las nociones capitales de la lingüística que arrancan de N. Chomsky. Ese recorrido nos permitirá explicitar por qué en nuestro estudio del contenido axiológico de la lengua no utilizamos el aparato teórico chomskyano.
Para Chomsky la estructura de cualquier frase, en cualquier lengua, ha de poder ser descrita en términos de una teoría fonética universal con la que se representará su aspecto sonoro, y en términos de una teoría semántica universal que representará su sentido. La relación entre estas dos representaciones, la fonética y la semántica, constituye el objeto propio de la gramática. Esta es la razón de la importancia de la sintaxis en la gramática generativa.
Conceder la prioridad a la sintaxis no significa desinteresarse de los problemas del sentido. Significa simplemente que se considera que, entre los factores que per- miten comprender cómo un sentido se liga a una serie de seriales acústicas, la es- tructura sintáctica juega un papel esencial. Es, además, la sintaxis el aspecto de la lengua más susceptible de ser sometido a un estudio riguroso67.
La sintaxis proporciona una descripción estructural que consiste en un sistema de relaciones abstractas mediadoras entre el sonido y el sentido68.
No es posible describir inmediatamente las frases de una lengua en términos semánticos universales, pero sí que se pueden establecer un gran número de condi- ciones formales que debe cumplir una frase para que sea susceptible de recibir una interpretación semántica. Esta quedará en gran parte indeterminada.
La sintaxis es una descripción estructural, especie de objeto abstracto, neutro, entre el sonido y el sentido. A un lado y a otro de la sintaxis se dan dos componentes «interpretativos» que traducen este objeto abstracto en una secuencia de seriales sonoras: uno, el fonológico, lo traduce en una secuencia de seriales sonoras; otro, el semántico, le da una interpretación semántica.
Para la perspectiva generativista, el objeto central de estudio es la sintaxis, con- siderada ésta como un objeto puramente formal69.
La sintaxis produce secuencias, sin atender al significado70.
Para dar cuenta de la capacidad de los sujetos parlantes de asociar una interpre- tación semántica a cada secuencia de seriales acústicas, es necesario atribuir a cada una de estas secuencias una descripción estructural consistente en un sistema de relaciones abstractas, mediadoras entre el sonido y el sentido.
Una gramática explícita debe de ser concebida como un mecanismo finito capaz de engendrar un conjunto infinito de frases gramaticales y de asociarles automática- mente a cada una una descripción estructural71.
Sin embargo, una gramática no debe únicamente proporcionar un medio para ligar las secuencias sonoras a interpretaciones semánticas, sino que debe además permitir la distinción entre las frases bien formadas y las que no lo están.
Para Chomsky el objetivo fundamental del análisis lingüístico de una lengua L 67 Ruwet, 1967, pp. 28-30.
68 Ruwet, 1967, p. 55.
69 Ruwet, 1967, p. 29.
70 Kiefer, 1972. a), p. IX.
consiste en separar las series gramaticales que son frases de L, de las series agrama- ticales que no son frases de L.
Una gramática debe de ser capaz de enumerar explícitamente todas las frases que son incontestablemente gramaticales, o bien hechas, en la lengua estudiada y excluir explícitamente todas las secuencias que son incontestablemente agramaticales en esa misma lengua72.
Una gramática generativa no es otra cosa que una gramática explícita, que enu- mera explícitamente todas, y nada más que las frases gramaticales de una lengua. El término «generar» o «engendrar» significa simplemente «enumerar explícitamente por medio de reglas»; «generar» no es sinónimo de «producir» «emitir». La gramáti- ca generativa es totalmente neutra con respecto a la distinción de locutor y auditor73.
Una gramática debe concebirse como un sistema de reglas generales que permi- ten enumerar las frases gramaticales; o de otra forma, como un mecanismo finito capaz de engendrar un conjunto infinito de frases 74.
Una gramática verdaderamente científica tiene que poder especificar de modo inequívoco todas y sólo las oraciones de la lengua correspondiente. Tiene que ser «un dispositivo que genere todas las sucesiones gramaticales de L (el lenguaje que se considere) y ninguna de las agramaticales»75.
La operación de construir una gramática ha de realizarse a partir de un corpus limitado de observaciones, pero ha de permitir, en principio, generar y caracterizar estructuralmente (sintácticamente) un conjunto infinito de oraciones.
Esta operación será estrictamente comparable y paralela a la tarea del niño que, a partir de la reducida muestra de frases con que se encuentra durante el período de aprendizaje de la lengua materna tiene que reconstruir los recursos mentales nece- sarios para emitir apropiadamente y entender cualquiera de las frases del idioma76.
La gramática deberá ser una construcción teórica que nos dé cuenta y razón de la posibilidad del fenómeno del lenguaje: la competencia lingüística de los hablantes- oyentes de cada idioma77.
