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How does a “constitutive elements” approach inform our un-

Resulta de la mayor importancia para la región, para el país y en general para América Latina que las apuestas comunicativas populares que surge en el seno del movimiento campesino sumapaceño, sean visibilizadas no sólo hacia dentro del Sumapaz, sino hacia fuera, pues la materialización de dichos procesos, es una de las manifestaciones de sus acciones políticas explícita que como resultado de las hondas injusticias del modelo social hegemónico ha generado las condiciones necesarias para la existencia de los movimientos sociales, populares, campesinos y por tanto de sus acciones subversoras.

En palabras de Sergio Tischler (2004), la existencia misma de los movimientos sociales en América Latina, “han hecho evidente que el orden capitalista liberal es la negación de un mundo incluyente y justo. En mayor o menor grado, dichos movimientos han creado un ambiente de actualización de la cuestión de la clase y la lucha de clases” (pág. 78).

Por ello, el valor de la discusión, análisis y socialización del presente proceso reflexivo que en el marco del potencial autoformador del movimiento campesino sumapaceño, es la posibilidad de fortalecer el agenciamiento de la comunicación popular como eje vital no sólo de la formación política de la comunidad agraria de la región sino, así mismo, vigorizar la comunicación, elevar sus niveles de calidad y constancia con el fin de continuar la disputas por le sentido, la interpretación histórica y las formas de vida campesina, que por demás, garantizan el equilibrio social, político, económico, ambiental y comunicativo frente a un

130 modelo injusto, anquilosado en prácticas retardatarias, explotadoras de seres humanos y recursos naturales.

Las características de los movimientos sociales expuesta por Zibechi (2008), se ajusta de manera concreta en lo que respecta a las acciones políticas que llevan a cabo en diferentes ámbitos, como entre ellos la comunicación popular. En este sentido, los sujetos del movimiento campesino “trabajan por la revalorización de la cultura y la afirmación de la identidad de sus pueblos y sectores sociales” (pág. 186).

Revalorizar la cultura y la identidad de las comunidades rurales y todos aquellos sectores que se ubican “desde abajo” implican permanentemente hacer críticas y autocriticas de las propias acciones, con el fin de ampliar el margen de maniobra, romper el cerco mediático y disputar cada vez con mayor contundencia, los espacios que han sido negados.

Estos espacios de reflexión y acción política y subversora, además, propician la consolidación de la identidad de clase, de la creación de lenguajes capaces de irrumpir la zona de confort creada por la visión de las relaciones y el poder horizontal, dando espacio a nuevas relaciones recíprocas de intercambio, de consolidación de los poderes locales y de potenciar a las y los sujetos que los protagonizan para continuar las disputas contrahegemónicas, sobre todo aquella que tiene que ver con lo comunicativo que es tema que nos convocó. Tischler (2004) afirma que “lo radical del concepto de lucha de clases no es la sustitución de un poder por otro, sino el resaltar la potencialidad del sujeto social de poner en crisis toda forma de poder, toda forma de dominación” (pág.84), toda hegemonía que pretende el silencio del recuerdo y el olvido de la barbarie.

131 La lucha por el reconocimiento de la región de como Zona de Reserva Campesina, requiere de todo un contingente de acciones que pasan por las reivindicaciones en términos de Reforma Agraria, de legislación y jurisdicción; acciones que disputen la configuración de la historia nacional que sólo reconoce a un sector de las partes en disputa; acciones que construyan la memoria desde las víctimas; acciones tendientes a disputar el espectro informativo que distorsiona y distrae la atención sobre las verdades de territorios altamente vitales y comunidades dignas, luchadores y dadoras de paz. Además, otro “elemento que contribuye a la construcción de una conciencia colectiva es la ética. No se trata de una serie de normas elaboradas en abstracto, sino de una construcción constante por el conjunto de los actores sociales en referencia a la dignidad humana y al bien de todos” (Houtart, s.f, pág.441). La apuesta entonces es abrir el campo de acción política desde la comunicación popular que germina en el seno del movimiento campesino sumapaceño, con el fin de ponerlo a dialogar con otras acciones insurrectas que desde el ámbito de la comunicación, potencien la construcción de una sociedad diversa, plural, verdaderamente democrática y soberana, compuesta por sujetos políticos, históricos y conscientes del momento histórico y las necesidades que este demanda, como la defensa del medio ambiente y sus recursos naturales, que transita por la constitución y reconocimiento de la Zona de Reserva Campesina del Sumapaz, pero además, por el derecho a hablar, a levantar la voz de los silenciados, el derecho a vivenciar los recuerdos y los olvidos de las víctimas, el derecho a la construcción de la memoria, el derecho a la libertad.

