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DISCIPLINE FUNCTION SIGINT/EW

APPENDIX F TARGETING

DISCIPLINE FUNCTION SIGINT/EW

Como hemos visto en el capítulo 15 Los Desafíos de la Economía Moderna de la

parte V. ESTRUCTURA INSTITUCIONAL DEL MERCADO, Röpke señala que

uno de los aspectos más importantes a reformar para la constitución de un sistema de mercado operativo y satisfactorio tenía que ver con el desarrollo de un adecuado orden económico internacional. Asimiso como señalamos en la Parte II. dedicada a la

UBICACIÓN DEL PENSAMIENTO DE RÖPKE, quedó de manifiesto que el autor

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IEP, pg.206.

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“Pero la superación del proletariado dentro del marco de nuestro sistema económico implica una política que favorezca la propiedad pequeña y media, de fomento de la clase campesina, de descongestión de las ciudades industriales, de revitalización de la dignidad del trabajo y de la conciencia profesional, y de arraigo en lo humano.” IEP, pg.206.

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desarrolla una visión propia acerca de la economía internacional y de la vinculación que esta tiene con respecto a las economías nacionales.

La economía de mercado solo es posible en un sistema que incluye el ámbito internacional y, como hemos visto, su perspectiva parte de la misma inspiración de la que se deriva toda su visión del mercado, es decir de la recuperación de una visión institucional-humanista del mercado, y en particular de las orientaciones de política económica, que parten de su enfoque de la ‘Tercera Vía’. En este sentido queda planteada la orientación general tanto de su enfoque general de la cuestión como de las recomendaciones de política económica. Asimismo recordemos que el ámbito internacional adecuado para Röpke es el sistema internacional del Liberalismo en sentido amplio, que, no obstante, tenía varios aspectos a ser reformados.561 Por otra parte criticaba las políticas del orden económico internacional inspiradas en el colectivismo y la represión del orden basado en la libertad de realizar intercambios económicos a nivel internacional.562 Asimismo recalca la necesidad de tener en cuenta los aspectos extra-económicos, como los jurídicos, sociales y éticos como condiciones y presupuestos de una división del trabajo, posibilitada por el mercado en el ámbito económico internacional.563

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“We know now that the question no longer turns on free trade or protective tariffs, but on the contrast between essentially free international economic relations and the shackles of planning and autarky. Of the two opposing parties, one is primarily after international economic freedom, the other, among many other things, after protection against the anonymous forces of a worldwide mass civilization. Both, I think, are wrong –the first when it believes that its aim can still be achieved without at the same time solving the whole problem of our mass civilization, and the second when it overlooks the fact that the desired protection can only be found in that same solution of the general problem, and that to shackle foreign trade is harmful in any event. If both parties were made up only of philosophers and not of vested interests as well, they should have no undue difficulty in agreeing on a joint program. It would be the program of a natural order, in which freedom of economic life, both national and international, is logically connected with a policy designed to preserve and promote values and institutions to which, no doubt, Cobden and Bright gave little thought, or if they did, slightly contemptuous thought…” V- ‘The Centenary of British Free Trade,’ en Against the Tide, Henry Regnery Company, Chicago, 1969, pg. 109- 110.

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“El orden internacional de nuestro tiempo exige esencialmente la existencia de una verdadera economía mundial, a la que la política económica de cada estado en particular oponga el menor número posible de entorpecimientos. Los hombres se aproximaron a este ideal cuando les impulsó una fe verdadera y cuando todos los países velaron por su realización merced a una política económica liberal. De aquel ideal se han ido alejando cada vez en mayor grado, y ello cuanto más volvieron la espalda a los principios de liberalismo económico todos los dirigentes de la política económica de los diversos países y se entregaron al intervensionismo, al estatismo y al colectivismo; cuanto más se impusieron, en el transcurso de esta transformación, los grupos de intereses egoístas y se vincularon al nacionalismo económico; cuanto más se quitaron a la economía nacional de los distintos países la capacidad de adaptación indispensable por efecto del progreso de los monopolios y el incremento de la intervención del estado, capacidad que presupone una auténtica comunidad económica de naciones; cuanto más se abandonaron, por anticuadas, las teorías más elementales de economía política o quedaron simplemente relegadas al olvido y cuando un impío y miope egoísmo nacional condujo cada vez más a la brutalidad, a la estrechez de miras y al desdén por las tradicionales normas de las relaciones morales. Todas estas fuerzas han provocado la ruina completa de la economía mundial en el lapso de tiempo que media entre las dos grandes conflagraciones mundiales.” OIEI, pg.26.

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“...se llegó a la comprensión de que la moderna civilización de masas…, conduce a graves fenómenos de inestabilidad social...la tierra ha podido soportar y alimentar una población multiplicada, porque toda su potencia productiva se ha puesto al servicio del abastecimiento de las masas, con arreglo a un complicado esquema de la división internacional del trabajo, pero este gigantesco dispositivo de abastecimiento de las masas tiene, como requisito previo, la paz, el orden, la libertad y la seguridad; en una palabra, la serie de principios de convivencia humana, penosamente logrados, que habrán de conservarse con el mismo esfuerzo que ha sido empleado en adquirirlos. Sin embargo, precisamente en la civilización de masas se acusan poderosas tendencias que más bien debilitan que refuerzan aquellos

Las obras de Röpke pueden ubicarse en dos contextos de la evolución de este sistema real: por un lado el período de entreguerras, una de sus etapas más críticas, en el cual el autor intentó por medio de su aporte intelectual defender el sistema en crisis; por otra parte tenemos los escritos de la segunda posguerra más preocupados por el desarrollo de un sistema internacional que si bien en general se movía hacia la propuesta de Röpke, se desviaba de ella en varios puntos, que veremos a continuación. Esta segunda época estuvo signada por los temas de la constitución de la Comunidad Económica Europea, a la que Röpke veía con una aprobación teñida de desconfianza, el comercio con el bloque comunista, y la problemática de los países subdesarrollados.

Para desarrollar convenientemente el tema planteado hemos adoptado por dividir los contenidos en dos apartados: 22. A. El Marco General del Sistema Internacional 22.B. La Política del Orden Económico Internacional