• No results found

Investigation of Convolution Algorithms for Synthetic Room Reverberation S Heidtmann 1 , W Fohl

4. Convolution Engine Implementations

En muchos centros asistenciales se realizan procedimientos quirurgicos con la excisión bastante amplia de las lesiones o la amputación de la parte afectada, siendo estas prácticas quirúrgicas la forma de tratamiento más aceptada en las etapas avanzadas de la enfermedad. Sin embargo, el actinomicetoma responde más al tratamiento médico con antibióticos y a agentes quimioterapéuticos. Una terapia combinada de fármacos resulta mejor que un tratamiento de un solo medicamento, debido a que esto ayuda a prevenir la resistencia del organismo al fármaco. El tiempo  promedio de duración del tratamiento es de un año. El tratamiento debe continuarse hasta que el  paciente esté clínica, serológica, ultrasónica y radiológicamente curado. Este régimen puede administrarse sólo o como un adyuvante a la cirugía (Fahal y Hassan 1992; Mahgoub y Murray, 1973; Mahgoub 1976).

Un régimen de tratamiento médico consiste en lo siguiente: sulfato de streptomicina: 1.4mg/Kg diarios por 30 días y en días alternos posteriores al tratamiento inicial; dapsona: 100mg diarios. Si no existe mejoría, la dapsona puede ser reemplazada con co-tri-moxazole: 14mg/Kg 2 veces al día o

rifampicina: 300mg diarios. El sulfato de amikacin ha sido utilizado con éxito (Mahgoub, 1976; Mahgoub, 1994; Mahgoub 1972; Welsh et al 1987).

Independientemente del régimen utilizado, debe proporcionarse tratamiento de soporte con gluconato ferroso y ácido fólico y monitorear constantemente la concentración de hemoglobina y pruebas para detectar las funciones del hígado. Cuando aparecen efectos colaterales, el tratamiento debe suspenderse temporalmente.

Cirugía en el actinomicetoma

La cirugía cumple un papel diagnóstico y terapéutico, la biopsia quirúrgica puede realizarse para obtener un diagnóstico histopatológico y una identificación histopatológica. La escisión quirúrgica se recomienda cuando el avance de la enfermedad se limita al tejido blando, sin comprometer el hueso; y  para casos resistentes, en los que está involucrado el hueso, y además, cuando no existe respuesta

después de haberse realizado un tratamiento médico prolongado. El propósito de la cirugía es la remoción total de la lesión o la reducción de su tamaño, seguido por un tratamiento médico. La lesión  por actinomicetoma no tiene un límite claramente definido, por lo que se recomienda eliminar tejido

sano cercano a la lesión. Para los casos de lesiones óseas localizadas, se recomienda un sencillo curetaje de hueso y la remoción del tejido blando.

Un campo o área quirúrgica sin la presencia de sangre, logrado por medio de un torniquete, constituye el procedimiento ideal para identificar los gránulos. Al terminar la cirugía, se recomienda rociar la herida con tintura yodada, para destruir los gránulos ocultos. La herida puede cerrarse inicialmente con suturas primarias retardadas. En muchos casos, puede requerirse de un injerto de piel.

En los casos avanzados, sólo la amputación podría tener éxito. El promedio de amputaciones realizadas varía del 25% al 50% de los casos (Fahal y Hassam, 1992; Fahal et al 1994). Para reducir la práctica de la amputación, se debe proceder a un programa de remociones extensas, repetidas, del tejido enfermo, incluyendo el hueso (procedimientos de remoción). Estos procedimientos de remoción deben acompañarse con quimioterapia (Fahal, 1992; Bendl et al 1987).

En los casos de actinomicetoma, el índice de recurrencia puede ser local o en la región del nódulo linfático. El promedio de recurrencia post-operatoria varía entre el 25% y el 50%, debido  principalmente a una remoción inadecuada de los gránulos durante la cirugía. La remoción quirúrgica

Bibliografía

Abbott PH. Mycetoma in the Sudan. Trans. Roy. Soc. Trop. Med. Hyg. 1956; 50: 11-24.

