Los orígenes de Moscú (Moskva) se pierden en la neblina de los tiempos como la mayoría de las circunstancias que se refieren a los orígenes de los pueblos eslavos y su consolidación política130. Hasta el año 1147 (6655 del
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El tema del origen de los eslavos -y en ese contexto el origen de los rusos- se pierde en una lejanía acentuada por la falta de datos suficientes como para poder hacer afirmaciones definitivas. Por razones fáciles de entender ha sido motivo de permanentes -y muchas veces interesadas- investigaciones cuyas conclusiones han sido muy disímiles. El tema es ajeno a nuestro objetivo pero puede resultar de interés señalar que sobre el origen de los rusos se han planteado al menos las siguientes teorías: finés (Tatishev, 1793), kházaro (Evers, 1814), frisón (Gollman, 1816), húngaro (Yurgevich, 1867), lituano (Kostomarov, 1860), polovziano (Zabelin, 1876), judío (Barats, 1910), árabe (Rudanovskiy, 1911), turco (Fritzler, 1923), celta (Shelujin, 1929), varego (Muller, 1749), gótico (Kunik, 1875) y autóctono (Maksymovych, 1837). Entre ellas, a la fecha, parece contar con mayor aceptación la que sostiene el origen finés del término referido a los suecos ("ruotsi" o "rhos" de Rothrstland", en la costa sueca, cerca de Estocolmo s/Kliuchevskiy op. cit. t. I, p. 165). Según Gonzague de Reinold (op. cit. p. 39/41) "los fineses llamaron así (los remeros) al conjunto de Suecia. De allí derivó "ross" o “russ”. El término se aplicó primeramente a todos los escandinavos que desembarcaron en Rusia; luego, especialmente a los varegos; más tarde, a los eslavos, sobre los que reinaba la dinastía varega (en permanente fusión; en cierto tiempo, por ej. Volodimer se convirtió en Vladimir). Finalmente sirvió para nombrar al país en que esos eslavos habitaban". Y así “Russkaia Zemlia” fue "la tierra de los rus" según el cronista Néstor del monasterio de las grutas de Kiev. Los historiadores ucranios se han preocupado por destacar que el término "rus" se refería únicamente a la región de Kiev y no al resto de la Rusia actual (véase sobre el particular: Kortschmaryk, Frank. Christianization of the European east and messianic aspirations of the Moscow as the "Third Rome". Toronto- N. York, The Sevcenko Scientific Society, 1971, n° 10, espec. p. 10/1 y también Andrusiak, N. Genesis and Development of East Slavic Nations. East European Problems. N. York Autum 1956, t. I, n° 1, p. 9 ss.). Sobre el aspecto de la expansión eslava téngase en cuenta que estos pueblos -varios siglos antes de Cristo- se establecieron -en el marco de la dinámica poblacional centroeuropea- en los cursos fluviales del alto y medio Vístula, Pripet, alto Dnieper, Dvina, alto Dniester y Prut hasta el sudoeste de los Cárpatos; interrumpiéndose su expansión hacia el mar Negro por las periódicas invasiones nómades de las estepas, como escitas y sármatas. El acceso al Báltico les estaba vedado por
calendario antiguo) ningún cronista había registrado en la convulsionada tierra de los
rus131 la existencia de esta ciudad y aún en el siglo XIII solamente una pequeña elevación rodeada de defensas de madera- el kreml- en las orillas del río Moskva (el fétido) era conocida como Kotskovo (región de los gatos).
