4.3 A biologically plausible class of intrinsic gradient networks
4.3.1 Constraint 1: Intrinsic gradient network units are independently parameterized
Como decíamos precedentemente, Pedro I fijó como uno de sus primeros objetivos retomar el camino iniciado por Iván III y lanzarse a buscar una salida hacia el Báltico convertido en un lago sueco. Por ello apenas se enteró el 8 de
Dardanelos, en tanto que el otro no es más que un gran lago. Finalmente, al este, los tres mares de Behring, Ojotsk y del Japón, pero ayer aún, el archipiélago japonés, las Kuriles y las Aleutianas, hacían las veces del mar cerrado. Solo existía una posibilidad sobre el Pacífico; la costa sudeste del Kamchatka con el puerto de Petropavlovsk, que está helado durante la mayor parte del año. Hasta la guerra actual, el imperio ruso no poseía, pues, ninguna salida al mar libre, al océano “aunque tampoco falta algún autor como el historiador S. M. Soloviov que sostuvo las ventajas que este aislamiento habría producido. Así expresaba: “la retirada de la nación rusa hasta el remoto noreste fue importante porque permitió al estado ruso hacerse fuerte, lejos de las influencias occidentales. Vemos que esas naciones eslavas que han establecido prematuramente contacto con el Occidente, fuerte por su civilización y por su herencia romana, han declinado lamentablemente, han perdido su independencia, y algunas de ellas hasta su condición nacional” (cit. Ulam, Adam. Nuevas características del totalitarismo ruso. México, Libreros Mexicanos Unidos, 1964, p. 157/8). La tesis de la necesidad de una “salida al mar” ha sido severamente criticada por John Morrison. Russia and the Warm Waters U.S. Naval Inst. Proceedings., 1952, p. 1169/79. cfr. Con nota 76 del cap. II, p. 99 de este mismo trabajo.
337
Cit. Mouravieff, B. op. cit. p. 62. 338
según el historiador Kliuchevskiy (t. IV, p. 66) cuando Pedro murió Rusia poseía 48 bajeles, 800 galeras y bajeles menores y un efectivo de 28.000 marinos, aunque la tendencia natural de su población seguirá siendo de “tierra adentro” pues un viejo refrán ruso sostenía que “el ruso gusta del mar, pero el mar no gusta del ruso”. Resulta de interés advertir que los historiadores ingleses como Fred Jane. The Imperial Russian Navy. Its Past, Present and Future. London, 1904 y el coronel sir George Clarke. Russia’s Sea Power. Past and Present. London, J. Murray, 1898 recalcan que la marina rusa fue contruída por marinos ingleses, agregando que la mayoría de los oficiales rusos del siglo XVIII estuvieron un tiempo en la marina inglesa.
agosto de 1700 que sus diplomáticos lograron firmar la paz con la Sublime Puerta, terminando una guerra que él no había iniciado, lanzó sus tropas a la frontera con Suecia. Previamente logró de los "pani"(señores) polacos la coronación de su aliado Augusto II Wettin -Elector de Sajonia (Saxe)- como rey de Polonia (1697) y firmado con él un pacto en el castillo de Birgi (Birsen) el 26 de febrero de 1701 por el cual - aliándose a Dinamarca- se comprometían a atacar a la potencia dominante en el Báltico después de la paz de Stolbovo, confirmada por la paz de Kardis339. Las tropas sajonas -"los soldados más famosos de Europa"- debían invadir Letonia y Estonia, hasta que la paz con Turquia permitíese a Pedro I avanzar sobre Karelia e Ingria340.
Lograda la paz con los turcos las tropas rusas al mando de Schremétiev ocuparon Sclippenbach y poco más tarde el castillo-fortaleza de Marienburg341. En octubre de 1702 el general ruso obtuvo una nueva victoria en Ehrster para asaltar de inmediato y ocupar la fortaleza clave de Nottenburg- la Orjeschik novgorodiense ocupada por Gustavo Adolfo de Suecia.- a la que rebautizó Sclüsselburg- "ciudadela de la llave"- ya que abría las puertas del río Neva, según la etimología fines "el barroso" y también el mar Báltico.
