The outputs of this evaluation will be presented in the English language.
Objective 1: Developing and Restructuring of Infrastructure Environment
Los tipólogos suelen catalogar el chino como lengua aislante y analítica31, y hasta lo aducen como ejemplo prototípico de tales clases de lenguas (Comrie 1990; Goddard 2005). Los morfemas de las lenguas aislantes (y no rara vez las palabras) propenden al monosilabismo, y las palabras, a la invariabilidad morfológica. Si bien en chino clásico, regularmente, sinograma, morfema y palabra se condicen, el chino moderno ha dejado de cumplir ese principio.
La lengua prototípicamente aislante y analítica es el chino antiguo, donde cada sinograma representaba un morfema, una sílaba y una palabra. Todavía la mayoría de sinogramas constituyen en chino moderno un morfema monosilábico; muy pocos, por el contrario, siguen ahormando palabras (Lamarti 2011). En chino antiguo un morfema se bastaba como designación: 石 era al tiempo sinograma, morfema ‘piedra’ y palabra ‘piedra’. Hoy el sinograma 石 transcribe el morfema léxico ‘piedra’, mientras que la palabra ‘piedra’ ha bisilabizado por medio de la sufijación del morfofonema 頭: 石頭 ‘piedra’.
Los constituyentes oracionales de las lenguas aislantes respetan un orden estricto; sin embargo, en aparente contradicción con esa particularidad, se rigen por unas reglas gramaticales laxas. Las palabras de las lenguas aislantes carecen de flexión. A priori, el chino moderno desconoce tanto la conjugación verbal como la declinación nominal. Con todo, quizá su sistema morfosilábico de escritura disimule u oculte gramemas flexivos o aglutinantes32.
La escritura china tergiversa la percepción del lector. El oído percibe otras formas y tipologías. La escritura empece la fusión, no así la cadena hablada, donde una
31 Ambos términos no son sinónimos: por un lado, el significado gramatical se expresa en las lenguas analíticas a través de las relaciones sintácticas; por el otro, una lengua será aislante en la medida en que tienda a ser monomorfémica. No todas las lenguas analíticas son aislantes; desprovistas de marcas morfológicas que asignen funciones sintácticas, en cambio, las lenguas aislantes han de ser forzosamente analíticas. No hay lenguas tipológicamente puras. Por supuesto, algunos rasgos tipológicos predominarán sobre otros: el español se acerca más al prototipo de lengua flexiva que el chino (pero menos que el latín), aunque también presenta algunas características aislantes (las preposiciones como marcas de caso) y aglutinantes (el género y el número); el chino moderno excede la categoría de las lenguas aislantes, ya que posee morfemas tipificables como flexivos y forma derivados por afijación (Whaley 1997).
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El chino antiguo poseía un sistema de flexión basado en cambios tonales. Así, 飲yǐn ‘beber’
pronunciado en cuarto tono 飲yìn significaba ‘dar de beber’ (Liu 2012: 37). En el chino moderno se
observa una suerte de flexión categórica en algunas palabras: 中 (verbo en cuarto tono 中zhòng ‘acertar
o dar en el centro’ y sustantivo en primer tono 中zhōng ‘centro’); 數 (verbo en tercer tono 數shǔ ‘contar’
distancia análoga separa cantar de cantaré y qù ‘ir’ de wohuìqù ‘iré’. Lo aislante no es la lengua china, sino su escritura (Moreno Cabrera 2005). Sería erróneo certificar la falta de flexión del chino, por ejemplo, aduciendo el monosilabismo, exclusivo o caracterizador del chino clásico. Reanalizados como marcas flexivas o aglutinantes, cabría considerar 了 (恐龍悄悄地進了房間 ‘el dinosaurio entró en la habitación sin hacer ruido’), 過 (超人飛過地球一圈 ‘Supermán voló alrededor de la Tierra’) y 著 (當時下著雨 ‘llovía’) desinencias aspectuales y tipificar 的 como morfema de caso genitivo (詩人的 ‘del poeta’). Asimismo, podrían interpretarse 公 (公狼 ‘lobo’) y 母 (母狼 ‘loba’) como morfemas de género para animales, 男 (男詩人 ‘poeta’) y 女 (女詩人 ‘poetisa’) como morfemas de género para entidades humanas y 們 (詩 人們 ‘poetas’) como morfema de plural para entidades humanas. Sea como fuere, no es la flexión ni la derivación, sino la composición el mecanismo morfológico de formación de palabras más productivo en chino.
Las lenguas sínicas son tonodistintivas33 (Cortés 2009). No obstante, si bien el tono fonológico, rasgo fonético suprasegmental con valor fonémico, contribuye a la delimitación del significado, el chino moderno apela sobre todo al contexto y a los sinogramas para romper la homofonía: pípá 琵琶 ‘laúd’ y pípá 枇杷 ‘níspero’34. La tendencia a la abreviación y a los acrónimos, por otro lado, dificulta a menudo la comprensión. El contexto restituirá la información omitida (palabras, sinogramas, etcétera) para que el texto cobre o complete su significado (Marco & Lee 1998).
