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3 LITERATURE REVIEW

4.6 Phase II: Fieldwork phase

4.6.4 Data collection

Una vez situados los antecedentes procesuales de esta investigación y habiendo llegado al punto en el que surge la idea de establecer relaciones entre sonido y lugar, es importante empezar a describir el proceso que me llevó a Walking Compositions (Comelles, 2009) y al resto de paseos sonoros geolocalizados que describiré.

 Los tres son una parte fundamental de esta investigación puesto que desembocan en la redacción del texto que nos ocupa. Por eso el proceso investigador se inició en 2009 en Edimburgo con Walking Compositions (Comelles, 2009) primera tentativa formal de acercamiento a una composición emplazada y a una escucha emplazada del autor de este texto. A Walking Compositions le siguieron La Ciudad Aural (Comelles, 2010a) y posteriormente, Senda Sonora (Comelles, Palacios, 2011) (ésta última en colaboración con Juanjo Palacios). Los tres asientan una línea de trabajo centrada en el andar como práctica

estética y la construcción de experiencias inmersivas a partir de paisaje sonoro yuxtapuesto a realidades en movimiento.

 Walking Compositions en 2009 se planteó como un proyecto destinado a construir un

diseño de sonido para un bosque, y que fue derivando hacia un proyecto compositivo de paisajes sonoros en el que el entorno y sus características geográficas y geológicas acabaron tomaron las riendas y se formalizó como paseo sonoro geolocalizado. Su detonante motivacional era generar composiciones delimitadas y enmarcadas en espacios concretos forzando el proceso compositivo mediante una serie de condicionantes externos tales como la geografía del lugar, la flora, la fauna,el clima o la meteorología e incluso la geología.

 En esta primera tentativa el proceso compositivo se planteó de una forma lineal y temporal, utilizando el trazado físico de un sendero como timeline (línea de tiempo). Esta línea de tiempo (Comelles, 2009) se entiende como una metáfora del proceso creativo. Una línea que vamos recorriendo mientras asimilamos conocimiento generando así un poso en nuestra memoria y una cierta acumulación vivencial.

 Walking Compositions (Comelles, 2009) se compone de cuatro piezas preparadas

específicamente para su escucha con auriculares. Dadas las características y las demandas del máster al que se adscribía este proyecto, se prestó especial atención a aspectos muy concretos dentro del diseño de sonido además de la construcción de un prototipo en Max MSP que permitiera la escucha de las composiciones según la posición geográfica del oyente. El sistema controlado por una entrada de datos GPS gestionaba la escucha de archivos sonoros vinculados a localizaciones concretas.

1.2.1

Composición

El proyecto Walking Compositions (Comelles, 2009) se divide en cuatro composiciones en las que se exploran distintas características ambientales que el oyente va encontrando a lo largo de un recorrido de veinticinco minutos de duración. Las cuatro piezas que conforman Walking

Compositions son de hecho el resultado de un proceso de estratificación de ambientes y

sonoridades que desembocan en una composición final que contiene todos los elementos de las tres anteriores.

 Su proceso de creación tomó como referencia el manifiesto que Matthew Herbert (2005) aplica a su propio proceso creativo. Establece una serie de normas auto-impuestas que determinan la praxis artística. Rehusa la utilización de sonidos pregrabados en librerías y limita su campo de acción a sonidos del mundo real en detrimento de las sonoridades propias de instrumentos. Propone no utilizar un procesamiento digital que cambie la morfología del sonido permitiéndose sólo su edición básica.

 Para Walking Compositions partimos de ese modelo de regla autoimpuesta y adaptamos el manifiesto a nuestras necesidades e intereses. Con ello, realizamos un contrato autoestablecido de composición de paisajes sonoros. Una de las reglas más importantes fue que todos los sonidos utilizados en el proceso compositivo tenían que haber sido grabados en las inmediaciones del paseo. Asimismo, las composiciones debían estar ligadas íntimamente al entorno utilizando sus propios elementos sin introducir injerencias externas.33.

 En la primera composición, Opening encontramos el río y su presencia sonora preponderante. La composición se inicia con el sonido del agua y éste va derivando y mezclándose con los sonidos de troncos, de ramas, de piedras y de cortezas de madera. A medida que avanza la composición y nos adentramos en el bosque los sonidos se tornan más

dispersos. Pequeñas estructuras de microsonidos (Roads, 2001) se forman a nuestro alrededor hasta llegar a cierta saturación y al cierre de esta primera parte.