Estos nuevos sujetos en palabras de Houtart (2004): “El sujeto histórico nuevo debe ser capaz de actuar sobre la realidad a la vez múltiple y global, con el sentido de emergencia exigido

132 por el genocidio y el ecocidio contemporáneos” (pág. 438). Por lo que la reflexión para fortalecer la batalla, “en otras palabras, en las actuales circunstancias el asunto de la revolución no es algo que se pueda plantear nada más en términos empíricos o pragmáticos; por el contrario, es una actualización de la reflexión teórica como momento de la práctica. No una reflexión que se “separa” de la práctica inmediata para producir conceptos sobre lo que debe ser la revolución, sino una reflexión que es parte de la lucha como crítica real, en movimiento” (Tischler, 2004, pág. 84).

Este nuevo sujeto, creador de nuevos escenarios de disputa, se refleja en los diálogos con los protagonistas que hacen posible la materialización de la comunicación popular, se hizo visible, pues la comprensión de la realidad nacional no sólo emana de sus propios intereses, sino de la necesidad de construir una país en paz, tal y como ha sido su interés desde varias décadas atrás, cuando decidieron asumir la bandera política, organizada, participativa y desde los principios del Partido Comunista, como mecanismo de lucha frente el Estado colombiano. La socialización del presente trabajo está programada para el cuarto mes del presente año, y la propuesta de una escuela de comunicación que se pondrá en discusión con el conjunto del movimiento, los líderes y lideresas del sindicato SINTRAPAZ y de la Juventud Sumapaceña. De lo que se trata es poner a consideración de la dirección del sindicato y de la juventud, la importancia de la formación permanente en comunicación al equipo de comunicaciones, no sólo para el aprendizaje de técnicas, estilos narrativos y periodísticos de vital importancia, sino del análisis crítico a la comunicación, a los usos de la comunicación, al análisis de los discursos y de esta comprensión, la puesta en marcha de estrategias comunicativas para visibilizar las apuestas territoriales como la constitución de ZRC en la región.

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8. CREACIÓN COMUNICATIVA POPULAR SUMAPACEÑA

REVISTA EL FOGÓN - Revista Cultural Sumapaceña

La materialización de la revista el Fogón fue posible gracias a la gestión liderada por miembros del Sindicato SINTRAPAZ y la Juventud Sumapaceña, en cabeza de algunos de sus liderazgos, con el gobierno distrital de entonces, La Bogotá Humana, a la cabeza del entonces alcalde Gustavo Petro Urrego. Durante este periodo comprendido entre 2010 – 2015, se hicieron cuatro (4) publicaciones de la revista a través de Convenio de Asociación 194 de 2014 entre la Secretaria de Distrital de Cultura, Recreación y Deporte, el Fondo de Desarrollo Local de Sumapaz y la Fundación Parcela Cultural Campesina, está en proceso una quinta publicación gestionada con la presente alcaldía Bogotá Mejor para Todos, precedida por el Sr. Enrique Peñalosa.

Vale la pena mencionar que de las tres ediciones alcanzadas en este acercamiento exploratorio, dos de estas están en formato impreso y sólo una en formato digital. No fue posible acceder para el presente trabajo investigativo tener acceso al primero de los números de esta revista, sin embargo el análisis del mismo, se adelantó de la tres ediciones restantes que se han desarrollado.

EL FOGÓN – Revista Cultural Sumapaceña#2

Esta edición de la Revista el Fogón, tiene la particularidad de recoger las memorias de lo que ha representado para los campesinos y campesinas la construcción de su territorio, de la apropiación del mismo y las experiencias particulares de hombres y mujeres que han sido protagonistas de esta configuración territorial, social, política y cultural.

134 Cómo se puede apreciar en la foto de la presente edición, el nombre de la Revista Cultural Sumapaceña, tiene una absoluta relación con la forma de vida campesina en la región, con formas culturales y sus tradiciones culinarias, que seguramente están ligados a la economía familiar.

De otra parte, el nombre del El Fogón, es también una alusión al poder que representa el fuego, de la llama encendida con fuerza que no apaga, que es vida, que es historia. A continuación se presenta la imagen de portada.

135 Cómo se puede observar toda la publicación de este número es una exaltación a la vida campesina, a las historias de fondo de todo lo que han construido colectivamente, de sus tradiciones, de su cultura, de su forma de alimentación e incluso un recetario para aprender su culinaria.

