5.4 Causal RMPC Approach 2
5.4.2 Control Law Computation
Durante 2007 se identificaron 19 programas de DDR (indicador nº 14), con una cifra ligeramente superior al millón de combatientes por desmovilizar (un 40% pro-cedente de las FFAA y un 60% de grupos armados de oposición) y con un presupuesto cercano a los 1.700 millones de dólares. Para desarrollar la evolución con-creta de cada uno de los programas se ha optado por dividirlos entre los que se han iniciado durante 2007, los que han seguido su transcurso durante estos 12 meses y los que finalizaron en este mismo periodo.30
Los países que han iniciado un programa de DDR (a nivel estatal o regional) fueron Côte d’Ivoire, RD Congo
(Ituri) y Sudán (SPLA). Respecto a Côte d’Ivoire, el
Pre-sidente, Laurent Gbagbo, y el Primer Ministro, Guillau-me Soro, presidieron la ceremonia de la
“llama de la paz” que sirvió como inicio del proceso de desarme en el país. Dicho proce-so se mantuvo estancado durante unos meses, debido principalmente a la decisión sobre el número de efectivos a desmovilizar-se dentro de cada grupo armado y la posibi-lidad de mantenimiento de los rangos de cara a la creación de las nuevas FFAA. La falta de avances en el proceso de DDR hizo aumentar los índices de criminalidad,
prin-cipalmente en el norte por parte de presuntos miem-bros de las Forces Nouvelles y de milicias proguberna-mentales, según declaraciones de miembros del PMA. En diciembre se inició el proceso de desarme con dos ceremonias fundamentalmente simbólicas en las que un destacamento de cada bando se retiró de la primera línea del frente a puntos de acantonamiento en Tiebis-sou y Bouaké. El proceso de DDR tiene prevista una extensión de tres meses y verá a 5.000 soldados de las FFAA gubernamentales y 42.500 miembros de las For-ces Nouvelles acantonados y posteriormente desarma-dos. Parte de ellos serán reinsertados en las nuevas FFAA nacionales y el resto serán desmovilizados. El PNUD logró poner en marcha en julio la tercera fase del DDR dirigido a las milicias de la región de Ituri en
RD Congo, desarmándose 3.500 de los 4.500
comba-tientes previstos. En el resto del país, el Programa Nacional de DDR logró desmovilizar a casi 14.000 combatientes, mientras que el proceso implementado por la MONUC, que desde 2002 repatría combatientes extranjeros asistió a 800 de éstos. En Sudán, se inició el proceso de desmovilización de unos 25.000 ex com-batientes del SPLA a pesar de no estar asegurado el paquete de reinserción, debido a los retrasos en los fondos procedentes de Naciones Unidas. Además, las FFAA sudanesas y el ejército del SPLA acordaron el despliegue de las Unidades Integradas Conjuntas con las que se pretendió unificar las fuerzas militares en la región, aunque ninguna de las tropas ha recibido entre-namiento conjunto. En otro orden de cosas, al este del país, los antiguos combatientes iniciaron el abandono
de sus campos de acantonamiento y se desplazaron a las áreas designadas alrededor de las principales loca-lidades de la región.
Los países que durante 2007 prosiguieron con sus pro-gramas fueron Afganistán, Angola, Burundi, Chad,
Con-go, Rep. Centroafricana, Haití, Indonesia (Aceh), Libe-ria, Nepal, Rwanda y Uganda. El antiguo programa de
DDR del PNUD en Afganistán, dirigido a las FFAA esta-tales y finalizado en 2006, se vio transformado este año en un instrumento para el desminado y la disolu-ción de grupos armados (DIAG), que a su vez fue exten-dido hasta el año 2011. Tras desarmar 274 milicias compuestas por más de 60.000 combatientes y reco-lectar cerca de 35.000 armas, el Ejecutivo afgano con-sideró que los objetivos no se han podido cumplir al completo debido a la escasez de fuerzas de seguridad estatales para ejecutar el plan y el apoyo que aún reci-ben cientos de milicias por parte de señores de la guerra y redes terroristas. Asimismo, tanto el ANBP como el PNUD se comprome-tieron, de acuerdo con el Gobierno afgano, a permanecer hasta diciembre de 2007 para realizar el seguimiento de los Proyectos de Apoyo a la Reintegración. Por otra parte, el Gobierno anunció su intención de reclutar miembros de las comunidades para la com-posición de las fuerzas policiales y FFAA, aunque negaron que se tratase de la crea-ción de unas nuevas fuerzas paramilitares. En Angola, durante el primer trimestre de 2007 se dio por finali-zada la fase de desmovilización con 97.114 comba-tientes desmovilizados, un 70% de lo esperado. El Gobierno señaló la importancia de la reintegración de los antiguos combatientes en la vida civil, además de establecer una legislación que permitiera la entrada de ex combatientes discapacitados en empresas, tanto de carácter público como privado. Siguiendo en el conti-nente africano, se dieron ciertos progresos positivos en
Burundi, con unos 23.000 ex combatientes ya
desmo-vilizados, incluyendo 3.015 menores y 502 mujeres (además de haber recogido cerca de 5.400 armas lige-ras), especialmente en la atención de los menores-sol-dado, aunque también se detectaron episodios de vio-lencia en varios campos de acantonamiento, en protesta por sus malas condiciones.
En Chad, si bien el Gobierno se comprometió a desmo-vilizar a los menores que operaban tanto en las FFAA como en grupos armados de oposición, Human Rights Watch denunció la falta de compromiso en este ámbi-to,31a lo que el propio Ejecutivo adujo dificultades en el proceso debido al gran número de efectivos por des-movilizar y a la falta de infraestructuras para garantizar una reintegración adecuada. A finales de año, UNICEF reveló que su programa para desmovilizar a cientos de menores-soldado se encontraba paralizado debido a los combates entre las FFAA y los grupos armados de opo-sición en el este. Respecto al Congo, Japón y el PNUD firmaron un acuerdo para que el gobierno nipón finan-ciara con dos millones de dólares el desarme y
reinte-30. Véase el Anexo VI.
31. HRW, Early to War. Child Soldiers in the Chad Conflict, 2007, en <http://hrw.org/reports/2007/chad0707/>.