los fineses y del otro lado del Vístula les esperaban los germanos. Quizás ya en ese entonces nació la sensación de encierro y necesidad de buscar salidas al mar que caracterizó la historia rusa. Pese a ello, los eslavos -por influencia varega- se hicieron mercaderes y se aseguraron una de las rutas comerciales más importantes del mundo en la época (cfr. Vernadsky, G. Historia de Rusia. Bs As, Losada 1947, p. 17 ss). Asimismo, la red fluvial centroeuropea facilitó su rápido desplazamiento ingresando al norte en las vecinas tierras finesas (Rostov, Kurom) y también al sur en las que ocuparon los kházaros hasta la invasión kumana (por ej. Tmutorokan, a orillas del Azov; la Fanagoria helénica?). Pero fundamentalmente, la influencia normanda les llevó a ansiar la llanura ubicada entre el Dnieper y el lago Ladoga, la “gran vía de los varegos a los griegos”, cuya actividad describe el cronista árabe Ibn Jurdabah así: “los rusos, que pertenecen a la raza eslava, acuden desde las regiones más alejadas del país de los eslavos a las costas del mar de Rum (Mediterráneo) y venden allí las pieles de castor y zorro, así como espadas. El emperador (griego) se contenta con percibir un diezmo sobre sus mercancías. Los negociantes rusos descienden también el río de los eslavos –el Volga-, atraviesan el brazo que pasa por la ciudad de los kházaros (en las proximidades de Astrakán), donde el soberano del país percibe de ellos un diezmo; después entran en el mar de Yuryan (Yugra?) (Caspio) y se dirigen hasta el punto que desean. A veces las mercancías de los rusos son transportadas a lomos de caballo desde la ciudad de Yuryan hasta Bagdad” (cit. Parias, L. H. Historia universal de las exploraciones. Madrid, E. Calpe, 1967, t. I. P. 306/7). Este primer indicio de la tendencia rusa a Constantinopla ya se aprecia en las frustradas expediciones de 860, 907, 941 y 1043. No menos interesante resultó el intento de Sviatoslav de Kiev de extender su imperio del Dnieper al oeste y hacia el Volga. Después de los viajes efectuados por los varegos rusos surgió la creencia en una profecía secreta inscripta en una estatua ecuestre del Taurus que anunciaba: “al final los rusos serán los dueños de Constantinopla” (véase Lindsay, W.S. History of Merchant Shipping and Ancient Comerse. London. Sampson Low, 1874, t. VIII, p. 231). Los varegos ingresaron en el gran proceso expansivo (siglo IX) por el norte, avanzando por el Neva y sus afluentes, y luego por el Dnieper hasta el mar Negro. A lo largo de esta ruta “crearon” los estados del Rus. Por otra parte, los eslavos del Rus se ubicaron fundamentalmente en las regiones arboladas –cuyos bosques talaron creando comunidades agrícolas- protegidas por lagos y pantanos de los periódicos avances de los nómades que incursionaban por las estepas. Frente a ellos también se copnstruyeron poblaciones circundadas por empalizadas o cercados defensivos (“gorod”. Así, por ej. , Nov-gorod = ciudad nueva). Finalmente, para proteger sus depósitos y poblaciones se organizaron las guardias (“druzhina”), cuyos jefes fueron los “konungos” (en paleoeslavo: “kniaz” = duque/príncipe), que paulatinamente y por un desarrollo lógico al sedentarizarse se apoderaron de las ciudades, que pasaron a gobernar con sus comarcas vecinas. (así por ej. “Permskaia” = la comarca de Perm). Véase Dvornik, F. Gli salvi. Storia e civilitá dalle origini al secolo XIII. Padova, Liviana, 1974 y también el inubicable trabajo de Sonnabend, H. L’espansione degli Slavi. Roma, 1931.
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La región geográfica habitada por los rus está formada por vastas planicies que tienen una apariencia cambiante ya que en el extremo norte encontramos la tundra, con sus lagos y pantanos que se continúan bajo ella con el cinturón forestal más grande del mundo, y, más al sur, una extensa llanura de tierra fértil y sin árboles (chernoziom = tierra negra). Estas amplias extensiones, con escasas irregularidades terminan en montañas hacia el este y el sur. Las llanuras, en el este, son interrumpidas por los montes Urales –que por su escasa altura más bien unen que separan la Rusia europea de la asiática-. A través de dichas llanuras -divididas en sendas mesetas por los propios ríos que corren en dirección sur; el Dniéster y el Dnieper al mar Negro, el Don al mar Azov y el Volga al Caspio; hacia el norte fluye el Dvina al mar Blanco y los ríos siberianos –Obi, Lena y Yenisei- desembocan en el Océano Artico. En el Lejano Oriente, el Amur, desagua en el Pacífico.
Allí, en torno a ese kreml -que podríamos denominar "centro nuclear"132 - surgió Moscú y se inicio una ininterrumpida expansión, cuyo avance aún hoy percibimos.