 Llegados a este punto hemos recorrido una estrecha senda entre el río y el bosque y terminamos en un espacio diáfano en el que el valle se ensancha en un prado. Allí se inicia

When The Leaves Fall34. Esta composición trata de generar un símil sonoro al movimiento que hacen las hojas al caer de los árboles en otoño. La oscilación del vuelo de las hojas inspira esta parte del paseo sonoro. Utilizando síntesis aplicada sobre grabaciones de campo hechas a partir de hojas y pequeñas ramas, se construye una pieza sonora que trata de emular esa caída de las hojas.

 Superado el prado volvemos a adentrarnos en el bosque e inmediatamente encontramos un instrumento de madera instalado allí por los responsables de ese espacio natural. Se trata de una marimba, una especie de xilófono de madera. Dada la significación, idoneidad y oportuna localización de dicho instrumento se decidió utilizarlo como elemento sonoro para la siguiente composición. Así pues, esta composición titulada Txala35 utiliza el sonido percutido de la madera como materia base para la construcción de una composición fluida y cambiante que se desarrolla hasta el siguiente y último escalón del recorrido.

 Finalmente reencontramos el río, y esta vez el bosque es mucho más cerrado que al principio del recorrido. Se inicia Deep In The Woods36 la parte final del paseo sonoro. Reúne los distintos elementos ya presentados en las tres primeras composiciones en una sola pieza rítmica y armónica que enlaza los elementos percutidos de materiales que escuchamos al principio así como los micro sonidos de ramas y troncos. A su vez, un incesante ritmo sigue nuestros pasos emulando las estructuras sonoras resonantes de When the Leaves Fall y finalmente los sonidos de la marimba enmarcan rítmicamente el conjunto hasta el final del recorrido donde de nuevo, salimos del bosque y nos adentramos en un ancho prado.

34 “Cuándo las hojas caen”, traducción del inglés.

35 Abreviación de txalaparta, instrumento tradicional vasco de percusión, parecido a una marimba africana.

 Las cuatro composiciones se basan en una única grabación de campo inalterada. Para crearla se realizaron varios recorridos sobre el mismo trazado de la senda utilizando microfonía binaural. Estos recorridos sonoros se grabaron con la intención de situar toda una serie de marcas sonoras específicas a lo largo del recorrido permitiendo situar las composiciones y enmarcarlas en los tramos deseados. Así pues, en la grabación, escuchamos al principio el paso de coches de la carretera que se encuentra en las inmediaciones del inicio del recorrido, más adelante, espacializado a la derecha el arroyo que acompaña toda la reproducción que, llegado a cierto punto, desaparece dando paso a una extensión menos encerrada en el bosque que en la parte inicial. A partir de ahí escuchamos niños jugando en el prado abierto y enseguida nos adentramos de nuevo en el bosque para encontrar la marimba ya mencionada y volver al bosque hacia el tramo final de la pieza.

 Walking es un paisaje sonoro del lugar, un paisaje basado y compuesto al paso,

acelerando o pausando el ritmo de los pasos en función de la escucha.

 Si la grabación en crudo es el lienzo sobre el que se asienta todo el paseo sonoro, son las composiciones las que producen alteraciones en el campo perceptivo ofreciendo un acercamiento subjetivo al entorno sonoro del Heritage of Braid. WC es pues un proyecto de alteración del paisaje sonoro o más concretamente de interpretación del mismo a partir de sus elementos básicos.

 Walking Compositions se centró en cómo generar paisajes sonoros abstractos que de

alguna manera propusieran una escucha distinta para el oyente. La idea original era la de desajustar la realidad introduciendo elementos sonoros procesados que alteraran la percepción sonora del lugar. A través de la escucha de esa realidad sesgada, pretendía llegar a despertar el interés a través de una imposición subjetiva de sonidos en el lugar. Si el objetivo de esta primera propuesta no era tanto despertar la atención por una escucha cercana a los planteamientos de la ecología acústica, sí que determinados aspectos de la manera cómo se concibió el proyecto apuntan a esa inclinación por el respeto y la preservación del medio sonoro natural.

 La voluntad de este proyecto era transformar una experiencia sonora en un medio natural y explorar sus posibilidades compositivas en íntima relación con el entorno o el paisaje.

Walking Compositions determina muy claramente la intención de mantener un proceso

compositivo basado en el lugar respetando sus características orográficas y naturales, marcando así una praxis compositiva restringida al lugar. Todo ello fue apoyado y acotado por una serie de normas autoimpuestas que forzaron la producción de las cuatro composiciones. Finalmente, responden directamente a la idea de emplazar la escucha y emplazar sonido. Asumiendo su dependencia del lugar, están sujetas a lo site-specific37, a condicionantes que determinan la obra en función del lugar que ocupan en el mundo.

1.2.2