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In document Part II: Database Security (Page 97-108)

Como se ha expuesto, la plantilla de facultativos en junio de 1936 era de seis plazas. Tras el estallido de la guerra, el jefe facultativo del manicomio, Enrique Fernández Sanz, abandonó la institución, siendo Aurelio Mendiguchía Carriche el que ocupó este puesto durante todo el periodo bélico358. El equipo facultativo se componía, además, por dos médicos auxiliares, Antonio Martín Vegué y José María Moreno Rubio, un médico encargado del laboratorio, Ángel Fernández-Sanz Méndez, y un médico agregado, a quien no hemos podido identificar ni conocemos las funciones exactas que desempeñaba. Estos dos médicos abandonaron también el manicomio durante la guerra y Martín Vegué y Moreno Rubio pasaron a encargarse del pabellón de hombres y del de mujeres, respectivamente (anexo 2).

Aurelio Mendiguchía ejerció en el municipio de Leganés desde la obtención de su licenciatura en medicina en 1916, trabajando con carácter oficial como médico del manicomio, siendo, así mismo, médico de la “Asociación de Protección Médico Farmacéutica” desde 1929, y ejerciendo también en su consulta privada. Fue un hombre probablemente con una escasa vinculación política hasta el estallido de la guerra, no habiendo pertenecido a ningún partido o sindicato y afiliándose, a partir de mayo de 1937, a Falange Española Tradicionalista y de la JONS359.

Martín Vegué también se afilió a este partido en diciembre de 1936, y a la finalización de la guerra fue Jefe Social de Falange. Al inicio de la contienda Martín Vegué se hallaba de permiso oficial en Vigo, donde se presentó al comandante militar y

357 Archivo Histórico del IPSSM José Germain.

358En las historias clínicas, a partir del 25 de julio de 1936 Mendiguchía ya firma con denominaciones similares a “el Médico Jefe de los Servicios”. No obstante, en la declaración jurada para su expediente de depuración del Colegio de Médicos afirmaba haber sido nombrado jefe facultativo del manicomio el 25 de noviembre de 1936 por el Director General de Beneficencia. En cuanto a Fernández Sanz, consta también en la declaración jurada para su expediente de depuración que ejerció durante la guerra en Madrid como médico numerario de la Beneficencia General del Estado, médico numerario municipal de Madrid y Jefe Facultativo de la Casa de Socorro de Chamberí- sucursal Cuatro Caminos. Esta información está tomada de los expedientes colegiales del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid. 359Expediente colegial de Aurelio Mendiguchía Garriche, Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid.

fue nombrado 2º Jefe del Hospital Militar de Vigo. Ocupó este cargo hasta noviembre de 1936, cuando volvió a Leganés tras la entrada de las tropas nacionales y donde fue militarizado como teniente médico destinado en esta población360.

Esta militarización de facultativos durante la guerra estuvo regulada por el Decreto número 110, promulgado el 13 de septiembre de 1936, que establecía como disposición primera que “mientras duren las actuales circunstancias se consideran militarizados cuantos Médicos y Practicantes civiles estén al servicio de la causa nacional en equipos quirúrgicos, hospitales de guerra, líneas avanzadas, puestos de socorro de retaguardia y ambulancias”, y como segunda: “Consecuente con esta militarización y por el tiempo que ella dure, se podrá conceder a los Médicos la asimilación correspondiente a los empleos de Capitán, Teniente y Alférez, según categoría profesional y circunstancias especiales que concurran, y a los Practicantes, la de Brigada y Sargento con igual relación, todos con derecho a uso de uniforme e insignias”361. A partir de ese momento, todos los sanitarios militarizados dependieron de la Jefatura de Sanidad Militar de la división respectiva.