El pequeño poblado de casas de madera - probablemente habitado por ugro-fineses y segundones provenientes de Novgorod- parece haber sido destruído- como casi todas las poblaciones del Rus - por la primera invasión de los mongoles (1224-37). Como consecuencia de ella los ya decadentes estados del Rus, liderados por el Gran Ducado de Kíev133, fueron destrozados y el país quedó semi desierto
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"Los países con una red fluvial más o menos centrífuga -según los geopolíticos-, suelen tener un centro natural de preponderante poder político, centro, a la vez, de la administración del estado unido en sí. Los países con un sistema fluvial paralelo, en general, no dan importancia a la unidad política de las regiones correspondientes y forman distintos estados que, a veces persiguen fines políticos opuestos. En caso de estar unidos políticamente por otras causas persiste en ellos la tendencia a conservar la pluralidad de estados en forama de una constitución federativa" (Hennig-Korholz. Introducción a la geopolítica. Bs. As, edic. Esc. De Guerra Naval, 1941, p. 72/3. Véase asimismo Strauz Hupe, Roberto. Geopolítica. La lucha por el espacio y el poder. Mexico, Hermes, 1945, p. 213/4. También las interesantes apreciaciones de Bill, Valentine. The Circular Frontier of Muscovy, en: Russian Review, IX, p. 45/56.
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El Principado de Kíev (Kyiv) había nacido con motivo de la organización de las tribus eslavas al borde de las estepas por obra de los varegos. Su papel fundamental de fortificación limítrofe frente a los pueblos nómades de las estepas y la influencia religiosa ortodoxa a través de la cultura establecida en el estado búlgaro (siglo X) le dieron brillo y prestigio hasta convertirla -como la llaman los cronistas en la "madre de las ciudades del Rus" (s. IX). También fue centro de recepción de mercaderías rumbo a Constantinopla. (la Tzar-grad de los eslavos) y un importante foco tanto religioso como cultural y misionero. En su radio de acción, presionados por los nómades hacia el norte, se fundaron otras "ciudades-estado" como Chernijov y Pereiaslav y, más al norte, atravesando los grandes bosques de la región de Briansk, en el área poblada por fineses y comprendida entre el Volga y el Oka, y ya colonizados en su parte septentrional por la república mercantil de Novgorod, a orillas del lago Ilmen, de gran influencia -como veremos- en la primera colonización del norte. Cuando nuevos pueblos nómades turcos (pechenegos, polovtzi-kumanos) ocuparon la estepa se interrumpieron los contactos con la capital bizantina, aislándose Kiev -ya perjudicada por la ocupación de Constantinopla por los latinos en 1204- y reemplazándola como "potencia" Novgorod que se desplazaba comercialmente por el norte y había adquirido preponderancia con la ocupación del Báltico pagano por la cruzada de los Caballeros Teutónicos (s. XII) y el posterior predominio de la Hansa que controlaba la ruta Báltico-Caspio. Hacia ella se dirigieron importantes corrientes migratorias que huían del atacado e inseguro sur y se entremezclarán con los fineses, anticipando - según los historiadores ucranios- los futuros moscovitas (gran rusos). A este proceso correspondía el avance -ya en el siglo VIII o quizás aún en el VII- de los primeros pioneros eslavos en la región nordeste (la futura Rostov-Suzdal. Véase Vernadsky, G. Kieven Russia. N. Haven, Yale Univ. Press, 1948, p. 326), quienes -en el siglo XIII-, destruida la Rusia kievana, conformaron una "nueva Rusia" más allá de los bosques". Kiev sufrió los mismos factores de descomposición interna comunes a todas las ciudades del Rus a causa del complejo sistema hereditario de sus "kniazes". De este modo a partir de la muerte de Vladimir Monomaj en 1125, Kiev en veintitres años tuvo ocho kniazes, cambiando dos veces de poder. Estos acontecimientos facilitaron al "kniaz" Andrey Bogoliubskiy de Suzdal saquear la ciudad en 1169, destruyendo así no solamente su hegemonía sino también el sentido filial de los restantes príncipes. La obra fue completada por los kumanos que la devastaron en 1203 y finalmente por los mongoles el 6 de diciembre de 1241, cortando el acceso al mar Negro y facilitando el desplazamiento del eje político hacia el nordeste, donde Nogoliubskiy en 1174 había trasladado su sede de Suzdal a la ciudad recientemente construída por los nuevos colonos emigrados a orillas del río Klyazma -en un amplio triángulo entre el Volga y el Oka- a Vladimir. Esta fue construida cerca de la aldea de Bogoliubovo ("amante de Dios") y ello le confirió su apodo. Desde allí controlaba los
pues sus pobladores prefirieron trasladarse a zonas más propicias y alejadas del peligro mongol, especialmente tras las selvas y pantanos intransitables por la caballería nómade y, desde allí, al cinturón boscoso y por los ríos al mar Blanco. Por esta misma razón sólo se salvó de la depredación el norte más empobrecido que resultó beneficiado por la colonización.