En mayo de 1703 las victoriosas tropas rusas se apoderaron de Nienschianz, asegurándose la tan ansiada salida al mar. Algo más al sur, sobre la isla "Zajici" (de las liebres) fundó Pedro el 16 de mayo la fortaleza de Petropavlovsk, destinada a convertirse en San Petersburgo, la capital de los Romanov342.
339
no olvidemos que en tiempos de la “Smutna” un hermano de Gustavo Adolfo llegó a ser por pocos días Zar de Rusia. Para la historia de Suecia puede consultarse: Anderson, J. History of Sweden. London, 1955 o en castellano la concisa obra de Jeannin, Pierre. Breve historia de los Países Escandinavos. Bs. As., El Ateneo, 1966. Es también fundamental el importante artículo de Lewiter, L.R. Russia, Poland and the Baltic (1697/1721), en : Historical Journal, XI, 1968.
340
la “Ingermann-land” germana o “In-germania” latina, que aparece por primera vez con este nombre en 1617 cuando es cedida a Suecia por Rusia, que la ocupaba desde el siglo XIII.
341
allí fue encontrada María Skavronskaia de 17 años -doméstica del pastor Glück, convertida en amante del príncipe Menshikov- mano derecha del Zar- y luego cedida por aquel a éste. Cambiado su nombre por Ekaterina (Catalina) se convirtió en mujer de Pedro I y su sucesora como Catalina I.
342
la nueva ciudad preparada para ser la “Nueva Ámsterdam” según los proyectos de su fundador fue prontamente poblada con palacios del monarca y la nobleza rusa, la que fue trasladada a partir de 1713 en que se la declaró capital de Rusia. Ya en abril de 1704 se construyó su primera iglesia de madera. Este “verdadero desafío a la naturaleza”, en medio del pantanoso Neva, acortó la distancia de Europa a Arjanjelsk –el único puerto ruso-. Estaba destinada a un gran papel estratégico en el futuro: “la apertura del puerto de San Petersburgo, más tarde Leningrado, señaló el principio de la fase de desarrollo de Rusia, desde el triángulo Leningrado-Kiev-Moscú, hasta toda la llanura occidental. La principal frontera defensiva se trasladó al oeste y San Petersburgo se transformó en el punto terminal de las comunicaciones oceánicas con el oeste, mientras Moscú permanecía como el punto terminal
Aprovechando que la flota sueca invernaba en Viborg(Viipuri) Pedro explotó la isla de Kotlin y ordenó construir allí otra fortaleza (Kronschlott, luego Kronstadt), que cerraba el acceso por mar a San Petersburgo.
Mientras tanto Carlos XII -el monarca sueco- lograba imponerse a las famosas tropas sajonas en Riga, ocupando varias ciudades polacas, incluyendo Warzaw y Krakow. En junio de 1703, mientras una dieta de "panis" reunida en Lublin declaraba la guerra a los suecos, otra Confederación de polacos -del Bar- desde Varsovia proponía la alianza con Carlos XII, quien en enero de 1704, favoreció la destitución de Augusto II y su reemplazo por el noble Stanislaw Leczynski. Un nuevo acuerdo ruso-polaco en julio de 1704 impidió la invasión sueca de Rusia y permitió a las tropas de Pedro I sitiar Dorpat (Tartú) y Narva, en las orillas del Narova, donde fue derrotado por los suecos el 20 de noviembre.
En aquella oportunidad escribió en su diario con gran realismo: "sé muy bien que los suecos nos seguirán venciendo por mucho tiempo, pero finalmente aprenderemos a ganarles" y "todo este asunto no ha sido más que un juego de niños"343. Después de la derrota toda Rusia se puso a trabajar febrilmente a las órdenes de su Zar para reconstruir los ejércitos y obtener una flota apropiada para reconquistar las posiciones perdidas en Narva344.
En noviembre de 1706 Carlos XII logró la capitulación de Sajonia y su monarca - Augusto II- renunció a la corona polaca, rompió con Rusia y permitió el ingreso de las cansadas tropas suecas en su territorio. El rey de Suecia pensó en invadir Rusia a través de Smolensk, pero ante el cansancio y hambruna que agotaba a sus 80.000 hombres e instado por las promesas del hetmán Mazeppa prefirió dirigirse a las feroces tierras del centro de Ucrania, hasta Poltava, encontrándose con la desagradable sorpresa que los campos habían sido saqueados y quemados por los rusos345 y el hetmán Skoropadski, elegido con el apoyo moscovita inclinó a su favor
oeste de las comunicaciones terrestres con el este. Casi todo lo que vino a denominarse Rusia europea quedó consolidado y este proceso se completó con el establecimiento de un control por los cuatro mares” (Gregory-Shave. La U.R.S.S. Geografía económica y regional. Barcelona, Omega, 1952, p. 123).
