En las próximas décadas, la calidad de la inserción económica internacional de América Latina y el Caribe estará crecientemente determinada por su vinculación con las demás regiones en desarrollo. La región es a la vez testigo y protagonista de un momento de inflexión en la economía mundial, cuyo centro de gravedad se traslada hacia los países en desarrollo. Como se explicó en el capítulo I, estos países han adquirido en los últimos años un peso determinante no solo por su participación en el producto mundial, sino también en los flujos de comercio y de inversión extranjera directa, en el acervo de reservas internacionales y en los recursos gestionados por los fondos soberanos, entre otras variables. De mantenerse las actuales tendencias, las economías en desarrollo pasarían a representar al final de esta década más de la mitad del producto y de las exportaciones mundiales. La perspectiva de una “década perdida” desde el punto
de vista del crecimiento para una gran parte del mundo industrializado no hace sino acelerar esta transición estructural de la economía mundial.
Asia y el Pacífico lidera el rebalanceo de la economía mundial, lo que pone de relieve la importancia para América Latina y el Caribe de esta región, cuyo protagonismo irá aumentando durante las próximas décadas. Esta relevancia se debe no solo a su elevado dinamismo económico, sino también a su peso demográfico (véase el cuadro IV.1). La expansión de la clase media asiática prevista para las próximas décadas (véase el capítulo I) ofrece a América Latina y el Caribe una excelente oportunidad para diversificar las exportaciones hacia esa región. En efecto, el patrón de consumo de la clase media suele reflejar una demanda de bienes y servicios diferenciados que abre espacios en sectores como la agroindustria o el turismo de intereses especiales, por ejemplo.
Cuadro IV.1
MUNDO, REGIONES Y PAÍSES SELECCIONADOS: NIVELES DE POBLACIÓN Y CRECIMIENTO DEMOGRÁFICO ESPERADO, 2010-2050
(En millones de personas y tasas de crecimiento anualizadas)
2010 2020 2030 2040 2050 Tasa de crecimiento anualizada 2010-2050
América Latina y el Caribe 585,0 647,1 696,5 729,7 746,0 0,6
Centroamérica 42,5 50,5 58,3 65,5 71,6 1,3
América del Sur 392,3 431,2 461,1 479,9 487,6 0,5
El Caribe 36,6 39,2 41,2 42,3 42,3 0,4 México 113,4 125,9 135,4 141,5 143,9 0,6 Asia 4 164,3 4 565,5 4 867,7 5 061,0 5 142,2 0,5 China 1 341,3 1 387,8 1 393,1 1 360,9 1 295,6 -0,1 Asia sudoriental a 593,4 655,9 706,0 740,9 759,2 0,6 India 1 224,6 1 386,9 1 523,5 1 627,0 1 692,0 0,8 Resto de Asia 1 004,9 1 134,9 1 245,2 1 332,1 1 395,4 0,8 Estados Unidos 310,4 337,1 361,7 383,5 403,1 0,7 Unión Europea 499,3 509,7 514,5 514,0 510,3 0,1 Mundo 6 895,9 7 656,5 8 321,4 8 874,0 9 306,1 0,8
Participación de Asia en el total 60,4 59,6 58,5 57,0 55,3 ...
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de Naciones Unidas, World Population Prospects, revisión 2010.
La creciente vinculación económica entre América Latina y el Caribe y las otras regiones en desarrollo se expresa principalmente por el comercio. Entre 2000 y 2011, el peso de las economías industrializadas en las exportaciones de América Latina y el Caribe se redujo del 75% al 56%, en tanto que el de las economías en desarrollo (incluida la propia región) aumentó del 25% al 44%. Esta tendencia es aún más marcada si se excluye el caso de México, ya que cerca del 80% de las exportaciones de este país van a los Estados Unidos. Así pues, sin contar México, se obtiene que las economías en desarrollo ya son el destino del 60% de las exportaciones de la región (véase el cuadro IV.2). Sin perjuicio de lo anterior, las economías industrializadas continúan recibiendo casi el 90% de las exportaciones mexicanas, casi dos tercios de las exportaciones del Caribe y más de la mitad de las de Centroamérica. Esto confirma la existencia en la región de dos patrones exportadores claramente diferenciados por lo que respecta a los mercados de destino. Por un lado, México, Centroamérica (con la excepción de Costa Rica, hasta cierto punto), el Caribe (con la excepción de Cuba) y algunos países andinos continúan estrechamente vinculados
al mercado de los Estados Unidos. Por otro lado, la mayoría de las economías exportadoras de recursos naturales de América del Sur ha ido orientando crecientemente sus envíos a China y al resto de Asia.
En el caso de las importaciones también se ha registrado una participación mucho mayor de las economías en desarrollo en el comercio exterior de América Latina y el Caribe. Todas las subregiones han experimentado esa evolución, a diferencia de lo ocurrido con las exportaciones. El peso de las economías en desarrollo en las importaciones de la región aumentó casi 20 puntos porcentuales en una década, pasando del 30% en 2000 a casi el 50% en 2011. Sin embargo, este incremento no solo ha sido marcado en América del Sur —como en el caso de las exportaciones—, sino también en México y en los países del Caribe. Únicamente en Centroamérica se registró un aumento moderado del peso de los países en desarrollo como origen de las importaciones. No obstante, cabe notar que en esta subregión la proporción ya superaba el 47% al comenzar la década pasada, debido en gran medida al dinamismo del comercio entre los propios países centroamericanos y entre estos y México (véase el cuadro IV.2).