Todo sujeto adulto, que habla una lengua determinada, es capaz de emitir o de percibir y comprender un número infinito de frases que en su mayor parte no ha pronunciado ni oído anteriormente. Esta aptitud especial es lo que llamamos «com- petencia lingüística». Construir el modelo de esa competencia lingüística es hacer una gramática. Por el contrario, la «performancia» es la manera en la que esa com- petencia lingüística es ejercida en los actos concretos del habla.
El objeto de estudio de la ciencia del lenguaje, para los generativistas, no es el resultado de la actividad lingüística, el corpus, sino aquello que la hace posible, es decir, la capacidad que tienen los hablantes-oyentes de producir y entender mensa- jes siempre nuevos.
Al representarnos la competencia lingüística como un sistema de reglas que per- miten engendrar un conjunto infinito de frases, ponemos de relieve el aspecto crea- dor del lenguaje78.
72 Chomsky, 1969. a), p. 15. 73 Ruwet, 1967, pp. 32-33.
74 Postal, 1964, p. 138, en Fodor, Katz. 75 Chomsky, 1967. a), p. 15.
76 Sánchez de Zavala, 1972, p. 79. 77 Sánchez de Zavala, 1972, p. 79.
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Chomsky distingue entre una «creatividad que cambia las reglas» y una «crea- tividad gobernada por las reglas». El primer tipo de creatividad se localiza en la performancia.
El segundo tipo surge de la competencia. Esta última es la que se estudia en la gramática79.
La lingüística generativa es la primera que toma enteramente en serio esta pecu- liaridad creativa del lenguaje, es decir, el hecho de que cada lengua permita producir y entender inmediatamente mensajes continuamente nuevos.
La concepción del sistema como un conjunto de reglas recursivas y la creatividad gobernada por reglas, permite comprender cómo ciertos organismos finitos pueden tener una actividad infinita.
Chomsky comienza sosteniendo que la sintaxis es la única parte creadora de la teoría lingüística. En estadios posteriores de su pensamiento mitigará esta afirma- ción.
Se pretende precisar los principios de la gramática para llegar a una explica- ción satisfactoria del hecho de la utilización y adquisición del lenguaje., Se da una desproporción enorme entre la competencia lingüística infinita de los hablantes- oyentes y su experiencia de aprendizaje limitada a un número reducido de frases. El problema capital de la teoría lingüística es dar cuenta de esta disparidad. El niño ha de adquirir la gramática generativa de una lengua fundándose en una cantidad muy limitada de datos. La disparidad entre el «input» y el «output» lleva a postular una estructura interna suficientemente rica. Esa estructura constituye la contribución del niño a su adquisición del lenguaje.
Se pretende formular hipótesis lo suficientemente restrictivas como para que proporcionen la estructura —la propiedad de los componentes y subcomponentes— de toda lengua humana. La teoría lingüística generativista pretende formular una gramática universal subyacente a las gramáticas particulares de los distintos idio- mas. Esta gramática presentaría explícitamente e inequívocamente la competencia lingüística.
La descripción estructural de una frase debe proporcionar, formal y sistemáti- camente, una serie de precisiones que determinarán la representación fonética y la representación semántica de esa misma frase. Veamos algunas de estas precisiones.
Una gramática ha de dar cuenta del hecho de que frases aparentemente muy diferentes se asemejan desde un cierto punto de vista, tienen la misma estructura a un cierto nivel.
Ha de ser capaz de mostrar por qué frases, aparentemente muy semejantes en su aspecto exterior, son en realidad comprendidas de muy diferente manera.
Ha de dar cuenta de las ambigüedades sintácticas y mostrar por qué determina- das frases pueden ser entendidas de formas diferentes. Una frase con doble sentido deberá poder ser generada de dos formas diferentes.
Una gramática deberá poder dar cuenta de las relaciones que existen entre los elementos de la frase, aunque esas relaciones no sean inmediatamente aparentes.
Deberá ser capaz de dar cuenta de los tipos de frases afirmativas, interrogativas, etc., y reconocer esos tipos a pesar de las diferencias superficiales.
Deberá definir las categorías gramaticales y describir cómo esas categorías se ramifican en subcategorías.
Todas estas tareas deberá cumplirlas la gramática de una forma sistemática. La mejor gramática será la que sea capaz de dar cuenta del mayor número de hechos; la que lo haga de la manera más simple, más general y lo más sistemáticamente posible.
Deberá quedar especificada la naturaleza del sistema de reglas que constituyen las gramáticas naturales en contraposición a otros sistemas de reglas tales como los de las lenguas lógicas, o los de ciertas máquinas calculadoras80.