El tercer facultativo que trabajó durante la contienda civil en Santa Isabel fue José María Moreno Rubio. En octubre de 1936, antes de la entrada de las tropas nacionales, este psiquiatra fue acusado por el Comité de Empleados del Frente Popular del manicomio por sus antecedentes políticos y por abandono de su puesto, tal como se hizo constar en el oficio enviado al Secretario del Comité del Frente Popular de Beneficencia:

« […] Este señor perteneció al partido radical, siendo Gestor Municipal durante la represión de Octubre y bienio negro, ofendiendo de palabra públicamente a los hombres más representativos de la República. Su deslealtad al régimen ha culminado en estos momentos al dejar abandonado su cargo por dos veces la 1ª con permiso del Decano-Jefe de la Beneficencia General con motivo de llevar [a] su familia fuera de Madrid y la 2ª sin permiso y sorprendiendo la buena fe del Alcalde de esta localidad para que le

360Expediente colegial de Antonio Martín- Vegué, Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid. En agosto de 1936 fueron investigados sus antecedentes político-sociales por el gobierno republicano, donde fue definido como “derechista” y colaborador de políticos de esa ideología (entre ellos un ex-alcalde de Leganés, Pablo Duran y Pérez de Castro): Archivo General de la Guerra Civil Española, Antecedentes, expt. 12388.

361 Decreto número 110 de 13 de septiembre de 1936, Boletín Oficial de la Junta de Defensa Nacional de

facilitara un salvoconducto y prometiendo volver para reintegrarse a su

servicio a las 48 horas haciéndolo a los 9 días362

Posteriormente, ya bajo el régimen nacional, fue suspendido de empleo y sueldo temporalmente, el 2 de marzo de 1938363, como ya se ha expuesto. A partir de ese momento Martín-Vegué y Mendiguchía se ocuparon de los pabellones de mujeres. El 21 de septiembre de 1938 el Jefe del Servicio Nacional de Beneficencia y Obras Sociales indicaba que siguiera como “suspenso de empleo y con la parte de sueldo que legalmente le corresponda en su consecuencia de procesado y hasta tanto se acredite oficialmente su situación legal” (anexo 2). En noviembre cesó la suspensión pero no se incorporó ya que fue autorizado para disfrutar de una licencia de un mes, por enfermedad reumática, que le había sido concedida con anterioridad a su detención. Así fue comunicado por Mendiguchía a Martínez de Bedoya:

«Tengo el honor de poner en conocimiento de V.I. que con fecha 3 del presente mes se ha recibido en esta Dirección Facultativa, un oficio del médico supernumerario auxiliar residente D. José Mª. Moreno Rubio que literalmente le trascribo:

“Tengo el honor de poner en su conocimiento, que habiendo cesado las causas que interrumpieron mi labor profesional en este Establecimiento, con esta fecha hago uso del permiso de un mes, que en febrero próximo pasado me concedió la Delegación de Beneficencia, toda vez que mi afección reumática persiste y precisa someterse al adecuado tratamiento”.

Consecuente al oficio recibido en esta Dirección con fecha 15 de Febrero último de este Ministerio, sección 4ª, nº 93, lo pongo en su conocimiento a los efectos consiguientes. Con fecha uno de Noviembre actual empieza a disfrutar de dicha licencia.364»

Sin embargo, data del 7 de diciembre de 1938 la autorización oficial de la Delegación de Beneficencia para reincorporarse a su puesto, aunque le fue concedida una prórroga de un mes más de su licencia de enfermedad, de modo que prácticamente durante todo el año 1938 solo dos facultativos trabajaron en la institución. El 13 de enero de 1939 el director del manicomio envió un nuevo oficio comunicando que este

362 Fechado el 22 de octubre de 1936. Archivo General de la Guerra Civil Española, P.S. Madrid, 4, leg. 25. En diciembre de 1937 volvería a solicitar un permiso de quince días para “rescatar a la familia de la zona roja”. Archivo del IPSSM José Germain.

363 En otros documentos del Archivo del IPSSM José Germain consta su fecha de detención el día 1 de marzo de 1938.

clínico no se había presentado a realizar su trabajo, si bien durante los dos meses concedidos de licencia sí lo hizo para hacer efectivo el cobro de sus haberes365.

