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Tanto para hembras como para machos los frutos fueron el principal componente de la dieta, seguido por hojas jóvenes. Los patrones de actividad fueron muy similares entre machos y hembras (tabla 1). No encontramos diferencias significativas en el tiempo empleado en el consumo de frutos entre sexos (F= 0.93, p= 0.34, N= 24), ó de los otros ítems (incluyendo hojas, tierra/madera y hongos) (F= 3.80, p= 0.07, N= 17). Por lo tanto, estos resultados apoyan estudios anteriores donde se resalta la alta especificidad de los monos araña por frutos maduros (Terborgh 1983, van Roosmalen & Klein 1988, Andresen 1999). Sin embargo, vale la pena recalcar que el estudio se realizó durante épocas generales de abundancia de frutos y por lo tanto, los porcentajes presentados acá podrían variar si se hubiera tenido en cuenta un período más largo de muestreo (Stevenson 2003).

Tabla 1. Porcentaje de instantáneos en los que los individuos focales fueron observados en distintas actividades y porcentaje de tiempo empleado en alimentación y en los diferentes ítems, para hembras y machos de monos araña observados en la Estación Biológica Cocha Cashu.

Actividad/Dieta Hembra Macho N

Movimiento 26.5 ± 10.1 20.7 ± 6.3 4 Descanso 46.0 ± 11.2 53.2 ± 9.0 4 Otras 0.5 ± 0.2 1.4 ± 1.4 4 Alimentación 27.0 ± 17.2 24.7 ± 14.6 4 Fruto 83.1 ± 9.2 90.2 ± 6.6 4 Hojas 8.1 ± 9.6 1.1 ± 2.2 4 Semillas 1.1 ± 2.3 0.0 ± 0.0 4 Madera/Hongos 7.7 ± 7.0 8.7 ± 8.0 4

Se incluye la desviación estándar a partir de cuatro meses de muestreo.

Durante el período de estudio se observó el uso de 62 especies de plantas, de las cuales la gran mayoría (47) fueron usadas por sus frutos (apéndice 1). Aunque algunos frutos sólo fueron registrados para machos y otros para

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ninguna especie de fruto que fuera consumida exclusivamente por los machos ó las hembras.

Se cuantificó la cantidad de semillas dispersadas por los animales focales. Un total de 89 muestras fecales fueron lavadas y analizadas. En total, fueron dispersadas 20952 semillas. La gran mayoría de estas semillas corresponde a semillas pequeñas, menores de 2.0mm (3 especies de Ficus). Si no se incluyen estas especies, un total de 1916 semillas relativamente grandes fueron dispersadas.

Tabla 2. Principales especies de plantas consumidas por sus frutos, indicando su peso y la biomasa que se estimó que ingirieron machos y hembras de monos araña durante el periodo de estudio en la Estación Biológica Cocha Cashu.

Especie Peso (g) Machos (kg) Hembras

(kg) Total Matisia cordata 87.1 2.3 14.8 17.1 Jacaratia digitata 73.4 4.7 6.6 11.3 Micropholis melinoniana 5.4 9.1 1.4 10.4 Ficus killipii 0.3 7.2 1.2 8.3 Attalea cephalotes 112.6 5.6 2.1 7.8 Celits iguanaeus 0.9 3.5 2.5 6.0 Sloanea obtusifolia 1.7 2.7 2.3 5.0 Casearia fasciculata 4.9 4.3 4.3 Iriartea deltoidea 4.5 2.1 0.2 2.2 Ziziphus cinamomum 4.8 1.9 1.9 Unonopsis mathewsii 7.9 1.9 1.9 Iryanthera jurensis 66.0 0.8 0.6 1.4 Ocotea longifolia 3.0 0.5 0.8 1.3 Passiflora nítida 36.9 0.8 0.4 1.3 Sorocea pileata 1.7 1.0 0.3 1.3 Agonandra brasiliensis 8.8 1.2 1.2 Rollinia centrantha 16.3 1.2 1.2 Heisteria nítida 0.9 0.3 0.7 1.0 Brosimun alicastrum 3.6 1.0 1.0 Richeria grandis 0.8 0.5 0.5 1.0 Socratea exorrhiza 5.2 0.9 0.9

No se encontraron diferencias significativas entre número total de semillas dispersadas por machos y hembras (F= 0.44, p= 0.50, N= 50). Es evidente que el número de semillas en las muestras varía mucho, dependiendo principalmente de la cantidad de semillas pequeñas (tabla 3). Sin embargo, tampoco encontramos diferencias entre las semillas dispersadas mayores a 3.0mm (F= 0.07, p= 0.7, N= 46). Tanto machos como hembras dispersaron semillas de una variedad de pesos y tamaños (figura 1). Aunque para algunas categorías de peso de semilla hay diferencias en la biomasa dispersada, estas diferencias posiblemente se deben a las diferencias en especies particulares que se

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registraron durante los muestreos, y no necesariamente a preferencias particulares por machos y hembras.