Fundamentalmente los refugiados de Kíev y sus alrededores se lanzaron hacia el oriente, en busca de la región de los bosques mixtos, hasta llegar a las pantanosas tierras comprendidas entre el Oka y el Volga -de volog o agua-, en cuyo centró nació y se desarrolló Moscú. Colonizadas estas tierras, empujados por los monjes, los russen remontaron en sus canoas el Kama y luego el Dvina del norte y avanzaron entre los tupidos bosques de pinos hacia los lagos septentrionales de Onega y Ladoga (el Aldoga sueco) hasta el mar Blanco, en cuya desembocadura con el Dvina fue construída Arjankelsk.
La colonización de la región Oka-Volga se obtuvo conquistando o asimilando a las rudimentarias tribus ugro-fineses que poblaban la zona o empujando a muchas de ellas hacia el nordeste.
portazos del Volga y los ríos que afluían al lago Ladoga. Durante el largo período de dispersión que va del reino de Kiev a la hegemonía moscovita del siglo XVI se conformaron dos regiones diferenciadas: Novgord al norte y Suzdal al nordeste. En torno a ésta se fundaron una veintena de ciudades durante el siglo XII como Vladimir, Tver, Tula y también Moskva. Los geógrafos destacan que "el Volga y sus afluentes nacen enlas laderas morrénicas bajas, desde las cuales otrosimportantes ríos de la llanura oriental fluyen. Por esta razón el Principado que llegó a controlar la tierra de Suzdal dominó el comercio entre el Báltico, el mar Caspio y el mar Negro. A medida que el poder del principado crecía, sus dominios se ensanchaban" (Gregory- Shave. La U.R.S.S.: Geografía económica y regional. Barcelona, Omega, 1952, p. 115). Allí Andrey Bogoliubskiy implantó -con apoyo eclesiástico (cfr. correspondencia con Cirilo de Tver)- un régimen autocrático ajeno a la estructura de Kiev y basado en un régimen que negaba el compañerismo de la druzhina. (Cfr. Dvornik, F. Byzantine Political Ideas in Kievan Russia. Harvard Univ. Press, Dumbarton Oaks Papers, 1956, p. 114). Allí no hubo campesinos libres, ni privilegios municipales, ni una aristocracia conciente de sus derechos. Y este mismo sistema fue implantado en Moscú (véase Halajczuk, Bohdan. Op. cit. p, 125/6 in fine.). De todos modos consideramos que "la Rusia suzdalo-vladimiriana no es más que una etapa en el desarrollo de los destinos nacionales, un período intermedio, un puente, entre Kiev y Moscú" (Welter, G. Histoire de la Russie. París, Payot, 1946, p. 85). En cuanto a la cuenca del Dnieper (el Dnipró) medio, ésta quedó despoblada -esta tesis es actualmente negada por los historiadores ucranianos- bajo el control de la Horda de Oro y la elite político -cultural kievana se trasladó a las llanuras de Dniester a Halych (Galitzia oHalychyna), donde siguió cultivando sus tradiciones jurídicos-políticas, mientras el resto de la población, más aventurero, prefirió seguir camino a Vladimir. El proceso de desmembramiento culminó en el siglo XIV con la retirada mongol y Kiev se agregó al gran ducado de Lituania, que se fue unificando al incorporar los ducados de Chernijov, Kiev, Podolia, reducidos a simples provincias bajo gobernadores lituanos. Este proceso culminó en 1471 cuando Lituania cedió a Polonia toda la futura Ucrania, que se agregó a Halych, ocupada militarmente por los polacos desde 1384. En 1396 se creó el estado lituano-polaco por el casamiento del gran duque lituano Jogailla (Jagellón) con la princesa polaca Jadwiga (Eduvigis) y de este período se polonizó, catolicizó y, en alguna medida, europeizó. Así para la futura Ucrania "devino un dilema trágico: abandonar su fe para adoptar una patria, o conservar su fe, sin tener patria" (Welter, G. op. cit. p. 84).
En las tierras invadidas, los mongoles134 impusieron su tributo (el
yarlyk tátaro). Así la antigua Rus, por obra de los mongoles, quedó aislada de los centros civilizados de Constantinopla y Occidente. La invasión "arrancó a Rusia de la Cristiandad y la volvió hacia el este"135.
