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Convolutional Neural Network

4.2 Background – Convolutional Neural Networks

4.2.2 Convolutional Neural Network

En 1940, el alcalde Hugo Ernst donó una casa en Miraflores - construida sobre un terreno de grandes dimensiones - para fundar un Jardín Hogar en memoria de su madre, Carmen de Ernst.. La institución inició la obra con un monto de 15.000.- bolivianos. Sin embargo, los recursos sólo alcanzaron para construir los cimientos. Fue entonces que el presidente Germán Bush propuso a la institución instalar en esos predios un dormitorio popular. Según el convenio, tras unos años, el gobierno devolvería las instalaciones con todas las mejoras. El proyecto llegó a ejecutarse pero no sobrevivió mucho tiempo. Con la muerte de Bush, asumió la

71 Revista de la Cruz Roja Boliviana, Volumen I, Nr. 1, La Paz, 8 de mayo de 1952. pag. 13.

Inmueble donado por el ex alcalde Hugo Ernst, que se convirtió en un hogar de niños y posteriormente en un centro de rehabilitación.

1939 Segunda Guerra Mundial 1945 Bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki

presidencia de la República el general Carlos Quintanilla, quien rescindió el contrato y devolvió el edificio con todas las mejoras hechas a la Cruz Roja. Fue entonces que el sueño de la Cruz Roja Boliviana se hizo realidad. El Jardín Hogar Carmen de Ernst se instaló. Sus primeros ocupantes fueron 30 niños sin hogar que la Policía entregó y que se encontraban bajo el control del Patronato. La alimentación y el vestuario proporcionado a quienes se internaban estuvieron a cargo de las Samaritanas que se las ingeniaron para financiar los servicios. El Patronato subvencionó el desayuno con 0,15 centavos por niño. Sobre la continuidad de esta obra, Zalles

de Cariaga escribió “….El Jardín Hogar dejó de ser tal el día en que por una grave enfermedad me alejé de la Cruz Roja”.

El primer director del Jardín Hogar fue el doctor Luis Prado Barrientos quien, con la colaboración de la samaritana Alicia Rivera, realizaba todo tipo de actividades para financiar su sostenimiento. Años más tarde, se decidió que el hogar se destine a la rehabilitación de mujeres y niñas caídas en desgracia. La dirección le fue encomendada a Francisca Nieto Pando, quien logró dar a las internas una instrucción completa. El hogar contaba con secciones de labores, economía doméstica, alfabetización, telares y música. La Rvda. Eduviges Eckert también colaboró en este proyecto.

Samaritanas

En 1936, se creó la organización de la Cruz Roja Boliviana denominada Samaritanas. Para 1942, esta repartición contaba con 50 jóvenes que se dedicaban al “auxilio de las clases menesterosas con amor y solicitud, haciéndoles llegar consuelo espiritual y ayuda material, con sensibilidad humana, con verdadero apostolado de servicios”72

Su directorio se renovaba cada dos años y el primero estuvo dirigido por su fundadora, Elisa Méndez Tejada. Luego llegaron Ana Elío, Elena Saavedra, Berta Durán de Montes, Rosa Aramayo, Florencia Cariaga Zalles, Alcira Beltrán y María Julia Sánchez Bustamante de Pereyra.

La solidaridad de las Samaritanas llegó al panøptico de San Pedro. Un recluso recibe atenciøn .

72 Duran de Montes, Bertha. “Historia de la Cruz Roja Boliviana 1880 – 1982”, Segunda Edición, La Paz, 1982.

La agrupación realizaba sus actividades con autonomía, aunque bajo el control del Comité Central. Ruth Tichauer era la encargada de su capacitación a pesar de que varias de ellas habían cursado cursos de asistencia social en el Ministerio del Trabajo.

Sus actividades eran los primeros auxilios, asistencia social, organización de legiones juveniles, auspicios de cursos para visitadoras sociales, voluntariado, socorrismo, propaganda y publicidad, vinculación con el interior y exterior, atención a familias necesitadas, visitas a cárceles, hospicios y asilos, visita a barrios marginales, creación de comedores infantiles, campañas de recolección de ropa, juguetes y colectas públicas, entre otras.

En las visitas a los hogares necesitados, las Samaritanas llevaban víveres y medicamentos. Su secretaría recibía las solicitudes de ayuda. En esta oficina, instalada en la planta baja de la Cruz Roja Boliviana, se tenía registradas a 79 familias de escasos recursos, a las que les entregaba ropa, víveres, alimentos y fichas médicas para ser atendidas gratuitamente por el Dr. Carlos Alfredo Rivera, quien además proporcionaba medicinas. Otro grupo se encargaba de gestionar empleos y de las atenciones de emergencia.

Los días sábado, visitaban las cárceles para proporcionar atención y entregar víveres y prendas de vestir. Lograron la libertad de muchos presos que por falta de trámites legales y recursos se

encontraban en el penal. En el centro de reclusión femenino, con un donativo de planchas que realizó la empresa Grace y Cia., instalaron una sección de lavado y planchado de ropa con lo que las reclusas obtuvieron una fuente de ingresos73.

Durante cada Navidad, instalaban un taller de reparación de juguetes y ropa usada. Mediante campañas en la prensa y en las radios de la ciudad, conseguían donaciones de todo tipo.Así, en las fiestas de fin de año, miles de niños recibían juguetes nuevos y reconstruidos, paquetes de galletas y ropa.

También colaboraron al Ministerio de Salud con las campañas de vacunación contra viruela y tifus en diferentes etapas.

Bertha Durán de Montes recibe la condecoración “Cántaro de las Samaritanas” de parte del Ministro de Salud. Observa Antonia Zalles de Cariaga.

73 Idem. pag. 36

1939 Segunda Guerra Mundial 1945 Bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki

Mediante Decreto del Comando de las Fuerzas Armadas de la Nación, las Samaritanas fueron incorporadas como auxiliares al Ejército. Con el uniforme correspondiente, que fue confeccionado en el taller de la Intendencia de Guerra y obsequiado por el Ministro de Defensa, las Samaritanas desfilaron junto con los efectivos militares en la fecha dedicada a las FF.AA74, en 1937.

“No importa que esto les demande tiempo, dinero o sacrificio; tienen verdadero amor al prójimo, vocación para servir a los demás y una profunda inspiración religiosa. Aquí reside, sin duda, todo el fervor con que se entregan al cumplimiento de la ardua misión que realizan”, apuntaba Antonia Zalles75.

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