Localisation of the cuticular collagen, DPY-7 in wild type and mutant animals using a novel monoclonal antibody, DPY7-5a
3.8. DPY7-5a staining pattern and annulae spacing in dpy-13(e458) mutants
Dice la Biblia que Dios durmió a Adán, le tomó una costilla, y de la costilla hizo a la mujer. Alguien imaginó que la actuación divina constituyó un robo con nocturnidad, pues mientras Adán dormía le quitaron algo de su cuerpo. Así lo cuenta la siguiente historia:
Esta pregunta hizo una dama romana a Rabbí Yehosúa. Le preguntó: «Rabbí, ¿no fue su creación del mundo un caso de robo desde el principio? ¿Puede un rey robar de lo que es suyo?». Contestó él: «Te voy a poner un ejemplo. ¿A qué se parece esto? A un rey que construyó un gran palacio y lo rodeó de una muralla de hierro. Publicó un edicto diciendo: “A todo el que sea encontrado robando se le aplicará la sentencia”. Se levantó el rey por la noche y quitó un ladrillo de barro colocando en su lugar uno de oro. Publicó entonces un edicto diciendo: “Cualquiera que sea encontrado extrayéndolo sabrá que se le aplicará la sentencia”. Y todo el mundo que veía el ladrillo lo alababa. Del mismo modo, cuando vio a Eva, el hombre dijo: ésta sí que es hueso de mis huesos, etc. (Gn 2,23)» (ARN B, 8,8).
La creación de Eva tiene lugar para encontrar a Adán una ayuda similar a él (Gn 2,20). Las leyendas judías verán en esta creación también un modo de mostrar el Creador su unicidad indiscutida:
Mientras se paseaba (Dios) por el Jardín del Edén como uno de los ángeles servidores, el Santo, bendito sea, dijo: «Yo estoy solo en mi mundo y éste (Adán) está solo en su mundo. Delante de mí no hay fecundidad ni crecimiento, como tampoco hay fecundidad y crecimiento delante de éste. En el futuro podrían decir las criaturas: Puesto que delante de él (Adán) no hubo fecundidad ni crecimiento, él es el que nos creó. No es bueno, pues, que el hombre esté solo; le haré un ayuda similar a él (Gn 2,18)». Rabbí Yehudah comentaba: «No leas similar a él, sino similar frente a él. Si fuere justa, le será de ayuda, pero si no, estará frente a él para oponérsele» (PRE 12,2).
La perspectiva de una procreación que provocara una superpoblación motiva la protesta de la tierra:
Tan pronto como la tierra escuchó esta forma de hablar, se dirigió a su Creador con temor y temblor: «Señor de todos los mundos, yo no tengo capacidad para alimentar el rebaño de Adán». Le dijo el Santo, bendito sea: «Entre los dos alimentaremos el rebaño de Adán».
Se repartieron la tarea: la noche para el Santo, bendito sea, y el día para la tierra. ¿Qué hizo el Santo, bendito sea? ¡Crear un sueño de vida! Adán se acostaba y dormía y Él era su alimento y su curación, su vida y su descanso, como está dicho: Dormía,
entonces descansaba (Job 3,13) 13. Y el Santo, bendito sea, sostenía la tierra y la regaba para que produjera sus frutos y diera alimento a todas las criaturas (PRE 12,3) 14.
La creación de Eva completa la imagen y semejanza de Dios según el designio de Gn 1,27: Creó Dios al hombre a imagen suya, a imagen de Dios lo creó, macho y hembra
los creó. Algunas opiniones plantearon si el primer hombre era andrógino 15, pero el plural los creó decidió la cuestión. La imagen y semejanza divina se ve en el soplo de vida que Dios puso en el hombre y en el hecho de que la pareja, ya varón –çya, ’yß– y hembra –hça, ’ßh–, llevan letras –hy, yh– del nombre divino Yhwh (YH es también abreviatura de Yhwh). Antes de la creación de Eva el hombre era sólo Adam, esto es, tierra –adamah–, que por asonancia con dam –sangre– connota debilidad 16. Con la creación de Eva el hombre se completa:
Mientras estuvo solo su nombre fue Adán. Rabbí Yehosúa ben Qorjah decía: «Por razón de la carne y la sangre se le llamó Adán, pe
13 El Salmo 3,6, Puedo acostarme y dormir y despertar: ¡Yhwh me sostiene!, ha
inspirado al midrasista el sueño de vida que Dios crea para los hombres.
14 Texto paralelo en Crónicas de Yerahmeel VI,14.
15 Cf. GnR 8,1; ARN B 8,5; 37,1; etc. El Apocalipsis de Adán (ApAd 1,5: «Nos
convertimos en dos eones, y la gloria que había en nuestro corazón nos abandonó a mí y a tu madre Eva, junto con el conocimiento primero que nos inspiraba interiormente») supone que el primer hombre fue creado andrógino, siendo posteriormente dividido en dos; subyace la comprensión de la diferenciación sexual como pérdida del verdadero conocimiento, tema característico de cierto gnosticismo (cf. nota de G. Aranda Pérez a su traducción).
16 La expresión bíblica «carne y sangre» designa al hombre en su finitud y debilidad.
ro desde que se le construyó la ayuda de la mujer se le llamó varón –’yß– y a ella mujer –’ßh–».
¿Cómo hizo el Santo, bendito sea? Puso su nombre de YH entre los nombres de ellos diciendo: «Si camináis por mis caminos y guardáis mis preceptos, mi Nombre quedará intercalado en ellos y los salvará de cualquier desgracia. Pero si no es así, retiraré mi nombre de ellos y los dos se convertirán en fuego –ça, ’ß–. Y el fuego devora al fuego, como está dicho: Es fuego que devora hasta la destrucción (Job 31,12)» (PRE 12,3).
La tragedia puede sobrevenir a la pareja si abandonan el nombre de Dios, pues retiradas las dos letras divinas, varón y mujer quedan reducidos a ’ß, que significa «fuego», fuego devorador.