Ahmed AOA; Adelmann D; Fahal AH; Verbrugh HA; Van Belkum A; De Hoog S. Environmental occurrence of Madurella mycetomatis, major agent of human eumycetoma in S udan. J. Clini. Micro. 2002 40(3): 1031-1036.

Ahmed AOA; Fahal AH; Abugroun EAM; Zijlstra E; Belkum A van; Verbrugh HA. Unexpected high prevalence of secondary bacterial infection in mycetoma. J. Clini. Microbiol, 1998.

Bendl BJ; Mackey D; AL Saati F; Sheth KV; Ofole SN; Bailey TM. Mycetoma in Saudi Arabia. J. Trop. Med. Hyg. 1987; 90: 51-59.

Chouhan SS; Agarwal S. Histological diagnosis of mycetoma: A clinicopathological study of 24 cases. Indian J. Med. Res. 1969; 57(1): 71-77.

Cockshott WP. Radiological pattern of the deep mycoses. Systemic mycoses. A CIBA foundation symposium. J. & A. Churchill Ltd., London. 1968, pp 113-125.

Culligan GA; Grant C; Robbs GM; Crewe Brown HH. Actinomadura Pelletieri mycetoma from the Transvaal. South Afr. Med. J. 1985; 68(14): 416-418

Davies AGM. The bone changes of madura foot. Observations on Uganda Africans. Radiol. 1958; 70: 841-847.

Develoux M; Audoin J; Treguer J; Vetter JM; Warter A; Cenac A. Mycetoma in the Republic of   Niger: Clinical features and epidemiology. Am. J. Trop. Med. Hyg. 1988, 38(2): 386-390.

EL Hag IA; Fahal AH; Khalil EAG. Fine needle aspiration cytology of mycetoma. Acta Cytologica. 1996; 40(3): 461-464

EL Hassan AM; Fahal AH; Ahmed AO; Ismail A; Veress B. The immunopathology of  actinomycetoma lesions caused by Streptomyces somaliensis. Trans. Trop. Med. Hyg. 2001: 95(1); 89-92

EL Hassan AM; Mahgoub ES. Lymph nodes involvement in mycetoma. Trans. Roy. Soc. Trop. Med. Hyg. 1972; 66: 165-169.

Fahal AH ; Hassan MA. Mycetoma. Br. J. Surg. 1992; 79: 1139-1141.

Fahal AH; EL Toum EA; EL Hassan AM; Gumaa SA; Mahgoub ES. Host tissue reaction to Madurella mycetomatis: New classification. J. Med. Vete. Myco. 1995; 33: 15-17

Fahal AH; Hassan MA; Sanhouri M. Surgical treatment of mycetoma. Sud. Med. J. 1994; 32: 98- 104.

Fahal AH; Sheikh HE; EL Hassan AM. Pathological fracture in mycetoma. Transactions of  Tropical Medicine and Hygiene - 1996; 90: 675-676

Fahal AH; Sheikh HE; EL Lider MA; Homeida MA; EL Arabi YE; Mahgoub ES. Ultrasonic imaging in mycetoma. Bri J. Surg. 1997; 78: 765-766

Fahal AH; Suliman SH. Clinical presentation of mycetoma. Sud. Med. J. 1994; 32 (supp): 46-66. Fahal AH; Suliman SH; Gadir AFA; EL Hag IA; EL Amin FI; Gumaa SA; Mahgoub ES. Abdominal wall mycetoma: an unusual presentation. Trans. Roy. Soc. Trop. Med. Hyg. 1994; 88: 78-80

Gonzalez-Ochoa A. Mycetoma. In: Clin. Trop. Derm. Edited by Canizares O. Oxford, Blackwell Scientific. 1975; pp 24-29.

Gumaa SA; Mahgoub ES. Counter-immuno-electrophoresis in the diagnosis of mycetoma and its sensitivity as compared to immuno-diffusion. Sabouraudia. 1975; 13: 309-315.

Gumaa SA; Mahgoub ES. Evaluation of the complement fixation test in the diagnosis of  Actinomycetoma. J. Trop. Med. Hyg. 1973; 76: 140-142.

