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2.4 Conclusions from this Chapter

3.1.1 Definitions

Se discute cuáles son los tipos de juego deportivo que más se practican, tanto aquellos que se realizan de un modo individual como los que se practican por equipos. En los tipos de juego deportivo se coloca en un primer plano la idea de juego. Existen unas reglas firmemente predefinidas en cuyo margen los deportis- tas se miden unos con otros, tanto como personas individuales como conjunta- mente en forma de equipo.

Junto con el buen estado de entrenamiento y el empleo de medidas dirigidas a

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la regeneración, los accesorios del jugador tienen un papel muy importante, empe- zando por un calzado adecuado para cada tipo de deporte. Un ejemplo: Muchos futbolistas juegan en los gimnasios con zapatillas de jogging. El riesgo de sufrir traumatismos de supinación se eleva considerablemente si se utiliza calzado de suela blanda y elevada y que no es adecuado para el fútbol sala. Lo mismo hay que tener en cuenta en cuanto a los jugadores de tenis y de squash. Sobre todo, los practicantes deben optimizar sus accesorios y el fisioterapeuta tiene como misión influir sobre el deportista aclarándole todo lo que sea necesario.

•••• Medidas acompañantes del entrenamiento y de la competición en los tipos de juegos deportivos

En todos los tipos de deporte de equipo en los que se juega contra un contra- rio y hay contactos corporales, las lesiones más comunes son las magulladuras, las lesiones musculares y las torceduras de las articulaciones.

Cuando ocurren las lesiones y los daños, el fisioterapeuta (del deporte) tiene la misión de tratar al deportista y también aconsejarle en la fase de convalecen- cia. Las lesiones se deben tratar de un modo primario; un buen tratamiento puede ayudar en este proceso corporal. Hay que dejar bien claro al deportista que los procesos de curación precisan tiempo, que se debe utilizar de un modo óptimo; de lo contrario, los microtraumatismos repetidos, las llamadas lesiones deporti- vas, pueden hacer que una extensa carrera deportiva no pueda ser continuada.

El fisioterapeuta (del deporte) debe buscar siempre la comunicación con el deportista, debe guiarlo y, entre otras cosas, controlar su forma de alimentación; de igual modo debe controlar el equipamiento que precise (zapatos gastados, zapatos de jogging, espinilleras) y, si fuera necesario, debe intervenir en el entre- namiento; por ejemplo si el deportista, no quiere calentar suficientemente o no está preparado para la competición, o si el orden del contenido del entrenamien- to no se corresponde con los conocimientos científicos sobre éste.

La práctica de juegos deportivos representa una excelente compensación entre la vida diaria y el trabajo. Los aspectos del juego deportivo que favorecen la salud se basan tanto en la elevación del bienestar corporal como en la mejora del bien- estar mental. El fisioterapeuta debe utilizar el estrecho contacto con el deportista y estar capacitado para darle consejos útiles sobre el estrecho margen de tiempo disponible para el tratamiento de las lesiones deportivas. Para prestar esta ayuda debe, al menos, procurarse conocimientos básicos en los campos temáticos que son de gran importancia para el deportista fuera del entrenamiento y de la com- petición. De todo ello forman parte las preguntas sobre la alimentación, la prepa- ración inicial y final tanto en el entrenamiento como en la competición; de igual

modo son también importantes los conocimientos sobre las medidas que acom- pañan al entrenamiento, como son los entrenamientos dirigidos de compensación y equilibrio, y los conocimientos de las disciplinas del entrenamiento que no sólo son de gran importancia en el proceso de entrenamiento del deportista sano, sino también en la fase de rehabilitación tras enfermedades y lesiones.

Para todos los deportistas es válido que una buena preparación mental y cor- poral en el entrenamiento y en la competición (compárese con el calentamiento, del capítulo 3, apartados 3.2 y siguientes) representan la mejor prevención contra las lesiones. En esta preparación se incluye un buen estado general de entrena- miento y de salud, así como una buena técnica deportiva en las correspondientes disciplinas, ya que una buena técnica, con movimientos ligeros y fluidos, reduce de una manera importante la solicitación de las estructuras corporales frente a las cargas que se van a utilizar.