Esta es sin duda, la materialización del reconocimiento a la vida campesina, a su lucha por la existencia y reconocimiento, su historia y la forma en cómo han decidido construir la memoria, que pasa de forma vehementemente por la voz de las y los campesinos

sumapaceños quienes que con la fuerza de sus convicciones y de su andar han construido la región.

136 Editorial El Fogón #2.

En su editorial es claramente identificable el lugar que le otorgan a los procesos de la memoria, como la posibilidad, a partir de una mirada al pasado, de construir su presente y su futuro. “Hoy todo es memoria y revivir, porque el ayer reafirma el presente. Se vive en el paraíso bien llamado por todos Sumapaz. El ser campesino acá, implica honestidad, nobleza, humildad y adaptabilidad para disfrutar el frío, para superar el desamparo y para aceptar el desafío. Dueños absolutos de del silencio y del saber enaltecido que con

elocuencia se hace valorar para enfrentar todos los obstáculos y ser reconocido”

La presente editorial es una muestra de la apuesta discusiva, pero además profundamente política que libra de forma clara y auténtica el movimiento campesino sumpaceño a la hora de disputar el espacio comunicativo con las grandes matrices mediáticas. Es además una evidencia de la claridad política de campesina, de su forma de interpretación del mundo y desde el lugar desde donde le interpretan.

Con claridad puede advertirse, por un lado, el componente histórico que destaca la identidad del campesinado sumapaceño, la presencia de la memoria como herramienta a través de la cual reafirman dicha identidad y la interpretación crítica para interpretación que se le hace al modelo capitalista, al estado capitalista, además con referentes históricos que marcaron las revoluciones sociales en Latinoamérica como Ernesto Che Guevara.

Lo anterior, es además, una evidencia, en relación al tipo de filiación política del campesinado sumapaceño, que en su mayoría hace parte del Partido Comunista

137 Tomado de: Fuente propia

138 En la presente edición los relatos de las y los campesinos son buena parte del

contenido de la revista. Los relatos circundan alrededor del proceso de la construcción de vías en la región, la experiencia de campesinos en esta labor. Además, se evidencia la importancia de la familia como primer formador y

transmisor de las costumbres, las tradiciones y en general, de la vida campesina y su estrecha relación con la tierra.

Por ello, en otro de los apartados de la revista se visibiliza cómo han sido los procesos de construcción de las huertas caseras y su relación con los sembríos, las semillas y la agricultura orgánica, y estas cómo a su vez, están ligadas a los remedios caseros y la tradición culinaria, incluye recetarios de las comidas más típicas de la región.

139 Una de las sesiones de este número tiene que ver con la partería, práctica ancestral históricamente ligada a la mujer y su sabiduría sobre el cuerpo y el nacimiento de los hijos e hijas de la comunidad.

Tomado de: Fuente propia Tomado de: Fuente propia

140 Esta publicación dedicada en estricto a visibilizar el modo se de vida campesino, tiene un apartado en el que se exhiben las fiestas y celebraciones de tipo cultural que se desarrollan en la región, las celebración, los festejos, el jolgorio como lo llaman. Además hay un apartado dedicado a las coplas y la poesía creada por campesinas y campesinos de la región.

A todos los sumapaceños yo les quiero aconsejar Cuidemos nuestras costumbres

Para mañana recordar

Lo más bello del mundo el páramo de Sumapaz. Levantándose temprano

Todos lo sumapaceños Reuniendo las vaquitas Pa llevarlas al ordeño Levantándose temprano

Todos los sumapaceños Reuniendo las vaquitas Pa levarlas al ordeño.

Eily morales.

Vereda Peñas Blancas, Cabrera

Aunque en esta publicación referencia explícita a la Zona de Reserva Campesina, toda la revista gira totalmente en torno a la relación intrínseca de la campesina y el campesino, con la tierra y el territorio, su orgullosa identidad y su decidida convicción de conservación del mismo.

Finalmente, los relatos de vida, se constituyen en una intencionalidad viva de dar VOZ a los protagonistas sumapaceños, que han enfrentado toda suerte de difíciles situaciones relacionadas con su lucha por la defensa del territorio y la violencia política.

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142 Esta es la caricatura con la que se cierra de edición de la Revista Cultural Sumapaceña.

143 EL FOGÓN – Revista cultural Sumapaceña #3

144 Esta edición escrita de la Revista EL Fogón, se caracteriza por amplio contenido en

términos históricos de la lucha agraria sumapaceña y las organizaciones que hacen parte del movimiento, como SINTRAPAZ. Se hace en sus páginas un recorrido en el tiempo de la configuración de la lucha por la tierra, bajo la consigna de “la tierra pal que la trabaja” en los diferentes momentos de la historia nacional y se destacan liderazgos como el de Erasmo Valencia y Juan de la Cruz Varela.

