en la muestra total], mientras las venas varicosas (C2) se asociaron significativamente con el perímetro del muslo–z [Chi–cuadrado (3 gl)= 10,226; p= 0,017, en la muestra total], con el porcentaje de grasa de la pantorrilla–z [Chi–cuadrado (3 gl)= 8,246; p= 0,041, en el sexo masculino] y con el peso–z [Chi– cuadrado (3 gl)= 8,329; p= 0,040, en el sexo masculino].
La insuficiencia venosa crónica (IVC) considerada por la categoría C3–6 se asoció (tabla 20) con la altura de la rodilla–z [Chi–cuadrado (3 gl)= 8,850; p= 0,031, en la muestra total], con CMi–z [Chi–cuadrado (3 gl)=12,438; p= 0,006, en el sexo masculino], con CMx–z [Chi–cuadrado (3 gl)=9,482; p= 0,024, en la muestra total], con el área muscular de la
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pantorrilla–z (AM–z) [Chi–cuadrado (3 gl)=16,011; p= 0,001, en el sexo femenino y Chi– cuadrado (3 gl)= 17,786; p= 0,000, en la muestra total] y con AT–z [Chi–cuadrado (3 gl)= 9,482; p= 0,024, en la muestra total].
6.1.5. Modelo de regresión logística binaria múltiple de los factores de riesgo