Para acceder a la vivienda actual, una gran parte de los inmigrantes (41%) negoció un sub- arriendo directamente con las personas que ya vivían en la casa, fueran éstas paisanos conocidos (26%), parientes (10%) o españoles (5%). En segundo lugar, la negociación se llevó a cabo direc- tamente con el propietario (34%). En tercer lugar, a través de una agencia inmobiliaria (22%). Por último, sólo el 1,8% accedió a la vivienda a través de una agencia pública, de ámbito municipal o autonómico. Este último dato es ilustrativo de que, si la incidencia de la vivienda social en España es escasa para la población en general, lo es todavía mucho menos para el colectivo inmigrante. Si comparamos la vía de información sobre la vivienda actual y la persona con quien negociaron el acceso, podemos comprobar un alto grado de correlación entre las dos variables, tal como se recoge en la Tabla 28. Los parientes informan mayoritariamente (54%) sobre casas de parientes, los paisanos sobre casas de paisanos (57%) y las agencias inmobiliarias –obviamente– sobre sus propias ofertas (92%). En cuanto a los anuncios en la prensa, en la calle o en los comercios, sus emisarios principales son los propietarios o bien inquilinos de viviendas en alquiler que tratan de
subarrendar una parte de la casa, por lo que será con ellos con los que se negocie directamente el acceso. La única excepción a la regla general son los amigos españoles, quienes orientan en primer lugar hacia los propietarios de viviendas (66%) y, en segundo lugar, hacia ellos mismos como parte contratadota. Según esto, en la mayor parte de los casos el informante de la vivienda es una persona directamente implicada en la venta o alquiler de la misma, ya sea como propieta- rio-gestor o como inquilino intermediario de un subarriendo. En este segundo caso podemos entender que los lazos de reciprocidad (amistad o parentesco) se funden con otros de carácter comercial (a veces con abusos manifiestos) y ambos se refuerzan mutuamente, facilitando aco- modo a un colectivo que se encuentra frecuentemente con problemas de documentación, inse- guridad laboral, desarraigo, problemas de liquidez, etc.
En conjunto, las agencias inmobiliarias son las principales interlocutoras en la negociación que se establece para comprar una vivienda (70%). Si se trata de alquilar un piso independiente, el interlo- cutor principal es generalmente el propietario (54%). Y si es un subarriendo, lo son las personas que ya vivían allí, bien se trate de otros inmigrantes (47%), de parientes (14%) o de españoles (5%). En general, las personas con más tiempo de estancia en España, documentación en regla, em- pleo regular y altos ingresos utilizan en mayor medida las agencias inmobiliarias, mientras los re- cién llegados, sin documentación, con empleo sumergido y escasos ingresos recurren en primer lugar las redes informales de inmigrantes (no parientes), que negocian con ellos el subarriendo de una parte de su casa. Si las agencias públicasde vivienda, tal como hemos visto, tienen una in- cidencia casi nula en el acceso de los inmigrantes a la vivienda, hay que destacar también que las agencias privadasson de hecho una vía de acceso muy restringida para los inmigrantes recientes,
GRÁFICO 38
PERSONA O ENTIDAD CON QUIEN SE NEGOCIÓ EL ACCESO A LA VIVIENDA ACTUAL
Directamente el propietario Inmigrante que vivía en la casa Agencia inmobiliaria Familiar que vivía en la casa Español que vivía en la casa Agencia pública
0 5 10 15 20 25 30 35 40
% que utilizó cada vía de negociación FUENTE: Encuesta IOÉ 2005.
laboralmente sumergidos y sin documentación, aunque cubren con bastante amplitud el sector más asentado y solvente de la inmigración que para ellos se ha convertido en una vía de negocio emergente. En cambio, las redes de los propios migrantes son el principal recurso de acceso a la vivienda en las fases iniciales de la inmigración y dejan de serlo a medida que se consolida la in- serción jurídica, laboral y económica en España (ver Gráfico 39).
TABLA 28
RELACIÓN ENTRE LA PERSONA QUE LES INFORMÓ DE LA VIVIENDA ACTUAL Y AQUELLA CON QUIEN NEGOCIARON EL ACCESO
Con quién negociaron el acceso
Quién les informó de la vivienda actual (% columna*) Amigo paisano Pariente Amigo español Agencia privada Anuncios Paisano inquilino 57,0 11,4 3,6 4,4 28,0 Pariente inquilino 3,8 53,9 1,0 -- -- Español inquilino 1,8 -- 17,3 1,0 6,5 Agencia privada 2,7 10,4 10,9 92,2 10,3 El propietario 32,1 20,7 66,1 4,4 54,2
FUENTE: Encuesta IOÉ 2005.
(*) Los porcentajes no suman 100 porque no se incluye en la tabla el 6% de casos mediados por asociaciones, organismos públicos y «otras vías».
GRÁFICO 39
CUOTA DE MERCADO DE LAS AGENCIAS INMOBILIARIAS EN LA NEGOCIACIÓN DE ACCESO A LA VIVIENDA, SEGÚN DIVERSOS PERFILES DE LA INMIGRACIÓN
6,9 8,8 8,4 8,4 37,2 35,0 32,3 41,2 Más de 5 años en España Con documentación Empleo regular Ingresos altos (+1.800 €)
Menos de 2 años en España Sin papeles Empleo sumergido
Ingresos escasos (–900 €)
0 25 50
% que negoció el ingreso en la vivienda actual con una agencia inmobiliaria FUENTE: Encuesta IOÉ 2005.
La negociación directa con los propietarios es una vía utilizada frecuentemente por todos los sectores de la inmigración: con papeles (37%) y sin papeles (31%), con empleo cualificado (35%) o no cualificado (34%), con ingresos altos (35%) o bajos (32%), etc.
Por comunidades autónomasse reproducen las lógicas anteriores pero con tendencias diferen- ciales en algunos puntos. Así, en Cataluña la negociación se establece con agencias inmobiliarias en una proporción casi triple (34%) que en Madrid (12%) y casi doble que en la Comunidad Va- lenciana (19%), mientras es bastante menos frecuente la negociación directa con los propieta- rios (29%). En la Comunidad de Madrid prevalecen los interlocutores inquilinos de las propias viviendas (47%) mientras en la Comunidad Valenciana destacan los propietarios de viviendas en alquiler (41%).
Por regiones de origen existen también algunos matices que conviene resaltar. Los africanos son los que más utilizan las agencias inmobiliarias (29%) aspecto que está relacionado con la mayor proporción de personas documentadas y con arraigo en España, aunque también recurren con más frecuencia que los otros grupos a las redes familiares. Los europeos del este son los que más se relacionan directamente con los propietarios (39%), lo que también hacen muchos latinoa- mericanos (37%). Estos últimos, además, negocian mucho más el subarriendo con inquilinos es- pañoles (8%) que los otros dos colectivos (2-3%), lo que indica su mayor facilidad para relacio- narse con la población autóctona.