En el marco de la lucha sumapaceña y el recorrido histórico de la misma que se hizo en esta edición, hay dos elementos desde la comunicación interna del movimiento que resultan de la mayor importancia. Por una parte, se hace referencia a “El Cacho” que era desde tiempos inmemoriales un medio de comunicación propio, que de acuerdo al número de veces que se tocaba, tenía un significado diferente, por ejemplo, un tono, significaba la cercanía de un guardia. De otra parte, se hace alusión adicionalmente, a la uso de la comunicación por parte del campesinado históricamente, al hacer referencia al periódico CLARIDAD, dirigido por Valencia desde 1930.

145 Un segundo momento está dedicado a hacer un análisis de tipo histórico en relación a la existencia del sindicato SINTRAPAZ, su configuración y sus líneas de trabajo. Como en la anterior edición, esta también contiene referencia a Relatos de Vida.

146 Esta presente edición, cuenta con referencia clara con respecto a la Zona de Reserva

Campesina ZRC- en el marco de perspectiva de defensa del territorio y el tipo de amenazas que esta propuesta, ya desarrollada de facto, ha presentado para la región y su comunidad.

El contenido final, hace una referencia a lo que representa para la región, su cultura y su lucha, y sin duda, para el resto del país y Latinoamérica, la existencia de la Colonia Juvenil Sumpaceña, esta, como un hálito de esperanza y en la que se relata los resultados del Segundo Encuentro de esta, en la Vereda Taquecitos, corregimiento de Nazareth, en el año 2015

147 Vale la pena manifestar que esta edición escrita, hizo una apuesta estética que pasa por la fotografía de diversos espacios de la región y los rostros de campesinas y campesinos muy protagonista de cada uno de los contenidos, así mismo, los rostros de niños y niñas, cómo un hálito de esperanza. El diseño de la presente edición, es bien particular pues además cuenta con una historiografía que campaña cada uno de los artículos.

148 REVISTA Cultural Sumapaceña #3

A diferencia del resto de las revistas anteriores, este número está en digital. Esta tal vez de las tres ediciones identificadas, que mayor contenido tiene en relación a las Zonas de Reserva Campesina – ZRC y como es una actividad recurrente, la memoria también es protagonista.

149 En esta edición, en términos de lo estético, hay una apuesta muy interesante en relación a mostrar los rostros de campesinos y campesinas, habitantes de la región. Imágenes que hacen recordar la escasez, en los medios de comunicación de masas, de estos rostros genuinos de los territorios de nuestro país.

Todas las generaciones están presentes en esta apuesta por la memoria desde las mirada de cada protagonista en la región, sin duda, estas representan una posibilidad para visibilizar a quienes son invisibilizados en los medios de comuncación masiva, en los relatos acerca de nuestra historia, en el discurso de quienes dirigen los destinos del país, en la memoria colectiva.

150 La editorial de la presente edición digital de la Revista Cultural Sumapaceña, hace una llamado a la recuperación de la cultura cono posibilidad de transformación social en el país. Es decir, la forma en que un país transitye de la guerra a lo que denominan una “cultura de paz”, máxime cuando el país está intentando construir una paz estable y duradera gracias la firma de los Acuerdos en la Habana.

La cultura de paz, “aquellas acciones y procesos encaminados a trasnformas valores (inmersos en el sentido común) y acciones negativas que genereno permitan algún tipo de violencia, desigualdad o injusticia al interior de nuestra sociedad” (Revista El Fogón N° 3).

151 El primer trabajo escrito de esta edición, tiene que ver con el eje central de la presente investigación y es la Zona de Reserva Campesina, esta como un aporte a laconstrucción de una culura de paz. La imagen que acompaña el artículo, contiene una de las últimas

apuestas gráficas de moviización frente a la lucha por la constitución y reconocimiento de la ZRC y tiene que ver con el #SomosZRCSumapaz, que además es un apuesta que trasciende lo escrito, para situarse en las redes sociales.

Adicionalmente, se cuenta parte de los resultados de la Audiencia Pública que se llevó a caboen el 2018, con el fin de abrir los escenarios de discusión acerca de la necesidad de ña constitución de la Zona de Reserva Campesina de la región del Sumapaz.

152 Sumado a la discusión de la ZRC, se exponen los ejes centrales del Plan de Desarrollo de