4.2 Methods
4.2.4 Data processing: development of structural index
En cuanto al problema de investigación, se debe tener en cuenta el contexto sociodemográfico presente en la sociedad española.
Según el Instituto Nacional de Estadística, en el 2013 se produjeron 425.390 nacimientos de madres residentes en España, 78.942 de nacionalidad extranjera, lo que representa el 18,6% del total (19,2 % en 2012). En el caso particular de Cataluña, se registraron 71.730 nacimientos en 2013.
España, con una superficie de unos 505.991 Km2 y 46.507.760 habitantes a 1 de enero de 2014, es uno de los países de la Unión Europea con la tasa de natalidad más baja, donde no se llega a cubrir la tasa de reemplazo
generacional establecida en 2,1 hijos por mujer. El número de nacimientos
se ha ido reduciendo por quinto año consecutivo en 2013 al descender un 6,4% (disminución del 18,1% desde el 2008). La tasa de fecundidad es menor, consecuencia de una disminución en el número de mujeres en edad fértil (menor número de mujeres de 15 a 49 años desde 2009, coincidiendo con mujeres nacidas dentro de la crisis de natalidad de los años 80 y principio de los 90), menor inmigración exterior y mayor emigración al exterior (Instituto Nacional de Estadística, 2012; Instituto Nacional de Estadística, 2014a).
En relación a la tasa de fecundidad se encuentra la edad media a la
maternidad, que sigue aumentado respecto a años anteriores, alcanzando
los 31,7 años en 2013 (31,6 en 2012). Se siguen observando diferencias respecto al origen de las madres. Mientras que la edad media a la maternidad en mujeres de origen español es de 32,2 años, las de origen extranjero se sitúa en 29,1 años. En la Unión Europea, en cambio, la edad media a la maternidad en el 2012 era de 30,1 (Institut d’Estadística de Catalunya, 2012). Aunque la media europea se encuentra por debajo de la tasa de reemplazo generacional establecida, las variaciones entre países también son significativas. Uno de los factores que explican la baja fecundidad entre los diferentes países son las diferencias en la emancipación de los jóvenes. A mayor edad en la emancipación del hogar de origen, más tiempo en la formación de familias. La ineficacia del sistema
productivo, la segmentación del mercado laboral, las dificultades en la vivienda, no facilita la emancipación de los jóvenes, conduciéndolos a permanecer con los padres en el hogar (Departament de Benestar Social i Família, 2013).
También se observan diferencias en el Indicador Coyuntural de Fecundidad (número medio de hijos por mujer) según origen. Las mujeres españolas tuvieron un número medio de hijos del 1,27 en 2013 frente al 1,56 de las extranjeras (1,33 versus 1,64 en el 2010). Mientras, en la Unión Europea el indicador se encuentra en un 1,59. En la siguiente tabla se muestra los principales indicadores de natalidad y fecundidad en España desde el año 1976 al 2013:
Tabla 1. Principales indicadores de natalidad y fecundidad
Fuente: Instituto Nacional de Estadística. Notas de prensa 30 de junio 2014
Año
Principales indicadores de natalidad y fecundidad
Nacimientos Tasa Bruta de Natalidad Indicador Coyuntural de la Fecundidad 1976 676.718 18,74 2,8 1981 532.601 14,11 2,03 1986 438.303 11,37 1,56 1990 401.073 10,32 1,36 1995 363.467 9,23 1,17 2000 396.626 9,85 1,23 2001 405.313 9,95 1,24 2002 417.688 10,11 1,26 2003 440.531 10,49 1,31 2004 453.172 10,61 1,32 2005 464.811 10,71 1,34 2006 481.295 10,92 1,38 2007 491.138 10,94 1,39 2008 518.503 11,37 1,46 2009 493.717 10,75 1,39 2010 486.575 10,4 1,37 2011 471.999 10,1 1,34 2012 454.648 9,7 1,32 2013 425.390 9,1 1,27
El descenso de la fecundidad en los países desarrollados se explica por el aumento del coste de oportunidad de las madres para tener un hijo, determinado por el salario que ésta deja de ingresar por el cuidado de un/a hijo/a. Se prefiere “la calidad a la cantidad” e invertir en capital humano. Así, se observan diferencias entre los/as hijos/as que se tienen y los/as deseados/as, siendo España uno de los países con el diferencial más alto. Mientras que en países como Dinamarca las mujeres tienen el 80% de hijos/as deseados, en España se reconoce la mitad. Los resultados de las encuestas también muestran diferencias según el nivel de estudios, siendo las mujeres con estudios secundarios o superiores las que llegan con mayor dificultad a tener los/as hijos/as deseados/as (Departament de Benestar Social i Família, 2013).
En cuanto a la esperanza de vida al nacer ha ido aumentado, siendo de 80 años para los hombres y 85,6 años para las mujeres en 2013. La tasa bruta
de mortalidad alcanzó los 8,3 fallecidos por cada 1.000 habitantes en 2013,
un 3,3% menos que en el 2012. Además, en 2013, disminuye por primera vez la mortalidad infantil por debajo de 3 por mil (2,8) (Instituto Nacional de Estadística, 2014b).