Gumaa SA; Mahgoub ES; EL Sid MA. Mycetoma of the head and neck. Am. J. Trop. Med. Hyg. 1986; 35(3): 596-600.

Kamalam A; Thambiah AS. A clinico-pathological study of actinomycotic mycetoma caused by Actinomadura madurae and Actinomadura pelletieri. Mycopathologia. 1987; 97: 151-163.

Lewall DB; Ofole S; Bendl BJ. Mycetoma. Skeletal Radiol. 1985; 14; 257-259. Magana M. Mycetoma. Int. J. Dermtol. 1984; 23(4): 221-236.

Mahgoub ES. Medical treatment of mycetoma in the Sudan. Sud. Med. J. 1994;32 (supp): 88-97. Mahgoub ES. Clinical aspects of mycetoma. Systemic mycoses. A CIBA Foundation Symposium. J. & A., Churchill Ltd. London. 1968; pp 125-127.

Mahgoub ES. Medical management of mycetoma. Bull. W.H.O. 1976; 54: 303-310. Mahgoub ES. Mycetoma. Semin. Dermatol. 1985; 4: 230-239.

Mahgoub ES. Mycetoma: In Tropical mycoses. Janssen Research Council, Belgium, 1989, pp 59- 74.

Mahgoub ES. The valve of gel diffusions in the diagnosis of mycetoma. Trans. Roy. Soc. Trop. Med. Hyg. 1964; 58(6): 560-563.

Mahgoub ES. Treatment of actinomycetoma with sulphamethoxazole plus trimethoprim. Am. J. Trop. Med. Hyg. 1972; 21(3): 332-335.

Mahgoub ES; Murray IG. Mycetoma. London, William Heinemann, Medical Books Ltd. 1973, pp. 1-50.

Mahgoub, SE. History of mycetoma in the Sudan. Sud. Med. J. 1994;32 (supp): 1-13.

Mariat F; Destombes P; Segretain G. The mycetomas: clinical features, pathology, aetiology and epidemiology. Contrb. Microbiol. Immunol. 1977; 4: 1-39.

 Nasher M; Wethered DB; Hay RJ; Mahgoub ES; Gumaa SA. The ultrastructure of actinomycetoma grains caused by Streptomyces somaliensis. Am. J. Trop. Med. Hyg. 1987; 37: 174-179.

Welsh O; Saucceda E; Gonzalez J; Ocampo J. Amikacin alone and in combination with trimethoprim and sulfamethoxazole in the treatment of actinomycotic mycetoma. J Am. Acad. Dermtol. 1987; 17(3): 444-448.

Yousif MA; Hay RJ. Leucocyte chemotaxis to mycetoma agents-the effect of the antifungal drugs griseofulvin and ketoconazole. Trans. Roy. Soc. Trop. Med. Hyg. 1987; 81(2): 319-321.

Tabla 11.1

Agentes causales del Actinomicetoma

Actinomicetes

Streptomyces somaliensis  Actinomadura madurae  Actinomadura pelletieri

Figuras

Fig 11.1: Actinomicetoma del pie, note el tamaño y extensión de las lesiones

Fig 11.3: Actinomicetoma de la mano derecha, note la gran masa tumoral y el comprometimiento de la mano

Fig 11.5: Actinomicetoma de la región perineal, note la presencia de los multiples abscesos y fistulas

Fig 11.6: Radiografía del pie, note la sombra de los tejidos blandos y la presencia de multiples cavidades (geodas), lesiónes compatibles con el diagnóstico de actinomicetoma.

Fig 11.7: Ultrasonido del pie, se observan multiples cavidadess, ecos hiperreflectivos.

Fig 11.9:

Fig 11.9: Actinomicetoma de la nuca y de la cabeza antes del tratamiento.Actinomicetoma de la nuca y de la cabeza antes del tratamiento.

Fig 11.10: Actinomicetoma de la nuca y de la cabeza (mismo caso indicado en la Fig. 11.9), Fig 11.10: Actinomicetoma de la nuca y de la cabeza (mismo caso indicado en la Fig. 11.9), después del tratamiento.

CAPÍTULO XII

CAPÍTULO XII