La homofonía ha provocado en chino moderno la proliferación de palabras bisílabas y favorecido la composición como mecanismo principal de formación léxica (Xie 謝 2007). Los homófonos en chino (同 音 異 義 詞) son abundantísimos, tanto homotónicos (homofonía total con inclusión del tono) como heterotónicos (homofonía parcial con exclusión del tono).
Homófonía homotónica
意義
yìyì‘significado’異議
yìyì‘objeción’悲
bēi‘tristeza’杯
bēi‘vaso’
33 El sistema tonal del chino moderno comprende cuatro tonos. Es la lengua sínica con menos capacidad tonodistintiva (Cortés 2009).
34 El humor, los juegos de palabras y la publicidad propenden en chino a explotar la homofonía de la lengua.
Homófonía heterotónica
意義
yìyì‘significado’疑義
yíyì‘duda’北
běi‘norte’杯
bēi‘vaso’Los homónimos (同音詞) se dividen en homófonos (音同形異) y homógrafos (音同 形同). Los homógrafos en español son invariablemente homófonos, mas no al revés:
vaca y baca; por el contrario, los homógrafos chinos pueden no coincidir en la pronunciación: 行 xíng y 行 háng.
Las palabras del chino moderno escapan a la fijación en categorías gramaticales y suelen gozar de polivalencia categorial.
包
VERBO ‘empaquetar’, ‘envolver’ SUSTANTIVO ‘paquete’, ‘fardo’
CLASIFICADOR ‘un paquete de’
En el siglo XVII se clasificó el léxico de la lengua china en palabras plenas (實詞) y
palabras vacías (虛詞) (Rovira Esteva 2010: 169). Las palabras plenas expresan un significado léxico o nocional y constituyen una clase abierta: sustantivos, verbos, adjetivos, pronombres, clasificadores, medidores, posicionales. En cambio, las palabras vacías, desprovistas de significado léxico y portadoras de valores gramaticales o funcionales, configuran una clase cerrada: adverbios, preposiciones, conjunciones, partículas, onomatopeyas e interjecciones. Tanto el criterio morfológico como el semántico fallan a la hora de determinar la categoría gramatical de las palabras en chino. Sin duda, es más fiable el criterio sintáctico. La lingüística china ha establecido trece categorías (Zhao 趙 1999: 58): sustantivos (名詞), verbos (動詞), adjetivos (形容詞), adverbios (副詞), posicionales (方位詞), numerales (數詞), medidores y clasificadores (量詞), pronombres (代名詞), preposiciones (介詞), conjunciones (連詞), partículas (助詞), interjecciones (嘆詞) y onomatopeyas (象聲
詞)35. Dentro de los sustantivos se incluyen tradicionalmente los llamados sustantivos temporales (時間詞): 明天 ‘mañana’, y los locativos (處所詞): 臺灣 ‘Taiwán’36.
La sintaxis de los adjetivos en chino se asemeja a la de los verbos intransitivos. Las preposiciones descienden de los verbos y hasta reciben el nombre de coverbo en lugar del de preposición debido a la proximidad entrambas categorías: 給, 在, 從. Las partículas en otras etapas evolutivas del chino fueron palabras plenas (Li 2013). Con el tiempo han devenido en partículas monosilábicas y átonas, afijables a palabras, sintagmas o frases, transmisoras de valores semánticos o gramaticales (aspectuales 了; modales 吧; estructurales 的). Los posicionales pueden actuar de sujeto o de modificador adverbial o adjetival pospuesto. Los medidores cuantifican; los clasificadores categorizan, califican y refieren. Precedidos de determinante, medidores y clasificadores modifican verbos, adjetivos y sobre todo sustantivos: 三 杯茶 ‘tres vasos de té’, 一絲希望 ‘un hilo de esperanza’, 一系列謊話 ‘una sarta de mentiras’.
En la tradición filológica china, la sintaxis ha recibido menos atención que la lexicología y la fonología. Wang Li 王力 (1985) distingue entre gramática de la lengua escrita (文法) y gramática de la lengua oral (語法). Si bien una lengua, comúnmente, no se escribe igual que se habla, las modalidades oral y escrita del chino moderno difieren entre sí más que las del español.
Orientada a la pragmática y al discurso, la sintaxis del chino se expande por medio de inferencias37. En chino puede prescindirse de que casi todo elemento lingüístico si el contexto proporciona suficiente información o se sobrentiende. La ausencia de categorías obligatorias, así como la ambigüedad y la polivalencia idiosincrásicas de esas mismas categorías no impiden, huelga decir, la comprensión mutua de los interlocutores. Factores extralingüísticos rigen la comunicación: emisor, receptor, intención ilocutiva, efecto perlocutivo, conocimiento del mundo. El contexto físico, datos consabidos o compartidos, etcétera, proporcionan las claves informativas e
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Los posicionales, los clasificadores y las partículas no tienen correspondencia en español.