La proyección de población española elaborado por el Instituto Nacional de Estadística en 2012 muestra cómo se espera que la población disminuya un 1,2% en los próximos diez años. Y es a partir de 2010 que se espera que el número de defunciones supere al de nacimientos.
En el año 2010, el crecimiento vegetativo (diferencia entre nacimientos y defunciones por 1.000 habitantes) de la población residente en España se redujo hasta 105.018, un 5,0% menos que en el año anterior. El descenso de la natalidad y el creciente número de defunciones mostraban la tendencia a la baja del crecimiento vegetativo durante el 2011. En la siguiente tabla se muestra el saldo vegetativo en el año 2010 en diferentes países de Europa, siendo en España de 2,3:
Tabla 2. Saldo vegetativo 2010 Irlanda 10,4 Chipre 5,7 Francia 4,4 Luxemburgo 4,2 Reino Unido 3,9 Países Bajos 2,9 Suecia 2,7 Malta 2,4 España 2,3 Bélgica 2,1 Finlandia 1,9 Eslovenia 1,8 Dinamarca 1,6 Eslovaquia 1,3 República Checa 1 UE-27 1 Polonia 0,9 Grecia 0,5 Austria 0,2 Estonia 0 Fuente: Eurostat
Los factores demográficos son importantes en la formación y disolución de familias, aunque las estructuras familiares son el resultado de diversas y complejas variables.
La edad media a la primonupcialidad es un indicador muy significativo para evaluar los cambios de las familias respecto a su formación (Departament de Benestar Social i Família, 2013). Se observa como ha descendido el número de parejas heterosexuales que contraen matrimonio. En 2013 contrajeron matrimonio un total de 155.098 parejas, un 8% menos que en 2012. La tasa
bruta de nupcialidad disminuyó hasta 3,3 matrimonios por cada 1.000
habitantes (3,66 en 2010), con una edad media al matrimonio con tendencia a incrementarse, siendo la edad media en hombres de 37,3 años y en mujeres de 34,1 años. En el 18,1% de los matrimonios con cónyuges de
matrimonios celebrados entre cónyuges del mismo sexo ha ido aumentado, representando el 2 % del total de matrimonios (3.102 matrimonios en 2013). En Cataluña se encuentra en aumento el numero de parejas que conviven juntas sin casarse, tal y como muestran dos indicadores: el incremento de nacimientos fuera del matrimonio y el aumento de parejas de hecho. Los divorcios y separaciones también son fenómenos en aumento, que influyen, por tanto, significativamente en la evolución de los hogares (Departament de Benestar Social i Família, 2013).
Por lo tanto, observamos cómo demográficamente existe un menor número de mujeres en edad fértil, con mayor esperanza de vida al nacer, que accede a la maternidad a edades más avanzadas, en matrimonio o fuera de él, ya sea por deseo expreso o “condicionamiento” biológico, socio-laboral y/o económico, que se deriva en una disminución del número de hijos por mujer. En este contexto, algunas mujeres por la edad y situación personal, se ven conducidas al uso de técnicas de reproducción asistida ya sea en solitario o en pareja del mismo o diferente sexo debido a la dificultad en concebir en un periodo considerado “apropiado”.
Por otra parte, el mayor acceso a las técnicas y el contexto socio-político contribuyen a un menor número de casos de adopciones nacionales e internacionales, a pesar de que Cataluña tiene un lideraje en materia de adopciones (Departament de Benestar Social i Família, 2013).
En relación a los fenómenos e indicadores demográficos, existen diferencias también según la comunidad autónoma. Mientras que Canarias cuenta con la menor tasa bruta de nupcialidad (2,62), Ceuta cuenta con la más alta (5,65). En cuanto a la tasa de natalidad, Asturias presenta los valores más bajos (7,3), además de presentar la mayor tasa bruta de mortalidad (12,08). Por el contrario, Melilla cuenta con la tasa bruta de natalidad más alta (18,66) y Canarias presenta la tasa bruta de mortalidad más baja (6,32). En la siguiente tabla (3) se muestran fenómenos e indicadores demográficos por comunidades autónomas en 2011:
Tabla 3. Fenómenos e Indicadores demográficos por comunidades autónomas en 2011
Comunidades autónomas Tasa bruta de nupcialidad Tasa bruta de natalidad Tasa bruta de mortalidad
TOTAL 3,5 10,16 8,4 Andalucía 3,43 10,83 7,95 Aragón 3,27 9,58 10,48 Principado de Asturias 3,75 7,3 12,08 Islas Baleares 3,71 10,4 7,15 Canarias 2,62 8,16 6,32 Cantabria 3,78 9,18 9,75 Castilla y León 3,11 8 10,95 Castilla- La Mancha 3,52 10,41 8,92 Cataluña 3,65 11,13 8,24 Comunidad Valenciana 3,35 9,9 8,13 Extremadura 3,32 9,2 9,81 Galicia 3,38 7,94 11,2 Comunidad de Madrid 3,87 11,04 6,55 Región de Murcia 3,22 11,81 7,04
Comunidad Foral de Navarra 3,58 10,77 8,15
País Vasco 3,88 9,8 9,33
La Rioja 3,46 10,13 8,97
Ceuta 5,65 14,85 6,54
Melilla 4,31 18,66 6,33