3 CHAPTER THREE: INVESTIGATING THE EFFECT OF TKIS ON
3.3 DISCUSSION
En este apartado voy a emplear la misma metodología que en el anterior para demostrar que la lingüística sistémico-funcional también es un programa de investigación científico progresivo. En primer lugar me voy a referir a las dos heurísticas y al cinturón protector; luego, a los requisitos de un programa legítimo.
Heurística negativa
(1) La estructura del sistema léxico-gramatical del lenguaje está íntimamente relacionada con las necesidades personales y sociales que el lenguaje tiene que satisfacer.
(2) El aprendizaje de la lengua depende también de esas necesidades, puesto que se da en un contexto cultural preciso.
(3) El lenguaje es una semiótica social, i.e., un sistema de significados que, en el contexto de una cultura particular, permite que los hablantes/ escritores hagan las elecciones más apropiadas en virtud de sus necesidades comunicativas.
Cinturón protector
Entre las hipótesis auxiliares vinculadas directamente a la heurística negativa, pueden destacarse un par de hipótesis complementarias. Por un lado, podemos mencionar la hipótesis de la equivalencia dialectal, aceptada por todas las teorías lingüísticas preocupadas por la dimensión social del lenguaje: “No hay dialectos inferiores” (o superiores) (cfr. VI, 3). Por otro lado, los estudios funcionalistas de los últimos años han puesto énfasis en una hipótesis auxiliar que se había mantenido “en suspenso”, tal vez por el temor de afectar la hipótesis de la equivalencia dialectal. Se trata de la hipótesis de la evaluación, i.e., admitir algo que había estado secretamente admitido: “Algunos textos y algunos escritores son mejores que otros y, por ello, no sólo es posible describir por qué un texto significa lo que significa sino que también es posible dar cuenta de la calidad y de la eficacia comunicativa de un texto” (La formulación está tomada de Coulthard 1994: 1). Además de hipótesis auxiliares como éstas y al igual que en cualquier teoría existen las condiciones iniciales a partir de las que se desarrollan los trabajos de investigación. Las condiciones iniciales incluyen, por ejemplo, los datos empíricos sobre el aprendizaje de la lengua y, especialmente, los textos orales y escritos que están a disposición del investigador. En los últimos años ha pasado a tener una notable importancia la lingüística de corpus, que permite contar
con una inmensa cantidad de datos referidos a cómo se usan, concretamente, las diversas opciones léxicas9.
Heurística positiva
La heurística positiva de la lingüística sistémico-funcional consiste en los modelos teóricos que el programa va diseñando para confirmar la heurística negativa. Así como la heurística positiva de la lingüística generativa es la sucesión de modelos gramaticales concretos, en la sistémico-funcional se busca armar una teoría de la totalidad o de algún aspecto del lenguaje como semiótica social (Esquema 9.1). Los detalles de esta concepción global y las cuestiones referidas a algunos de sus componentes pueden refinarse o aun modificarse sensiblemente durante el curso de la investigaciones sin que esos cambios a veces sustanciales afecten el núcleo duro.
Esquema 1. El lenguaje como semiótica social. Adaptado de Halliday (1978: 96)
Sistema social
Estructura social
Sistema lingüístico adulto (código)
Semántica Metafunción ideacional Experiencial
TEXTO Lógica
Metafunción interpersonal Metafunción textual
Léxico- Oración
Gramática Cláusula Transitividad, Modo,
Tema, Información Grupo
Palabra Morfema
Fonología Fonema
Jerarquía social Contexto de la cultura
Roles familiares “Códigos” (Bernstein) Campo, tenor, modo
y sociales
Dialecto Registro
Desarrollo lingüístico
Fase I Fase II Fase III
Funciones de desarrollo: instrumental, reguladora, interactiva, personal, heurística,
imaginativa, informativa
Funciones generalizadoras: pragmática y matética
Metafunciones
Por último, queda demostrar si la lingüística sistémico-funcional cumple los requisitos de ‘coherencia global’ y ‘predicciones nuevas’. Otra vez debo decir que las explicaciones brindadas en este y en otros capítulos exhiben que la teoría funcionalista es un programa globalmente coherente que da resguardo a las tareas de futuras investigaciones. Otra vez, resulta complicado justificar que un teoría lingüística ha logrado hacer predicciones nuevas. A eso me dedicaré en las líneas que le quedan a este apartado. En términos sistémico-funcionales, el lenguaje es un sistema de opciones, cada vez que un hablante/escritor produce un mensaje elige un conjunto de significados. A partir de los supuestos de la heurística negativa, en la década del 70 se desarrolla la “lingüística orwelliana”10, un programa incluido en la teoría funcionalista. Uno de sus objetivos fundamentales es demostrar la siguiente predicción: “La teoría o la ideología de una cultura está codificada lingüísticamente y va a aparecer en los textos” (la formulación está adaptada de Fowler y Krees, 1979: 190). Se trata, a mi parecer, de una predicción nueva porque explota los postulados inconmovibles del núcleo duro y se refiere a hechos nuevos. Numerosos trabajos de análisis bastante técnicos intentan confirmar esta predicción. Por ejemplo, Tony Trew (1979) analiza los titulares y los artículos de The Times y The Guardian, dos quality papers ingleses11, referidos a gravísimos hechos que tuvieron lugar en la antigua colonia de Rhodesia (actualmente Zymbabwe). El domingo 1º de junio de 1975, en la ciudad de Salisbury (actualmente, Harare), aproximadamente a las cuatro de la tarde según los informes de observadores internacionales, la policía rhodesiana disparó durante casi 40 segundos sobre una multitud inerme y mató a cinco manifestantes, que, como todos los que allí estaban, eran de raza negra. En las horas de airada reacción que siguieron, la policía mató a otras seis personas. El análisis de Trew considera, entre otras cosas, la nota editorial del