343
cit. Troyat, Henri. Pedro el Grande. Bs. As.; Emecé, 1981, p. 138. 344
véase el pintoresco relato en Troyat, H. op. cit. p. 139 ss. 345
esta misma política de “tierra quemada” encontró Napoleón y posteriormente Hitler, cuando se introdujeron en la inmensidad del territorio ruso.
a la mayoría de los prometidos cosacos de Mazeppa y los utilizaba en una lucha de "guerrillas" contra las agotadas tropas suecas. En este estado semi-desesperante fueron atacados por los rusos y destrozados el 27 de junio de 1709 en la batalla de Poltava. Carlos XII debió huir a Turquia y el Zar, tras la victoria, escribía alborozado a su almirante Apraxin: "gracias a Dios ya tenemos sólidamente establecida la piedra fundamental de San Petersburgo, creo que lo conservaremos"346.
Después de la brillante victoria de Poltava Pedro I repuso en el trono polaco a su aliado Augusto II de Wettin, renovó la alianza con Dinamarca y en 1710 comenzó a asegurarse los distintos puntos poblados de la región, ocupando sucesivamente Viborg "la almohada de San Peterburgo", Riga -el mayor puerto del Báltico para el comercio con Europa occidental- y Reval; conquistando Karelia y Livonia y logrando establecer a los rusos en la desembocadura de Finlandia. "La batalla de Poltava fue decisiva. Marcó simultáneamente la caída de Suecia como gran potencia y la entrada de Rusia en la comunidad europea... Rusia se extendía ahora en forma de país unificado desde el oceáno Artico hasta las fronteras de Turquia"347.
El Zar con sus éxitos trastornó el equilibrio existente en el continente, eliminando a Suecia de la hegemonía en el norte y jaqueando el "sistema Richeliu" que Francia había consolidado cuidadosamente a través de Suecia, Polonia y Turquia. Este hecho explica las presiones de la Corte francesa instigando al exiliado Carlos XII a forzar a los turcos a una nueva guerra contra Rusia.
De todos modos la nueva guerra contra Turquia no logró contener el avance ruso en el norte -objetivo primordial del Zar- y las tropas de Pedro se dedicaron a la ocupación de Finlandia y las islas de Aland en las cercanías de Stockholm, la capital sueca. Por otra parte el almirante Apraxin obtuvo el 27 de julio de 1714, en Hangö, la primera victoria naval rusa en el Báltico.
En su correspondencia al mencionado almirante, el Zar decribía claramente sus objetivos políticos de la campaña de Finlandia: "el fin de la campaña no es la devastación de Finlandia, sino apoderarse de ella, no porque el Zar quiera guardar estos territorios, sino por dos razones: la provincia puede servir de objeto de
346
cit. Oudard, George. La vida de Pedro el Grande. Sgo. de Chile, Zigzag, s/f., p. 174., y realmente pese a los continuados ataques suecos y al permanente mal tiempo, San Petersburgo “la idea fija” de Pedro quedó en pie y en manos rusas se consolidó.
347
negociaciones o de rehén cuando se firme el tratado de paz; además Finlandia es la madre nutricia de Suecia, a la cual abastece de carnes y otros alimentos, además de madera. Si Dios nos permite apoderarnos de Abo los suecos se mostrarán menos rígidos"348.
En septiembre de 1713 Pedro ocupó Helsingfors ( la actual Helsinki), y luego Borga y Abo(hoy Tarkú), mientras Menshikov se apoderaba de Tammerfor, consolidando la ocupación del centro de Finlandia. La ocupación de ésta continuó durante el reinado de la zarina Isabel Petrovna y, en 1743 se concertó la paz de Abo que aportó a Rusia buena parte de dicha región, incluyendo Frederoksham, Will manstrand, Nyslott y Kymmenegard.