Ya que las cargas de entrenamiento, tanto en el campo amateur como en el profesional, se encuentran con las barreras que el deportista puede tolerar, en los últimos años se ha ido haciendo un ajuste cada vez más cualitativo del entrena- miento. Como parte de ello hay que entender, entre otras cosas, la consideración especial de las medidas regenerativas; quienes se puedan recuperar más rápida- mente a la larga padecerán menos lesiones y tendrán más capacidad de esfuerzo.

Fútbol

Exigencias de rendimiento y lesiones típicas. En Europa el fútbol es el tipo de juego deportivo más popular. El fútbol se práctica con una violenta utilización del cuerpo; a través de los contactos corporales permitidos son muy normales las lesiones por enfrentamientos con el adversario.

Las exigencias en los futbolistas se han ido elevando en los últimos años en todas las categorías. Mientras que todavía en los años sesenta los jugadores rea- lizaban tramos de carrera de entre 2 y 4 kilómetros durante un partido, hoy en día, según la posición y el transcurso del juego, se llegan a correr de 8 a 15 km. Pero no sólo han variado los kilómetros recorridos (el juego se ha hecho mucho más rápido, la parte de la carrera que se recorría a una velocidad elevada se ha multi- plicado). Tanto a través de los más largos recorridos, con su creciente cansancio y la merma de la coordinación, como también a través de la elevada velocidad de juego con las elevadas fuerzas que se utilizan para ello, los jugadores corren mucho más peligro de sufrir lesiones. El peligro de lesión es especialmente gran- de si el deportista no está entrenado.

En la categoría profesional se entrena de 1 a 2 veces al día, y en la fase de preparación de eliminatorias y campeonatos se puede llegar hasta 3 veces diarias.

Debido a las presiones financieras de las asociaciones, las pausas de invierno y de verano se van haciendo cada vez más cortas y muchos médicos del deporte advierten sobre el peligro de una sobrecarga crónica en los futbolistas.

Los jugadores profesionales están en el punto central del interés público. El fisioterapeuta encargado no debe únicamente atender el estrés corporal del depor- tista sino que también debe tener en cuenta la carga mental del jugador en su ambiente social (conocidos, familia, prensa).

Debido a la constante carga, tanto física como mental, y a los factores de estrés añadidos, como, por ejemplo y debido a los viajes, el constante cambio de clima y de horario, se ve muy a menudo dañado el sistema inmunológico de los deportistas profesionales. La debilidad del sistema inmunológico conlleva una elevada propensión a las infecciones y una capacidad disminuida de rendimiento. Las debilidades del sistema inmunológico son difíciles de diagnosticar por parte del fisioterapeuta; la mayoría de las veces los síntomas externos del deportista son el punto de arranque para un análisis detallado. Estas señales pueden ser:

• Motivación defectuosa por parte del jugador, falta de ganas.

• Constantes infecciones.

• Problemas de técnica (y de coordinación).

• Capacidad deficiente para “entregarse plenamente a fondo”.

También en el campo amateur en los últimos años se han elevado considera- blemente los alcances e intensidades del entrenamiento; en el ámbito elevado del amateurismo no es raro que se entrene 5 ó 6 veces por semana. A las exigencias laborales se suma una enorme carga total corporal y mental del deportista que, al igual que en los deportistas profesionales, puede conllevar cargas desproporcio- nadas y sobrecargas (véase anteriormente).

Localizaciones típicas de las lesiones y los daños deportivos en el fútbol. En primera instancia, las zonas más afectadas son las piernas de los futbolistas; en especial se ven afectadas por lesiones agudas y dolencias crónicas la articulación tibiotarsiana y la de la rodilla. Menos corrientemente se lesionan la articulación del hombro y la columna vertebral, y en unas pocas ocasiones se observan lesio- nes en la cabeza.

Lesiones agudas que afectan a los futbolistas:

• Lesión en la banda capsular de las articulaciones tibiotarsianas (traumatismos

de supinación).

• Lesión en la banda capsular de las articulaciones de la rodilla, la mayoría de las veces en forma combinada.

• Lesiones de menisco.

• Lesiones en la banda capsular del hombro con participación ósea (magulla-

dura de la articulación angular del hombro) por golpes en el hombro o produ- cidas en un enfrentamiento entre dos.

• Fractura de huesos, en especial en la tibia y en el peroné.