La teoría lingüística se refiere al componente de toda lengua humana. Dice Chomsky que
«una teoría de la estructura lingüística que se fija como objetivo la adecuación explica- tiva, contiene un tratamiento de los universales lingüísticos y atribuye al niño un conoci- miento tácito de los universales».
Y prosigue más adelante:
«La cuestión importante es la siguiente ¿de qué hipótesis iniciales sobre la naturaleza de la lengua parte el niño para hacer su aprendizaje lingüístico? ¿Cuál es el grado de especifi- cación y de detalle del esquema innato (definición general de una gramática) que va siendo explicitado y diferenciado progresivamente a medida que el niño aprende su lengua? En consecuencia, la tarea principal de la teoría lingüística debe ser elaborar un tratamiento de los universales que, por un lado, no sea contradicho por la diversidad efectiva de las lenguas y que, de otro lado, sea lo suficientemente rico y explícito para dar cuenta de la rapidez y del carácter uniforme del aprendizaje lingüístico. así como de la notable complejidad y ampli- tud de las gramáticas generativas que son el producto de este aprendizaje.
El estudio de los universales lingüísticos es el estudio de las propiedades de toda gramática generativa de una lengua natural. Las hipótesis con respecto a los uni- versales lingüísticos pueden referirse a los componentes sintácticos, semánticos, o fonológicos, o a las relaciones que hay entre ellos»81.
Chomsky clasifica los universales lingüísticos en universales de forma y univer- sales de substancia. Cita el ejemplo de la teoría de Jakobson de los rasgos distinti- vos del componente fonológico de una gramática generativa. Esta teoría afirma que todo «output» de este componente consiste en elementos caracterizados sobre la base de un número reducido de rasgos fonéticos determinado y universal (del or- den quizás de unos 15 o 20) que poseen cada uno una caracterización de substancia articulatoria o acústica, independiente de las lenguas particulares.
Dice que la gramática universal tradicional daba también una teoría de los universa- les de substancia. Sostenía que ciertas categorías sintácticas universales (nombre, verbo, etc.) proporcionaban la estructura sintáctica subyacente, general de toda lengua.
Una teoría de los universales semánticos podía afirmar, por ejemplo, que cada lengua contiene términos que designan a las personas, o elementos lexicales que se refieren a ciertas especies particulares de objetos, de sentimientos, de comporta- mientos, etc.
Hay también universales de una naturaleza más abstracta. La propiedad de tener una gramática que cumpla una cierta condición abstracta podría llamarse un uni- versal lingüístico de forma.
Otro caso: la sugestión según la cual el componente sintáctico de una gramática debe tener reglas de transformación.
80 Ruwet, 1967, pp. 56-59. 81 Chomsky, 1971. b), p. 46.
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Los universales de forma ponen en juego el carácter de las reglas que aparecen en las gramáticas y la manera cómo éstas pueden correlacionarse.
En la semántica también pueden señalarse universales de forma. Consideremos la hipótesis según la cual los nombres propios, en toda lengua, deben designar obje- tos que satisfagan una condición de contigüidad espaciotemporal.
Lo mismo vale para otros términos que designan objetos. O, por ejemplo, el caso de los objetos fabricados que se definen por referencia a ciertos fines, necesidades o funciones propias al hombre, en vez de serlo únicamente con referencia a sus cua- lidades físicas82.
«En general no hay duda de que una teoría de la lengua, considerada corno una hipótesis que se refiere a la ”facultad innata” que tienen los seres humanos de ”formar lenguas”, debería preocuparse de los universales de forma, lo mismo que de los universales de substancia»83.
Finalmente, para los generativistas, la teoría lingüística general deberá ser capaz de cumplir las siguientes funciones:
Debe de proporcionar un método para la justificación de las gramáticas. Entre las diferentes gramáticas que se pueden construir para una lengua dada, a partir de las mismas observaciones, la teoría en principio ha de proporcionar los medios de recoger la mejor.
La teoría ha de ser capaz de proporcionar un procedimiento de descubrimiento de gramáticas. Ha de ser capaz de proporcionar un conjunto de métodos que permi- ta determinar, a partir de un conjunto de datos iniciales, la gramática de la lengua. Debe también proporcionar un procedimiento de decisión. Supuestos unos da- tos iniciales y una gramática ya existente, la teoría debe permitirnos decidir si la gramática en cuestión es buena.
Finalmente, la teoría debe proporcionar un procedimiento de evaluación de las gramáticas. Supuestos por un lado, los datos, y por otro dos o más gramáticas ya construidas, la teoría debe permitirnos evaluar cuál de esas gramáticas es relativa- mente la mejor84.
La parte pre-transformacional de la gramática es la base de la gramática. En esta base se distinguen dos partes, una que podríamos llamar sintagmática, categorial o sintáctica, y otra que la forma el léxico85.
