• No results found

DECIDE DETECT DELIVER ASSESS

APPENDIX F TARGETING

DECIDE DETECT DELIVER ASSESS

Una vez expuestos los elementos esenciales de la teoría de Röpke sobre los ciclos económicos, veremos que decanta lógicamente su postura con respecto a las mejores orientaciones que la política económica, y en especial la contra-cíclica, deben seguir para operar adecuadamente.

En primer lugar Röpke afirma que es necesario reducir los inconvenientes que generan los ciclos económicos, cosa que no es tan evidente dada la existencia de posturas, inspiradas en el viejo laissez faire que planteaban meramente lo contraproducente o

488

MAOD, pg. 268.

489

“Tal sobre-empleo encierra en sí el peligro de poner en movimiento la temida espiral de precios y salarios, que hace que los precios y los salarios vayan elevándose alternativamente, y esto con mayor rapidez y efectividad cuando nos hallamos ante uno de los insanos sistemas de salarios-índice deslizantes.” MAOD, pg. 276.

490

“Offene und zurückgestaute Inflation.” Kyklos, Bd. I, 1947/1 y “Repressed Inflation.” Kyklos. Bd. I, 1947/3.

ineficaz de realizar esto. Esta conclusión a favor de una política efectiva del ciclo en el pensamiento de Röpke está relacionado, como vimos, por un lado de los efectos negativos producidos en el nivel de actividad y, sobre todo del empleo, durante las recesiones, y de los problemas que genera en el sistema económico la inflación que se produce en los períodos de auge, particularmente cuando es convalidada y retroalimentada por políticas expansionistas como veremos en el caso de la política del ‘pleno empleo’.

“Si consideramos el problema de los desajustes económicos… aparece con toda evidencia que representan la carga más pesada a que está sujeto nuestro sistema económico y nuestro sistema social. No menos claro aparece que sólo un obcecado puede negar la urgente necesidad de reducirla por todos los medios, y la que entonces quede, hacerla tan soportable como sea posible para el individuo.”491

Por otra parte señala, desde un principio, que por la naturaleza del sistema económico, que se desprende asimismo de la naturaleza humana, sometida invariablemente a la imperfección, no se puede, bajo riesgo de generar consecuencias negativas aún mayores, generar un sistema que elimine completamente los ciclos. La propuesta del autor, entonces, se centra en hacer lo mejor ‘posible’ en la situación: “Por consiguiente, nos engañamos y engañamos a otros cuando creemos que puede existir, en general, algo semejante a una economía nacional exenta de desajustes y sin una cierta medida de fluctuaciones del empleo… Debemos hacer lo humanamente posible para reducir estas fluctuaciones, e incluso esfuerzos sobrehumanos para hacer soportables sus brutales consecuencias sobre el destino de los individuos, con altruismo y tacto económico- político, toda vez que sería demagógico negar que subsiste un penoso residuo terrenal que soportar.”492

En síntesis el enfoque de Röpke nuevamente se basa en adoptar una vía intermedia entre las posturas, que él consideraba extremos a evitar, extendidas en su tiempo. En este sentido planteaba dejar de lado la estéril alternativa entre laissez-faire y el pleno empleo de la teoría keynesiana y de la práctica nacionalsocialista, centrándose en el logro de los objetivos de la seguridad, la estabilidad y un ‘alto grado de empleo’ a través de la propuesta de confiar en el ajuste espontáneo, más la utilización de intervenciones ‘conformes’ a la economía de mercado.493

491 CH, pg. 242. 492 CH, pg. 246. 493

“Se trata de eludir la alternativa entre dos males igualmente grandes, en este caso, entre el laissez-faire

de la política del ciclo de tiempos pasados y el pleno empleo, necesariamente colectivista, de la teoría keynesiana y de la práctica nacionalsocialista. El tercer camino es el más difícil de todos... Es una política que sabe que la seguridad, la estabilidad y el ‘alto grado de empleo’ (como deberíamos decir en forma más modesta y más sincera, en lugar de ‘pleno empleo’) no se pueden lograr directamente sino indirectamente, mediante el reajuste y el equilibrio, y que precisamente se alejan hasta el máximo cuando tratamos de alcanzarles directamente. Es una política que hace todo para facilitar el reajuste, y por eso encuentra ancho campo de medidas conformes; que promete a las víctimas del reajuste y de las perturbaciones del equilibrio la ayuda solidaria de la sociedad sin quebrantar el principio esencial de nuestra organización económica y social del reajuste espontáneo (en lugar de coactivo); que trata de prevenir en germen las grandes perturbaciones entre ahorrar y el invertir, por cuanto se enfrenta oportunamente a los encarecimientos excesivos del período de auge sin abandonarse a la ilusión de que se pueden invalidar sus consecuencias... que el servicio de tal finalidad establece una regulación ajustada a las fluctuaciones del ciclo económico, de la cantidad de dinero en circulación, del tipo de interés, de los gastos del Estado y de la recaudación de los impuestos; que también analiza la cuestión de si en el curso

