CHAPTER 3 A BLOCKMODEL FOR NODE POPULARITY IN
3.4 Consistency of likelihood modularity
Emana de una experiencia de compromiso y trabajo con y por los pobres, de horror ante la pobreza y la injusticia, y de apreciación de las posibilidades de las personas oprimidas como creadores de su propia historia y superadores del sufrimiento. No es, por tanto, un desarrollo intelectual que luego se quiera llevar a la realidad97
La idea central de esta corriente de pensamiento teológico es que la salvación cristiana no es posible sin la emancipación económica, política, social e ideológica. La Teología de la Liberación nos aproxima o sitúa entre el humanismo cristiano y el humanismo marxista. Esta aproximación varía en la interpretación de unas u otras opciones
. La teología de la liberación no pretende responder al problema político, sino
a los problemas de fe, que a los cristianos se presentan a partir de un compromiso político (pág. 204, G.Girardi:Por una pedagogía revolucionaria). No pretende definir como un cristiano debe comprometerse políticamente, sino como una persona políticamente comprometida en un sentido revolucionario, puede ser cristiana.
El punto de partida de una teología de la liberación o liberadora, es la toma de conciencia dramática, para un cristiano, de la inmensa miseria de las masas, y de las estructuras nacionales e internacionales de dominación que la engendran. Este
96FREIRE, P. (1984): Pedagogía del oprimido. Madrid: Siglo XXI (9ª ed.); QUINTANA CABANAS
J. M. (1994): Pedagogía Social, op. cit.Hemos comentado al P. Silva, cuando nos hizo referencia a su admiración por Paulo Freire, que si en ese ámbito entraba también la Teología de la Liberación, nos dijo que efectivamente, él estaba más cerca de esa postura, que la de la Iglesia en alianza con la mayoría de las fuerzas tradicionales de la sociedad.
97De la Teología de la Liberación Juan José Tamayo dice: ―Es la primera gran corriente de
pensamiento cristiano nacida en el Tercer mundo, que lleva a cabo una revolución. Parte de que el primer acto de reflexión que es el compromiso con los excluidos y la experiencia religiosa. El acto segundo es la reflexión desde la experiencia para pensar de forma nueva a Dios, a Jesús, a la Iglesia, los sacramentos y los grandes temas del cristianismo‖ TAMAYO, J.J. (2011): La Teología de la
punto de partida es el descubrimiento estremecedor, vivido en la fe, del abismo existente entre las clases populares y las clases poseedoras, entre el mundo pobre y el mundo rico.
Esta búsqueda no es exclusivamente de América Latina pues bajo formas diferentes, está presente en todas las partes donde los cristianos se comprometen con la lucha de clases.
Entre la teología liberadora y la educación liberadora, la vinculación es muy estrecha. La teología liberadora suscita la gestión del hombre nuevo que es la revolución cultural. Los frentes de la educación cristiana liberadora son todos aquellos en los que las clases y pueblos oprimidos luchan por su liberación.
El cristianismo es un inmenso movimiento de educación, el carácter ―liberador" del cristianismo, en educación como en otros planos parece obvio. El tema de la liberación recorre la Biblia, el Antiguo Testamento, es la historia de la liberación del pueblo de Israel. El Nuevo testamento es el anuncio de la liberación realizada por Cristo. El cristianismo aparece liberador o no es cristianismo.98
TABLA 9. Ideario de la Teología de la Liberación
Opción preferencial por los pobres.
La salvación cristiana no puede darse sin la liberación económica, política, social e ideológica, como signos visibles de la dignidad del hombre.
Garantizar el acceso a la educación y a la salud.
Eliminar la explotación, la falta de oportunidades e injusticias de este mundo.
La liberación como toma de conciencia ante la realidad socioeconómica latinoamericana.
La situación actual de la mayoría de los latinoamericanos, contradice el designio histórico de Dios de que la pobreza es un pecado social.
No solamente hay pecadores, sino que hay víctimas del pecado que necesitan justicia y restauración.