La plantilla del manicomio se completaba, antes de la conflagración, con 3 practicantes, 21 hermanas de la Caridad, 25 mozos enfermeros y 10 criadas lavanderas de servicio; personal que quedó diezmado por la guerra, gran parte debido a la incorporación a filas de los mozos. De hecho, a partir del verano de 1937 comienzan a notificarse irregularidades y carencias del personal de enfermería y subalterno366.

En julio de 1937 dos enfermeros, que participaron en una riña con arma blanca y que resultaron heridos, causaron baja definitiva al ser retirados del servicio. Suponemos que los puestos fueron ocupados por otros “enfermeros” (al ser dados de baja las plazas quedaban vacantes), y así, un mes más tarde Mendiguchía escribió a la comandancia militar pidiendo “certificación de conducta” de un vecino de Leganés que había solicitado la plaza de enfermero.

Llama la atención esta demanda de certificación de conducta para trabajar en el manicomio y no de una certificación profesional. Si se requirió titulación y experiencia para trabajar en el manicomio, como sucedió en la Cataluña republicana, estos documentos no se han conservado. Sabemos, sin embargo, que durante la Segunda República el Manicomio de Leganés participó en la formación de enfermeros y practicantes psiquiátricos, según el programa oficial que recogía la Gaceta de 20 de mayo de 1932367. Los médicos del manicomio participaron como profesores, al menos, en un curso que comenzó en septiembre de 1933 y que constaba de una formación teórica en el hospital de la beneficencia general y de prácticas en el propio manicomio, en días festivos368. Probablemente esta enseñanza reglada desapareció al estallar la guerra y el celo en la contratación de personal fue menor. También observamos en la documentación consultada en el archivo del manicomio que algunas solicitudes de

365 Archivo Histórico del IPSSM José Germain.

366 Estas deficiencias en la plantilla de enfermeros y subalternos fue muy común en la mayor parte de las instituciones, como se ha expuesto para los manicomios catalanes y como sucedió con el sanatorio de Almagro, donde fueron derivados pacientes del Sanatorio Psiquiátrico de Alcalá durante la guerra. VILLASANTE, O. (2010a), Los viajes de los “dementes” del Provincial de Madrid durante la Guerra Civil (1936-1939), Revista de la AEN, 30 (108), pp. 626-627.

367 Abc, 4 de agosto de 1933, p. 28.

368 Abc, 6 de septiembre de 1933, p. 3; Abc, 4 de agosto de 1933, p. 28. La tradición del establecimiento en las enseñanzas clínicas de la psiquiatría era anterior a este periodo, así en la época que Salas y Vaca dirigió el manicomio acudieron alumnos de las cátedras de medicina legal, psicología experimental, Escuela Médico Militar e Instituto Criminológico, y participó como profesor el psiquiatra César Juarros: SALAS Y VACA, J. (1924), Frenocomios españoles. Bases para la reforma de nuestros servicios de

alienados, Madrid, Tip. de la Revista de Archivos Bibliotecas y Museos, p. 9; SALAS Y VACA, J.

empleo se realizaban directamente al director de la institución y éste se las comunicaba

a la Dirección General de Beneficencia. Recuérdese que, según hemos indicado en el capítulo anterior, en Cataluña estas solicitudes se hacían a través de la Consejería, y que otros hospitales en zona republicana, como el de Almagro, solicitaba empleados a las organizaciones sindicales369.

La situación se volvió más complicada en septiembre de 1937, cuando se sucedieron los escritos dando cuenta de la falta de dotación de mozos enfermeros debido a la movilización militar de los mismos. Cuatro enfermeros del manicomio fueron movilizados aunque uno de ellos, al ser incorporado a los servicios de Beneficencia, continuó prestando sus servicios en Santa Isabel pero en calidad de chófer. Estos empleados solicitados por el ejército no perdían su plaza ni su salario, hecho que impedía al manicomio la contratación de personal nuevo, y de ahí los oficios enviados a la Dirección General de Beneficencia para saber si podían ser considerados bajas definitivas y contratar a vecinos de la localidad que se habían ofrecido para ello. Además, entre septiembre y noviembre de 1937 dimitieron de forma voluntaria el mozo enfermero externo y el guarda exterior interino, solicitándose nuevamente la cobertura con vecinos de la villa interesados en el trabajo370.