“Si estamos de acuerdo sobre que el reajuste coactivo debe ser rechazado, tenemos que resignarnos a la necesidad del reajuste espontáneo. Sin embargo, también en este punto demuestra su eficacia la filosofía del tercer camino. El reajuste espontáneo no significa necesariamente que nos crucemos de brazos y dejemos seguir el curso a las cosas, antes bien, tenemos a nuestra disposición una plétora de medios ‘conformes’ para facilitar, acelerar, y humanizar el reajuste y de estos medios hay que hacer el uso más pleno y más prudente, pero siempre con el pensamiento en el equilibrio y el reajuste, y no en el ‘pleno empleo’.”494

Esta orientación de política económica se concreta en cuatro etapas: en primer lugar hay que prevenir los ciclos indirectamente haciendo todo lo posible para facilitar la capacidad de de la economía, esto implica en general medidas de un tipo negativo liberando al sistema económico de obstáculos y fricciones, reduciendo la intervención estatal en lugar de incrementándola.495

En segundo lugar Röpke destaca que no sólo hay que trabajar en la capacidad de reajuste de la economía, sino también emplear medidas de intervención conforme, que permitan prevenir, en lo posible, grandes perturbaciones entre el ahorrar y el invertir. Para ello se enfrenta a encarecimientos excesivos del período de auge a través de la cantidad de dinero en circulación, del tipo de interés, de los gastos del Estado y de la recaudación de los impuestos.496

Luego considera que si la crisis recesiva alcanza un grado excepcional, caso que Röpke denomina ‘depresión secundaria,’ puede ser superada con medidas de política monetaria y crédito (expansión del crédito, ‘política de coyuntura realista,’ ‘encendido inicial’).497 Como afirma el autor en su obra sobre los ciclos: “…la depresión actual muestra casos donde las medidas activas también pueden ser aptas cuando la depresión entra en la depresión secundaria.”498

Desde un punto de vista específicamente macroeconómico, Röpke señala especialmente a la inversión, tanto como elemento central de la explicación del ciclo económico, como así también del aspecto contra-cíclico de la política económica. Una vez más remarca

de la crisis no se alcanza un punto muerto que puede ser superado mediante medidas enérgicas de la política monetaria y del crédito (expansión del crédito, ‘política de coyuntura realista,’ ‘encendido inicial’). CH, pg. 267-268.

494

CH, pg. 248.

495

“Generally speaking, the measures suited to this will be of a negative kind and will be directed towards ridding the economic process of obstacles and frictions and towards reducing the amount of state intervention instead of increasing it. The present depression shows, however, that there are cases where positive measures as well may be apt. Such is the case when the depression has entered the phase of the secondary depression.” C&C, pg.147.

496

“If we want to avoid crisis and depression, then we must renounce the period of accelerated economic advance. Do we prefer calm and steadiness or quick economic progress? Stability or discontinuous outbursts of energy? …we have to decide between stability and expansion. The final decision is a political one, is dependent on valuations which are subjective and have no universal validity. C&C, pg. 138-39 “…as cyclical fluctuations overstep a certain level evil far outweighs good.” C&C, pg.145.

497

CH, pg. 267-268.

498

“…present depression shows cases where positive measures as well may be apt when the depression entered the secondary depression.” C&C, pg.147.

que las medidas activas utilizadas en la depresión secundaria son excepcionales, diferenciándose de la postura ‘keynesiana’ de la Teoría General donde se la propone como remedio universal.