El léxico consiste en un conjunto no-ordenado (una lista) de rúbricas lexicales. Cada una de esas rúbricas es un conjunto de rasgos determinados, de tres tipos: fonológicos, semánticos y sintácticos86.
La parte sintáctica consta de reglas categoriales, tales como F → SN + S Pred. (F = frase; → = reescrita como; SN = sintagma nominal; S Pred. = sintagma predi- cativo); SN→ Art. + N (Sintagma nominal reescrito como artículo + nombre), etc. Estas reglas tienen como fin introducir las categorías y los morfemas gramaticales.
Las reglas sintagmáticas no engendran directamente las series terminales (S- terminales), sino lo que podríamos llamar series preterminales. Estas últimas com- prenden únicamente los morfemas gramaticales y elementos postizos ∆. Los ele-
82 Chomsky, 1971. b), pp. 46-49. 83 Chomsky, 1971. b), p. 49.
84 Ruwet, 1967, pp. 66-68; Chomsky, 1969. a), pp. 55-59. 85 Chomsky, 1971. b), pp. 93-94.
mentos postizos indican la posición donde deberán insertarse las unidades lexicales. Estas series preterminales se convierten en series S-terminales gracias a la in- serción de las unidades lexicales apropiadas en cada uno de los lugares donde se encuentra un elemento postizo.
Si tomamos el ejemplo de frase «le garçon mangeait le gâteau» tendremos que la serie preterminal será:
F SN SPred. art. TPS N V aux SV SN art. N definido definido impft.
(Nota: aux. = auxiliar; TPS = afijo verbal temporal) La serie S-terminal será:
F SN SPred. art. TPS N art. V SN N le garçon
le manger impft. gâteau
Sin embargo el correspondiente sintáctico de una gramática generativa compor- ta dos partes, una parte sintagmática que engendra las series S-terminales y una parte transformacional que convierte los conjuntos de series S-terminales con sus indicadores sintagmáticos en una serie T-terminal dotada de un indicador sintag- mático derivado87.
La gramática, por tanto, genera, en una primera fase, sartas de signos de unos cuantos tipos fundamentales valiéndose de una técnica sencilla de representación ordenada del proceso de análisis en constituyentes inmediatos. Tales series o sartas
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se someten, en una segunda fase, a ciertos procesos de transformación por los que se reordenarán o suprimirán algunos de sus elementos, se sustituirán por otros mor- femas gramaticales, etc. 88
La sintaxis generativa representa la estructura de la frase bajo la forma de un conjunto de indicadores sintagmáticos subyacentes engendrados por las reglas sin- tagmáticas y por las reglas de sustitución que introducen los elementos lexicales, y por otro conjunto de indicadores sintagmáticos derivados, engendrados por las transformaciones. Cuando todas las transformaciones necesarias se han llevado a término se obtiene el indicador sintagmático derivado final.
La sintaxis de una lengua se describe en términos de dos sistemas de reglas: un sistema de base que genera estructuras profundas y un sistema transformacional que conduce a estructuras superficiales. El sistema de base consiste en reglas que ge- neran las relaciones gramaticales fundamentales con un orden abstracto; el sistema transformacional consiste en reglas de supresión, nueva colocación, adición, etc.89
La estructura profunda, representada por el conjunto de los indicadores sin- tagmáticos subyacentes, es interpretable semánticamente. La estructura superficial, representada por el indicador derivado final, es interpretable fonéticamente.
Formulando la hipótesis explícitamente: sólo la información sintáctica conteni- da en los indicadores sintácticos subyacentes será pertinente para la interpretación semántica de la frase, mientras que sólo la información sintáctica contenida en el indicador sintagmático derivado final será pertinente para su interpretación foné- tica.
Si esta hipótesis es verdadera, resulta que las transformaciones no aportan nin- guna contribución a la interpretación semántica de la frase. Las transformaciones no tendrían ningún poder para modificar el sentido de los elementos dados en las estructuras profundas. Su única función sería convertir las estructuras profundas en superficiales90.
Recojamos esta breve exposición en un resumen de Chomsky91:
«Para resumir nuestras sugestiones, la forma de una gramática podría ser la siguien- te: una gramática comprende un componente sintáctico, un componente semántico y un componente fonológico. Los dos últimos son puramente interpretativos: no juegan ningún papel en la generación recursiva de las estructuras de las frases. El componente sintáctico consiste en una base y un componente transformacional. La base, en cuanto a ella, consiste en un subcomponente categorial y un léxico. La base engendra las estructuras profundas. La estructura profunda pasa a la componente semántica, y recibe una interpretación semánti- ca. Esta es aplicada por las reglas de transformación a la estructura superficial, a la cual las reglas del componente fonológico dan una interpretación fonética. Así la gramática asigna interpretación semántica a las señales, estando substituida esta relación por las reglas re-