• Lesiones de tendones–músculos (rotura del tendón de Aquiles, del origen y la

inserción del tendón rotuliano).

• Lesiones musculares (distensiones, desgarros musculares y de las fibras mus-

culares, síndrome compartimental, miositis osificante).

• Magulladuras, hematomas (contacto con el adversario).

• Lesiones de cabeza, traumatismos en las vértebras cervicales (¡cuidado: peli-

gro de hemorragias secundarias intracraneales con riesgo de muerte!).

• Heridas por rozamiento (¡peligro de infecciones!).

• Heridas abiertas y de desgarro (¡peligro de infecciones!).

• Ampollas, callos (calzado nuevo).

Dolencias crónicas que aparecen en los futbolistas (cargas desproporciona- das y sobrecargas):

• Modificaciones del tejido tras repetidas magulladuras y hemorragias (contac-

to con el adversario).

• Modificaciones degenerativas de la articulación tibiotarsiana superior, sepa-

ración de la cresta tibial, modificaciones degenerativas de las articulaciones de los dedos de las manos y de los pies.

• Modificaciones degenerativas de la articulación de la rodilla, de los cartílagos que unen la articulación, del menisco.

• Modificaciones degenerativas de la articulación de la cadera (artrosis coxal),

en especial en la pierna de apoyo.

• Dolores durante el empleo de los aductores.

• Pubalgia.

• Síndrome del tendón rotuliano.

• Modificaciones degenerativas de la columna vertebral, en especial de las ver-

tebras lumbares.

• Espasmos musculares, miogelosis (la mayoría de las veces junto con lesiones

de las articulaciones).

Balonmano

Desde que finalizó la II Guerra Mundial el balonmano, como deporte popu- lar, se jugaba casi exclusivamente como balonmano a once o en campo de juego abierto, lo que hoy en día casi no se practica. Al cambiar al balonmano en sala, las exigencias de los deportistas han aumentado enormemente. A causa de los tos- cos suelos de los gimnasios, las cargas elevadas son mucho mayores que las que se daban en un campo de césped.

Debido a la disminución del tamaño del campo, las acciones de los deportis- tas se han vuelto mucho más rápidas; el moderno deporte de balonmano en sala se caracteriza por los pases cortos y elevados esfuerzos. El balonmano es un deporte de contacto corporal muy señalado; los deportistas adquieren sus mejo- res capacidades sólo cuando hay coordinación entre un buen estado de salud y de entrenamiento y cuando dominan perfectamente la técnica del deporte de balon- mano de sala, incluidas las técnicas de salto y de caída.

Típicas lesiones y dolencias deportivas. En los jugadores de balonmano, junto a la articulación tibiotarsiana, se ven especialmente afectadas las muñecas, codos y hombros, así como la zona de la cabeza. En especial la intervención del jugador adversario al lanzar puede provocar graves lesiones en el brazo que ejecuta la acción. En las caídas tras los lanzamientos muy a menudo se producen heridas por rozamientos contra la pista, con el peligro subsiguiente creado por una falta de higiene; tras los saltos existe el peligro de que se produzcan torceduras por un ate- rrizaje inseguro o no esperado sobre el pie tanto del jugador compañero como del adversario.

Lesiones agudas que afectan a los jugadores de balonmano:

• Lesión en la banda capsular de las articulaciones tibiotarsianas (traumatismos

de supinación).

• Lesión en la banda capsular de las articulaciones de la rodilla, la mayoría de

las veces en forma combinada.

• Lesiones de menisco.

• Lesiones en la banda capsular del hombro con participación ósea (magulla-

dura de la articulación angular del hombro) por golpes en el hombro o produ- cidas en un enfrentamiento entre dos.

• Luxaciones de las articulaciones de los dedos de la mano y del hombro.

• Fracturas de la articulación de la mano y los dedos.

• Lesiones de tendones-músculos (rotura del tendón de Aquiles, tendón rotulia-

no, hombro, codo, articulaciones de los dedos).

• Lesiones musculares (distensiones, desgarros musculares y de las fibras mus- culares, síndrome compartimental, miositis osificante).

• Golpes secos en la boca del estomago que pueden ser peligrosos para la vida.

• Lesiones en la cabeza (contusiones).

• Traumatismo en las vértebras cervicales (¡peligro de hemorragias secundarias

internas con peligro de muerte!).