“Si es cierto que la relación recíproca entre el volumen total del ahorro y el de las inversiones es fuente principal de perturbación, importará contrarrestar tanto la sobreinversión de la coyuntura al alza como la subinversión de la depresión. En cuanto a la coyuntura al alza entra en la zona de peligro de la inflación, se impone frenar las inversiones mediante las oportunas medidas de política monetaria, crediticia o presupuestaria, al paso que en la depresión hay que estimularlas, y en caso extremo -¡pero sólo entonces!- recurriendo también a aquellos medios más radicales que la escuela del ‘pleno empleo’ recomienda como medidas indicadas en todo momento.”499

Con respecto al caso de las depresiones la primera orientación que Röpke considera es por supuesto evitarlas. Como su teoría del ciclo centra la causa de la recesión en el

boom de actividad previo y el exceso de inversión, la primera consideración en este sentido es prevenir los ‘forzamientos’ en el proceso de formación de capital.: “Si la esencia del ciclo consiste en que en el auge se produce una sobre-extensión de la inversión que es seguida por la inevitable reacción de una recesión, sólo se requiere un paso más para concluir que la formación real de capital en el sistema económico aparentemente no puede ser acelerada y extendida más allá de un cierto límite sin introducir un disturbio proporcional al grado de ‘forzamiento’.”500 El instrumento fundamental que Röpke considera para mantener la inversión dentro de ciertos límites que prevengan con respecto a excesos y a mala asignación es la política monetaria y en particular la tasa de interés.501

En segundo lugar tenemos el caso de las ‘depresiones primarias’ que, como introdujimos más arriba, se produce por un exceso de inversión en un mercado puntual y puede ser corregida con el enfoque clásico de esperar que la recesión limpie autónomamente el exceso del mercado para luego de la corrección retomar un nivel de actividad normalizado.

Ahora, bien, como también introdujimos en el apartado sobre la teoría de Röpke sobre el ciclo económico, existen casos, si bien excepcionales, en que las ‘crisis primarias’ por una serie de cuestiones pueden devenir en ‘depresiones secundarias’. Es en este caso que Röpke admite se utilicen políticas activas.

“Con esta idea se añadió una nueva a las llamadas directrices de una política racional del ciclo, que se aplicó a la situación excepcional de la crisis degenerada en ‘crisis secundaria.’ Dicha política significa que en ciertas circunstancias puede resultar conveniente, e incluso 499 IEP, pg 228. 500 C&C, pg.98-99. 501

“If should prove possible so to regulate the volume of credit as to nip in the bud any tendency to over- investment, then we should, indeed, have got hold of the cyclical movement by its roots. So the utmost of what is possible in the field of trade-cycle stabilization would be reached if the banks were to place sharp checks at the right time on the credit expansion of the boom. This would mean first and foremost an early and vigorous raising of the rate of interest.” C&C, pg.148.

indispensable, intervenir con medidas activas en el ‘punto crítico inferior’ del ciclo económico para superar la desproporción entre ahorro e inversión, y de este modo, acelerar el restablecimiento del equilibrio, ya iniciado por la crisis. Pero no significa que tal política deba comenzar en la ‘crisis primaria’ que sigue inmediatamente al período de prosperidad y tampoco significa que deba ser empleada erróneamente en el intento, sumamente peligroso, de perpetuar el auge... tiene, por consiguiente, un manifiesto carácter de excepción y se refiere a una situación desesperada...”502

La posibilidad de aplicar políticas activas en el seno de la depresión, depende de la propia naturaleza del período, que se puede caracterizar como un período en que existe tanto mano de obra como medios de producción ociosos. Esto representa una “…reserva que permite financiar las inversiones por algún tiempo mediante la expansión del crédito sin que se produzcan las referidas consecuencias... Sin embargo, esta condición de rigurosa exclusión no se da mientras no se pueda recurrir a las reservas de producción desocupadas para las inversiones adicionales. En esta medida las inversiones no constituyen ya únicamente una perturbación del equilibrio, sino que son el medio indispensable de reestablecer el equilibrio perturbado, superando así la depresión.”503

El núcleo de la cuestión reside en que dadas las condiciones de la ‘crisis secundaria’ donde se produce ‘capacidad ociosa’ de los factores de producción, como así también capacidad adquisitiva ociosa, el impulso de la demanda es efectivo. Esto se produce sólo y en la medida de tiempo en que continúa la capacidad ociosa en la economía.504 Desde el punto de vista de los instrumentos concretos de política económica a emplear, un primer elemento consiste en la inyección de dinero por parte del Banco Central en el sistema monetario, el cual está especialmente contemplado por parte de Röpke cuando la ‘crisis secundaria’ está relacionada, o se produce al mismo tiempo una corrida contra el sistema financiero por una falla generalizada de la confianza en él.505

