El eje de los esquemas asociativos consiste en la articulación del ordenamiento territorial, el desarrollo, la gestión de servicios, y la gobernabilidad, mediante contextos de planeación y gestión institucional que superan el límite de una jurisdicción, permitiendo abordar procesos de integración territorial de manera más comprensiva, integral e integrada más allá de la limitada perspectivas local.
Ello implica que los procesos de asociación deben responder a lógicas territoriales, en sus diferentes aspectos geográficos, económicos, poblacionales, sociales y culturales, con lo cual estos ámbitos de asociación no deben basarse exclusivamente en factores coyunturales, excepto aquellos dirigidos a acciones particulares de gestión. Por lo tanto, estos procesos deben sustentarse en la comprensión de las lógicas del territorio en los cuales se hallan articulados y de sus problemáticas vinculantes, es decir, de problemas que competen por difusión o impacto a más de una localidad.
29 La asociatividad es de naturaleza voluntaria y de conformación de alianzas estratégicas. La cual requiere de la conjugación de esfuerzos de los participantes, quienes deben establecer el alcance de la estrategia asociativa a través del conocimiento de sus principales premisas básicas, que de acuerdo con autores como Ruiz (2006), Perales (2003) y Rosales (1997) son las siguientes:
Su incorporación es voluntaria
No excluyen a ninguna empresa por el mercado en el cual operan Se mantiene la autonomía gerencial de las empresas
Puede adoptar distintas modalidades jurídicas y organizacionales Es principalmente para pymes (pequeñas y medianas empresas).
Los objetivos para la conformación de un esquema asociativo comprenden, entre otros, la formulación, estructuración y/o ejecución de proyectos de impacto regional; la prestación de servicios públicos, la ejecución de obras públicas; así como el desarrollo de tareas administrativas o de planificación.
De acuerdo a Ramírez (2012) los objetivos a más de compartir riesgos y disminuir costos suelen ser:
Financieros
o Acceso al financiamiento, cuando las garantías que se requieren no pueden ser cubiertas por cada actor en forma individual, pero en grupo, son cubiertas proporcionalmente por parte de cada uno de los participantes.
o Compras conjuntas
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Organizacionales
o Mejora en los procesos productivos
o Aplicación de nuevas formas de administración
o Implantación de planeamiento estratégico
o Intercambio de información productiva o tecnológica Capacitación conjunta
o Generar economías de escala
o Acceso a recursos o habilidades críticas
o Acceso a tecnologías de productos o procesos
o Aumento del poder de negociación
o Investigación y desarrollo Comerciales
o Lanzamiento de nuevos productos al mercado
o Apertura de nuevos mercados
o Intercambio de información comercial
o Investigación de mercados
o Alianzas para vender
o Servicios post venta conjuntos
o Inversión conjunta
o Logística y distribución
o Consorcios de exportación
En materia turística busca fortalecer la gobernabilidad, competitividad, sostenibilidad, equidad, conservación y uso sostenible del territorio y los servicios de los ecosistemas asociados al mismo.
31 A través de este proceso asociativo, los actores involucrados unifican recursos y capacidades que les permiten reducir costos, acceder y optimizar el capital financiero, recurso humano calificado y tecnología, lo que se traduce en un incremento de la productividad y la competitividad.
La asociatividad pasa a ser no solamente una posibilidad de desarrollar ventajas competitivas individuales y conjuntas, sino que puede llegar a constituir un requisito básico de sobrevivencia para las empresas y por ende del destino.
Cabe destacar además, que el desarrollo de la estrategia asociativa requiere de la participación conjunta de las empresas pequeñas y medianas con similares necesidades de cooperación. Las empresas deben visualizar la oportunidad de desarrollar vínculos asociativos y además la pertinencia de la intervención de los agentes económicos, integrados principalmente por las entidades locales que ejercen actividades de regulación, financiamiento, desarrollo tecnológico y formación de recursos humanos. Algunas de estas entidades pueden ser gubernamentales en los ámbitos nacional, regional o local; organizaciones empresariales (cámaras de comercio e industria, asociaciones de empresas); instituciones del subsistema de educación universitaria; organismos financieros y bancos para el desarrollo.
En lo que corresponde a la Ecotura Turística la idea de unidad no es algo común. Por la falta de cultura de cooperación existente en los diferentes operadores turísticos tales como el Eco-Logde y Reserva Botánica San Jorge, la casa de Guagrapamba, Hacienda Verdecocha, Reserva Ecológica Yanacocha, Criadero de truchas y Paradero los colibríes, en Nono, Hosteria y Reserva Bellavista, hasta el momento no se registra un proceso asociativo que permita desarrollar niveles crecientes de competitividad para la parroquia de Nono.
32 A la razón, se define claramente que el modelo de gestión asociativo trabajará de mejor manera en la gestión de la Ecoruta, pues en este se considera como acción primordial, establecer una plataforma de gestión integradora; es decir, consolidar un grupo representativo de los actores locales, pymes, operadores, sector público y privado; todos estos vinculados a la actividad turística, cuyo objetivo es acordar una agenda de trabajo conjunta y consensuada, en función de líneas estratégicas que a más de permitir el adelanto de capacitadas, incremente la competitividad del destino.
Es decir, se trata de fomentar procesos educativos que incentiven estas capacidades. También resulta imprescindible que desde el Estado, las asociaciones empresariales y demás instituciones pongan énfasis en el desarrollo de este modelo, que permita sacar un gran provecho de la sinergia generada por el intercambio de experiencias. Y es también responsabilidad de los profesionales, fomentar y participar en estos proyectos de forma activa, e incluso promoviendo nuevos espacios de reunión.
En este sentido, de manera previa a la conformación de esquemas asociativos se debe tomar en cuenta los objetivos, metas, responsables e indicadores y recursos, para garantizar su sostenibilidad y el éxito en el logro de sus resultados. El punto de partida debe ser la identificación precisa del problema a resolver o la potencialidad a aprovechar seguido de la medición precisa con base en indicadores que permitan su monitoreo y que sean a su vez el soporte para el seguimiento y evaluación del esquema asociativo.