Tomar conciencia de la lucha de clases optando siempre por los pobres.
FUENTE: Elaboración propia
Gustavo Gutiérrez sacerdote peruano es considerado como el padre de la Teología de la Liberación. Fue llamado al orden en 1983 por el Vaticano, que publicó un escrito dando la vuelta a cada uno de sus postulados. Al final acabó
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Jean Guichard se pregunta cuál es la tarea de la Iglesia. Las virtudes del cristianismo comprometido con la lucha de clases son: la pobreza ―probada y soportada al nivel de toda clase‖, y la humildad ‖En la lucha los hombres descubren la humildad, esta aceptación voluntaria de una disciplina colectiva de organización‖, es decir, la sumisión y obediencia al partido. GUICHARD, J. (1973): Iglesia, lucha de
siendo neutralizado. Sus libros fueron traducidos a más de 15 idiomas y sintetizan las ideas principales de este movimiento. Para los sectores católicos tradicionalistas, liberación y salvación son términos que obedecen a dimensiones diferentes, la influencia del pensamiento marxista se advierte entre las líneas de esta escuela teológica.
Dos teológos católicos contemporáneos, Leonardo Boff y Hans Kung fueron los representantes más singificativos de las tesis de la ―teología de la liberación Leonardo Boff, religioso y teólogo brasileño y uno de los principales inspiradores de esta corriente, fue condenado al silencio por Juan Pablo II. Abandonó el sacerdocio pero en la actualidad siguió dando vuelta al mundo participando en congresos, conferencias y también escribió libros relacionados con el tema.
Ignacio Ellacuría, jesuita de origen español pero afincado en El Salvador. Era rector de la Universidad Centroamericana de El Salvador (UCA). Siempre elevó sin temor la voz y recibió por ello múltiples amenazas. En alguna ocasión tuvo que abandonar el país y regresar al cabo de un tiempo. En noviembre de 1989 fue asesinado en la propia universidad, junto con otros jesuitas, por un grupo alentado por el Ejército. Ella curía reconoce en América Latina un lugar para cumplir las profecías católicas y construir una especie de tierra prometida, un reino de Dios. Pero sin apartar esos propósitos del camino divino, ni del contexto histórico, ni de la situación de pobreza, su pretensión es "la puesta en marcha desde el contexto histórico de América latina, del profetismo como método y de la utopía como horizonte. Todo ello desde una perspectiva explícitamente cristiana tanto en lo que se refiere a la profecía como en lo que se refiere a la utopía‖
Camilo Torres: El Padre Camilo cuando decidió consagrarse totalmente a la causa revolucionaria en Colombia, envió un mensaje a los cristianos que decía: ―He abandonado los privilegios y los deberes del clero, pero no he abandonado el sacerdocio. Creo que me he consagrado a la revolución por amor al prójimo. No celebraré la misa, pero realizaré mi amor al prójimo en el ámbito temporal, económico y social. Fue asesinado en febrero de 1966
El compromiso de la Iglesia es, (en este sentido revolucionario) la toma en cuenta de la necesidad de superación del antagonismo entre clases, y su tarea evangelizadora incluye la toma de conciencia por los pobres.
El 26 de marzo de 1967, el Papa Pablo VI, da al mundo su Encíclica Populorum Progressio que plantea la "necesidad de promover el desarrollo de los pueblos". Como fruto directo del Concilio Vaticano II, la encíclica alude a la situación marginada del tercer mundo, y de la situación desigual en el mundo para al desarrollo.
El Vaticano se opuso a algunos principios de la Teología de la Liberación, al aceptar ésta postulados de origen marxista, o de otras ideologías políticas, porque esto no era compatible con la doctrina de la Iglesia.
Fue la del Vaticano la oposición más fuerte y más dolorosa para estos teólogos. ―Lo que más daño nos ha hecho ha sido la deformación que ha hecho el Vaticano‖,
argumenta el teólogo de la liberación Juan José Tamayo)99