• Heridas por rozamiento (¡peligro de infecciones!).

• Heridas abiertas y desgarros (peligro de infecciones!).

• Ampollas, callos (calzado nuevo).

• Magulladuras, hematomas (contactos con el adversario),

• Lesiones en los dientes y pérdida de los mismos.

Dolencias crónicas que aparecen en los jugadores de balonmano (cargas des- proporcionadas y sobrecargas):

• Reacciones degenerativas óseas por cargas desproporcionadas y sobrecargas

en el codo, articulación de mano y dedos, de la rodilla y tibiotarsiana.

• Tendinosis de inserción con localización típica (tendinosis en la zona de los

rotadores [hombro de lanzador], epitrocleítis [codo de lanzador], tendopatía de inserción del músculo tríceps braquial).

• Bursitis prerrotuliana (tiros de salto y de caída).

• Modificaciones degenerativas de la articulación de la rodilla, de los cartílagos que unen la articulación, del menisco.

• Modificaciones degenerativas de la articulación de la cadera (artrosis coxal).

• Modificaciones degenerativas de la articulación de los dedos, manos, hombro

y cadera (artrosis coxal).

• Dolores en el empleo de los aductores (tendinosis de inserción).

• Pubalgia.

• Síndrome del tendón rotuliana (tendinosis de inserción).

• Dolencias en el tendón de Aquiles (tendinosis de inserción).

• Dolencias en el hombro.

• Modificaciones degenerativas de la columna vertebral, en especial en las vér-

tebras lumbares con distensión (deslizamiento de la vértebra).

• Espasmos musculares, miogelosis (la mayoría de las veces junto con lesiones

de las articulaciones).

Baloncesto

En los últimos años casi ningún deporte ha sufrido un auge tan grande como el experimentado por el baloncesto (¡street-ball!). En Estados Unidos, el balon-

cesto es el deporte más practicado y más visto, y también en los países europeos, sobre todo en Occidente, el baloncesto pertenece a la gama de deportes más populares.

El baloncesto se ha denominado el “juego sin cuerpo”, lo que se aleja mucho del baloncesto actual. Debido a la altura de las canastas de balonces- to (3,05 m) se entiende que el baloncesto es practicado preferentemente por deportistas muy altos. A través de la altura de cuerpo y de las largas palancas de las extremidades se producen grandes fuerzas (momentos de torsión) sobre el sis- tema del esqueleto; para realizar jugadas rápidas llenas de fuerza tiene gran importancia, en el baloncesto moderno, un entrenamiento de fuerza guiado tanto para la elevación del rendimiento como para la profilaxis de las lesiones.

Lesiones agudas que afectan a los jugadores de baloncesto:

• Lesión en la banda capsular de las articulaciones tibiotarsianas (traumatismos

de supinación).

• Lesión en la banda capsular de las articulaciones de la rodilla, la mayoría de

las veces en forma combinada.

• Lesiones de menisco.

• Lesiones en la banda capsular del hombro con participación ósea (magulla-

dura de la articulación angular del hombro) por golpes en el hombro o produ- cidas en un enfrentamiento entre dos.

• Luxaciones de articulaciones de dedos y hombros.

• Lesiones de tendones–músculos (rotura del tendón de Aquiles, hombro, codo

y articulación de los dedos).

• Lesiones musculares (distensiones, desgarros musculares y de las fibras mus-

culares, síndrome compartimental, miositis osificante).

• Golpes secos en la boca del estomago que pueden ser peligrosos para la vida.

• Lesiones de cabeza, (¡cuidado: peligro de hemorragias secundarias intracra-

neales con riesgo de muerte, traumatismos en las vértebras cervicales!).

• Heridas por rozamiento (¡peligro de infecciones!).

• Heridas abiertas y desgarros (¡peligro de infecciones!).

• Ampollas, callos (calzado nuevo).

• Magulladuras, hematomas (contactos con el adversario).

• Lesiones en los dientes y pérdida de éstos.

• Lesiones por golpes contra las barreras que separan el campo de juego del

lugar donde se sientan los espectadores.

Afecciones crónicas ocurridas a los jugadores de baloncesto (cargas despro- porcionadas y sobrecargas):

• Reacciones degenerativas óseas por cargas desproporcionadas y sobrecargas

en el codo, muñeca y los dedos, articulación de la rodilla y articulación tibio- tarsiana.

