El Manicomio de Ciempozuelos era la mayor institución manicomial de la provincia de Madrid. Fundado en el año 1877 y perteneciente a la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios278, estaba formado por un Hospital Psiquiátrico de Mujeres, el llamado Sanatorio de San José para hombres y una Clínica Militar. Desde 1919 José Miguel Sacristán era director del hospital de mujeres, pero fue obligado a abandonar su cargo el 5 de agosto de 1936, cuando se decretó la incautación del Sanatorio Psiquiátrico de San José y del manicomio de mujeres por la Subsecretaría de Sanidad y Beneficencia279. Otro de los clínicos, Martínez López, abandonó el hospital280.
Dentro de la etapa de caos y desorden que reinó en Madrid en los primeros momentos de la guerra, el Manicomio de Ciempozuelos fue saqueado el 7 de agosto de 1936 y veinte religiosos de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios fueron detenidos y llevados a la Dirección General de Seguridad. Desde allí, dos días más tarde, fueron
275 Archivo Regional de la Comunidad de Madrid, Diputación, Caja 4352-1. 276 Archivo Regional de la Comunidad de Madrid, Diputación, Caja 4387-3. 277 Archivo Regional de la Comunidad de Madrid, Diputación, Caja 4387-3.
278 VILLASANTE (2005), pp. 86-91. La asistencia a hombres comenzó ese año, pero hasta el año 1881 no empezaría la del manicomio de mujeres.
279 Gaceta de Madrid 8 agosto 1936, 221, p. 1149; VALENCIANO GAYÁ (1977), p. 82. La noticia de la incautación fue publicada también en prensa: Abc de Madrid, 7 de octubre de 1936, p. 8.
280 LÓPEZ DE LERMA, J., DÍAZ GÓMEZ, M. (1991), Historia del Hospital Psiquiátrico Sagrado
Corazón de Jesús, de Ciempozuelos, 1881-1989 «Un siglo de psiquiatría y de historia de España»,
trasladados a la cárcel provisional de San Antón en Madrid, desde donde salieron en las conocidas “sacas de San Antón”, siendo fusilados entre el 28 y el 30 de noviembre del mismo año en Paracuellos del Jarama281. Tras la guerra, la orden religiosa denunció estas ejecuciones, sumadas a otras ocho más de frailes del manicomio – ninguna de las ejecuciones sucedió dentro del establecimiento-, así como saqueos y detenciones. Entre otros fueron acusados varios trabajadores del manicomio y, concretamente, el subdirector facultativo del sanatorio, Rafael Troyano de los Ríos, sobrino de Fernando de los Ríos282.
Tras la incautación, Dionisio Nieto fue entonces nombrado delegado técnico interino de la Dirección General de Sanidad al frente de los establecimientos psiquiátricos de hombres y mujeres de Ciempozuelos por el Ministerio de Sanidad y Beneficencia. Este psiquiatra, que había recibido su formación neuropsiquiátrica de la mano de Sanchís Banús siendo alumno interno del Hospital Provincial de Madrid desde 1926, estuvo al frente de dicho manicomio hasta la llegada de las tropas franquistas en febrero de 1937283.
Nieto se instaló en el manicomio de hombres, manteniéndose como médico en el de mujeres Salas Martínez, ya que Alberdi Berraondo permaneció escondido en las dependencias del hospital284.
A partir del 6 de febrero de 1937 el manicomio fue ocupado por las fuerzas nacionales y Antonio Vallejo Nágera se convirtió en el director. Nieto, tras abandonar el manicomio de Ciempozuelos, continuó su labor como perito médico psiquiatra de la Fuerza Aérea del Ejercito de la República285 y, finalizada la contienda, se exilió en París y posteriormente en México, donde vivió y trabajó como reconocido neuropsiquiatra hasta su fallecimiento en 1985286.
281 Sobre las sacas en Madrid y los fusilamientos de Paracuellos del Jarama puede consultarse: CERVERA (2006), pp. 88-110. Sobre los fusilamientos de Paracuellos puede verse también el conocido libro: GIBSON, I. (2005), Paracuellos: como fue. La verdad objetiva sobre la matanza de presos en
Madrid en 1936, Madrid, Temas de Hoy.
282 Archivo Histórico Nacional. FC. Causa General, 1557.
283VALENCIANO GAYÁ (1977), p.136; GIMÉNEZ ROLDÁN, S. (1985), Necrológica. Dionisio Nieto (1908-1985), Archivos de Neurobiología, 48 (5), pp. 502-503.
284 LÓPEZ DE LERMA, DÍAZ GÓMEZ (1991), pp. 217-218.
285 Expone Bermann que estuvo a cargo de un centro para aviadores que funcionaba como clínica de reposo, BERMANN (1938?), p. 23
286GIMÉNEZ ROLDÁN (1985), pp. 502-507. Sobre el trabajo de Nieto en México ver: SACRISTÁN, C. (2007), En defensa de un paradigma científico. El doble exilio de Dionisio Nieto en México, 1940-1985. En CAMPOS, R., VILLASANTE, O., HUERTAS, R. (editores), De la «Edad de Plata al exilio»
La prensa franquista describía la situación de la población de Ciempozuelos los días previos a la entrada de tropas nacionales como “tierra de nadie”, por los sucesivos días en que sufrió fuegos cruzados y la progresiva retirada de las tropas republicanas, llegando a situar en un número superior a mil muertos los abatidos entre las filas republicanas en la ocupación de esta población287.
