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Developing an appropriate SADC migration agenda and policy framework

9. Conclusions and recommendations

9.1 Developing an appropriate SADC migration agenda and policy framework

Prueba de existencia y estimación de la cuantía

C

omo síntesis concluyente de lo visto hasta aquí, se procede a continuación a la constatación de la existencia real del dinero simulado. A tal fin, denominándose E el dinero efectivo de curso legal emitido por el Banco de España, D el total de los depósitos constituidos en todas las entidades de crédito, S el total de los depósitos simulados, y L el efectivo en posesión del público, es fácil colegir la siguiente relación:

D - S = E - L

Y así, puesto que siempre existe efectivo en poder del público (del orden de las cuatro quintas partes), con lo cual L > 0, se infiere inmediatamente la relación que a continuación se expresa:

S > D - E

Conque el volumen de dinero simulado, creado por la actividad bancaria, es siempre superior a la diferencia entre los depósitos totales y el dinero emitido por el Banco de España; por lo que, prescindiendo del efectivo que los agentes económicos mantienen en su poder para atender las necesidades corrientes, se obtiene una cuantificación del volumen de dinero bancario simulado que será inferior al real.

Tomándose como instantes de comprobación los 31 de diciembre de 1992 y de 1993, los balances en esas fechas del Banco de España contabilizan en la cuenta de billetes y monedas en circulación un total de 6.506 miles de millones de pesetas en 1992 y 7.256 en 1993; y de los balances totales de la Banca y de las Cajas de Ahorro, prescindiéndose del efecto de las Cooperativas de Crédito y de las Cajas Rurales, que vendría a engrosar algo el fenómeno en estudio, se tiene que los depósitos totales fueron casi 50 billones de pesetas en 1992 y más de 56 billones en 1993; y ello frente a los 6,5 billones de dinero de curso legal en circulación de 1992 y los

27 DÉBITOS A CLIENTES DE LA BANCA Y DE LAS CAJAS DE AHORROS

CONFEDERADAS A 31 DE DICIEMBRE (millones de pesetas)

TOTAL 1992 1993

Banca 27.007.296 30.920.867

Cajas de Ahorros 22.713.699 25.300.003

TOTAL 49.720.995 56.220.870

28

(1) BILLETES Y MONEDAS EN CIRCULACIÓN (2) ACTIVOS LÍQUIDOS EN MANOS DEL PÚBLICO (3) DINERO SIMULADO

(4) AUMENTO ANUAL DE DINERO SIMULADO (miles de millones de pesetas)

31 DICIEMBRE (1) (2) (3) (4) 1981 1.521,5 15.042,7 13.521,2 1982 1.739,4 17.534,5 15.795,1 2.273,9 1983 1.939,9 20.304,8 18.364,9 2.569,8 1984 2.154,2 23.619,1 21.464,9 3.100,0 1985 2.391,9 26.733,7 24.341,8 2.876,9 1986 2.744,9 30.345,2 27.600,3 3.258,5 1987 3.137,2 34.794,1 31.656,9 4.056,6 1988 3.627,5 39.443,6 35.816,1 4.159,2 1989 4.253,0 45.278,4 41.025,4 5.209,3 1990 4.982,5 50.685,6 45.703,1 4.677,7 1991 6.071,4 56.439,2 50.367,8 4.664,7 1992 6.506,5 59.383,2 52.876,7 2.508,9 1993 6.989,1 65.372,2 58.383,1 5.506,4 Oct. 1994 7.225,4 67.122,9 59.897,5 1.514,4

aproximadamente 7,2 billones de 1993; lo que da como resultado la estimación de la cantidad de dinero simulado, que alcanza, como poco, 43,5 billones de pesetas al final de 1992 y 48,8 billones al término de 199327. En suma, redondeando, puede afirmarse que, sobre el total de los depósitos bancarios al acabar 1992, como mucho, la octava parte estaba respalda por dinero efectivo de curso legal, el resto, es decir, más de siete octavos, era dinero simulado creado por las entidades de crédito como resultado de la actividad bancaria; y ese mismo parámetro a finales de 1993 se situaba en una proporción parecida. ¡Ésta es la verdad!

La exacta proporción del dinero simulado28 sobre el total del emitido y circulante en la economía puede calcularse a partir de los datos publicados por el Banco de España en el Boletín Estadístico, y viene dado por la masa de activos líquidos en manos del público, que incluye el efectivo, los depósitos a la vista, los depósitos de ahorro, los depósitos a plazo y otros componentes monetarios que forman parte del pasivo del Sistema. Obsérvese la columna (4), que mide cuantitativamente el aumento anual de dinero simulado, y que representa la cantidad de éste que el Sistema Bancario crea de la nada, sin ningún esfuerzo, y para sí mismo, prestándolo a interés; podrá constatarse de este modo cómo se explica el facilísimo y cuantiosísimo proceso de enriquecimiento de los banqueros, bajo la mirada permisiva de las autoridades económicas y a espaldas de la sociedad.

Asimismo, se constata cómo en 1994 hubo un descenso brusco de la cantidad de dinero simulado. Y puesto que, entretanto no se modifique la legislación vigente, el dinero simulado hace las funciones de dinero legal y sirve a la circulación económica, sin perjuicio de que tal sea de hecho un engaño social, la cantidad de aquél influye sobre las posibilidades de pago de los agentes económicos; así que restringirlo desencadena múltiples secuencias de impagados con el efecto multiplicador propio de las economías monetarias, en las que el mismo dinero se utiliza en múltiples transacciones. Se confirma de este modo la enorme influencia de las decisiones estratégicas de la Banca por lo que respecta a las políticas de crédito, comprobándose cómo las crisis son inducidas por la utilización tan egoísta que los banqueros hacen de su privilegio de emitir dinero simulado, que confirma la tesis expuesta en el

capítulo V. Y así se comprende la necesidad de acabar con este estado de

cosas, de forma que sean realmente las autoridades económicas quienes controlen y dirijan completamente las políticas monetaria y crediticia; al tiempo que los propietarios de los fondos depositados en los bancos, es decir, todos los ciudadanos, elijan, por derecho regulado en un contrato de depósito justo y veraz, qué ha de hacerse con ellos, de acuerdo con un modelo como el esbozado en el capítulo IX.

En diciembre de 2004 las cosas estaban así: los billetes y monedas en circulación (E) sumaban 74.205 millones de euros (12,35 billones de pesetas); los débitos a clientes de los bancos ascendían a 359.610.343 miles de euros y los de las cajas 447.668.887 miles de euros, en total entre bancos y cajas los débitos a clientes (D) eran de 807.279230 miles de euros (134,32 billones de pesetas).

Por tanto, el dinero simulado o dinero emitido gratis por y para el Sistema bancario superaba en 2004 la friolera de 121,97 billones de pesetas (134,32 ! 12,35), frente al existente en 1992 superior a los 43,5 billones de pesetas y en 1993 superior a los 48,8 billones de pesetas. Éste es el hecho, las conclusiones son evidentes para cualquiera con dos dedos de frente. El inmenso enriquecimiento de la Banca a través de este privilegio de emisión tiene su contrapartida en la esclavización de toda la sociedad por la vía del crédito. Mientras los bancos simulan gratis el dinero que prestan, sus prestatarios han de entregarlos el sudor y las privaciones reales de muchos años de duro esfuerzo.