Cuadro IV.2
AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE: EVOLUCIÓN DE LA ESTRUCTURA DEL COMERCIO EXTERIOR POR GRANDES MERCADOS, 2000 Y 2011
(En porcentajes del total de las exportaciones e importaciones de cada país o subregión)
2000 a 2011 b Economías industrializadas Economías en desarrollo Economías industrializadas Economías en desarrollo América Latina y el Caribe Resto de las economías en desarrollo Total de las economías en desarrollo América Latina y el Caribe Resto de las economías en desarrollo Total de las economías en desarrollo Exportaciones
América Latina y el Caribe 75,0 16,4 8,6 25,0 55,5 19,4 25,1 44,5
América Latina y el Caribe
(sin incluir a México) 57,3 27,9 14,8 42,7 39,8 26,5 33,7 60,2
América del Sur 56,8 28,4 14,8 43,2 38,2 24,6 37,2 61,8
Mercado Común Centroamericano 56,2 27,2 16,6 43,8 55,2 36,4 8,5 44,8
México 94,7 3,6 1,8 5,3 88,5 7,5 4,0 11,5
Comunidad del Caribe 66,2 24,9 8,9 33,8 64,2 27,5 8,3 35,8
Importaciones
América Latina y el Caribe 70,0 16,5 13,5 30,0 50,6 20,8 28,6 49,4
América Latina y el Caribe
(sin incluir a México) 54,6 29,8 15,6 45,4 41,3 29,3 29,4 58,7
América del Sur 54,0 29,2 16,8 46,0 39,5 27,4 33,0 60,5
Mercado Común Centroamericano 52,7 34,5 12,8 47,3 50,6 34,1 15,3 49,4
México 86,2 2,6 11,3 13,8 68,9 4,1 26,9 31,1
Comunidad del Caribe 67,0 25,5 7,5 33,0 55,0 32,6 12,5 45,0
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de Naciones Unidas, Base de datos estadísticos sobre el comercio de mercaderías (COMTRADE), y Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), base de datos UNCTADstat [en línea] http://unctadstat.unctad.org/.
a En el caso de la República Dominicana las cifras son de 2001.
En comparación con las relaciones comerciales, los vínculos recíprocos de inversión extranjera directa (IED) entre América Latina y el Caribe y el resto del mundo en desarrollo son aún incipientes. En los últimos dos años, de las economías industrializadas —origen tradicional de los principales inversionistas extranjeros en la región— ha partido alrededor del 80% de los flujos de IED para proyectos nuevos (greenfield investments) en América Latina y el Caribe. Sin embargo, en ese período las economías en desarrollo, y en particular las de Asia oriental y sudoriental, fueron las principales inversionistas en la región a través de fusiones y adquisiciones. Por otra
parte, el grueso de la IED proveniente de América Latina y el Caribe y dirigida hacia economías en desarrollo corresponde a inversiones en la propia región, tanto en proyectos nuevos como a través de fusiones y adquisiciones (véase el cuadro IV.3). En definitiva, existe un amplio margen para aumentar las inversiones directas recíprocas entre América Latina y el Caribe, por una parte, y las demás regiones en desarrollo y las economías en transición, por otra. Con respecto a Asia, a partir del fuerte vínculo comercial ya existente se podrían crear las condiciones para avanzar hacia una segunda etapa, marcada por crecientes inversiones recíprocas (véase la sección F).
Cuadro IV.3
AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE: FLUJOS DE INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA POR CATEGORÍAS Y REGIONES DE ORIGEN Y DESTINO, 2010 Y 2011
(En millones de dólares)
Región
Fusiones y adquisiciones transfronterizas Proyectos nuevos Ventas de empresas
de América Latina y el Caribe
Compras por empresas de América Latina y el Caribe América Latina y el Caribe como destino América Latina y el Caribe como inversionista
2010 2011 2010 2011 2010 2011 2010 2011
Mundo 28 414 20 689 15 831 18 659 120 113 138 680 21 754 20 655
Economías industrializadas 2 744 908 12 036 9 173 94 771 112 431 5 200 3 499
Economías en desarrollo 24 741 17 585 3 951 8 157 23 324 25 880 16 544 17 156
África -75 0 -84 -5 503 1 167 809 1 774
Asia oriental y sudoriental 14 664 9 311 79 159 9 556 8 950 2 531 675
Asia meridional 5 460 180 -735 3 566 598 826 64
Asia occidental 0 147 0 18 836 699 513 178
América Latina y el Caribe 4 692 7 983 4 692 7 983 11 864 14 466 11 864 14 466
Economías en transición -3 2 119 -156 1 329 2 018 370 10 0
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), World Investment Report 2012: Towards a New Generation of Investment Policies (UNCTAD/WIR/2012), Nueva York, 2012. Publicación de las Naciones Unidas, Nº de venta: E.12.II.D.3.