El manicomio de Ciempozuelos sufrió bombardeos durante prácticamente todo el periodo de la Guerra Civil, llegando a producirse el fallecimiento de ocho enfermas del sanatorio de mujeres por un bombardeo que tuvo lugar el 17 de marzo de 1939. Cuatro de las pacientes murieron en el acto, otras cuatro en el Hospital de Pinto donde fueron trasladadas y once más resultaron heridas288. Tras ser curadas, cinco de ellas fueron trasladas desde Pinto al Hospital Provincial de Toledo; curiosamente todas ellas estaban diagnosticadas de epilepsia289.
Señala López de Lerma que, antes de la entrada de las tropas nacionales, un centenar de enfermas había sido trasladado a hospitales de Madrid en julio de 1936 y diecinueve al hospital de Toledo el 28 de septiembre de 1936290. No obstante, en la documentación archivística que hemos consultado, se recoge el internamiento de 101 mujeres en julio de 1936, 93 de ellas con entrada el 27 de dicho mes.291 Desconocemos la procedencia de estas enfermas y si, como señaló Nieto292, solo fueron trasladados dos pequeños grupos de enfermos del Hospital Provincial a Ciempozuelos en los primeros meses de guerra, la incógnita sobre el origen de las pacientes es mayor, ya que solo podían ser de la provincia de Madrid, pues estaban “por cuenta y disposición” de esa diputación293.
También parece que hubo un intento de evacuación del manicomio a Barcelona antes de la entrada de los franquistas294. Y ya bajo el mando de los nacionales fue
287 ABC de Sevilla, 11 de febrero de 1937, p.7. ABC de Sevilla, 23 de febrero de 1937, pp. 5-6. Según refería este articulista, la mayoría de los fallecidos eran de nacionalidad francesa.
288 ABC de Sevilla, 19 de marzo de 1939, p. 1; LÓPEZ DE LERMA, DIAZ GÓMEZ (1991), p. 218. 289 Archivo de la Diputación Provincial de Toledo, legajo 5972/3.
290 LÓPEZ DE LERMA, DIAZ GÓMEZ (1991), pp. 217-218.
291 Archivo Regional de la Comunidad de Madrid, Diputación, Caja 4351-1. 292 NIETO (1937), p. 187.
293 Archivo Regional de la Comunidad de Madrid, Diputación, Caja 4351-1.
294MARTÍ IBAÑEZ, F. (1937), Obra. Diez meses de labor en Sanidad y Asistencia Social, Barcelona, Ediciones Tierra y Libertad. Tomado de COMELLES (2006), p. 167. También sabemos, como se detallará en el capitulo III, que fueron frecuentes las fugas de pacientes, que en una ocasión alcanzó la cifra de 46 enfermos evadidos (anexo 8).
necesaria la evacuación de los pacientes varones a diversos establecimientos, como fueron el Manicomio de Valladolid o el Asilo de las Piqueñas295 .
Por la situación de aislamiento y de riesgo geográfico en que se hallaba este manicomio tuvo restringidos los ingresos y, salvo picos excepcionales, escasearon los movimientos de entradas de pacientes. Una situación similar viviría el Manicomio de Santa Isabel, próximo también al frente de batalla, como se detallará en el siguiente capítulo.
Pero, además, el Manicomio de Ciempozuelos sufrió las consecuencias económicas derivadas de la dependencia de gran parte de sus ingresos de una diputación que se hallaba improvisada en el “exilio”. La Junta Técnica de Burgos nombró una corporación o comisión gestora de la Diputación Provincial de Madrid que se ubicó en San Martín de Valdeiglesias, y de la que nombró presidente al marqués de Hazas296. Esta diputación presentó enormes dificultades para hacer frente a los gastos de sus pacientes y demás usuarios de la Beneficencia Provincial, quedando endeudada con varios establecimientos psiquiátricos, como los manicomios de Toledo, Palencia, Valladolid o Álava, además de los de Ciempozuelos, que dieron cuenta regular de los gastos y fallecimientos de los pacientes a cargo de dicha diputación. La situación de apuro económico del manicomio de Valladolid -al que se adeudaban además las diputaciones de Santander y Oviedo-, le obligó a solicitar a la Comisión de Hacienda de la Junta Técnica del Estado una operación de crédito de 450.000 pesetas, que resultó insuficiente, demandando la ampliación de la misma en 132.397 pesetas más297.
El total de internados dependientes de la Diputación Provincial de Madrid que se hallaban internados en los manicomios de Ciempozuelos en el verano de 1938 ascendía a unos 400 varones y 600 mujeres, y por los que no recibían pago alguno – al menos para el sanatorio de mujeres- desde octubre de 1936298.