36 En español los sustantivos temporales equivalen a adverbios, mientras que los locativos son un tipo particular de nombres propios, los topónimos. Dado su disímil comportamiento sintáctico respecto a los sustantivos, algunos lingüistas prefieren, no obstante, tratarlos como categorías independientes (Zhao
趙 1999).
37 Mientras que el español se orienta a la oración, el idioma chino se orienta al discurso (Rovira Esteva 2010), de ahí que ninguno de los órdenes oracionales de Greenberg (1963) se ajuste a su sintaxis. La pragmática actúa en chino como la sintaxis en español. Un estudio de Peyraube (2000), empero, ha hallado indicios de una paulatina reorientación de la lengua china a la oración y a la sintaxis. Esa reorientación se debería a influencia o adstrato de lenguas occidentales.
interpretativas. La parte del mensaje codificada y transmitida importa menos que el propio contexto enmarcador (Rovira Esteva 2010; Li 2013).
A diferencia de los geolectos sínicos sureños y del chino clásico, el chino moderno es una lengua de orden regresivo donde el modificador antecede al modificado. Ese orden contrasta también con el orden progresivo del español38. Sea como fuere, a través de órdenes inversos, las lenguas española y china cumplen con su cometido primordial: trasladar y comunicar con éxito las representaciones mentales de sus hablantes.
○
2 .2.1Los clasificadores39El chino es una lengua clasificadora. No porque clasifique, pues todas las lenguas lo hacen, sino por contar con una categoría gramatical específica para ello: los clasificadores. Aunque ajena a la mayoría de las lenguas indoeuropeas, la de
clasificador es una categoría gramatical común entre lenguas del este y del sudeste asiático (el chino, el japonés, el vietnamita, etcétera), lenguas oceánicas como el kiriwina o africanas como el bantú y el suajili (Luque Durán 2004).
Morfemas léxicos gramaticalizados en alguna medida, los clasificadores del chino matizan o cuantifican el referente del sustantivo con el que conforman el sintagma nominal. Asimismo, análogamente a las claves semánticas de los sinogramas, asignan rasgos de significado más o menos subjetivos o culturales. En español los sustantivos cuantificadores40 desempeñan funciones similares a las del clasificador. Tanto en español como en chino la metonimia transmuta recipientes en clasificadores o cuantificadores para denotar volumen, cantidad o tamaño: barril 桶, bolsa 袋,
botella 瓶, caja 箱, cuenco 碗, maceta 盆, paquete 盒, plato 盤, vaso 杯. Cuantificadores y clasificadores definen la forma o la disposición de los objetos.
38 Según Bloom (1982), el orden del binomio modificador modificado tiene consecuencias cognitivas. 39 Dado que proceden de catacresis metafóricas o metonímicas, los clasificadores del chino, así como los sustantivos acotadores del español, constituyen una de las categorías de mayor interés para la metaforología. Ambas categorías gramaticales ilustran varios capítulos de la tesis: la catacresis (§○4.3.2.1), la teoría metaforológica de la mezcla (§○3.3.4), etcétera.
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Bosque (1999) distingue entre sustantivos acotadores (barra, gajo, lata, rodaja, vaso, etcétera), medidores (gramo, litro, metro, etcétera) y grupales o colectivos (enjambre, manada, racimo, ramo,
a Una manada de elefantes. b Ese saco de harina.
c Dos barras de pan.
d 這壺綠茶 ‘esta tetera de té verde’ e 一串香蕉 ‘un racimo de plátanos’ f 那群鳥 ‘aquella bandada de pájaros’
La diferencia estriba, por un lado, en que el sustantivo cuantificador es opcional en español, mientras que el chino preceptúa la inserción del clasificador entre el sustantivo y el determinante; por otro lado, aunque ambas unidades se asemejen, sólo los clasificadores del chino informan de la categoría conceptual del referente que el sustantivo designa. Clasificadores individuales como 棵, 朵, 匹, 本 o 張, pese a categorizar la entidad referida, no suelen traducirse en español.
a 一棵柳樹 ‘un Ø sauce’ b 兩匹馬 ‘dos Ø caballos’ c 這朵玫瑰 ‘esta Ø rosa’
Algunos clasificadores funcionan como gramema de plural pospuestos al sustantivo con el que prototípicamente concuerdan.
一朵花 ‘una flor’ 花朵 ‘flores’ 那張紙 ‘aquel papel’ 紙張 ‘papeles’ 八匹馬 ‘ocho caballos’ 馬匹 ‘caballos’
Cuando el clasificador denota alguna propiedad inherente del sustantivo, la metonimia sella la relación; otras veces, la propiedad referida no es consustancial o el clasificador se disloca con un golpe de metáfora y un propósito deliberadamente estilístico: una manada de profesores, 那葉扁舟 ‘aquella [hoja] barca’41.