502 CH, pg.252. 503 IEP, pg.223. 504

“The market for the products of these at present unused reserves of productive resources will present itself when those who are at present pushed out of the productive process have, by their reabsorption, again become buyers, and that will be the case when the equilibrium of the system has been restored. The unused reserves of productive resources correspond in the same measure to unused reserve of purchasing power, this is the lesson that we have learned from the refutation of the over-production theory.” C&C,

pg.83

505

“The real essence of the credit crisis is the collapse of the psychological foundations of our economic system, which cannot exist without a definite minimum of confidence, as it depends on credit –which really means confidence– in all its forms… there is only one method of restoring equilibrium at once: the promptest and most unsparing readiness of the banking system to repay every deposit in cash. This readiness presupposes that the Central Bank, unreservedly and without hesitation or petty chicanery, should place at the disposal of banks all the cash desired by the panic-stricken public. The dangerous hesitation which central banks often betray in stamping out the fire of the banking crisis has perhaps much to do with the general failure to realize cold-bloodely that this crisis is at bottom nothing but the sudden preference on the part of the public for the sort of money (cash) instead of another (bank-money). This momentary metamorphosis, which amounts to an atavistic recession, can, if given free play, have disastrous consequences, but the widespread belief that it involves an inflation of some kind is really unfounded… at such times of panic the public only wants the money which it can get.” C&C, pg.36-37

Otro instrumento concreto de política económica consiste en realizar una política fiscal activa, ya aumentando el gasto o reduciendo los impuestos.Esta línea de argumentación llevó luego a las consideraciones que Röpke realizó sobre lo que denominó una política fiscal ‘compensatoria’ que actuase balanceando los ritmos de la actividad privada. En este sentido una tal política implicaba aumentar gasto y reducir impuestos en los períodos recesivos para que la economía privada recobre impulso, y por el contrario durante los períodos de auges, la política fiscal debía basarse en aumentos impositivos y reducciones de gastos.506 No se le escapaba a Röpke, sin embargo, que este tipo de política tenía un componente cuantitativo, es decir los cambios en el total del gasto o de los ingresos públicos y otro cualitativo, en el sentido de qué gastos o qué impuestos específicos debían modificar su peso.507

Si bien esta política parecía adecuada desde el punto de vista teórico y encajaba perfectamente con la teoría del propio Röpke sobre el ciclo económico, el propio autor se retractó de su propuesta en base a la experiencia pesimista que recogió luego con respecto a las posibilidades reales de que el sistema político-institucional pudiera generar superávit y ahorros en el período de auge y conservarlos para ser utilizados en el período recesivo. Según su propia experiencia esto era altamente improbable, dada la tendencia permanente de los estados a ejercer gastos y endeudamientos excesivos.508 De todos modos, y retomando el hilo de la argumentación, la posibilidad de ejercer política activa en la opinión de nuestro autor solamente es sostenible en tanto y en cuanto existan estas reservas inactivas de la economía, y por ello no se producen en este

506

“This is the proposal that the State should so conduct its taxation and spending policy as to secure an evening out between good and bad times… The emphasis should be laid not so much on the time distribution of the orders as on the fact that the State pursues a restrictive financial policy in the boom and an expansive financial policy in the depression, that is, that in the boom it retrenches expenditure, keeps revenues high, and accumulates reserves, while in the depression it consumes these reserves and also resorts to borrowing.” C&C, pg.155-56. “If the public sector is to be made a compensating part of the credit cycle, working for restriction during the boom and for expansion during the depression, the thing to do is to make the State an inactive ‘creditor’ on a large scale during the boom and an inactive ‘debtor’ on a large scale during the depression.” C&C, pg.159.

507

“Such a policy has both a quantitative and a qualitative side. A quantitative Compensatory budget Policy means that the State regulates the total of its expenditure and revenue in accordance with the phase of the business cycle so that during the boom phase expenditure is restricted and revenue expanded with accumulated reserves as the consequence, while during the depression just the opposite policy is pursued. This implies that the State also acts as part of the national credit structure in a sense contrary to the behaviour of the private sector; that is, reducing its indebtedness during the boom and augmenting it during the depression and thus continually shifting to and fro from a debtor to a creditor position… The

qualitative Compensatory Budget Policy, on the other hand, is not concerned with the total of revenue and expenditure but with the qualitative composition of the total, i.e., with the variation in the different

kinds of revenue and expenditure… pre-eminent in this respect is the regulation of those taxes which