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En cuanto al análisis de las entrevistas realizadas, se puede señalar que, en relación al primer objetivo específico de este estudio, se hallaron 6 grupos de creencias que están a la base de los propósitos que los profesores del caso de estudio le otorgan a la evaluación de los aprendizajes de los estudiantes adultos. Al momento de discutir estos hallazgos con el marco conceptual previamente levantado, particularmente con los distintos enfoques respecto a los propósitos asignados a la evaluación, se pudo constatar que los profesores indagados centraron sus respuestas desde varios de éstos, lo cual se explica, individualmente, de la siguiente manera:

-Evaluación para el aprendizaje: este enfoque se encuentra presente en varios de los grupos de creencias hallados. En el caso de las creencias “La evaluación debe reflejar el nivel de logro de aprendizaje alcanzado por el estudiante adulto” y “Los resultados de la evaluación son causa y efecto de la motivación para la superación académica del estudiante adulto”, los profesores enfatizaron el rol de la evaluación como fuente de motivación para que el estudiante adulto pudiera comprometerse con la mejora de su proceso de aprendizaje, para lo cual conciben la evaluación como herramienta para presentarle evidencias permanentes de los logros que fuera consiguiendo en este proceso. Esta última idea respecto a la evaluación, también perteneciente a este enfoque, igualmente es posible de hallarla en las respuestas relativas a la creencia “Los resultados de la evaluación son válidos al ser recogidos permanentemente y en la sala de clases”, ya que los profesores mencionaron la importancia de tener evidencia del nivel de trabajo en clases realizado por los estudiantes, ya que el aula constituye la única instancia en que actualmente se puede evaluar el aprendizaje, considerando las dificultades de asistencia a clases y falta de tiempo de profesores y estudiantes para usar otras instancias fuera de la sala de clases. Además, en las respuestas de esta creencia, se resaltó el rol de la evaluación formativa, bajo la cual se estructura este enfoque, la cual para los profesores constituye en una instancia de orientación para que los estudiantes puedan ir mejorando en su proceso de aprendizaje, y que finalmente debiera ser certificado en la posterior evaluación sumativa.

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Finalmente, la presencia de este enfoque es posible de hallar en las respuestas referidas a la creencia “La evaluación como insumo para la mejora del proceso educativo”, ya que un rol que se le adjudica a la Evaluación Para el Aprendizaje y que los profesores del centro indagado mencionaron, es que ésta pueda contribuir al perfeccionamiento de los diversos componentes de la enseñanza y el aprendizaje, los recursos utilizados en aquello, como también la mejora de los diversos procedimientos e instrumentos evaluativos usados, siempre teniendo en cuenta la mejora del aprendizaje como objetivo final.

-Evaluación constructivista: la presencia de este enfoque fue posible de identificar en dos de los grupos de creencias hallados en el análisis de las respuestas: “Los resultados de la evaluación son válidos cuando ésta se adecúa al contexto del estudiante adulto” y “Los resultados de la evaluación son válidos al ser recogidos permanentemente y en la sala de clases”. En el caso de la primera creencia, este enfoque tiene una presencia importante ya que los profesores mencionaron que no solamente la evaluación, sino también todo el proceso de enseñanza y aprendizaje que está a la base de éste, debía necesariamente adaptarse al contexto de los estudiantes adultos, cuyas necesidades son variadas desde diversas perspectivas, tales como tiempo disponible para estudiar, intereses, estilos y ritmos de aprendizaje, entre otros, ante lo cual mencionaron algunas estrategias para otorgar igualdad de oportunidades a los estudiantes al momento poder enseñar y evaluar los aprendizajes alcanzados. Por lo tanto, se reafirma en lo dicho por los profesores, el principio de este enfoque que menciona que el aprendizaje se logra en la medida que éste es construido desde la realidad del estudiante, y los aprendizajes ya alcanzados previamente por los mismos, lo cual se vuelve a identificar en la segunda creencia mencionada, ya que en varias de sus respuestas, los profesores hicieron un reconocimiento de las condiciones de los estudiantes al momento de llevar a cabo la evaluación, las cuales declararon no soslayar, sino por el contrario, necesariamente han debido ser consideradas para adaptar su labor pedagógica, al momento de hacerles clase, para que éstos pudieran evidenciar logros de aprendizaje, usando como insumo todo el conjunto de experiencias de vida que poseen.

-Evaluación auténtica: este enfoque también pudo ser identificado en las respuestas de los profesores, particularmente en la creencia“La evaluación como insumo para el desarrollo del lenguaje”, ya que los docentes le asignaron a la evaluación un rol estratégico al

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momento de fomentar habilidades lingüísticas para favorecer el desarrollo académico y laboral de los estudiantes adultos, para lo cual mencionaron la incorporación de ejercicios, problemas y situaciones problemáticas similares a las que deben enfrentar en su vida cotidiana o que podrían enfrentar laboralmente en el futuro, para que así pudieran expresar no solamente su punto de vista frente a éstas, sino también aquellas decisiones que tomarían eventualmente si les tocara vivir alguna de las mismas, todo lo cual se evidenció no solamente en la primera entrevista, sino también en la segunda, cuando tuvieron que explicar los contenidos y decisiones que tomarían en base a algunos de los ejemplos de instrumentos evaluativos analizados por los mismos profesores, en donde se pudieron identificar estos propósitos.

En relación al segundo objetivo específico de este estudio, los profesores reportaron diversas fuentes de origen de las creencias mencionadas, nacidas de experiencias de evaluación que provienen de su historia personal y académica, tanto como estudiantes escolares, universitarios y de perfeccionamientos docentes, como asimismo de su ejercicio profesional. Al momento de discutir estos resultados con el marco conceptual, es relevante como hallazgo que los profesores mencionen las experiencias vividas a nivel escolar en mayor medida en comparación a otro tipo de experiencias, lo que reafirma lo mencionado por la teoría en cuanto a la organización interna de las creencias, ya que se reafirma la idea de la pervivencia de aquellas generadas en los primeros años de contacto con el sistema educacional, en el resto del desarrollo académico de los profesores, al punto de reconocer, en el caso de estos docentes indagados, que varias de estas experiencias las han terminado replicando en su propia práctica evaluativa. Además, se destaca la importante cantidad de experiencias mencionadas a lo largo del ejercicio profesional de los docentes al momento de fundamentar los propósitos que le asignan a la evaluación, lo que se explica, entre varias razones, por la cantidad de años ejerciendo en el sistema educacional y particularmente en el centro educativo estudiado, ya que las características de sus estudiantes han terminado por influenciar en cómo y para qué realizan las evaluaciones que periódicamente hacen del aprendizaje, lo que asimismo confirma lo revisado en la teoría acerca del sustento social de las creencias, en términos de la influencia de la cultura escolar en el profesor para generar nuevas creencias nacidas del vínculo laboral que diariamente mantiene con ésta, para fundamentar su desempeño docente. Al respecto, una precisión que debe hacerse es que la

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influencia que ha ejercido esta cultura escolar en los propósitos que los profesores le asignaron a la evaluación, se remite exclusivamente al contexto de los estudiantes, ya que se registró una ausencia de respuestas que vincularan el sentido de la evaluación con las orientaciones técnicas del centro educativo como también las ministeriales para llevar a cabo la evaluación, ya que los profesores hicieron énfasis en sus experiencias personales en el aula y que positivamente y/o negativamente han marcado su trayectoria académica como profesional, tanto siendo estudiantes como posteriormente docentes, por lo cual se puede concluir que los tipos de sustentos que han alimentado sus creencias son más bien de tipo emocional y personal, y en menor medida de tipo social y racional.

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