La marcha de las tropas rusas en las costas del norte de Alemania puso a Pedro en contacto con la política interna de los múltiples estados germanos, entre los cuales aparecieron por primera vez ejércitos rusos, ya que en septiembre de 1713 Menshikov ocupó Szczecin (Stettin) y por un tratado firmado en junio del año siguente Rusia la cedió a Prusia, la cual -conjuntamente con Hannover, cuyo Príncipe fue elegido en 1714 rey de Inglaterra- se unieron a Rusia en octubre de 1715. En este aspecto Pedro pretendió crear una barrera con los principados alemanes mediante "tratados de asistencia mutua" contra la agresión externa. Para ello casó a su nieta Ekaterina Ivanovna con el duque Karl Leopold de Mecklenburg (enero de 1716), obteniendo así su apoyo para avanzar hacia la anhelada Vismar, donde intentaba contruir otra base naval y unirla mediante un canal que pasase por Mecklenburg a fin de ligar el Báltico con el mar del Norte349.
348
cit. Troyat, H. op. cit. p. 181/2.
349
la política de canalización fue una de las brillantes ideas de avanzada del Zar que elaboró varios proyectos en ese sentido para contener el “aislamiento geográfico”, logrando ver terminado solo uno: el que ligaba San Petersburgo con el Volga, pero su política fue continuada y hoy, la Unión Soviética ha canalizado la mayor parte de sus cuencas fluviales, destacándose los canales Moscú-Volga, Volga- Don y Volga-Báltico, como también otros varios en Siberia. El proyecto de ligar el Volga con el mar Negro fue encomendado al coronel Brackel que recibió por encargo unir por un canal los afluentes del Volga y del Don. Más interesante resultó el intento de unir por un dique de treinta compuertas el Don y el Oka, pasando por el Upu y el Shat. Los otros maestros –según narra Alejo Tolstoiy en su biografía de Pedro el Grande (hay edic. castellana en edit. Claridad, 1943, p. 568 ss) partieron hacia Bichniy-Volochok a construir un dique entre los ríos Tver y Mstoy. El canal de Bichniy-Volochok debía unir el mar Caspio con el lago Ladoga, el lago Ivanov con el lago Ladoga y toda la región del Volga con el mar Negro. Estando Pedro en Arkanjelsk le contaron que hacía mucho tiempo que era conocido el camino desde el mar Blanco al Ladoga pasando por el río Vig, y por el lago Onega y el Svir. El camino era difícil, con muchos saltos y cataratas, pero cavando canales, haciendo esclusas y compuertas hasta el lago Onega, se podía embarcar mercaderías directamente por el Ladoga. Del lago
La marcha rusa sobre Vismar provocó la reacción de las cortes de Dinamarca, Hánnover, Inglaterra, Holanda y Austria directamente interesadas en la región y en 1719 apareció en el Báltico una flota inglesa al mando del almirante Norris, aunque no pudo vencer a la armada rusa, que el 27 de junio de 1720 completaba su tarea destruyendo la flota sueca en Grengam. El nuevo rey de Suecia - Federico I de Hesse-Cassel (1721-51) casado con Ulrica Eleaonora, hermana de Carlos XII- inició tratativas de paz que, bajo presión militar rusa y la promesa matrimonial de casar al pretendiente al trono Carlos Federico de Holstein-Gottorp con Ana Romanovna, se concretaron en territorio finés, en Nystadt, firmándose la paz el 30 de agosto de 1721. Como consecuencia de ella Rusia recibió a perpetuidad Livonia, Estonia, Ingria y parte de Karelia, con Viborga, las islas de Oesel y Dagoe, mediante una indemnización de dos millones de táleros350, pagadera en cuatro anualidades; entregó a Suecia el resto de Finlandia y renunció a intervenir en sus asuntos internos; los habitantes de las provincias cedidas a Rusia conservaban los derechos de que gozaban bajo el régimen sueco al igual que la libertad de culto y de enseñanza, los que eran propietarios conservaban sus posesiones a cambio de convertirse en súbditos rusos. Polonia e Inglaterra participaron en el tratado y no se habló del duque de Holstein. De este modo Rusia expandió sus posesiones hasta la isla de Oesel al oeste, necesitando ahora fortalecer su flota para defender sus nuevos territorios insulares.
Entretanto Polonia fue borrada del mapa político desapareciendo "el umbral que permitía la entrada de Rusia en Europa"351.