• Tendinosis de inserción con localización típica, tendinosis en la zona de los

rotadores (hombro de lanzador), epitrocleitis (codo de lanzador), tendinopatí- as de inserción del músculo tríceps braquial.

• Modificaciones degenerativas de la articulación de la rodilla, de los cartílagos que unen la articulación, del menisco.

• Dolores al utilizar los aductores.

• Síndrome rotuliano.

• Afecciones en el tendón de Aquiles.

• Afecciones en el hombro.

• Modificaciones degenerativas de la columna vertebral, en especial en las vér-

tebras lumbares con distensión (deslizamiento de la vértebra).

• Espasmos musculares, miogelosis (la mayoría de las veces en unión con lesio-

nes en las articulaciones).

Voleibol

El voleibol es un juego que, entre otras cosas, se caracteriza por las constan- tes cargas de salto de las extremidades inferiores y por las cargas de tiro de las extremidades superiores. El recorrido de los movimientos que se repiten en miles de ocasiones puede provocar lesiones y cargas desproporcionadas y de sobrees- fuerzo crónicas. El voleibol, en comparación con otros deportes y debido a la falta de contacto con el adversario, es, mirado desde un punto de vista estadísti- co, menos dañino que otros deportes en los que se da contacto con el adversario, como, por ejemplo, en el fútbol, el balonmano o el baloncesto. En los últimos años se ha colocado en un primer plano una variante del voleibol clásico, el “volei-playa”, que se juega en arena y con otras reglas distintas (sólo dos jugado- res forman un equipo).

Lesiones agudas que afectan a los jugadores de voleibol:

• Lesión en la banda capsular de las articulaciones tibiotarsianas (traumatismos

de supinación, pie del adversario debajo de la red al aterrizar, golpe contra la pelota).

• Lesión en la banda capsular de las articulaciones de la rodilla, la mayoría de

las veces en forma combinada.

• Lesiones de menisco.

• Lesiones en la banda capsular del hombro (lesiones por compresión, tendino-

sis de inserción).

• Luxaciones de articulaciones de dedos y hombros.

• Lesiones de tendones-músculos (rotura del tendón de Aquiles, hombro, codo,

articulación de los dedos).

• Lesiones musculares (distensiones, desgarros musculares y de las fibras mus-

culares).

• Lesiones de cabeza (contusiones, así como traumatismos en las vértebras cer-

vicales por contacto con el balón al lanzar con fuerza).

• Heridas por rozamiento (¡peligro de infecciones!).

• Heridas abiertas y desgarros (¡peligro de infecciones!).

• Ampollas, callos (calzado nuevo).

• Magulladuras, hematomas.

Afecciones crónicas que aparecen en los jugadores de voleibol (cargas des- proporcionadas y sobrecargas):

• Reacciones degenerativas óseas por cargas desproporcionadas y sobrecargas

en el hombro, codo, muñecas y los dedos de la mano, articulación de la rodi- lla y articulación tibiotarsiana.

• Tendinosis de inserción en la zona del hombro, codo y muñeca.

• Bursitis prerrotuliana (caída tras un remate).

• Modificaciones degenerativas de la articulación de la rodilla, de los cartílagos que unen la articulación.

• Dolores al utilizar los aductores.

• Síndrome rotuliano, condropatía.

• Afecciones en el tendón de Aquiles.

• Afecciones en el hombro (síndrome subacromial, choque).

• Modificaciones degenerativas de la columna vertebral, en especial en las vér-

tebras lumbares con espondilolistesis.

• Espasmos musculares, miogelosis (la mayoría de las veces junto con lesiones

de las articulaciones).

Hockey sobre hielo

El hockey sobre hielo, tal y como les gusta señalar a los medios de comuni- cación, es el tipo de deporte en equipo más rápido y más fuerte, por lo que sor- prende que la frecuencia de lesiones esté por debajo de la de los esquiadores o de los futbolistas.

El hockey sobre hielo se caracteriza por sus elevadas exigencias en cuanto a la atención, la velocidad de reacción y los rendimientos de duración en velocidad y en fuerza. El principio de esta capacidad de rendimiento es la resistencia aeró-