295 En el próximo capítulo se expondrá la función que cumplió en la guerra este antiguo hospital para epilépticos. Sobre los enfermos de la diputación de Madrid en el Manicomio de Valladolid, se puede consultar, Archivo Regional de la Comunidad de Madrid, Diputación, Caja 4387-3.
296 Información extraída de la comunicación existente entre el manicomio de Ciempozuelos y dicha diputación: Archivo Regional de la Comunidad de Madrid, Diputación, Caja 4387-3.
297 Archivo Regional de la Comunidad de Madrid, Diputación, Caja 4387-3. El incumplimiento en el pago de las estancias de pacientes de las corporaciones provinciales al Manicomio de Valladolid no era nuevo, de hecho en 1933 este establecimiento intentó como medida no admitir dementes de fuera de la provincia de Valladolid. Durante la guerra, en el año 1937, para poder hacer frente a los gastos, se subieron las cuotas por día y enfermo a 3,5 pesetas, y ese mismo año se determinó la realización de retenciones a través de los impuestos a Oviedo, Santander y Madrid. GARCIA CANTALAPIEDRA (1992), p. 244.
En marzo de 1938 el jefe del Servicio Nacional de Beneficencia y Obras Sociales, Martínez de Bedoya, comunicó al presidente de la comisión gestora provincial de Madrid que se había autorizado para noviembre de 1937 una subvención reintegrable anticipada de 18.000 peseta mensuales con cargo al “Fondo Benéfico-Social” para el manicomio de varones de San José de Ciempozuelos, y que se hiciera efectiva en cuanto fuera posible299. La situación para el sanatorio de mujeres tardó más en ser subsanada. En agosto de 1938 la superiora del manicomio pidió al presidente de la diputación que se destinaran al sanatorio de mujeres “algunas cantidades que vengan a remediar en algo la grave situación económica que atravesamos”300. Por su parte el interventor de la diputación demandó a la comisión de hacienda que se resolviera la situación “de forma análoga a lo hecho en el manicomio de varones”301. Finalmente en octubre de 1938 se aprobó, por la diputación y la comisión de hacienda, un pago de 140.000 pesetas en diferentes conceptos, como se detalla en este fragmento trascrito:
«[…] teniendo en cuenta que se le adeuda desde el mes de octubre de 1936 y que el número de hospitalizadas es superior al de varones, tiene el honor de informar a V. E. que puede tomarse un acuerdo parecido para resolver de momento y hasta la entrada en Madrid la situación económica del Manicomio de Mujeres, o sea 1º Que a cuenta de las estancias causadas desde enero a junio del corriente año se le abone la cantidad de 60.000 pesetas.- 2º Que a partir del mes de junio en que existe consignación suficiente en Presupuestos le sean satisfechas 20.000 pesetas mensuales a cuenta de las estancias del mes respectivo y 3º Que una vez en Madrid y cuando funcione normalmente la Corporación se practique la correspondiente liquidación general de todas las cuentas presentadas por el Manicomio de Mujeres. […]302»
La deuda total que la diputación había contraído con el manicomio de mujeres, desde octubre de 1936 a septiembre de 1938, ascendía a 1.041.719,20 pesetas. Si bien ese cifra se redujo a 849.812,60 pesetas por considerar que el pago de los fallecimientos y traslados era superior al acordado303.
299 Archivo Regional de la Comunidad de Madrid, Diputación, Caja 4387-3.
300 Documento fechado a 18 de agosto de 1938. Archivo Regional de la Comunidad de Madrid, Diputación, Caja 4351-1.
301 Archivo Regional de la Comunidad de Madrid, Diputación, Caja 4351-1.
302 Documento fechado el 30 de septiembre de 1938 por el interventor, firman la conformidad la comisión de hacienda y la comisión gestora el 4 y 5 de octubre respectivamente. Archivo Regional de la Comunidad de Madrid, Diputación, Caja 4351-1.
303 Se cobraban 30 pesetas por cada uno en vez de las 20 que recogía el contrato. Archivo Regional de la Comunidad de Madrid, Diputación, Caja 4351-1. En junio de 1939 se envió también un pago de 1267
Se desprende por tanto de todos estos datos una situación de excepcionalidad vivida por la mayoría de instituciones psiquiátricas durante la guerra, que debió repercutir en la atención a los enfermos y en la organización interna de los establecimientos. También se comprueba que hubo un llamativo movimiento poblacional para muchas de las instituciones, en muchos casos por traslados como medida de protección en aquellos establecimientos en zona de riesgo o por las necesidades de instalaciones sanitarias para los heridos militares, pero también probablemente se favoreció el alta de los pacientes como salida a una difícil situación económica y de inestabilidad nacional. Con todo comprobamos que la documentación sobre la asistencia psiquiátrica a la población civil es escasa, estando casi ausente de los escritos de los clínicos durante esta época. Esto no sucedió, como hemos visto, con la psiquiatría militar, existiendo una clara preocupación sobre estos temas, reflejado en las producciones científicas aparecidas durante la guerra y la inmediata posguerra y que tuvo una aplicación práctica en la organización médica militar de esos años.
pesetas al Manicomio de Toledo por los dementes internados correspondientes al mes de abril, Archivo de la Diputación Provincial de Toledo, Legajo 5973/1.