A partir del tratado de Nystadt el vacío político producido por Suecia en el norte de Europa fue cubierto por Rusia, cuyos aguerridos soldados motivaron ahora comentarios elogiosos, llegando un contemporáneo a afirmar que "la infantería
Ladoga partían los tres caminos fundamentales hacia tres mares: Volga, Don y Svir. Del mar Báltico al Ladoga no había más que cruzar el pequeño trecho que los separa del río Neva, defendido por dos fortalezas. El ingeniero holandés Isaac Abraham le dijo cierta vez a Pedro señalándose el mapa: abriendo canales y diques ustedes les darán vida a estos mares muertos y a centenares de vuestros ríos; las aguas de todo el país se sumaran a la gran corriente del Neva, llevando vuestros barcos hacia el océano abierto”. Aquí se nota claramente la influencia sobre Pedro de los holandeses, acostumbrados por su geografía al sistema de diques y esclusas.
350
moneda alemana cuyo precio fue muy variable según los tiempos. 351
según Anderson, M.S. Europa en el siglo XVIII. Madrid, Aguilar, 1964, p. 169. Es interesante observar con Mitchell –op. cit. p. 70/71- que “los términos del acuerdo concerniente a la frontera ruso- finesa son curiosamente semejantes a los acuerdos de 1940.
rusa es muy superior a todas las europeas, y tanto es así, que dudo mucho que pueda ser derrotada por ninguna otra infantería"352.
A partir de entonces "Rusia va a ejercer una influencia constante sobre la política de las naciones marítimas, mientras que su posición continental la pondrá necesariamente en competencia con Austria en los Balcanes y con Brandeburgo y Austria en la Europa central. La paz de Nystadt inicia la cuestión de Oriente y el problema polaco. El juego de alianzas europeas va a verse enteramente transformado por la intervención del Imperio ruso en Europa"353.
El nuevo papel que comenzaba a cubrir Rusia en el "concierto de las naciones europeas", al que se había incorporado por la fuerza, fue claramente percibido por el pensador alemán G. W. Leibnitz, quien después de haber conocido al zar Pedro I estaba convencido de que dicho país había dejado de ser la potencia exótica y desconocida de los siglos anteriores y estaba destinado a cumplir una importante misión política y cultural, por su ubicación entre Oriente y Occidente, destinada a evangelizar y occidentalizar a los pueblos del continente asiático.
Leibnitz expresó estas ideas en un dístico latino muy difundido donde afirmaba: "Et si fata volunt Caesar, Czas, Saxoque juncti... Europa poterunt pellere barbariem". Embebido en ideas religiosas pan-universalistas, el pensador germano creía que la Iglesia ortodoxa podría cumplir un importante papel en la tan ansiada reconciliación entre la Iglesia protestante y la católica, como primer paso hacia una alianza de "paz perpetua"354.
La política rusa en el continente europeo sufrió algunas modificaciones a consecuencia de la muerte de Pedro I y el período de crisis que transcurrió entre este hecho y el ascenso de Ekaterina II (Catalina II) caracterizado por el reinado de las mujeres Ekaterina I (1725/27), Ana Ivanovna (1730/40), Isabel Petrovna(1741/61), notoriamente influenciadas por los germanos y aún por sus propios mariscales quienes concebían la guerra como parte de un operativo más
352
cit. Lloyd, H. The History of the late War in Germany, London, 1766. t. I, p. 145. 353
Pirenne, Jacques. Historia universal. Las grandes corrientes de la historia. México, Cumbre, 1978, t. III, p. 487/8.
354
éste será el “leiv motiv” del siglo siguiente. Véase Baruzi, J. leibnitz et l’organisation relligieuse de la terre. París, 1907 y como ejemplo el escrito de Emmanuel Kant. La paz perpetua (1795) (hay edic. castellana. Revista Ideas y Cultura. Bs. As., IV, 1959).
vasto que interesaba a Europa central y que hacía aconsejable el avance de tropas rusas por esas regiones. A excepción de Finlandia no hubo nuevos avances en el continente europeo hasta el reinado de Catalina II.
Entretanto, las Cortes europeas comenzaron a adquirir conciencia de la aparición del "coloso ruso" que no se había derretido en las heladas tierras