«Pongo en conocimiento de V.E. que en el día de la fecha se ha despedido voluntariamente el Guarda exterior interno M.G.S. que con los cuatro anteriores y de los que di cuenta en oficio dirigido a V.E. con fecha 22 del corriente, nº 26 de salida, hacen ser cinco las vacantes que tenemos actualmente en el Establecimiento.

Debo consultarle si a los mozos enfermeros nombrados interina y provisionalmente deben abonárseles los jornales correspondientes o si por el contrario dado el carácter provisional e interinos de los mismos sus plazas deben ser bajas definitivas y ser cubiertas por nuevo personal.

De ser así, son dos las plazas a cubrir de mozo enfermero externo una, y la otra de guarda exterior interino.

Se han recibido solicitudes de los vecinos de la Villa, G.G.G y L.L.G. para mozos enfermeros externos no teniendo aspirante la de Guarda exterior interno […] »371

369 VILLASANTE (2010a), p. 627.

370La plaza de guarda exterior fue ocupada en 1938 por un caballero mutilado. Para obtener información sobre las primeras legislaciones sobre accidentes de trabajo y reeducación profesional de los inválidos laborales y su nacimiento común con los inválidos de guerra, influidos por la experiencia europea de la Primera Guerra Mundial, véase: PORRAS, M. I. (2007), Medicina, guerra y reintegración social del inválido del trabajo en el primer cuarto del siglo XX. En CAMPOS, R., MONTIEL, L., HUERTAS, R. (coordinadores), Medicina, Ideología e Historia en España (siglos XVI-XXI), Madrid, CSIC, pp. 525-540. 371 Extracto de un oficio enviado por el director facultativo interino al Director General de Beneficencia, fechada el 30 de septiembre de 1937. Archivo Histórico del IPSSM José Germain.

Desconocemos cómo fue solucionada esta situación ya que la información posterior es contradictoria. El 9 de marzo de 1938 la Inspección Provincial de Sanidad de Toledo, por orden del Jefe Superior de Sanidad, reclamó al manicomio una serie de datos administrativos. En la respuesta del día 13 del mismo mes se aportaba la información requerida sobre el número de asilados y sobre el establecimiento pero, sin detallar el personal que trabajaba en el mismo, se indicaba:

« (…) Estando normalmente atendidos con el personal necesario, tanto los servicios médicos y administrativos como los subalternos. (…)372»

Seis meses más tarde, en septiembre de 1938, Mendiguchía envió un nuevo oficio sobre la situación del manicomio, donde hacía constar que dadas las movilizaciones, la incorporación a filas y la necesidad de emplear a mozos a servicios auxiliares, el número de enfermeros se había reducido de 25 a 12. Y así proponía que se aumentaran las jornadas de trabajo para suplir esta falta de empleados y que se llevase a cabo el nombramiento necesario de personal transitorio. De igual modo expuso que, de los tres practicantes solo uno prestaba sus servicios, realizando esta labor las hermanas de la Caridad, si bien no todas eran enfermeras tituladas (anexo 2)373.

La respuesta a este oficio se conserva transcrita en una historia clínica y fue enviada por el Jefe del Servicio Nacional de Beneficencia y Obras Sociales (Javier Martínez de Bedoya) a la Sra. Administradora Depositaria del Manicomio de Santa Isabel, y fechada el 21 de septiembre del mismo año; en ella se autorizaba a aumentar las jornadas laborales, pero no se mencionaba nada de la contratación de nuevo personal (anexo 2)374. Así pues, es más que probable que las vacantes no fueron cubiertas, al menos totalmente, y que el personal aumentara su jornada laboral.

