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5. Reducing workload uncertainty

5.2 Data to assess the current fluctuations

.

4.2.1. Participación en los procesos de toma de decisiones en relación

con su asignatura.

Se incluyo una pregunta en las entrevistas para saber si los profesores de la preparatoria Allende de Ciudad Juárez participan a nivel de establecimiento en las decisiones en el ámbito de su asignatura. Se hace mención que dentro del cuerpo docente, en la perspectiva de mentalidades tradicionales, algunas asignaturas se consideran de segunda clase y, por tanto, se la desplaza llegado el momento de tomar decisiones.

Grafica 3.- Opinión de los docentes encuestados sobre los cambios educativos, la implementación de

los nuevos programas y su justificación.

Este último indicador de recepción arroja los siguientes resultados (Gráfico 4): 59% responde que se siente partícipe, 19% que sus opiniones son tomadas regularmente y un 15% considera que en ocasiones. Un 7% no siente en absoluto que participa de los cambios.

Las respuestas de los profesores a la entrevista muestran una tendencia a favorecer las innovaciones y a considerar que la red de nuevos significados necesita cierto tiempo para producir los cambios esperados. Los profesores manifiestan, además, que la adopción de los cambios requiere tiempo y energía y está relacionada con factores como el número de estudiantes por curso, el apoyo institucional, el mejoramiento de los sueldos, el uso del período de vacaciones para realizar el perfeccionamiento, entre otras variables.

Grafica 4.-Participación docente en la toma de decisiones.

Grafica 4. Participación Docente en la Toma de Decisiones

59% 19%

15% 7%

4.2.2 Sobre las actitudes docentes.

Frente a los cambios educativos se observa que el maestro asume una actitud que raya en el escepticismo ante la nueva realidad que se le presenta en materia educativa y laboral. No hay ya aceptación de los ideales educativos trazados por el la Dirección General de Bachillerato (adoptados por las escuelas incorporadas a la UACJ); se da el abandono al proyecto modernizador; sólo se acepta el presente; desaparece la ilusión educativa; tiende a perderse en su práctica el fomento a valores y verdades comunes a nuestra sociedad; responde como un existencialista: todo vale igual.

Al observar el entorno se determina que el docente se enfrenta a una situación absurda: se arguye que su participación es esencial, se le invita a que sea el actor principal en los cambios que las condiciones sociales reclaman; pero otra cosa es -y el maestro lo racionaliza- que a través de esa participación sea el verdadero artífice de la renovación. Ante ello, viene el abandono del proyecto. El conformismo se apodera del espíritu de esos maestros al aceptar lo que está ahí: la realidad educativa tal como se presenta, sin ánimos de renovar nada, puesto que nada vale la actitud de cambio en el docente ante lo existente. Pero junto a esta actitud hay otra, que resulta ser significativa; es aquella que demuestra en el maestro una constante superación pero lo que sucede, un intento por cobrar conciencia de que el cambio es una tendencia propia del maestro en estos momentos; donde se pasa de la tradición a lo moderno, pero sin dejar de

reconocer el punto que une a las dos prácticas educativas. En esta actitud, la nueva práctica educativa que reemplaza a la tradición, no busca desplazarla completamente, sino que pretende empatarla junto con la nueva tendencia, hacia un nivel superior. Los signos de una actitud de cambio están presentes en muchos docentes.

4.2.3 Sobre la infraestructura que se cuenta.

Dentro de la observación participante se dio un recorrido por los edificios que componen la escuela, con el fin de comprobar con que infraestructura, mobiliario, equipo y recursos tecnológicos con los que se cuenta para favorecer la aplicación de los cambios educativos propuestos. De tal forma que, a continuación se enlista lo

detectado:

• 22 aulas, equipadas en su totalidad con mesas circulares de trabajo, televisión con circuito cerrado, bibliografía integrada según la materia que se imparta. • 4 laboratorios de computación, con 35 computadoras cada uno.

• Un auditorio, equipado con luz y sonido ad hoc, con capacidad para 120 personas.

• 1 salón de usos múltiples para ensayos de danza, música y teatro. • 1 biblioteca con más de 12,000 volúmenes, material multimedia,

computadoras con Internet y área de consulta. • 4 proyectores (cañón)

• 6 proyectores de acetatos.

En términos generales se detecta una preocupación por parte del área administrativa de la institución por contar con los recursos necesarios para la implementación de los cambios educativos, preocupación externada por los mismos docentes en el momento de la entrevista, ya que coincidieron que la escuela siempre esta en constante

adquisición de nuevo equipo.

Sin embargo, en una confusión de obligaciones y responsabilidades, los decentes expresan que “quieren muchos cambios, clases dinámicas y divertidas, pero a veces es

incosteable e improcedente ya que para hacer de esa forma las exposiciones nosotros tenemos que comprar materiales, de nuestro bolsillo, yo he comprado títeres, cromos y demás que no tiene la escuela sobre mi materia”. Al entrevistar a los directivos de la escuela, argumentaron que al maestro se le recomienda fomentar la creatividad de él para hacer más dinámicas y efectivas las clases pero que la responsabilidad de la institución se limita a cuestiones de infraestructura, no a materiales específicos.