Usando el valor medio de las semillas encontradas en cada muestra fecal, se estimó que un sólo individuo dispersa un promedio de 174.6 semillas (> 2.0mm) por día. Teniendo en cuenta la densidad de individuos (29.5 ind/km2, Symington 1988), se estima que son dispersadas 5152 semillas (> 2.0mm) al día/km2. Estos valores están calculados a partir de las semillas colectadas en las heces, sin embargo, la eficiencia de recolección no es óptima. Usando los factores de corrección que Stevenson (2007) propone para disminuir las fallas en la colecta, se encuentra que los Ateles en Cocha Cashu estarían dispersando cerca de 400000 semillas al día/km2. De estas, cerca de 12000 corresponderían a semillas relativamente grandes (> 2.0mm).

Tabla 3. Número de semillas dispersadas por hembras y machos durante el periodo de estudio (promedio ± desviación estándar).

Dispersión en números Hembras Machos Total

No. de semillas/muestra 217.5 ± 382.5 264.2 ± 391.8 248.8 ± 347 Semillas/muestra > 2.0 mm 27.9 ± 17.3 18.5 ± 16.3 21.6 ± 17.2 No. Total spp 23 27 36 Promedio spp por muestra 2.31 2.13 2.2 N 30 59 89 0.00 0.50 1.00 1.50 2.00 2.50 3.00 3.50 <0.25 0.25 0.5 0.75 1.25 1.75 2.25 3.25 3.75 4.75 5.75 7.75 8.75 Peso de la semilla (gr) Biomasa dis per sa da (gr ) Machos Hembras

Aunque estos estimativos de dispersión a nivel de la población son muy altos, en un estudio con una metodología similar, Stevenson (2007) encontró que una población de monos churucos dispersa cerca de un millón de semillas al

Figura 1. Variación de biomasa dispersada por monos araña según el sexo en la Estación Biológica Cosha Cashu.

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recuperación de semillas usadas en otro estudio. Es posible que la capacidad de recuperación de semillas en Cocha Cashu sea menor, debido a que el trabajo se realizó durante la época de lluvias. En ésta época una buena parte de la zona se inunda y esto dificulta aún más el encuentro de las muestras fecales, causando una subestimación de las tasas de recuperación de semillas.

Las especies de plantas más dispersadas por los monos araña en términos de cantidad fueron siempre especies de semillas muy pequeñas del género Ficus (tabla 4). Sin embargo, al cuantificar por biomasa de semillas dispersadas, se encontró un patrón muy diferente en el cual las especies dispersadas más importantes concuerdan con las que fueron más ingeridas (tablas 2 y 4).

Tabla 4. Principales especies de plantas dispersadas por los monos araña durante el periodo de estudio, en términos de biomasa húmeda dispersada (gr) y número de semillas colectadas durante el muestreo.

Especie Biomasa Especie Número

Matisia cordata 106.4 Ficus killipii 17500

Zizyphus cinnamomum 80.5 Ficus insipida 1900

Protium sp 67.9 Ficus sp. 600

Ocotea longifolia 61.6 Celtis iguanaeus 315

Sloanea obtusifolia 60.5 Indeterminada R.v. 294

Micropholis melinoniana 50.0 Jacaratia digitata 212

Brosimum alicastrum 41.0 Sapium marmieri 202

Oxandra acuminata 39.4 Allophylus divaricatus 118

Indeterminada R.v. 29.4 Oxandra acuminata 96

Celtis iguanaeus 22.1 Protium sp 87

Sapium marmieri 18.2 Zizyphus cinnamomum 66

Inga edulis 14.7 Allophylus glabratus 59

Socratea exorrhiza 13.9 Sloanea obtusifolia 55

Rollinia centratha 12.2 Micropholis melinoniana 49

Jacaratia digitata 10.6 Duguetia quitarensis 46

Duguetia quitarensis 9.7 Ocotea longifolia 38

Iryanthera juruensis 9.6 Rollinia centratha 38

Euterpe precatoria 7.0 Brosimum alicastrum 32

Xylopia ligustrifolia 6.3 Inga edulis 30

Pourouma cecropifolia 5.4 Matisia cordata 28

Los frutos consumidos fueron en su mayoría ingeridos junto con las semillas, sólo en una especie de palma Attalea cephalotes, en todas las ocasiones, fue consumida la pulpa sin la semilla probablemente por el gran tamaño de esta (8.4 de largo x 5.5 ancho en promedio, N= 5). Para los casos de Agonandra

brasiliensis, Batocarpus amazonicus, Buchenavia grandis, Socratea exorrhiza y Zizyphus cinnamomum, en algunas ocasiones escupían las semillas, pero en la