Por otro lado dos de las hermanas de la Caridad que trabajaban en el manicomio y otras dos en el colegio La Inmaculada de Leganés fueron fusiladas, a finales de agosto

372 Documento conservado en el Archivo Histórico del IPSSM José Germain.

373 Sabemos que uno de los dos practicantes que abandonaron la institución fue militante socialista y presidente del comité del manicomio que acusó a Moreno Rubio en octubre de 1936 por sus actividades políticas y abandono de sus funciones. Por otro lado, el practicante que continuó en el manicomio, Saturnino Moreno Llop, tuvo que ausentarse del mismo con bastante frecuencia, principalmente por enfermedad propia y familiar. Archivo Histórico del IPSSM José Germain.

374 Javier Martínez de Bedoya, colaborador de Onésimo Redondo y miembro de las JONS, fue nombrado Jefe de los Servicios de Beneficencia el 1 de febrero de 1938, en el Gobierno constituido en zona franquista en el que Serrano Súñer era Ministro de Interior. Previo a este cargo fue, junto con Mercedes Sanz Bachiller (viuda de Onésimo Redondo), impulsor del nacimiento, en octubre de 1936, del Auxilio de Invierno, posteriormente llamado Auxilio Social. ORDUÑA PRADA (1996), pp. 34-37, 64 y 81.

de 1936, cuando se encontraban en una pensión de la calle del Arenal de Madrid, desde

donde un grupo de milicianos las llevó a las afueras de la población.375 Las monjas se hallaban en la Casa Central de la Hijas de la Caridad, situada en la calle de Jesús, en Madrid, el 21 de julio de 1936, día en que dicha casa fue incautada por el Comité del Sur. Hasta el 6 de agosto de ese año -en que fue entregada a otra comisión para destinarla a albergue para las niñas del asilo de las Mercedes y posteriormente para refugiados- las religiosas fueron saliendo progresivamente, algunas “vestidas de paisanas”, para refugiarse en distintas pensiones y refugios, como la de la calle del Arenal376.

Desafortunadamente no hemos hallado ninguna documentación sobre el salario de los trabajadores en el manicomio durante la guerra, desconociéndose si sus sueldos fueron modificados o si sufrieron demoras en los pagos377. Tampoco se conserva ningún documento en que se realicen reivindicaciones salariales por parte del personal de enfermería o subalterno. Esto contrasta con algunos datos hallados sobre establecimientos psiquiátricos en Cataluña donde, dado el carácter sindical de las organizaciones de trabajadores, son frecuentes los escritos reivindicando equiparaciones o aumentos salariales378. Pudiera ser que no existieran problemas de esta índole en el manicomio, pero resulta más probable que la divergente situación política influyera en este hecho.

375 Sor Dolores Barroso Villasáñez, sor Estefanía Saldaña (ambas del manicomio), sor Adoración Cortés Bueno y sor María Díaz-Pardo (del colegio La Inmaculada de Leganés). Los cadáveres de algunas de las monjas fueron encontrados en el puente de los Franceses. Esta información ha sido encontrada en el Archivo Histórico Nacional, FC, Causa General, 1557. El colegio de La Inmaculada, que se fundó en el siglo XIX para atender a los hijos de los empleados del manicomio, con el tiempo se convertiría en colegio para la población de Leganés; en la actualidad sigue funcionando y las Hijas de la Caridad trabajan en él, web: www.lainmaculadaleganes.com.

376 La Casa Central fue incendiada por bombas del ejército franquista el 7 de noviembre de 1936, al considerarla objetivo militar por la posibilidad de contener dinamita, despareciendo el Archivo. Archivo Histórico Nacional, FC, Causa General, 1557.

377 Sabemos que Mendiguchía no modificó su sueldo a pesar de ser nombrado jefe facultativo (anexo 2). 378Tal es el caso de la Clínica Mental de Santa Coloma de Gramanet y el Instituto Frenopático de Les Corps. Arxiu Nacional de Catalunya FGR, Cajas 479-483.

5. REFUGIADOS, DETENCIONES Y PERITAJES MILITARES EN EL

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