Los kniaz (duques) de las ciudades (gorod) del Rus fueron eliminados y únicamente quedó el poder del clero ortodoxo, a quienes los mongoles, religiosamente tolerantes, conservaron en funciones. Los mismos eclesiásticos conformaron la tesis de la invasión como un "bozhi batog" (fusta de Dios). No debemos olvidar que cuando los mongoles destruyeron la unidad únicamente la Iglesia- gracias al trato preferencial recibido conservó conciencia de una unidad política perdida y de algún modo intentó reestablecerla. Tras diversos intentos frustrados se inclinó a favor de Moscú. Esta idea "religiosa" de nación en el ambiente eclesiástico ya se aprecia en la actitud unificadora de la Iglesia a la muerte de Iaroslov "el sabio", cuando el clero invocó el sentimiento nacional para poner fin a las discordias internas; y posteriormente se vio favorecida cuando los mongoles se convirtieron al Islam y la lucha por "la independencia" adquirió características de "cruzada contra el hereje".
Por otra parte, los pueblos de la cuenca del alto Volga- en torno a Vladimir-Suzdal y Moscú- absorbieron elementos culturales de los invasores136,
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En el proceso de expansión de las hordas mongoles en el siglo XIII los descendientes de Gingis- kan, al mando del kan Batú -su nieto- invadieron el continente europeo, atravesando las estepas del Rys y destruyeron las poblaciones encontradas a su paso, asestando el golpe de muerte al ya decadente Gran Ducado de Kiev. En 1242, al regresar de la gran expedición, Batú resolvió instalarse en las tierras del Rus para consolidar su pasión. A tal efecto fundó en la orilla oriental del Ajtuba, un afluente del Itil (hoy Volga) la ciudad-campamento de Sarai (en persa = el palacio), cerca de la actual Volgogrado (ex Stalingrado), convertida en centro del "ulus" (tribu) conocida como la Horda de Oro o Kipchak. Desde allí observaba los hechos que ocurrían en Kara-korum ("la roca negra"), la capital mongol y sometía a los "kniazes" de la antigua Rus, ejerciendo su control sobre las estepas del Don y del Dnieper, la Crimea y las laderas norteñas del Cáucaso. En 1293 el nuevo kan resolvió enviar una expedición de castigo contra las ciudades rebeldes de Vladimir y Suzdal, cuyo centro de poder fue totalmente destruído. Tver logró evitar a los mongoles y su gran duque Mijail II extendió su dominio sobre las posesiones de Vladimir a principios del siglo XIV, convirtiéndose en el más poderoso de la antigua Rus. Cuando en 1327 -envalentonado- quizo rebelarse contra la Horda fue sometido por Iván "Kalyta" de Moscú, quien así concluyó con el poder de Tver y obtuvo el agradecimiento de los mongoles, iniciando el proceso de engrandecimiento de Moscú.
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Saunders, J. J. La conquista mongólica. Bs As, Eudeba, 1973, p. 153. 136
En la segunda década del siglo XX nació entre los historiadores rusos radicados en París la llamada escuela "euroasiática" o "turánica" cuyos autores se remontaban al lingüísta príncipe N. S. Trubeskoy (1890-1938) quien defendía una cultura rusa euroasiática propia. El etnógrafo polaco Duchinski hablaba a fines del siglo pasado de la "unidad espiritual asiático-rusa" y el propio Fiodor Dostoievskiy (1821-81) exclamaba: "Nuestro porvenir está en Asia. Es tiempo de abandonar la Europa ingrata... Los rusos son tan asiáticos como europeos.... ¡Seamos asiáticos!¡ Seamos sármatas!"(cit. Talon,
cuyas buenas relaciones practicaron como medio de subsistencia, entre ellos la propensión a la expansión territorial que era ajena a la original cultura agraria de la región.
Señalemos que el campesino se mantuvo refractario a la influencia mongol, pero la nobleza que pasaba buena parte de su vida en la corte de los kanes
Vicente. China- U.R.S.S.: entre la geopolítica y la ideología. Madrid, Editora Nacional, 1972, p. 30/1). En 1885 Serguey Yuchakov publicó un libro intitulado "El conflicto anglo-ruso" donde anticipaba que la lucha culminaría en Asia y a favor de Rusia. En 1900 el príncipe Sper-Ujtomskiy en su "Los acontecimientos de China, relaciones del Occidente y Rusia con el Oriente" sostiene que "Rusia decidirá la eterna lucha entre Asia y Europa como juez y la fallará a favor de Asia" (cit. Schubart, Walter. Europa y el alma de Oriente. Bs. As, Poblet, 1947, p. 274/5). Entre los historiadores que adhirieron a esta corriente y consecuentemente revalorizaron el factor "turánico" (mongol) en la formación de Rusia sobresale Giorguiy Vernadsky (véase su "The Mongols and Russia". N. Haven,