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pueden ser consideradas depredadas ya que en algunas ocasiones los micos mordieron algunos frutos verdes dejando caer la semilla inmadura al suelo. Al analizar las heces no se encontraron semillas dañadas, mordidas o en pedazos. De manera concordante con estas observaciones, encontramos una asociación positiva entre el número de semillas manipuladas y dispersadas por los monos (figura 2). En este caso se encontró la pendiente de la recta, para predecir el número de semillas dispersadas a partir de las semillas manipuladas, con un valor de 0.69, muy similar al reportado para monos churucos (Stevenson 2007). Esto sugiere que cuantitativamente ambos géneros cumplen papeles similares en la dispersión. Cabe anotar que se ha reportado que los churucos depredan más semillas que los monos araña (6% vs. <1%). Sin embargo, este patrón también puede cambiar si se incluyeran épocas de escasez de frutos en el estudio, cuando los primates suelen aumentar el consumo de semillas (Stevenson et al 2000).

Cuando el animal focal fue seguido durante todo el día y se pudo estimar con certeza a que árbol pertenecían las semillas encontradas en las heces, se calcularon las distancias de dispersión. Se pudieron determinar las distancias de dispersión para 17 especies de fruto consumidas por machos y hembras (tabla 5). El promedio de las distancias de dispersión calculadas fue de 414m, similar al

y = 0,6912x R2 = 0,6437 0 1 2 3 4 5 6 0 1 2 3 4 5 6 7 8 Ln (semillas manipuldas +1) Ln ( s e m il la s di s pe rs a da s + 1 )

Figura 2. Asociación entre semillas manipuladas y dispersadas por monos araña en la Estación biológica Cosha Cashu.

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para un reducido número de especies (17), se puede observar que los Ateles cumplen un papel importante en alejar las semillas de los parentales.

Tabla 5. Distancias de dispersión de semillas de diferentes especies de plantas, calculadas para machos y hembras de monos araña en la Estación Biológica Cocha Cashu, Perú.

Especie Machos N Hembras N

Micropholis melinoniana 282 ± 112 5 Matisia cordata 406 1 910 ± 22 2 Protium sp 119 1 Ocotea longifolia 15 1 414 ± 80 2 Jacaratia digitata 579 ± 494 3 274 ± 248 2 Zizyphus cinnamomum 99 1 Dugetia quitarensis 519 1 Iryanthera juruensis 229 ± 11 2 Passiflora nítida 157 1 Ficus killipii 231 ± 345 8 295 ± 51 2 Allophylus scrobiculatus 452 1 332 2 Sloanea obtusifolia 208 1 332 ± 38 2 Inga edulis 496 1 Virola calophylla 721 1 Richeria grandis 758 Celtis iguanaeus 578 ± 43 2 Allophylus divaricatus 937 ± 86 5

Realizamos una ANOVA para determinar si había diferencias entre las distancias de dispersión de machos y hembras, y no se encontraron diferencias significativas (F= 0.44, p= 0.50, N= 47). La hipótesis planteada, relacionada con que los machos usan una mayor proporción del área de hogar y recorren mayores distancias, predecía mayores distancias de dispersión para machos que para hembras, sin embargo, esto probablemente no ocurrió por la interacción entre el tiempo de retención de las semillas en el tracto digestivo y los patrones espaciales de movimiento de los micos. Por ejemplo, Stevenson y García (2003), encontraron para monos churucos que cuando los tiempos de retención son largos y en estos periodos la ruta de los micos en el espacio es curva, entonces no se esperaría una relación positiva entre distancia recorrida y distancia de dispersión. Posiblemente esto mismo este ocurriendo con los monos araña. En el caso de este estudio se encontró que la mayoría de las semillas dispersadas son alejadas considerablemente de los individuos parentales, lo que puede repercutir favorablemente en el reclutamiento de las plantas (Wills

et al 1997, Terborgh et al 2002, Hubbell et al 2001). Este trabajo confirma

estudios anteriores en los cuales se ha encontrado que la mayoría de los primates neotropicales son muy eficientes alejando las semillas dispersadas (Stevenson 2000). En particular los monos araña parecen ser primates que

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logran grandes distancias de dispersión (ej. 1130m), lo que se debe en parte a sus habilidades de desplazamiento.

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Apéndice 1. Total de ítems consumidos por Ateles durante el periodo de estudio,